Único
Felix se encontraba en su clase de matemáticas que era impartida por Hwang Hyunjin, un profesor jodidamente guapo para el rubio.
—si el valor de X es igual a 12 ¿cuál es el resultado de la operación?— él maestro miró a su clase esperando respuesta
—jóvenes esto ya lo vieron, hasta un niño de secundaria lo responde.
—Lee Felix — camino hacia el rubio que estaba dibujando algo en su libreta
—ma-mande— respondió un poco confundido mientras cubría su libreta con sus brazos
—¿qué es más interesante y entretenido que poner atención a mi clase?— se paró al costado de Felix que estaba sentado en la penúltima silla de una fila
—na-nada— el rubio al tener la imponente figura de su maestro enfrente le causaba nervios
—¿nada? Bien deme esa libreta— extendió su mano y el rubio se negó
—¿acaso quiere un reporte joven Lee?— se cruzo de brazos
—no claro que no....es solo que...— dudó un momento, ya que no quería pasar vergüenzas
—profesor solo dejé que haga lo que quiera, la clase casi acaba de comenzar y nosotros si estamos interesados en la clase, no como otros— un alumno habló, Jungwon
—ay cállate Jungwon que nadie pidió que hablaras— le respondió Jisung por lo que se empezó a pelear con Jungwon
—hey ya ya dejen de pelear y tu Felix te quedas cuando la clase acabé—le apuntó al rubio para después irse de nuevo al frente de la clase.
—¿que-quedarme? No, no puedo puedo profesor, yo trabajo al salir de clases— se apresuró a decir
—¿cree que me importa? Eso hubiera pensado antes de ponerse a dibujar en vez de poner atención — dejó el marcador en su escritorio y después agarro otro de distinto color
—profe es cierto, yo trabajo con él y sí falta un día pue- — Seungmin se paró a sí mismo ya que Hyunjin lo intimidaba con la mirada
—¿acaso le pregunté?— dijo serio
—ya dije, así que se queda al terminar— termino esa conversación
La clase siguió con tranquilidad, Felix puso atención a su Profesor Hwang y de vez en cuando cruzaban miradas. Cuando el timbre sonó Felix guardó sus clsas olvidando el hecho de que tenía que quedarse.
—lix recuerda que tienes que quedarte— Jisung le acaricio su cabello rubio
—ay para que me recuerdas, ¿crees que se acuerde?— volteó a ver a su apuesto profesor que estaba guardando sus cosas
—oye ¿porqué no estabas poniendo atención?—preguntó Seungmin a Felix el cuál se sonrojó al recordar lo que estaba haciendo en ese momento
—ya no importa lo que importa es que si aún se acuerda no vas a ir a trabajar — Jisung le agarró de los hombros y lo sacudío
—ya sé, hay que irnos y si me dice algo pues nimodo me quedó — se colgó su mochila dispuesto a irse
Estando en la puerta pensó que ya estaba, que su maestro no se acordaba pero eso creía.
—Lee Felix — el grupo de chicos se detuvo
—¿sí?—el rubio volteó percatandose que ya no quedaba nadie en el aula
—creí haber dicho que se quedará — se cruzo de brazos y se recargo en su escritorio
—creyó profe— Seungmin soltó una carcajada y se detuvo de inmediato ya que nadie se estaba riendo
—perdón, chicos los espero en la entrada— se fue del lugar por la pena
—lixxie si quieres yo puedo ir a trabajar por ti ¿si?— acarició su hombro
—¿enserio? ¡Muchas gracias!—sus ojitos brillaron y casi brincaba de la felicidad, cosa que no paso desapercibida por el mayor
—bien ahora si puede quedarse.
—bueno mañana te digo como me fue adiós, hasta mañana profesor Hwang — el peliazul se despidió y también se fue.
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(Para mejor experiencia escuchen lobster ya que la escribí escuchando esa y otras canciones hot 🫦 jajjaja es solo recomendación)
Felix trago duro al sentir la mirada de su profesor sobre su cuerpo. Al voltear el pelinegro lo veía con ¿deseo? El pecoso no pudo descifrar su mirada.
