Único
Mala ortografía
Sin editar, al demonio.!.
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La noche en la carretera desértica era fría además de que estaba lloviendo , iluminada únicamente por el letrero de neón parpadeante de una gasolinera solitaria. Taehyung, con una chaqueta de cuero desgastada y la mirada aburrida de quien ha visto pasar demasiadas gente , apoyaba los codos sobre el mostrador.
El sonido de un motor fallando rompió el silencio. Un un auto deportivo se detuvo frente a los surtidores, soltando una última bocanada de humo. De la puerta del conductor bajó joven chico . Llevaba el cabello negro un poco alborotado, las mejillas rojas por el frío de la madrugada y una expresión de pánico y molestia.
Además de que podía ver como trataba de cubrirse ante la lluvia
El chico entró a la tienda, haciendo sonar la campanilla de la puerta. Se acercó al mostrador, arrastrando los pies, y miró a Taehyung con ojos suplicantes.
—H-hola... —la voz de Jungkook tembló un poco—. Mi auto se quedó completamente sin gasolina. Necesito llenar el tanque para llegar a la ciudad, pero... tuve un problema. Perdí mi billetera hace un par de horas, podrías darme gasolina te prometo pagarlo por favor
Taehyung arqueó una ceja, cruzándose de brazos, negó con una expresión seria, Jungkook tragara saliva.
—Sin dinero no hay gasolina, precioso, así son las reglas del lugar —dijo Taehyung con una voz grave, no podía evitar mirar al chico el cual sintió su mirada y no pudo evitar tener un sonrojo en sus mejillas
—Por favor —insistió Jungkook, buscando desesperadamente en los bolsillos de su sudadera—no tengo como pagarte solo tengo cigarrillo y un condom
Jungkook una expresión avergonzada, dejó caer sobre el mostrador de vidrio dos objetos: una cajetilla de cigarrillos a la mitad y un paquete de condones de hello kitty
Taehyung bajó la mirada hacia los objetos y luego la subió lentamente hacia Jungkook, una sonrisa ladina y peligrosa dibujándose en sus labios.
- esta bien te ayudare, pero antes cual es tu nombre
— ah enserió gracias, soy jeon jungkook - jungkook sonrió
— soy kim Taehyung, alto cariño te ayudare pero tienes que pagarme de otra manera
Jungkook lo miro con curiosidad — como quieres que te pague
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El sonido de la lluvia golpeando con fuerza contra las ventanas de la tienda parecía haber quedado en un lejano segundo plano. La atmósfera dentro de la pequeña oficina de la gasolinera, iluminada apenas por la titilante luz de neón exterior.
Taehyung, arrodillado entre las piernas de Jungkook sobre el gastado sofá de cuero del almacén, mantenía una firme sujeción en los muslos del menor. Sus dedos se hundían en la piel suave, forzándolo a abrirse por completo mientras se deleitaba con la vista de su coñ0 expuesta y húmeda
—T-Taehyung... —gimió Jungkook, echando la cabeza hacia atrás. Sus manos se aferraban al desgastado sofá
Taehyung no respondió con palabras; en su lugar, volvió a presionar su boca contra el coň0 de Jungkook, deslizando su lengua con una lentitud tortuosa y firme, saboreando la calidez del menor. La textura húmeda y el calor que emanaba de ese punto central hicieron que el cuerpo de Jungkook se tensara por completo, arqueando la espalda.
Taehyung miro al menor no evitar morder el coň0 del menor el cual soltó un jadeo ahogado, podía ver la saliba escurrir en los labios rojizos del menor además de esos gordos pechos rojizos
—Mmm, eres tan estrecho, Jungkook —murmuró Taehyung contra su piel, su voz arrastrada y ronca, Taehyung medio uno de sus dedos en el coňo del menor —. Y ya estás empapado. Parece que te gusta cómo te voy a cobrar la gasolina, quieres que te rompa ese gordo coñ0 qué tienes no es así puta
Jungkook asintió - a-ah s-si rompeme el coň0 con tu verga por favor
Taehyung retiro su dedo se incorporó lentamente, la comisura de sus labios alzada en esa misma sonrisa peligrosa. Con una mano, alcanzó el paquete que Jungkook había dejado sobre el mostrador minutos antes, rompiendo el envoltorio de plástico con los dientes sin quitarle los ojos de encima al menor, cuya respiración era ya un hilo de jadeos constantes.
