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데뷔일⠀⠀ ̥˚̩̩̥͙⠀⠀𝘆𝗼𝗼𝗻𝘀𝗲𝗼𝗸

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Sinopsis

𝗵𝗼𝘀𝗲𝗼𝗸⠀tuvo una pesadilla antes de debutar y solo una visita especial podría calmarlo.⠀⠀one shot nsfw⠀|⠀alt. universe.⠀⠀yoongi!top ༝ hoseok!bottom.⠀⠀feminización,⠀estereotipos de género,⠀feminización,⠀+18,⠀androginia,⠀relaciones sexuales,⠀boypussy,⠀omegaverse,⠀agegap,⠀overstimulation,⠀smut,⠀sexo irreal / con protección.⠀⠀original story.⠀⠀si no es de tu agrado te invito⠀ 𝗮𝗺𝗮𝗯𝗹𝗲𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲⠀a⠀ 𝗿𝗲𝘁𝗶𝗿𝗮𝗿𝘁𝗲.⠀⠀abstenerse de⠀𝗥𝗘𝗣𝗢𝗥𝗧𝗔𝗥⠀la historia.⠀⠀2O26⠀©⠀bngtnsn.

Genero:
Erotica
Autor/a:
l๑͏tth
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

⠀♡ྀ.⠀⠀⠀섹스⠀;⠀𝗎𝗇𝗂𝑞𝗎𝖾

경고.ᐟ.ᐟ⠀⠀contenido vulgar & sexual,Yoongi!top x Hoseok!bottom,⠀feminización,hobussy,sexo irreal / con protección,virgin / debut Hobi,more in bio.



. .݂¨:·.










⠀⠀⠀⠀Esilencio en el dormitorio compartido era sofocante. Para cualquiera, la ausencia de ruido en un departamento habitado por seis adolescentes sería una bendición, pero para Jung Hoseok, esa quietud era el preludio de un desastre. La luz de la mañana se filtraba débilmente por las persianas, dibujando líneas polvorientas sobre el suelo desgastado, mientras la capital ya despertaba ajena al colapso que ocurría en la habitación.

⠀⠀⠀⠀Hoseok estaba hecho un ovillo bajo —un edredón que le quedaba demasiado grande— en la litera inferior de una de las camas. Tenía diecinueve años, su cuerpecito temblando sin control como si estuviera a la intemperie del invierno y con un nudo en la garganta que le impedía respirar. Hoy era el día marcado en el calendario de la cocina: el debut del grupo.

⠀⠀⠀⠀Durante años, había derramado sangre, sudor y lágrimas —literalmente— en salas de práctica con espejos empañados y pisos resbaladizos, soñando con ese momento incontables veces. Sin embargo, ahora que el reloj marcaba las horas regresivas antes de subir al escenario de su primer programa musical, el terror lo paralizaba por completo.

⠀⠀⠀⠀Un sollozo ahogado escapó de sus labios gorditos. La pesadilla de la que acababa de despertar aún le martilleaba las sienes: en el sueño, la emoción le jugaba una mala pasada mientras bailaba, perdiendo el control hasta liberar sus dóciles feromonas. El público dejó de aplaudir, surgieron murmullos y luego abucheos.

⠀⠀⠀⠀«¿Un omega como bailarín principal?», «Es demasiado débil», «No tiene la resistencia de un alpha», «Va a arruinar al grupo», gritaban las voces sin cara. El pánico de lo vivido había sido tan real que despertó empapado en sudor frío, con el corazón desbocado contra sus costillas.

⠀⠀⠀⠀Hoseok no se avergonzaba de su naturaleza; amaba ser quien era, amaba su sensibilidad omega y hacer a otro sonreír. No obstante, la industria no daba tregua. Su empresa era pequeña, casi desconocida y él cargaba con la responsabilidad de ser el “principal” en su área. La presión de que el público dejara de apoyar a sus compañeros —su pequeña familia de la capital— solo porque un omega tenía un rol tan predominante lo estaba asfixiando.

⠀⠀⠀⠀Por lo mismo, cuando los demás se levantaron —eufóricos y nerviosos—, fingió seguir profundamente dormido. Su dongsaeng Jimin intentó despertarlo, él murmuró que tenía náuseas y les rogó que se adelantaran. Ahora estaba solo, ahogándose en su propio temor. Sus feromonas, usualmente un dulce aroma a nueces frescas y pino silvestre, se sentían agrias, tensas. Balbuceaba súplicas inconexas contra la almohada, pequeños rezos intentando frenar la paranoia que lo consumía.