—¿tienes miedo?— sonrió ladino
—¿de qué quiere hablar conmigo?— bajó la mirada
—acércate que no muerdo— se sentó en su silla
Felix se acercó y se paró enfrente del escritorio, viendo sus tenis, estaba muy nervioso más de lo que quisiera.
—¿cómo crees que vas en mi materia?—se recargo en su silla, luciendo "superior"
—mmm no sé, talvez regular—dudó
—¿regular? Del 1 al 10— apoyó sus codos sobre la madera del escritorio
—un 8— lo miró a los ojos arrepintiendose al instante, su profesor lo veía raro
—bien— se paró y camino hacía la puerta, poniéndole seguro a la puerta todo bajo la atenta mirada del pecoso
—¿q-qué hace?— sus nervios se desplomaron
—hace rato cuando estaba explicando— caminó hacia Felix deteniéndose detrás de él
—te pareció más interesante dibujarme qué ponerme atención uh?— el rubio sentía que Hwang estaba muy cercas de él, pero no se movió
—no esta bien dibujar a tu profesor de una manera erótica y mucho menos con malas intensiones ¿sabías? — susurró en su oído, casi podía sentir sus labios rozar su oreja
—¿qué...?— era muy olvidadizo y estar en una situación así hacía que se olvidara del mundo
—hablo de tú libreta— Felix se sonrojó al recordar lo que había dibujado, a su profesor haciendo algo no muy santo que digamos.
El rubio volteó de inmediato, viendo que en la mirada de su profesor había lujuría y un brillo que no sabía si era parte de su imaginación o realmente brillaban.
—yo...no sé de que habla—se volteó y se alejo un poco del mayor, poniendo sus manos en el escritorio
—já por favor Felix ¿a quién quieres engañar?— tomó su cintura y volteó su cuerpo; haciendo que quedarán frente a frente
—¿no sientes nada por mí?— sus manos no se movieron de su cintura
Felix negó nervioso, esperando a que el pelinegro le creyera. Hyunjin veía sus hermosos labios con forma de corazón.
Era una mala idea, sí, pero son dos personas cegados por el deseo.
—mientes— susurró mientras acercaban sus pomposos labios a los de su alumno.
Los labios del pecoso eran besados por su mayor, a pesar de la actitud del pelinegro el beso no era apasionado o caliente, mucho menos necesitado. Era un beso dulce, con cariño y amor, un beso lindo.
Al momento de separarse Felix respiraba con un poco de dificultad, no era virgen, claro que no pero nadie lo había besado de esa manera. Hyunjin miró los labios del contrario, esos preciosos labios que siempre quiso besar hasta cansarse.
—Felix tú me gustas— dijo sin rodeos, un poco sonrojado pero sin perder esa mirada seductora
—¿eh?— la cabeza del menor daba vueltas por lo sucedido
—quiero que seas mío, quiero hacerte mío, solo para mí — ya no había ningún sonrojo, solo una mirada llena de deseo
—yo...— no estaba en sus cinco
—por favor— susurró con la voz agitada mientras sentaba al menor en el escritorio, dejando su mochila en el suelo
—yo lo deseó profesor Hwang — jadeo al sentir como el pelinegro metía sus manos debajo de su camisa y acariciaba su cintura
—quiero joderte Felix, quiero oírt– — fue interrumpido por un pecoso que lo besó con cariño.
El beso fue subiendo de nivel, era un beso apasionado, hambriento y necesitado. Hyunjin subió sus manos a su pecho, donde pellizco el pezon derecho del chico, provocando que gimiera en medio del beso, abriendo su boca para soltar gemidos bajos cosa que aprovechó Hyunjin para meter su lengua en la boquita del rubio, probando su cavidad bucal con su experta lengua.
