CAPÍTULO 1:Los Trece Guardianes
Tres mil años habían transcurrido desde la Gran Guerra de las Razas.
Nadie recordaba cómo había comenzado.
Los libros más antiguos hablaban de una guerra por el poder.
Otros aseguraban que todo había nacido por una traición.
Algunos incluso afirmaban que fueron los propios dioses quienes iniciaron el conflicto.
La verdad había desaparecido junto con quienes la conocían.
Lo único cierto era el resultado.
Imperios enteros fueron reducidos a cenizas.
Montañas desaparecieron.
Océanos cambiaron su curso.
Y razas enteras dejaron de existir.
Desde entonces, el continente quedó dividido en numerosos reinos, cada uno gobernado por una raza diferente.
Entre ellos destacaba el reino humano de Hemlish, famoso por albergar al grupo de guerreros más poderoso de su época.
Los Trece Guardianes.
No eran un ejército.
No eran una orden.
Eran los protectores del reino.
Cada uno dominaba una magia única.
Gon, un humano capaz de controlar la tierra.
Bam, descendiente de las diosas, cuyo poder invocaba lanzas de luz solar.
Vela, hermana de Bam y la sanadora más extraordinaria del continente.
Hanter, un gigante que dominaba el viento con un inmenso martillo.
Lian, un hada capaz de transformar el oro en un metal indestructible mientras convertía su propio cuerpo en una explosión viviente.
Yium, señora de la arena.
Imu, una elfa cuyos rayos iluminaban los cielos.
Jhatkel, un ogro que podía manipular la mente de sus enemigos.
Theon, un demonio que gobernaba el fuego infernal.
Hades, maestro absoluto de la oscuridad.
Zahar, un humano que controlaba las sombras.
Mithef, el gigante inmortal que parecía conocer secretos olvidados por el mundo.
Y Talish, un elfo cuyo hielo podía congelar ciudades enteras.
Aunque existía un decimocuarto nombre.
Uno que todavía no ocupaba un lugar entre ellos.
Polish.
Un joven vampiro de bajo rango.
Discípulo de Theon.
Destinado a reemplazarlo algún día.
Mientras el resto entrenaba para proteger el reino...
Hades había encontrado algo mucho más valioso que la guerra.
Una familia.
Su esposa era Vela.
Y juntos tenían tres hijos.
Taishi.
Impulsivo.
Valiente.
Heredero de la luz solar de su madre.
Cousei.
Tranquilo.
Sabio.
Capaz de hablar con los muertos y devolver la vida a quienes aún conservaban una oportunidad.
Y Talheia.
La menor.
Dueña de una luz tan pura que podía purificar cualquier oscuridad.
A simple vista...
Parecía que la paz había llegado por fin.
Pero el destino ya había comenzado a moverse.
Muy lejos de Hemlish...
En el corazón de una niebla eterna...
Alguien abrió lentamente los ojos.
Y el mundo jamás volvería a ser el mismo.
Continuará...