⠀⠀⠀⠀«Es normal», se decía, clavándose las uñas en las palmas. «Soy joven. Es normal tener miedo. Tengo que agradarles. No puedo equivocarme».

⠀⠀⠀⠀De repente, el crujido de la puerta principal abriéndose resonó en el pasillo y Hoseok contuvo la respiración. Pasos pesados, pero extrañamente cautelosos se acercaron al dormitorio.

⠀⠀⠀⠀Toc, toc.

⠀⠀⠀⠀Hubo un golpe cordial y suave en la madera; el sonido inconfundible de alguien que sabe que está a punto de invadir un momento privado, pero con la única intención de rescatar a quien está del otro lado agonizando. No hubo una invasión de feromonas ni una presencia aplastante, pero el omeguita supo exactamente quién era:

⠀⠀⠀⠀Min Yoongi.

⠀⠀⠀⠀Aquel alpha era un maestro en neutralizar su naturaleza cuando no era necesaria. A sus más de veintisiete años, era manager secundario del grupo, un enigma silencioso el cual los adolescentes juguetonamente molestaban por su “falta de energía”. Conocía a Jung demasiado bien y sabía que solía esconderse tras sonrisas o actitudes risueñas para ocultar que se desmoronaba.

⠀⠀⠀⠀— Hoseok-ah... —su voz filtrándose fue baja, con ese tono rasposo y cálido que siempre lograba aflojar los hombros del menor.

⠀⠀⠀⠀El omega reaccionó por instinto e intentó salir de las sábanas para limpiarse la cara, olvidando por completo dónde estaba. Al incorporarse bruscamente, su cabeza chocó con un ruido sordo contra la base de madera de la litera superior.

⠀⠀⠀⠀— ¡Ah! —jadeó, y el dolor físico fue la gota que colmó el vaso.

⠀⠀⠀⠀Un sollozo lastimero y roto escapó de sus labios, evidenciando que —efectivamente— estuvo llorando en silencio. Su aroma agrio se disparó, delatando su sobrecogimiento y desamparo.

⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀Yoongi se acomodó en el marco de la puerta, vestido de negro, con una gorra que le ocultaba parte del cabello y una expresión indescifrable que se suavizó al verlo.

⠀⠀⠀⠀— Y-Yoongi-ah... —balbuceó Hoseok, limpiándose sus ojitos húmedos e hinchados con el dorso de la mano, sintiéndose patético—. Y-yo... no creí que vendría, p-perdón. Iré... iré a cambiarme para ir al programa ahora mismo. —trató de ponerse de pie, temblando, cabizbajo para evitar represalias—. Me quedé dormido... Tuve una pesadilla, es todo. El estómago me dio vueltas y...

⠀⠀⠀⠀El alpha mantuvo su posición. Al ver el nivel de angustia del más joven supo que debía decidir rápido. Liberó una minúscula fracción de sus feromonas con olor a cedro y menta fresca, un aroma tan cálido como embriagador para hacerle sentir —sin ocupar palabras— que estaba a salvo.

⠀⠀⠀⠀Hoseok se quebró por completo al sentirlo. Las defensas que había estado levantando toda la mañana se derrumbaron, agachó la cabeza y comenzó a llorar sin consuelo, con los hombros temblándole violentamente sorbiendo su roja naricita.

⠀⠀⠀⠀— A-alpha, yo... —gimió el más bajo, jugando nerviosamente con sus pulgares, incapaz de sostenerle la mirada—. Yoongi-ah, yo...

⠀⠀⠀⠀El pálido ni siquiera titubeó. Cerró la puerta a sus espaldas, acortó la distancia en tres zancadas y —con una suavidad que contrastaba su perfil enigmático— lo envolvió en un abrazo. Rodeó su cintura, atrayéndolo contra su pecho duro y cálido. Jung no opuso resistencia y se dejó acercar al pelinegro, hundiendo el rostro en la tela oscura de la camiseta del manager.

⠀⠀⠀⠀— Bang me dijo que tuviste un dolor de cabeza y me pidió que viniera a ayudarte —murmuró con voz pausada, las ondas retumbando donde Hoseok descansaba—. Es el tercero que te da en menos de dos días, dangshin*...

