Personalizar legibilidad
Aa

Sobre el amor

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

No entiendo al amor, y no creo llegar a hacerlo. Quiero compartir algunas cosas que investigue sobre el amor en base a historias románticas.

Genero:
Fantasy
Autor/a:
Ed
Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1—La vista de un idiota enamorado

Quisiera contar una historia. Esto es solo un caso de los muchos que he conocido. Yo ya no la veo como una historia triste; tampoco quiero afirmar que los sucesos que lleguen a ocurrir terminarán de una manera satisfactoria. Todo comienza cuando ves unos ojos, esos ojos llenos de ambición que, de alguna manera, logran carcomer tu curiosidad y retumbar tu ser. No conoces al responsable de tu sentir, pero todos sabemos que eso lo hace aún peor. Sorprendentemente, la sangre sigue circulando y renovando cada nueva emoción cada vez que pasa por el corazón.


Los nahuas y aztecas concebían al corazón, o yólotl, como la base de operaciones donde el pensamiento, la memoria, la voluntad y las emociones se unían con cada uno de los latidos que se producían dentro del mismo. Si la meta era equilibrar las emociones y fortalecer al corazón, pues créeme que yo estoy dispuesto a renunciar a mi estabilidad con la única finalidad de que ambos seamos un solo corazón, armonioso y cercano a lo que ellos consideraban como divino. Dime que eres especial, dime que no eres solo una novedad, esos pensamientos invadían mi mente cada que te tenía cerca. La duda se alimentaba poco a poco hasta alcanzar un nivel destructivo. Tienes suerte de que me he negado a admitir que me tienes dentro de un Zugzwang que solo va a terminar cuando me presente apropiadamente ante ti.


Qué hipocresía ¿no? Ocultar algo que sabemos que nosotros queremos que salga a la luz, siempre y cuando el autor del crimen llamado amor no se entere de que la víctima está haciendo públicos los hechos que lleven a juicio la reciente relación que ha brotado desde ese chispazo inicial.


Pasaron un día o dos, y nosotros nos hemos hecho más íntimos, al menos ya tuve el valor de presentarme adecuadamente. Ahora, cada pensamiento que tengo sobre ti ya puede llevar una dedicatoria, nombre y apellidos incluidos. Cada conversación que tenemos me hace pensar que los hilos del destino nos han presentado; tanta casualidad hace parecer a este suceso como algo irreal, algo preparado para estar juntos en lo mortal y en lo divino.


Pasan dos semanas desde nuestro primer encuentro, yo solo me preocupo más por tu bienestar. Te conozco bien y sé que tú sabes aprovechar cada uno de mis deslices para volverme a atar y pedir recompensa por este rehén que, por su propia voluntad, se deja atrapar. ¿Por qué lo haces? ¿No sería más fácil decirme lo que opinas? ¿Acaso te resulta satisfactorio tenerme ilusionado? ¿Es normal que te esfuerces tanto en dejarme enganchado por cada una de tus acciones? Esto ya no es sano. Los cuentos de hadas no alargan tanto la historia para que los amantes terminen juntos, pero debemos admitir que es una contradicción el hecho de que tú ames esos relatos, pero a la vez, no quieras dejar de alimentarte de este drama y finalizar la historia con algo real “Nosotros”. Solo los humanos seríamos tan despiadados para renunciar a nuestro sueño con el único fin de tener más entretenimiento. Mientras sigo con esos pensamientos que dispersan mi atención y me provocan malestar, noto que tú me estás preguntando sobre lo que me acabas de contar. Me miras fijamente con esos ojos llenos de vida que me traen plenamente a la realidad de este momento y solo mencionas que debería dejar de

buscarle formas a las nubes.


~Qué confuso es esto ¿no? Mientras unos obtienen la gratificación instantánea que nos provee el amor, otros como yo seguíamos llenos de dudas mortales ante nuestras relaciones. No me malinterpreten, actualmente amo ver que los demás concreten esa meta divina con otro ser que vela por el bienestar de ellos. Juro que antes les tendría envidia. ¿Cómo es que ellos lo lograron? ¿Por qué solo ellos? ¿Qué propósito tiene lo que yo estoy haciendo, en primer lugar? ¿Tendrá algún final este juego del cual nunca me explicaste las reglas? Ese bombardeo de ideas ocurrió cada día desde que la conocí. Aun después de todo lo ocurrido, me sigue pasando. Quisiera ya llegar a esa parte, pero es más sano para mi ir de poco a poco. Solo quiero decirte que ya aprendí bien esa lección. Al menos dejaste el camino listo para la siguiente persona.


