Dedicatoria
Consagro y dedico este humilde trabajo a cuantas obras han quedado en el injusto olvido del tiempo, labradas en este decir antiguo y reposado que, aun cuando hoy no halle acomodo en el gusto del vulgo ni de la mayoría, ha sabido trascender los siglos como verdadero cimiento y estandarte de las letras humanas.
Vaya este tributo a quienes inspiraron esta obra por mi parte: a Homero, a Dante Alighieri, a Miguel de Cervantes y, en la actualidad, a George R. R. Martin, de cuyos caudales e invenciones bebimos cuantos hoy osamos hollar los caminos de la creación.
A todos ellos, y a quien leyere, infinitas gracias.