⠀⠀⠀⠀Esa palabra… ese apelativo cariñoso. Hoseok limpió sus lagrimales con torpeza, sollozando más fuerte ante la presión creciente que oprimía su dócil cuerpecito.

⠀⠀⠀⠀— No me gusta verte de este modo, precioso... —continuó el pelinegro mientras le acariciaba la parte trasera de su nuca, peinando suavemente sus hebras castañas—. Jeongguk me contó lo que pensaste hacer hace un mes.

⠀⠀⠀⠀Jung se tensó al instante. El recuerdo de esa noche, cuando casi empaca sus pocas pertenencias para huir a Gwangju, lo llenó de vergüenza.

⠀⠀⠀⠀— Yoongi-ah, y-yo no quise causar problemas, es solo... —la voz le temblaba, rota por los espasmos del llanto—. ¿Qué se suponía que iba a hacer? S-sentí que me exigían demasiado. Soy un omega... y creí que lo mejor era que me vaya sin que me vieran. No tengo el cuerpo para esto, ni a fuerza... S-si fallo, arrastraré a los demás.

⠀⠀⠀⠀Lo confesó todo de golpe, dejándose sostener por completo. Yoongi, aprovechando la ligereza del cuerpo del omeguita, simplemente lo alzó del suelo sin el mínimo esfuerzo, como si no pesara más que un peluche sin algodón.

⠀⠀⠀⠀— Ninguna de tus inseguridades será nunca un problema para mí, dangshin*. Ni para mí, ni para nadie del grupo. —afirma, sin dejar espacio para la duda, para depositar un beso largo y reconfortante en aquella húmeda mejillita rellena.

⠀⠀⠀⠀El castaño, por puro instinto y necesidad de cercanía, enroscó sus piernitas alrededor de su cintura. Subió un brazo aferrándose al hombro de Min, mientras el otro quedaba aplastado entre ambos pechos, sintiendo el latido acompasado del alpha.

⠀⠀⠀⠀— La compañía está para cuidar la integridad de todos ustedes —le susurró al oído—. Y yo estoy aquí para cuidar de ti…

⠀⠀⠀⠀Jung escondió la cara en el cuello ajeno, aspirando el aroma a menta fresca para calmar su sistema nervioso—. N-no quiero que piensen que tengo favoritismo antes de debutar —murmura con palabras apenas audibles al chocar contra la piel de Yoongi—. Noona dijo que debía tener cuidado con los alphas de la capital... di-dijo que se aprovec...

⠀⠀⠀⠀De pronto, cayó en cuenta de la gravedad de sus propias palabras. Hablar de alphas aprovechados mientras estaba colgado del cuello de su manager, con quien mantenía un romance secreto, lo llenó de culpa. Su llanto recrudeció.

⠀⠀⠀⠀— ¡L-lo siento, Yoongi-ah! ¡No me refería a ti, n-no quise decir eso...!

⠀⠀⠀⠀— Está bien, dangshin*. No pasa nada, sé lo que quisiste decir. —lo calmó el alpha, acariciándole la espalda con movimientos circulares.

⠀⠀⠀⠀Caminó con él a cuestas hasta la única cama que no era una litera y se sentó sobre ella, manteniéndolo a horcajadas sobre su regazo. Las manos —largas y venosas— del pelinegro recorrían la columna del castaño mientras le daba pequeños besos que comenzaron en la frente, bajaron por la sien y terminaron en su cuello transmitiéndole seguridad.

⠀⠀⠀⠀— Sabes que esto aún debe ser un secreto o Bang me correrá a patadas por desconcentrar a sus estrellas —bromeó suavemente, logrando que Hoseok perdiera un poco de rigidez—. Pero escucha: si te eligió fue por tu talento. Créeme, vi más de cien audiciones con él y te señaló sin dudarlo. Dijo: «Este. Este chico será nuestro bailarín principal». No le importó si eras alpha, beta u omega, sino la emoción y gracia de tus movimientos.

⠀⠀⠀⠀El castaño soltó una pequeña risa húmeda, un sonido frágil pero hermoso. Separó el rostro del cuello de Yoongi para mirarlo directamente a los ojos. Hacía tiempo desde la última vez que pudieron verse así, a solas con la luz del día. Llevaban seis meses en esa especie de limbo hermoso que era su cortejo secreto, una relación “improcedente” a los ojos de cualquier directivo por las reglas de la empresa y brecha existente.

