Capitulo 1
La tarde en la Preparatoria Auradon transcurría con total normalidad. Red se encontraba en el patio principal disfrutando de un momento tranquilo con su novio Luis, su hermana Pink, su mejor amiga Chloe Charming, además de Hazel, Felix, Max y los traviesos gemelos Squeaky y Squirmy Smee. Sin embargo, al recordar que necesitaba unos textos específicos de Geografía Mágica, decidió separarse temporalmente del grupo para ir a la biblioteca por unos libros. Caminó con paso ligero y la barbilla en alto, confiada en la supuesta seguridad del campus.
Al adentrarse en el ala oeste de la academia, el bullicio de los estudiantes comenzó a disiparse. Red avanzaba por un pasillo solitario cuando, de golpe, sintió un tirón violento y brusco en el brazo que la tomó por sorpresa. La fuerza del agarre la obligó a desviarse del camino, arrastrándola rítmicamente hacia una zona oscura y abandonada entre los antiguos salones de Astronomía.
Antes de que pudiera reaccionar o gritar, un príncipe de uniforme azul real la acorraló firmemente contra la pared de piedra, bloqueando por completo cualquier vía de escape. Red intentó levantar la mirada, pero la densa penumbra del lugar y la velocidad del ataque impidieron que lograra ver el rostro de su agresor. Solo podía distinguir la silueta de una banda real y los destellos de una corona brillante.
—Por fin te encuentro a solas, Wonderland —siseó el príncipe con una voz ronca y una sonrisa de absoluta prepotencia, ignorando por completo los límites del consentimiento—. Deberías ser un poco más amable con la realeza de este reino.
Sin esperar una respuesta, el chico forzó la situación física de forma miserable. Intentó tocarla con brusquedad e inclinó su rostro de golpe, intentando besarla a la fuerza. Red sintió que el pánico le congelaba la respiración por un microsegundo, pero el indomable orgullo de su supervivencia en Wonderland se encendió de inmediato en su sistema. Con un movimiento rápido, ágil y certero, Red le dio un golpe seco y contundente en la muñeca al príncipe, rompiendo la presión del agarre y liberándose por completo de la emboscada.
El agresor soltó un quejido de dolor, retrocediendo un paso en la oscuridad debido al impacto. Red no perdió un solo segundo; aprovechó la liberación para correr a toda velocidad de regreso hacia el pasillo iluminado. Minutos después, Luis Madrigal y Max irrumpieron en el corredor oscuro tras escuchar el revuelo, haciendo que el cobarde príncipe huyera entre las sombras sin dejar rastro.
El daño psicológico ya estaba hecho: a pesar de haberse liberado con valentía, Red regresar al dormitorio temblando, con un profundo trauma instalado en el pecho. Al no haber visto el rostro de su atacante, un pánico generalizado se apoderó de ella, haciéndola desconfiar y temer a todos los príncipes del reino, encontrando seguridad únicamente en los brazos firmes de Luis y en la lealtad incondicional de su pequeño grupo de amigos, incluidos los mellizos Smee que estarían listos para defenderla de cualquiera.