Me he hecho a la idea de que mi próxima historia de amor se tardara un poco más en llegar. Tampoco digo que sería una desgracia volverse a enamorar; siempre he considerado que mi forma de amar es un ciclón al que debo entrar para “enfrentarme a mis demonios, para que no te hagan daño”. Todos deberían enfrentarse a lo malo para que solo resalte lo bueno, ¿no crees?

Pero el hecho de que no todos compartan esa misma ideología me hace alejarme más del deseo

de un amor en los años venideros. Después de todo, ¿es más fácil concentrar las ideas en un diario cuando no estoy absorto en alguien? Y más aún cuando tengo ese filtro al que he nombrado “Vista del enamorado”. Las imágenes que se perciben bajo esa gama de colores bonitos y eventos perfectos no me permitirían hacer quejas de la misma manera en la que lo estoy haciendo al recordar a aquel extraño individuo, del que prefiero guardar su nombre para esos momentos donde no puedo conciliar el sueño.~


Esta historia continúa con un salto de dos meses o algo así. ¿Se necesita más tiempo para conocer a tu alma gemela? Las charlas que teníamos hacían que hiciera mi mejor esfuerzo para evitar que llegasen al final y, de ser el caso de no lograr mi cometido, lo único que me quedaba era ver a mi alrededor y, haciendo uso de mi poca sabiduría sobre su ser, intentar llamar su atención con alguna pregunta incoherente o simplemente algo que diera gracia. Lo más importante era tener esas dos estrellas por ojos apuntando hacia lo que decía. ¿Qué necesidad tiene la gente de esperar que las cosas terminen? La escuela, la jornada laboral, las deudas, la crisis que ocurre cada diez años o, hasta en casos más extremos, la vida misma.


¿Qué necesidad tiene la gente de que una relación termine solo para llamar la atención de alguno de esos recién enamorados y engancharlo en una nueva historia? El final de una relación no debería estar escrito. Todos esperamos a que un factor externo sea el detonante del rompimiento de ese vínculo; eso hace que los involucrados en este crimen romántico no lleven ninguna culpa de la culminación de este. ¿Por qué digo esto que parece no ir a ningún lado? Primero que nada, porque acabo de ver una publicación en mi teléfono que indicaba que dos amigos míos habían cortado hace un rato. Y, como segundo punto, no lo sé. Creo que mi atención se volvió a dispersar y mi secuestrador sigue tomando fotos de ese cielo que está a punto de oscurecerse. ¿Acaso dejará de prestarle atención a eso y querrá volver a hablar conmigo? Todo señala a que la conversación sobre si la pizza debiese llevar piña o no ha sido del todo satisfactoria para el remitente del mensaje. No me agrada el hecho de esperar a que su atención vuelva donde pertenece, a la única persona que le preocupa lo que le pudiese ocurrir.


Lo he estado pensando desde hace unos días y creo que es momento de hacer algo bueno por esta relación. Es una gran sorpresa para ti; ya quiero ver tu reacción al ver lo que tengo entre mis manos. El pequeño regalo que tengo te volará la cabeza. No sabía ni qué regalarte. Había muchas cosas en esa tienda que tuve que comprar todo lo que me recordaba a ti, tuve que envolver los 3 anillos junto a él par de aretes y guardarlos dentro del moño del oso gigante que compré en una tienda a la vuelta de la anterior. Obviamente, entre más cosas te dé, más

enamorada vas a estar.


