POEMA DEL DESTINO
ECO DE LO ELEGIDO
(Voz de Thanid)
No hay hilo escrito en el cielo, ni estrella que marque el final.
El destino no es un decreto, es el eco de un paso vacilante. Se teje con lo que se calla, con la mano que no se alzó, con la puerta que no se abre,
Con el miedo que se quedó. Yo no impongo caminos, solo señalo la grieta. No soy diosa, soy testigo de almas que llevan su deuda. Elijo al que aún sangra, al que huye de su verdad, porque solo el roto aprende a cargar con la gravedad.
Cada elección es un sello, cada silencio, una atadura. Lo que evitas te persigue, lo que nombras te cura. No hay héroe sin cicatriz, ni salvador sin temor. El destino no te empuja: te espera donde caíste ayer.
No te doy fuerza, te doy espejo. No te doy luz, te doy ceniza. Lo que fuiste y lo que callaste serán la brújula y la prisa. El contrato no es cadena, es la voz que no dijiste ayer. Despierta, convocado roto: tu viaje ya empezó a latir. Camina, aunque el viento pese.
Duda, aunque el sello arda en frío. El destino no es un trono, es el suelo que pisas hoy. Y cuando el eco te pregunte por la sombra que dejaste atrás… no mires hacia el abismo. Mira al frente. Y elige ya.
![Eres mía [#1]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_4344f13bc3a0abb8b1c504d5bd3ac0a3.jpg)







