00 | Ecos
Dicen que el primer amor nunca desaparece.
Solo aprendí a amarte en el momento equivocado.
Tú querías quedarte.
Yo no quería que doliera.
Tú querías verme crecer.
Yo quería detener el tiempo.
Supongo que eso fuimos.
Así de simple.
Así de injusto.
Te vi irte pensando que el amor también podía aprender a esperar.
Yo me quedé pensando que amar no debería doler así.
Y aun así... dolía.
Pensé que el tiempo haría el resto.
Te prometí que la distancia sería solo un detalle.
Que el mundo no sería lo suficientemente grande como para separarnos en verdad.
Qué fácil era creerlo cuando aún no sabía lo que era perder a alguien sin dejar de amarlo.
Cada día un poco más silencioso que el anterior.
Cada ausencia un poco más larga de lo que debería haber sido.
No sé en qué momento dejamos de hablarnos.
No sé en qué momento intentamos olvidarnos.
Solo sé que, en algún punto, el silencio empezó a parecer una respuesta.
Pero no lo era...
Ni París logró borrarte de mí.
Ni Seúl consiguió hacer que te olvidara.
A veces me pregunto si lo supiste.
Si alguna vez te diste cuenta de que, incluso cuando ya no estabas aquí, seguías ocupando demasiado espacio en mí.
O si simplemente decidiste seguir adelante... como yo te pedí que hicieras.
Quizás ese fue nuestro error.
Creer que dejarnos ir significaría dejar de sentirnos.
Qué equivocada estaba.
Sé que hicimos lo correcto...
pero jamás dejó de doler.
Y aún así... incluso el silencio nos sigue nombrando.
LOVE AGAIN