⠀⠀⠀⠀Aún así, Jung no era tonto, ni un niño ingenuo; sabía lo que quería. Hasta ahora, su historia se resumía en besos furtivos en pasillos ciegos, roces necesitados en la oscuridad de los asientos traseros de cualquier van o visitas nocturnas al departamento de Yoongi bajo la excusa de “sesiones de composición”.

⠀⠀⠀⠀Allí, cometían pequeños delitos de amor: se besaban, entrelazaban sus manos y veían películas de terror que Hoseok ocupaba solo para tener la excusa de esconderse en el pecho del alpha y dormitar envuelto en sus feromonas. Yoongi jamás lo había presionado para llegar a más, tratándolo con un cuidado enorme que solo hizo crecer el amor del menor hasta volverse una necesidad natural.

⠀⠀⠀⠀— Yoongi-ah... —musitó bajito, ya sin llorar. Se enderezó un poco, apoyando las palmas en el amplio pecho de su alpha, mirándolo con una curiosa mezcla de timidez y repentina seguridad.

⠀⠀⠀⠀— ¿Qué pasa, dangshin*? —respondió Min, acariciándole el abdomen por debajo de la camiseta holgada.

⠀⠀⠀⠀— Jin hyung... tiene algo escondido en el cajón bajo las agendas de estudio.

⠀⠀⠀⠀El pelinegro frunció el ceño y detuvo sus caricias—. ¿Un qué? ¿Qué tipo de cosas? ¿Están consumiendo algo? Porque si alguno de ustedes está...

⠀⠀⠀⠀— ¡N-no, alpha, no es eso! Es, es... —Jung se sonrojó hasta las orejas. Al ver que el pálido genuinamente no entendía a qué se refería, y que su mente se iba a escenarios exagerados, decidió mostrárselo.

⠀⠀⠀⠀Se bajó del regazo a trompicones y fue hacia la mesa de noche de su hyung. Con manos temblorosas, desordenó un par de cuadernos hasta sacar algo pequeño y brillante, caminó de regreso con los puños apretados contra su pecho, sintiendo que el corazón se le iba a salir por la boca.

⠀⠀⠀⠀— A-alpha... —llamó en un susurro.

⠀⠀⠀⠀— Hoseok, dime que no son drogas. Bang va a matarme si descubre que pasé por alto algo así. —insistió el pálido, frotándose la nuca con cierto estrés.

⠀⠀⠀⠀Hoseok se acercó y tomó una de sus manos, girando la palma hacia arriba y con delicadeza depositó un pequeño envoltorio dorado sobre ella. Min bajó la vista; primero, su mente se distrajo ante la ternura del contraste entre sus manos. Sin embargo, al enfocar la vista en el objeto con bordes dentados, entendió de inmediato.

⠀⠀⠀⠀Era un condón.

⠀⠀⠀⠀El silencio volvió a la habitación, cargado de una tensión eléctrica, densa y caliente.

⠀⠀⠀⠀— ¿Quién lo...? —Yoongi tragó saliva, su voz repentinamente se hizo más ronca.

⠀⠀⠀⠀— Namjoon y Jin hyung a veces salen juntos al del estudio del sótano... —admite cabizbajo, su carita ardía en un rubor furioso que le bajaba por el cuello—. ¡P-pero nos dejan la cena lista! No les digas que te conté su secreto.

⠀⠀⠀⠀Min no pudo evitar soltar una risa baja —casi ahogada— sacudiendo la cabeza, giró el pequeño sobre dorado entre sus dedos sorprendido por el hallazgo sobre los miembros mayores y por la audacia de su omega.

⠀⠀⠀⠀— Vaya talla —murmura leyendo las especificaciones del empaque con la ceja alzada, haciendo que Hoseok quisiera cavar un pozo y esconderse. Luego, levantó la mirada y lo observó a través de sus ojos rasgados—. ¿Estás seguro?

⠀⠀⠀⠀El castaño apretó los labios, sus deditos jugando nerviosamente con el dobladillo de su camiseta. No sabía cómo verbalizar la inmensidad de lo que sentía, no quería usar las palabras erróneas y estropearlo. Había pensado en esto durante mucho tiempo; quería estar con Yoongi no por estatus, sino por un amor que entorpecía sus sentidos. Quería sentirlo y cruzar esa línea con el alpha que le hizo sentir seguridad en medio de su torbellino emocional.