—pro~profesor Hw~Hwang — Hyunjin empezó a besar su mandíbula para después bajar a su cuello dejando besos y lamiendo su piel blanquecina que ardía, enredando sus pequeños dedos en el cabello negro del mayor
—al~alguien puede ve~venir a~ah— él pelinegro desabotono la camisa del rubio, quedando expuesto su torso, su delgada cintura, su abdomen no tan marcado y sus lindos pezones de un café claro.
Hyunjin se relamio sus labios al ver tremenda obra de arte, al ver ese sexy torso, "si así está su torso no me imagino su cuerpo completamente desnudo bajo mí" pensó.
—tranquilo, hoy todos se van temprano, nadie podrá interrumpirnos bebé — respondió para después besar y morder sus botoncitos, sacandole gemidos no tan bajos a Felix.
Hyunjin al notar que Felix estaba tan excitado, colocó sus manos debajo de sus muslos y cargo al pecoso, esté enrollando sus piernas en su cadera. Camino al otro lado del escritorio, donde estaba su silla, volvió a sentar a Felix en el escritorio pero ahora estaba desabrochando su pantalón.
—Sabes lix, a mí me gusta el sexo duro, me gusta joder tan duro a mis compañeros sexuales, ser tan duro hasta que lloren e imploren que pare de follarlos, joderlos tan duro hasta que olviden sus nombres, hasta que este satisfecho. Y tú no seras la excepción.— el menor no tenía miedo ya que era un masoquista
Hyunjin bajó por completo el pantalón de Felix, viendo su dura erección, se veía tan deliciosa a la vista del pelinegro.
—hy~hyun aah pro~profe — el aire recorrió sus piernas, provocandole un escalofrío
—te ves malditamente sexy— el alto acercó su rostro al de Felix para empezar a repartir besos en sus mejillas, mandíbula y cuello mientras le sacaba el bóxer a su lindo alumno
—dime lix, ¿realmente quieres hacer esto?— lo miró a los ojos, no quería que al terminar el rubio dijera que fue un polvo
—sí, pero ¿usted? ¿me jura que no esta jugando conmigo?— sus ojos brillaban, no quería salir herido
—ya te dije Felix, me gustas, me traes loco, soy capaz de entregarte el mundo entero con tal de que seas solo para mí — tomo el miembro del menor entre sus grandes manos, empezando a masturbarlo
—a-ah M~mgh ¡Hyun~hyunjin!— se recostó sobre el escritorio, sintiendo lo frío de éste apesar de aún tener puesta su camisa
—¿te gusta?— se sentó en su silla, sin dejar de masturbar al rubio
—m~me encanta~ hyu~hyung aa~aah — la mano de su profesor subía y bajaba con rapidez, mientras besaba el interior de sus muslos.
Hwang acercó su boca a la linda polla de Felix, pasando su lengua por toda la extensión, saboreando el líquido transparente, salado y dulce a la vez, que brotaba de su uretra.
Felix se enderezó como pudo y se recargo con sus brazos y observo como Hyunjin lo veía mientras lamia su rojizo glande, apretando con una mano la base de su pene, tomó una mano del rubio y la posiciono en su cabello, para que él marque el ritmo. Después de ensalibar el falo, lo metió a su boca, y empezó a tocar y succionar el miembro.
—m~mhg pa~pare~ me ven~go— embestia la boca de su sexy profesor, provocando que gimiera alrededor de su miembro.
Hyunjin le mamaba tan bien la polla a Felix que se corrió en gran cantidad dentro de su boca, tragando su caliente y espeso líquido bajo la mirada perdida del rubio por el reciénte orgasmo.
—¿estás listo? Porqué pienso hacerte el amor tan bien que no vas a poder sacarme de tu cabeza— se paró de su silla mientras el pecoso trataba de regular su respiración, recostado en el escritorio.
De su maletín sacó un lubricante, y se preguntarán ¿porqué traería algo así en su maletín? Uno nunca sabe.
