Capítulo 1: Encuentro Inesperado
Kookie, conocido en la plataforma como “Koomilf”, era un de los creadores más vistos en su categoría. Con su cuerpo curvilíneo, muslos gruesos y suaves, cintura estrecha y senos medianos que se veían perfectos en cámara, tenía miles de seguidores que pagaban por verlo tocarse con todo tipo de juguetes. Pero fuera de la pantalla, Jungkookie era simplemente un chico de 20 años que disfrutaba de su sexualidad sin culpa.
Esa tarde de primavera en Seúl, decidió salir a caminar por el Yeouido Hangang Park. El sol empezaba a bajar y el aire era fresco. Vestía un crop top blanco que marcaba sus senos y unos leggings negros que se ajustaban a sus gruesos muslos como una segunda piel.
Iba distraído mirando su teléfono cuando chocó de frente contra un pecho firme.
— ¡Ay! Lo siento mucho —dijo el,avergonzado, levantando la vista.
Frente a el estaba un hombre alto, de hombros anchos, cuerpo trabajado y rostro peligrosamente atractivo. Cabello negro ligeramente despeinado, mandíbula marcada y ojos oscuros que lo miraron con intensidad.
—No, la culpa fue mía —respondió él con voz grave y profunda, sosteniéndolo suavemente del brazo para que no perdiera el equilibrio—. ¿Estás bien?
Sus miradas se engancharon. El aire entre ellos se volvió denso casi de inmediato. Kookie sintió un calor familiar subir por su vientre.
—Sí… estoy bien. Gracias —murmuró, mordiéndose el labio sin darse cuenta.
Él sonrió de lado.
—Me llamo Taehyung . Y creo que acabo de arruinar tu caminata.
—Kookie —respondió el, sonriendo también—. Y no arruinaste nada… de hecho, la mejoraste.
Conversaron mientras caminaban por el sendero junto al río. La charla fluyó con naturalidad, pero debajo de las palabras había una tensión sexual evidente. Taehyung no dejaba de mirarle los labios y el escote. Kookie , por su parte, no podía evitar fijarse en cómo se marcaban sus brazos y pecho bajo la camiseta.
Después de casi cuarenta minutos, Jungkook se detuvo y lo miró directamente a los ojos.
—Taehyung … ¿quieres venir a mi casa? Vivo cerca de aquí.
Él no dudó ni un segundo.
—Me encantaría.
Llegaron al departamento de Jungkook . Apenas cerró la puerta, Taehyung lo acorraló contra la pared y lo besó con hambre. El beso fue profundo, húmedo y desesperado. Sus manos recorrieron la curva de su cintura y bajaron hasta apretar sus gruesos muslos.
—Eres tan jodidamente sexy… —susurró él contra sus labios.
Entre besos y caricias, lo llevó hacia la habitación. Kookie , cegado por el deseo, no recordó lo que había dejado visible hasta que Taehyung abrió la puerta.
La habitación estaba iluminada con luces LED suaves. En la cama había un ring light, una cámara en trípode, varios juguetes sexuales (dildos de diferentes tamaños, vibradores, plugs y lubricantes) perfectamente organizados, y en la pared de atrás, fotos impresas de el mismo en lencería provocadora, con antifaz negro, posando de forma explícita.
Taehyung se detuvo en seco, observando todo.
Jungkook se puso rojo de vergüenza y trató de tapar una de las fotos con su cuerpo.
—Yo… mierda… se me olvidó completamente —balbuceó, muerto de vergüenza—. Tae, yo… me dedico a hacer contenido adulto. Soy Koomilf. Lo siento, debí haberte dicho antes de traerte…
Se quedó callado, esperando su rechazo.
Pero Taehyung no parecía molesto. Al contrario, sus ojos brillaban con una mezcla de sorpresa y excitación. Se acercó a el lentamente y le levantó la barbilla con dos dedos.
—¿Así que grabas videos tocándote para que miles de personas te vean? —preguntó con voz ronca—. Eso es jodidamente caliente, Jungkookie.
El parpadeó, sorprendido.
—¿No te molesta?
Taehyung sonrió con picardía y lo besó de nuevo, más lento y profundo.
—Al contrario… —murmuró contra sus labios—. ¿Qué te parece si hacemos un contenido juntos? Quiero recrear todas esas escenas que tanto te gustan… pero esta vez conmigo dentro de ti.
Kookie sintió que su coño se humedecía al instante.
—¿De verdad quieres eso? —preguntó con voz temblorosa de excitación.
—Quiero follarte frente a esa cámara… y quiero que gimas mi nombre mientras lo hago —respondió él, apretando su culo con ambas manos—. ¿Qué dices, Koomilf?









Hermosa, sube la otra parte está buenísima. 🥴🔥
SEGUNDO CAPÍTULO! 🗣️