~Al menos eso era lo que funcionó en un principio~


Todo iba bien, pero un querido amigo nuestro debía aparecer y, justo cuando te iba a entregar tu regalo, llegaron los desafortunados “celos”. Esos celos solo son una prueba más de que estoy perdiendo la cordura completamente. La última visita que tuve de aquellos entrometidos cómplices tuyos fue en una ocasión en la que te vi probarte tu ropa enfrente de ese espejo. ¡Qué suerte tiene ese espejo! Él sí puede reflejar tu belleza en su totalidad. Así que no creo que sea buena idea que te dé el presente, y aún más cuando te vi darle ese beso de despedida a aquel extraño. No estoy de humor para darte est. . . Me saludas y yo te saludo. ¿Qué clase de cinismo es el que se alberga dentro de ti? Está bien, creo que sí mereces una segunda oportunidad y no creo que pueda ocultar el oso gigante que tengo detrás de mi espalda. Debo admitir que mi mundo casi se cae a pedazos, pero tú estabas dispuesta a dar una explicación razonable a toda esta situación. Un conocido tuyo te había saludado, hablaron por un rato y tú te despediste de él porque yo estaba a punto de llegar. Tendré que estar alerta. Aún no sé si debería preocuparme de ti o de los demás, pero, una vez más, usas tus habilidades vampíricas que me dejan en un trance al ver tus ojos una vez más.


P. D. Odio que sepas cómo hacerme feliz, aunque las cartas no estén a tu favor.


Tres meses más y surge el momento exacto para una cita perfecta. Tengo el plan perfecto. Vamos al parque para una ronda rápida de “¿Qué opinas de esta persona?”. Esa es tu pregunta favorita. Luego de eso podemos ir a ese puesto de comida rápida del que siempre presumes ir

con tus amigos y, al final, te acompaño a esperar a tu chofer de la limosina que compartes de buena fe con otras personas y que pasa por ti solo en ciertos puntos de la ciudad. Solo hay un pequeño inconveniente. Por alguna razón, has visto como una buena idea hacer que ese estorbo se presente en cada reunión que planeo para nosotros dos.


~Mi culpa al creer que vendría sin algún chaperón~


Así que los planes para el día de hoy deben cambiar. Debo adaptarme, debo ser cortés con tu invitado, debo mantener una buena imagen para que tú estés feliz. Aun después de que no salió como esperaba, tú me despediste con un beso, de esos que me embriagan completamente y me dejan sin palabras. Pero tu invitado se fue contigo. Por primera vez hubiera querido tener

un vehículo para llevarte solo a ti y dejar atrás a ese obstáculo de persona.


~Hoy en día me doy cuenta de que lo que hice aquella vez no fue lo mejor. Prefiero omitirlo para no meterme en problemas, pero debo admitir que no me comporté de la manera más amable con ese conocido tuyo. Los celos son poderosos y esa pequeña situación solo fue el comienzo del declive para nuestra relación.~


Está poniéndome retos. Es la única explicación que encuentro para saber que esos amigos

que invita en cada cita son para despertar mi recelo y así saber si soy digno de que continuemos con nuestra relación. Shakespeare llegó a decir: “Los celos son el monstruo de ojos verdes que se alimenta de la carne de la que se alimenta” debo sobreponerme a esa criatura dentro de mí y recuperar a mí amor.


~Hoy en día he tenido un montón de conversaciones con las mil y una bestias que existen en mi interior, llega a ser algo catártico cuando logras que se calmen por un segundo.~


Entonces, debo demostrarle que sí me interesa y hacer algo que sea prueba suficiente del amor que le tengo, por lo que debe hacerme pruebas. De alguna manera ha visto que no le presto demasiada atención, es por eso tiene que ponerse en peligro ante esos diabólicos ojos verdes, solo para que me dé cuenta. Creo que tengo la idea perfecta para evitar ponerla en duda y que logre combatir a la bestia que acaba de invocar.


~Ojalá hubiera sido una buena idea.~


Durante todo lo que restaba del mes de noviembre le di un regalo mañanero sin falta, cada uno con su dedicatoria y mensaje correspondiente. Como ya lo había dicho, para mí, darle más era mejor. Al primer regalo le fue muy bien. Se quedó sin palabras; era su dulce favorito. El segundo también lo recibió con gusto: era una carta hecha a mano con una canción que le dediqué. El tercero fue un poco repetitivo al darle otro dulce. Su cara empezaba a cambiar. Solo podía ver una sonrisa con sus puros labios, pero sus ojos ya no mostraban ese cariño de antes.