El pelinegro se posicionó entre las tonificadas y esbeltas piernas del menor, teniendo una excelente vista del rubio, su miembro erecto nuevamente, su entrada que palpitaba por un poco de atención, sus botoncitos, en sí, un Felix desnudo con las piernas abiertas para su Profesor Hwang.
El rubio se sonrojó al estar completamente desnudo bajo el pelinegro que lo veía con deseo y un leve sonrojo.
Vertió un poco de lubricante sobre su dedo medio y en el índice, esperó a que resbalara por lo largo de éstos y para preparar mejor al chico vertió un poco por su entrada.
—a~aah esta... fr~frío o~oh— soltó un gemido bastante vergonzoso porqué Hyunjin metió su dedo índice
—mi-mierda sé que no eres virgen, p-pero tienes una gran estrechez, siento que mis dedos se asfixian—Con su otra mano bajo el cierre de su pantalón, dejando salir su goteante erección.
Metió su dedo medio al notar que Felix lo estaba disfrutando, hizo tijeras con ellos para poder expandir su interior, pero estaba tan apretado, metió otro dedo e hizo círculos. Hyunjin empezó un lento vaivén sobre su polla.
—¡a~agh! Ya n~no puedo pro~profesor, tóma~ah me~— pidió entre sollozos, mientras se retorcía del placer
—joder soy capaz de corr~correrme con solo verte así Felix.
El rubio encorvó su espalda al sentir que los dedos eran retirados. Hyunjin frotó su polla con la de Felix, jadeando ambos.
—deberías de ver tú rostro, te ves jodidamente sexy ah~ah~ah— gimió al presionar la punta de su polla en la entrada del rubio
—e~es...m~mmm...
Su profesor fue introduciendo su polla, sintiendo una calidez increíble, sentía la gloria. Esperó unos segundos a que Felix pudiera sentirse bien, el menor empezó a retorcerse y Hyunjin empezó con las embestidas, el escritorio crujía con cada embestida proporcionada por el profesor.
—cara-carajo es~ ta-tan gr~grande— jadeo el rubio
—es solo para ti pequeño.
Hyunjin jaló al menor para poder juntar sus bocas en un beso desesperado, clavó sus uñas en el trasero del rubio mientras esté acariciaba la cabellera negra.
—¿te gusta? ¿Te gusta como te follo con mi gran polla? — habló en medio del beso y Felix asintió.
El pelinegro tomó una pierna de Felix y la posicionó en su hombro, sin dejar de embestir.
—¡ah..ah..ah m~más du~duro!— gritó al sentir como su profesor encontró su punto dulce, embistiendo ahí sin parar, poniendo los ojos en blanco
—ya~ah ¡no pue~do pro-profesor mgh~! — se corrió, manchando el abdomen del otro, soltando pequeñas lágrimas.
El interior del menor se contrajo, apretando más la polla que se encontraba dentro.
—aa~aah — soltó un suspiro el alto al sentirse liberado, llenando el caliente interior de su alumno.
Felix se dejó caer sobre el escritorio con Hyunjin encima, ambos descansando. El pelinegro beso el estómago de Felix, besitos con cariño provocandole cosquillas al menor.
—eso fue magní– ¡ah!— soltó un gritito al sentir como era levantado del escritorio.
—te amo— hyunjin se sentó en su silla con felix encima, aun si sacar su falo del rubio
—mgh~ ah ah ah~— sintió como el miembro daba justo en su próstata sintiendo demasiado placer, tanto que su pene se erecto nuevamente
—te acabas de correr y ya esta dura de nuevo—soltó una risita para después levantar a Felix y levantar sus caderas para que sintiera su polla
—oh~— empezo a soltar lagrimas mientras se apoyaba de los grandes hombros del pelinegro, cerrando sus ojos con fuerza, dejándose hacer por su profesor
—no Felix, tú me vas a montar, vas a saltar sobre mí polla como un conejito, un conejito obediente que quiere que su dueño le de leche, ¿entendiste?— al rubio esas palabras lo excitaron demasiado, empezando a brincar sobre Hyunjin.