—Vas a tener que ser muy ruidoso para mí, precioso —susurró Taehyung, acomodándose entre sus piernas
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El ritmo en el almacén se volvió frenético. Taehyung ya no se contenía; cada estocada era profunda, directa y cargada de una fuerza que hacía que el cuerpo de Jungkook se deslizara sobre el sofá de cuero con cada impacto. Los gemidos del menor se transformaron en súplicas involuntarias, una mezcla de dolor y un placer tan intenso que lo estaba haciendo perder el conocimiento de dónde estaba.
—T-Taehyung... más... ¡ah! —rogó Jungkook, quebrando la voz mientras clavaba las uñas en la espalda del mayor, sintiendo cómo cada embestida rozaba el punto exacto que lo hacía ver estrellas.
—Te gusta que te den duro, ¿verdad, precioso? —gruñó Taehyung en su oído, con la respiración completamente rota y el sudor corriendo por su frente.
Taehyung sujetó las piernas de Jungkook con más fuerza, elevándolas casi hasta sus hombros para cambiar el ángulo, logrando una penetración aún más profunda. El sonido húmedo de la fricción entre sus cuerpos era morboso, Jungkook ya no podía controlar los espasmos de su propio cuerpo; su coň0 maltratado y rojizo.
Sentir las paredes del menor contraerse salvajemente en un orgasmo inminente fue el detonante. El mayor aceleró el ritmo, dando tres estocadas brutales, empujando hasta el fondo.
Taehyung tomo un cigarro, mientras estaba en medio de las piernas de jungkook, sin dejar de moverse soltó un el humo del cigarro en el rostro del menor
—Mírame, precioso —ordenó Taehyung con voz ronca.
Jungkook, con los ojos entreabiertos y empañados por las lágrimas del placer, obedeció. En ese instante, Taehyung exhaló una densa nube de humo gris directamente sobre el rostro del menor.
Jungkook tosió levemente, arrugando la nariz, pero el humo denso y el olor a tabaco mezclado con el sudor de ambos parecieron nublar aún más sus sentidos. Justo cuando el pelinegro intentaba recuperar el aire, Taehyung soltó el cigarrillo entre sus dedos dejándolo caer al suelo y, con una sonrisa ladina, incrementó la velocidad de sus estocadas de golpe, atrapando el jadeo de sorpresa de Jungkook directamente con sus labios.
Sin romper el ritmo, Taehyung rodeó la cintura de Jungkook con sus brazos fuertes y, en un movimiento fluido y cargado de fuerza, lo levantó del sofá para sentarlo directamente sobre su regazo.
El cambio de posición hizo que Jungkook soltara un jadeo agudo cuando el miembro de Taehyung se hundió aún más profundo . El pelinegro se vio obligado a rodear el cuello del mayor con sus brazos, acomodando sus piernas a los costados de las caderas de Taehyung para no caerse, completamente expuesto y a su merced.
Mientras se besaban, Taehyung comenzó a mover las caderas hacia arriba, dictando un ritmo constante y sofocante que hacía que Jungkook se retorciera sobre él, ahogando sus gemidos directamente en la boca del mayor, mientras la lluvia continuaba golpeando con fuerza el exterior de la solitaria gasolinera.
Taehyung se vino en el condom , alejó al menor se quito el preservativo
Miro al menor el cual soltó un suspiro y pudo ver líquido caer en medio de sus piernas, sonrió
- ven cariño quiero que montes mi verga, no me voy a poner condom quiero sentir tu coño rico
Jungkook se levantó se acercó al mayor el cual se quito la parte de arriba mostrando sus abdominales, jungkook poso una mano el el hombre del mayor, mientras qué con la otra tomó el pene del mayor para introducirlo en su gordo coño, jungkook soltó un jadeoJungkook se dejó caer lentamente, guiado por el firme agarre de Taehyung en su cintura. Un gemido ronco escapó de sus labios en el momento en que sus cuerpos se sellaron por completo. El pelinegro tuvo que esconder el rostro en el cuello de Taehyung, respirando el aroma a lluvia, tabaco y cuero que emanaba del mayor.—Eso es... justo así, precioso —susurró Taehyung cerca de su oído, con la voz rota por la intensidad . Sus manos subieron desde la cintura hasta la espalda descubierta de Jungkook, instándolo a moverse.