⠀⠀⠀⠀Asintió despacio y se limpió las últimas lágrimas. Respiró profundo y —en un acto de valentía— liberó intencionalmente su empalagoso aroma dulce a nueces en miel. Sus manitos viajaron hasta las de Yoongi, entrelazando sus dedos para comunicar con el tacto la urgencia de su corazón.

⠀⠀⠀⠀El alpha no necesitó más confirmación, el aroma era una invitación abierta. Un ruego silencioso. Tiró de los brazos del castaño hasta traerlo de nuevo a su regazo. Lo sostuvo por la cintura y acercó sus rostros rozando sus narices. En un acto de pura inexperiencia, Hoseok le mordió ligeramente el labio inferior iniciando un juego torpe.

⠀⠀⠀⠀Siguiendo su instinto empezó a mover las caderas, un movimiento suave e inconsciente contra la entrepierna del mayor, frotándose como hacían oscuras en el sofá de su residencia.

⠀⠀⠀⠀— Tendremos que ser muy cuidadosos, dangshin*... —ronronea.

⠀⠀⠀⠀La fricción ya había despertado su propia anatomía, y la tela de su pantalón se sentía como una prisión, chocando contra la base del omega, revelando sin pudor su grado de excitación.

⠀⠀⠀⠀Con un movimiento preciso que mareó gratamente a Hoseok, el pálido lo reacomodó. Su brazo lo sostuvo firme de la espalda, girándolo hasta acostar su cuerpo sobre el colchón. El menor soltó un pequeño grito de sorpresa, automáticamente flexionó las rodillas sobre su vientre en un gesto tímido. Yoongi estaba inclinado sobre él, con sus hebras largas y negras cayéndole sobre la frente, enmarcando esa mirada de depredador que recorría cada pulgada suya con devoción.

⠀⠀⠀⠀— Separa... —murmura suavemente.

⠀⠀⠀⠀Sus manos viajaron a los tobillos del chico para extenderle las piernitas temblorosas. Llevaba puesta una camiseta negra que le quedaba inmensa y unos shorts rojos de bordes delgados. Con delicadeza, Yoongi deslizó el pantalón corto por las caderas del omega, retirándolo por una sola pierna y lo dejó caer al suelo.

⠀⠀⠀⠀Hoseok quedó expuesto, vistiendo su ropa interior de algodón blanca que ya estaba peligrosamente húmeda, delatando la naturaleza receptiva de su cuerpo, mientras la brisa mañanera entró por la ventana erizando la piel desnuda de sus muslos esbeltos.

⠀⠀⠀⠀— Alpha... —musitó el castaño. Su voz era un hilo frágil, exponiendo el pánico propio por la inexperiencia. Sentirse tan observado y expuesto bajo la mirada hambrienta del mayor lo abrumó, así que tomó una almohada y se la puso sobre el rostro para ocultar su rubor—. N-no mires tanto, por favor.

⠀⠀⠀⠀Yoongi sonrió con ternura—. No necesito mirar para saber qué hacer, dangshin*... —bromeó con afecto.

⠀⠀⠀⠀Cumplió su palabra. En lugar de apartar la almohada para obligarlo al contacto visual, respetó su pudor. Sus manos se posaron en la cintura de Jung y le deslizaron la linda braguita blanca. Tras meses de caricias, los falanges del alpha conocían bien aquella anatomía y sabían exactamente dónde presionar para doblegarlo.

⠀⠀⠀⠀Hoseok apretó los muslos cuando sintió el aire sobre su coño. Su entrada —de pliegues delicados— ya botaba una lubricación natural, la dulce esencia diseñada biológicamente para recibir sin daño. Era la primera vez que alguien más veía o sentía esa parte de su cuerpo, ese espacio que a veces lo hacía sentir tan pequeño en un mundo de alphas, pero que ahora se sentía como un regalo.

⠀⠀⠀⠀El sonido del cierre al bajar resonó en la habitación, rompiendo el silencio. Min se había enderezado sobre sus rodillas e intentó controlar su respiración mientras su aroma llenaba la habitación. Hoseok, bajo su escondite de algodón, escuchó el sutil rasgar del envoltorio.