El mayor se acomodó mejor, sintiéndose tan especial al ser él quien tenga a Felix brincando sobre su falo, siendo él quien haga llorar de placer al menor, viéndolo rogar para que lo tocará.
Se mordió el labio de una forma seductora cuando notó que el pecoso lo miraba fijamente mientras lo montaba, estaba completamente sonrojado, soltando lágrimas y con la boquita abierta, jadeando.
—saltas como todo un conejito, pareces un experto montando pollas, la verdad me da celos pero sé que de ahora en adelante mi polla va a ser la única que montes, la única que estará en tú interior, la única que te llenará con mi rico semen, te llenaré tanto de mi semen que no parará de salir de tu entrada, ¿entendiste?— apretó la base de su pene, sintiendo como su entrada se contrajo, estaba cerca del orgasmo
—aww ¿te quieres venir? ¿Acaso mis palabras te excitaron?— agarró su cuello, apretandolo
—ca-carajo Lee Felix, eres todo un jodido pervertido y masoquista eh?— acercó su boca a sus pezones mordiendolos, como si algo pudiera salir de ahí
—¡a~aah~!— sollozo.
Hyunjin se dispuso a masturbar a su chico mientras le mordía y besaba su torso, sabía que estaba apunto de venirse pero apenas comenzaba esto, así que tapo con la punta de su dedo medio si uretra impidiéndole que se viniera.
—pro~profesor ¡por~por fa-vor!— empezó a hacer círculos con su cadera, sintiendo cada vez más cercas su orgasmo
—sabes lixxie te amo, amo tú persona, tú forma de ser tan liberal, tú sonrisa, tú risa, tus ojitos, tus labios, tú cuerpo, tú pelo y estas hermosas pecas que parecen unas jodidas constelaciones, que quisiera apreciar por la eternidad— lo miró con un leve sonrojo, con unos ojos que brillaban como si estuviera viendo lo más precioso del mundo.
—yo...yo también te amo jinnie— lo atrajo hacia él, aún moviendose sobre su pene mientras ambos se fundían en un beso de amor sincero.
El profesor y el alumno se vinieron al mismo tiempo, mientras sus labios eran devorados por el contrario, sintiendo un amor verdadero.
—ahh —Felix soltó un suspiro de cansancio
—respecto a lo que me dijo profesor Hwang, yo también lo amo, amo tú personalidad, tus ojos oscuros pero no tristes, tú forma de ser tan elegante, tú manera de enseñar, tú hermoso pelo, te amo— se recargo en él, sintiéndose tan cómodo, tan seguro.
—no me digas profesor Hwang, ya hicimos el amor así que dime Hyunjin — acarició su sedoso pelo, sintiendo como asentía y sintiendo como respiraba tranquilo
—no creas que esto ya acabo, te voy a llevar a mi casa y vamos a hacer todas las fantasías que tienes conmigo ¿si?— el rubio se enderezó, muy apenado
—¡oye!— le dio un golpecito en el hombro
—prof- digo Hyunjin...y... sobre lo de la libreta ¿cómo supiste?— seguía sin mirar a Hyunjin, completamente rojo de la pena.
El mayor al ver que no lo veía tomó delicadamente su mentón e hizo que lo mirará.
—digamos que tú y Jisung en vez de hablar gritan— le sonrió, sin dejar de tomar su mentón
—ay ¿en-enserió? ¡Que pena!— se cubrió su rostro totalmente avergonzado
—tranquilo, gracias a eso paso esto, gracias a eso supimos que nos queremos, que nos amamos— soltó una risita para comenzar a besarlo.
Después de hablar de cómo se enteró de la libreta se cambiaron y se fueron del instituto, dispuesto a seguir haciendo el amor en la casa del Profesor Hwang.
Transcurrió el tiempo, Felix se graduó, empezó a estudiar en la universidad, Hyunjin siguió impartiendo clases en la preparatoria y apesar de tener varios obstáculos en su linda relación, estas oruguitas enamoradas siguieron juntas.
Fin.