Cada movimiento en esa posición era profundo, Taehyung beso los labios del menor.
La noche aun era joven así que disfrutaría este pago todo el tiempo que sea necesario
Jungkook se aferraba a los hombros del mayor, enterrando las uñas en su piel cada vez que la fricción se volvía demasiado exigente.
El ritmo se aceleró de manera inevitable. La respiración de ambos era de suspiros pesados y jadeos de parte del menor. Taehyung,apretó los muslos del menor y aceleró las embestidas , Jungkook arqueara la espalda, soltando jadeos
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Minutos después, el silencio regresó a la pequeña oficina, roto únicamente por el crujido del sofá Taehyung se acomodó, manteniendo a Jungkook recostado contra su pecho sin salir del coño del menor
Taehyung estiró el brazo hacia el mostrador, tomó una manta la extendió sobre el cuerpo tembloroso de Jungkook para cubrirlo del frío que empezaba a colarse por las rendijas.
—Supongo que esto cubre el tanque lleno, conejito —murmuró Taehyung, con un tono en el que ya no había burla, sino una extraña y densa satisfacción, mientras acariciaba los mechones negros y húmedos de la frente del menor.
Jungkook, con los ojos cerrados y el corazón aún latiendo a prisa, dejó escapar una pequeña sonrisa cansada, acurrucándose más contra el torso del mayor. La noche en la carretera desértica seguía siendo larga, pero el viaje a la ciudad ya no parecía tan urgente
Al día siguiente
Jin llego a la tienda, soltó un suspiro pero miro extrañado la tienda estaba cerrado además de que había un auto deportivo
Jin entró a la tienda sacudiéndose por las gotas de lluvia, aun seguía lloviendo.
busco al hermano de su esposo por el lugar
—¿Taehyung? —llamó Jin, frunciendo el ceño mientras dejaba las llaves sobre el mostrador de vidrio.
Nadie respondió. Caminó por el pasillo de los dulces y los aceites para motor, mirando de reojo hacia la ventana. Era sumamente extraño. El hermano de su esposo podía ser un irresponsable con muchas cosas, pero apreciaba demasiado la tranquilidad de este turno como para cerrar la tienda antes de tiempo o desaparecer sin avisar.
Al acercarse a la zona del mostrador, Jin notó algo en el suelo: un cigarrillo a medio consumir, aplastado contra el suelo Y justo al lado, un envoltorio de plástico roto.
Un mal presentimiento, mezclado con pura curiosidad, lo hizo caminar lentamente hacia la parte trasera, a la puerta del almacén.
—Taehyung, si estás dormido aquí atrás te juro que... —Jin empujó la puerta a la mitad, pero las palabras se le atoraron en la garganta.
Sobre el gastado sofá de cuero, envueltos de manera caótica en la manta rosa la cual era su favorita , dos cuerpos descansaban profundamente. Jungkook tenía la cabeza apoyada en el pecho del mayor, con el cabello negro alborotado sobre la almohada improvisada, mientras que Taehyung mantenía un brazo posesivo alrededor de su cintura, completamente ajeno al mundo exterior. En el aire aún flotaba el aroma denso del tabaco y una calidez que no tenía nada que ver con el clima de la carretera.
Jin se quedó helado en el umbral, parpadeando un par de veces para procesar la escena, antes de que una sonrisa incrédula y un tanto divertida comenzara a cruzarse en su rostro.
Cerro la puerta lentamente para no hacer ruido
Jin caminó de regreso al mostrador principal, Una sonrisa irónica, casi nostálgica, se dibujó en sus labios mientras negaba con la cabeza. Tenía que ser un chiste. De todas las dinámicas posibles en el mundo, Taehyung había terminado replicando exactamente la misma locura que Namjoon había hecho con él en el pasado.
Sin pensárselo dos veces, Jin tomó sus llaves del mostrador. No iba a quedarse ahí a hacer preguntas incómodas ni a romper el momento. Caminó hacia la salida, abrió la puerta principal haciendo sonar la campanilla por última vez y, antes de cruzar el umbral hacia la lluvia de la mañana, giró el letrero de la entrada para que mostrara el lado de "CERRADO".
Dejó caer el cerrojo por fuera con un clic definitivo. Taehyung le debía una explicación enorme, y Namjoon definitivamente se iba a enterar de esto, pero por ahora, la gasolinera en la carretera estaría por un momento cerrará.
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