⠀⠀⠀⠀Y cuando ocurrió el primer contacto, dio un respingo que curvó la espalda. Sintió el látex frío y la viscosidad del lubricante untado para asegurar un ingreso sin dolor. La punta presionó tentativamente contra su sensible entrada.

⠀⠀⠀⠀— Y-Yoongi-ah... —gimoteó debajo de la almohada, apretando las sábanas.

⠀⠀⠀⠀— ¿Necesitas más tiempo? —inquiso el pelinegro deteniéndose de inmediato.

⠀⠀⠀⠀Se inclinó hacia adelante, observando de reojo el cuerpo tenso del omega. Apartó un mechón de cabello castaño que escapaba de la almohada y depositó besos prolongados en las sienes expuestas, consciente de que Hoseok —ni de broma— se quitaría esa almohada de la cara.

⠀⠀⠀⠀— Dangshin*, escúchame —le murmura al oído—. No haré nada si cambiaste de opinión. Nada en absoluto. Pero necesito que me digas qué quieres... En tres horas debes estar en el escenario y el trayecto es de media hora. Tenemos el tiempo justo. Dime qué deseas.

⠀⠀⠀⠀Bajo la almohada, el castañito frunció el ceño, su ansiedad y miedo al fracaso habían sido reemplazadas por un calor intenso en el vientre bajo.

⠀⠀⠀⠀— Esa pregunta es tonta... —murmuró Hoseok, arrastrando las palabras. Con una lentitud pesada, bajó el borde inferior de la almohada, solo lo suficiente para descubrir el puente de su nariz rojiza y ojos brillantes—. ¡T-te lo di por algo...!

⠀⠀⠀⠀Yoongi sonrió de lado, complacido por la chispa de rebeldía que asomaba en medio de los nervios de su pequeño bailarín.

⠀⠀⠀⠀— Nunca está de más preguntar. Quieres que tu alpha te cuide y respete, ¿no? —dijo, deslizando una mano experta por la curvatura de la espalda de este, alzándolo para alinear sus caderas.

⠀⠀⠀⠀Con firmeza, le tomó la pierna derecha para apoyarla en la flexión de su antebrazo marcado y guió el otro pie para que se apoyara firmemente sobre el colchón, abriendo por completo el acceso a ese santuario dulce y húmedo.

⠀⠀⠀⠀— Hoseok... —advirtió el pelinegro en tono bajo, preparándolo mientras la presión en la entrada aumentaba.

⠀⠀⠀⠀— ¡S-solo métela ya...! —chilla él, desesperado, volviendo a subirse la almohada hasta la frente—. Lo haces a propósito para molestarme. Eres un mal alpha... ¡Malo!

⠀⠀⠀⠀Lo regañó, quejándose como un niño mimado, pero su propio cuerpo lo traicionaba con un movimiento ascendente en busca de fricción, rogando ser llenado por aquella presencia imponente.

⠀⠀⠀⠀Yoongi soltó un gruñido gutural. Se acomodó mejor, apoyó una mano en el colchón junto a la cabeza de Hoseok y usó la otra para guiar su miembro —cubierto por el látex protector— situándolo entre los delicados pliegues húmedos. Sin prisa ni movimientos bruscos, comenzó a introducirse con paciencia.

⠀⠀⠀⠀La sensación de llenura absoluta invadió el sistema del castaño. Un gemido largo y tembloroso fue absorbido por la tela de la almohada. Min Yoongi era grande, intrusivo, pero el dolor inicial fue mínimo gracias a la lubricación natural que segregaba y a la inmensa precaución del alpha, quien lo envolvió en un ambiente protector.

⠀⠀⠀⠀Sabiendo que Hoseok era un omega virgen e inexperto que adoraba los tratos suaves, Yoongi se enfocó en dárselos para que se sintiera cómodo en todo momento. A menos que quisiera enfrentarse a una persecución a cojinazos por todo su departamento o al secuestro indefinido de Tang.

⠀⠀⠀⠀Una vez completamente dentro, el pelinegro se detuvo. Suspiró con pesadumbre, apoyando la frente contra la clavícula ajena. Un pequeño espasmo involuntario recorrió el cuerpo debajo de él y respondió acariciándole el costado mientras le besaba el pecho.

