Prólogo: Eve
Un chispazo de estática se mostró en la televisión cuando un vídeo comenzó a reproducirse mostrando a un hombre con bata sentado en una silla, con una bata de médico y un gafete que mostraba su nombre y número de contrato, pero estos se veían difusos ante la calidad del vídeo.
—Hola, este es el primer registro del proyecto Neovita, hecho por el doctor —Otra corriente de estática cortó el audio por varios segundos—... Y bueno. Nuestro proyecto busca desarrollar nuevos avances para la cura de enfermedades, significando también grandes avances que van a revolucionar la ciencia. Hoy estamos a 15 de marzo del año 2020, donde se presentará a nuestro objeto de estudio: Eve.
El vídeo volvió a mostrar una interferencia y de repente se mostró a un conejo blanco encerrado en una jaula, la cual fue abierta por una mano cubierta por un guante de látex. En el video se pudo ver después cómo se le era inyectado al animal un extraño líquido color negro y con la imagen del conejo teniendo espasmos mientras soltaba espuma por la nariz y la boca finalizaba la cinta.
Al poner la segunda, el vídeo iniciaba con estática y después se pudo ver la imagen de algún tipo de monitoreo donde se podía ver al conejo en un avanzado estado de necrosis, sus dientes se mostraban más afilados y sus ojos estaban inyectados de un intenso color rojo. El mismo doctor de antes, de nombre aún desconocido, no dijo nada a la cámara y sólo se acercó, mostrando en la pantalla un tablero con algo escrito.
“Abril 10, 2020: El sujeto Eve muestra rechazo a la dosis de Neovita, por lo que se decide darle una dosis de otra muestra para ver avances”
Cuando deja el tablero a un lado, el doctor mete la mano a la jaula del conejo para inyectarlo, sin embargo, la cámara cae al suelo cuando el tipo retrocede soltando un grito.
— ¡Mierda! ¡Me mordió! ¡El conejo de mierda me mordió!
— ¡Inyéctalo! ¿Dónde se metió? —Una segunda voz se escuchó, se trataba de una mujer.
El vídeo perduró unos minutos con la cámara aún en el suelo, sin embargo, en el fondo se podían escuchar sonidos inquietantes. Gritos, cosas cayéndose, y cuando el vídeo llegó a los diez minutos, una alarma comenzó a sonar y la cámara fue recogida del suelo, mostrando por una fracción de segundos el rostro del doctor completamente en sangrentado.
Y el vídeo se cortó.