Y así fueron pasando los regalos hasta llegar a víspera de Navidad. Este era mi plan final. Debía de ser perfecto. Por primera vez iba a confesar todo lo que me hacía sentir y con un detalle muy personal. En la mañana fui a recoger un pedido de un llavero con la inscripción de una frase

de su película favorita. Metí el detalle en un libro, el mismo que ella me había confesado que un día su amiga le perdió. Era un regalo perfecto. Simbolizaba que yo la había escuchado y que, por más descuidos que tengan otras personas, yo siempre estaré para ayudarte asolucionar esos inconvenientes. El detalle fue acompañado por una de las mil notas que te llegué a dar, pero esta era diferente. En esta quería hacerte la pregunta. Esperaba que esto fuera el inicio de una relación, aunque para mí, tú y yo ya estábamos vinculados. Cuando llegó el momento de darte el regalo,

tu expresión fue un tanto peculiar.


~Por eso no era buena idea. Se que terminó cansándote tal cantidad de regalos y hasta a mí me abruma el hecho de que nunca te pregunte como te sentías al respecto. Lo especial perdió valor y lo inesperado se volvió cotidiano.~

Vi tu expresión y solo me preguntaste la razón de darte un regalo navideño. ¿Qué otra razón habría? Si querías respuestas, solo tenías que romper el envoltorio y descubrir el motivo. ¿Qué tan difícil es hacer eso?


~A veces la claridad es lo mejor para concretar una relación. Lamentablemente, tuve que aprenderlo de la peor manera.~


Las últimas palabras que te dije en persona fueron: “Ábrelo cuando sea Navidad”. Pasó Navidad y te mandé un mensaje. Estaba impaciente por querer saber tu opinión sobre el libro y todas las cosas que había debajo del envoltorio, pero tu respuesta fue: “Todavía no lo abro”.

Pensé que tal vez querrías abrirlo en otro momento. Llegó Año Nuevo, te mandé tus felicitaciones y volví a tocar el tema. “Aún no lo abro”. Fue el último mensaje que me dejaste.


Por más que intenté contactar contigo de nuevo, no encontraba una respuesta tuya. Todo dicta a que no quiere abrir el regalo que tanto esmero llevó ¿Acaso nunca valoró nuestro vínculo? ¿Tanto te costaba hablar? Hubiera hecho locuras si tú me hubieras dicho el cómo te sentías ¿Por qué me dejaste con la responsabilidad de tener que cargar con todo? Yo no soy el culpable aquí,

yo solo te ame.


~Ha pasado un año de eso y sigo hablando de ti cada que me preguntan si la pizza con piña es deliciosa. Y, por más que quiera decir que no, creo que tú hiciste que me empezara a gustar.Tuve que aprender a la mala que cuando una persona se cansa ya es muy tarde, porque esa persona se va a empezar a alejar y no querrá saber nada de ti. Pero estoy bien, no se preocupen.~


Tú te lo pierdes, porque yo estoy bien.


Estoy bien.


ESTOY bien.


ESTOY. .

¡Cuéntale a Ed lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Embarazada del bebé de su hombre lobo 🌙 Kookmin Adap.

janneth1108: Dios ya quiero mas .. me encanta 😍😍😍

Leer ahora
Dame Una Oportunidad ~ kookmin

Ana: Me gustó,al principio llore,mil gracias por la historia

Leer ahora
Amor en cláusulas.

Elena: Me s gustado todo

Leer ahora
Lo Que Nos Separó

jarriagada2501: Me gusta esta historia, es muy triste lo que le hicieron a mi Jikook de separarlos . Pero el amor siempre vence. Y con 2 hermosos . Ojalá su amor en la vida real sea para siempre. Y love Jikook

Leer ahora
Querida esposa, te odio

Cristina: Deberian convertir este libro en una serie jajaja

Leer ahora
LOBO BLANCO

María: Me gusta las historias de vampiros y lobos. La trama es buena y entretenida. No es muy larga y eso también me gusta, no sé hace pesada

Leer ahora
Nuestra Última Navidad

lisbette: Me ha gustado toda la verdad estoy sorprendida y cada vez q Leo me siento en paz. Mi abuela me la recomendó y empecé a leerlo y todos los días Leo uno o cuatro capítulos sin darme cuando veo la hora que es. Escogí esta valoración porque el libro superó mucho mis expectativas y la verdad no puede par...

Leer ahora
Las diez ventajas de esconder lo nuestro

Ro: La historia es atrapante desde el comienzo. Me gusta la dinámica de los personajes y como van desarrollando sus miedos hasta finalmente enfrentarlos

Leer ahora