⠀⠀⠀⠀— Ah... alpha... —sisea el castaño, su voz filtrándose por la almohada. Empujó sus caderas hacia abajo voluntariamente, empalándose más en el alpha, mientras sus paredes latían al contraerse alrededor del falo ajeno en un éxtasis paralizante.

⠀⠀⠀⠀Yoongi le concedió unos minutos sin moverse, dándole a Hoseok el tiempo suficiente para que se adaptara a su grosor. Cuando notó que los temblores disminuían, comenzó el movimiento despacio: un retroceso lento y tortuoso seguido de una embestida profunda, cuidando de no causar ningún desgarro interno. El sonido húmedo de sus cuerpos empezó a llenar la pequeña habitación compartida.

⠀⠀⠀⠀Pronto, la almohada ya no era suficiente para ahogar los sonidos; Jung comenzó a gemir fuerte. Siempre había emitido ruiditos adorables cuando se besaban o se rozaban, pequeños suspiros que volvían loco a Yoongi. Pero estos... Estos eran diferentes, eran sonidos genuinos cargados de necesidad que terminaron por romper la compostura del alpha.

⠀⠀⠀⠀Buscando mayor profundidad, reposicionó los cuerpos. El pálido acomodó la pierna derecha de Hoseok y se la echó sobre su hombro, mientras le aseguraba la izquierda en el hueco de su codo. Las caderas del omega quedaron totalmente expuestas, alzadas y sus pies colgaron del borde de la cama individual.

⠀⠀⠀⠀— Alpha, ah... alpha —susurró frenéticamente, aún escondido. Su cuerpo se sacudía con cada golpe y las contracciones se volvieron más intensas, apretando el miembro de Yoongi con una fuerza deliciosa, tratando de ordeñar a pesar de la protección—. R-rápido... por favor.

⠀⠀⠀⠀— Eso hago, dangshin*. —siseó el mayor con los dientes apretados.

⠀⠀⠀⠀Aumentó el ritmo y la fuerza de las embestidas, acortando el tiempo entre cada una. Aunque estaba protegido por el condón que misteriosamente Seokjin tenía guardado en un cajón, la humedad Hoseok era incontrolable. El líquido lubricaba el encuentro a la perfección, mientras el sudor comenzaba a cubrirles la piel y a caer sobre las sábanas revueltas.

⠀⠀⠀⠀Los fluidos se mezclaban con los jadeos agudos del castaño en una fricción placentera que les quemaba de la mejor manera posible.

⠀⠀⠀⠀— Hoseok... —jadeó Yoongi de pronto, empujado en un ángulo distinto, alcanzando un punto tan profundo y sensible que hizo estremecer al omega.

⠀⠀⠀⠀La reacción fue explosiva. Abrumado por la sobreestimulación, Jung soltó un grito sordo y sus brazos volaron hacia arriba en un espasmo. Una de sus palmas golpeó accidentalmente el rostro del alpha con un manotazo en la nariz, cortando el ritmo por un segundo.

⠀⠀⠀⠀— ¡Yoongi-ah, Yo-yoongi-ah...! —chilla avergonzado y sobrecogido por el placer simultáneo.

⠀⠀⠀⠀Rápidamente bajó las manos para aferrarse al cabello del pálido. La almohada se deslizó un poco —revelando sus grandes orbes oscuras— desenfocados por la lujuria y el cariño. El ambiente estaba intoxicado, saturado con la mezcla de sus aromas, envolviéndolos en una burbuja agradable.

⠀⠀⠀⠀— Alpha... —suplicó sofocado, enredando sus deditos en los mechones sudorosos y tirando débilmente para que no parara—. Ahí... hazlo ahí...

⠀⠀⠀⠀Min sonrió como un depredador al identificar su nuevo punto de ataque. Retomó el ritmo con una intensidad renovada, penetrando de manera constante una y otra vez. El resultado fueron los escandalosos y hermosos gemidos por parte del omega mientras alzaba las caderas al encuentro de cada embestida.

⠀⠀⠀⠀Incapaz de soportar la barrera visual, el alpha le arrebató la almohada de un tirón y la arrojó al suelo. Hoseok cerró los ojos, pero el pelinegro se inclinó de inmediato sobre su cuello sudoroso para besarlo con fervor, succionando levemente sin llegar a marcas que tenía prohibidas de dejar antes del debut.

⠀⠀⠀⠀El clímax llegó como una ola arrolladora. Jung se tensó, gritando el nombre de su alpha mientras su cuerpo llegaba al orgasmo, derramándose sobre sus muslos. Su interior convulsionó con frenesí alrededor del Yoongi y esa fue su sentencia, provocando que el mayor también alcanzara su límite. Gruñendo contra la glándula de Hoseok, se detuvo y eyaculó dentro de la protección del preservativo, dejándose llevar por la misma ola de alivio.

⠀⠀⠀⠀Sus respiraciones eran erráticas, ambos pechos subían y bajaban devastados de placer, pegados mutuamente por el cansancio. Sin embargo, Yoongi no se dejó llevar por la letargia del encuentro. Tan pronto como terminó de vaciar su semilla —antes de que cualquier accidente pudiera ocurrir— se apoyó sobre sus rodillas, retirándose de Hoseok con un movimiento limpio.

⠀⠀⠀⠀— Y-Yoongi-ah... no, alpha, vuelve... —titubeó el castaño con un gemido quejumbroso, alzando la cabeza del colchón al sentir el vacío. Estaba confundido, quería mimos y el peso de su alpha encima.

⠀⠀⠀⠀— Sé lo que hago, dangshin*. —lo detuvo, con voz increíblemente suave.

⠀⠀⠀⠀Con delicadeza, el pelinegro deslizó dos de sus dígitos en la entrada abierta del omega, ocupando el vacío y masajeando el espacio sobreestimulado para evitar que sintiera un corte abrupto de contacto. El efecto fue inmediato: Jung dejó escapar un pesado gemido de satisfacción y echó la cabeza hacia atrás sobre la cama.

⠀⠀⠀⠀Yoongi lo contempló unos segundos. Su futuro artista, hermoso, despeinado y brillante de sudor, ahora yacía en paz. Aprovechando la situación, retiró el preservativo usado e hizo un nudo imposible.

⠀⠀⠀⠀— Llegaremos a tiempo —dijo mirándolo con adoración antes de inclinarse a besarle la frente perlada—. Te llevaré en brazos a la ducha para que te asees rápido mientras me encargo de ordenar esto.

⠀⠀⠀⠀Sin más, se levantó de la cama recogiendo la evidencia dorada.

⠀⠀⠀⠀— Ahora debo guardar esto en tres bolsas distintas dentro de mi maletín para tirarlo en la otra esquina de la ciudad. Bang no sospechará nada y los demás pensarán que te di una pastilla para aliviar el dolor.

⠀⠀⠀⠀Hoseok lo observó caminar hacia el pequeño basurero de Jin para retirar la bolsa. Ver al alpha preocupándose por protegerlo de detalles “tan pequeños” le dio una calidez enorme, ahuyentando la ansiedad y la pesadilla de la mañana. Apoyándose en sus codos, sintió una ligera molestia física en la parte baja de su cuerpo, un recordatorio de que era amado.

⠀⠀⠀⠀Una pequeña sonrisa, tímida y brillante como un rayito de sol, asomó en sus labios.

⠀⠀⠀⠀— Gracias, Yoongi-ah... —murmura bajito, ya sin temblor en la voz. Miró hacia la puerta pensando en el escenario que lo esperaba y, esta vez, no sintió miedo—. Creo... creo que ahora sí quiero debutar.

⠀⠀⠀⠀Es la primera vez que hago Hobussy, soooooo no me odien. #lo-di-todo. :/

⠀⠀⠀⠀Me encanta el debut Hoseok, squidicitos, tenía que hacer algo bonito con él —todo super silly mah pookie— doy la vida por ese bebé. Terroncito hermoso de mi corazón, vente que te como a besos.( ˶˘ ³˘)♡

⠀⠀⠀⠀Btw, no mencioné de forma ESPECÍFICA la edad de Yoongi en este oneshot, pero para que se ilustren con el body / size / age difference, adjunto fotito:

⠀⠀⠀⠀Anyways, hasta acá mi reporte. No se olviden de dejar su reacción y comentarios. ¡Gracias por leer!

⠀⠀⠀𝗶.⠀Dangshin (당신): Significa “tú“, pero depende del contexto, puede significar un afectuoso “cariño” entre parejas, un “tú” formal en la literatura o un “tú” agresivo durante una discusión acalorada. + Las parejas casadas suelen usar esta expresión para referirse a “cariño” o “mi amor”.

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