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Bible estaba en su cafetería favorita aquella tarde de enero. Siempre sentado en la mesa central, muy cerca del ventanal que colindaba al patio trasero del local, lo que le regalaba una vista panorámica perfecta de todo el lugar y era eso lo que más le gustaba de sentarse allí todas las tardes, pues podía pasar horas y horas buscando inspiración en los más mínimos detalles para sus obras de arte. Inspiración que había llegado a él en forma de persona hacía apenas unos días.
¡Construye Jakapan!
Con café en mano derecha y lápiz en mano izquierda, Bible esperaba pacientemente a que el turno del lindo barista iniciara. Sabía perfectamente que cuando el sol empezaba a esconderse, Build comenzaba su jornada laboral.
Boina verde esmeralda, zapatos negros y un overol de bluejean se habían convertido en la fuente inagotable de inspiración para el enamorado pintor, pues la persona que vestía dichas prendas lograba que el conjunto en él lucieran como los más finos trajes de alta costura.
Tal vez era su escencia personal. O lo adorable que se miraba con su vestimenta. Bible no lo sabía a ciencia cierta, pero lo que sí sabía era que aquel chico de cabello negro y ojos alquitrán había pintsdo su mundo de verde, como si ahora lo único que lo rodeara fuera la hermosa naturaleza de un paisaje sobre óleo.
¡Él estaba enamorado!
Bible siempre creyó que si el amor pudiera tener un color definitivamente sería el rojo, porque aquello significa pasión, energía, virilidad y sensualidad. Pero había descubierto que para él el verde esmeralda era la representación perfecta de un sentimiento tan hermoso, pues ese color simbolizaba la unión de amor verdadero entre dos personas.
El roloj pronto comenzó a avanzar en su contra mientras él estaba perdido en el lago profundo de sus pensamientos, esperando el tiempo justo para que aquel chico encantador de boina verde esmeralda hiciera su majestuosa llegada al lugar y llenara todo de brillo a su paso con su hermosa sonrisa tan característica de él. Pero eso no pasó aquella tarde del 16 de enero del 2016.
Tampoco apareció en febrero...
Marzo pasó como un rayo para Bible, y Build tampoco apareció.
Mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre fueron una constante agonia para el pintor, pues aún había ido cada día y había esperando por Build, aquel nunca llegó. Pronto había llegado enero otra vez, y él estaba en el mismo lugar, con las mismas ansias y con la esperanza intacta.
Fue cuando se atrevió a preguntar por Build a uno de los meseros más antiguos del lugar. Fue cuando se enteró que Build no regresaría a la cafetería, pues había renunciado para regresar a su provincia natal para cuidar de su abuela enferma.
El mundo de Bible se derrumbó, no así su inspiración, por lo que a pesar de saber que probablemente nunca tendría la oportunidad de volver a ver al adorable chico de boina verde esmeralda, siguió visitando cada día su cafetería favorita por los siguientes cinco años...
Siguió pintando aquel rostro hermoso que poco a poco se iba borrando de su mente, pues ya no era capaz de recordarlo con tal claridad como al principio. Sin embargo, Bible siguió retratando lo que él llamó "el rostro del amor" y llenó su galería de aquella imágen de la persona que le había robado el corazón, para exponerla y gritarle al mundo como un amor que no existió también podía doler.
Fue una tarde de enero, como hacía 6 años atrás, cuando Bible abrió las puertas de su galería de arte al público para exponer sus más queridas y complejas creaciones sobre óleo.
Su favorita era "boina verde y ojos alquitrán" pues en aquella obra se retrataba a un hombre hermoso, de aproximadamente 18 años, sonriendo hasta que sus ojos oscuros se perdían en la profundidad de sus párpados. Tenía una boina verde que resaltaba muy por encima de los otros colores, y que daba un acabado orgánico y elegante al acabado.
Era la pintura más hermosa y Bible la adoraba.
— ¡Es realmente hermosa! — dijo una voz a sus espaldas, como si estuviera de acuerdo con sus pensamientos.
Bible sonrió levemente, pero no se giró, continuó viendo la obra en la que había invertido muchas noches de desvelo y lágrimas dolorosas.
— Lo és — contestó él, casi en un susurro —. Dolorosamente lo es.
Hubo silencio después de aquello, pero Bible era conciente de que la persona seguía a su lado y, al igual que él, miraba únicamente a la pintura frente a ellos.
— ¿Me la puedo llevar? — escuchó que dijo la persona después de un largo silencio.
Bible no se movió, solo se rió, esta vez más fuerte que la última vez.
— Imposible — contestó —. No te la puedes llevar.
— ¿Por qué no? — insistió la otra persona.
— Por qué esta obra le pertenece a la persona que me inspiró a hacerla — dijo Bible.
Incluso si le ofrecían millones por esa obra, él no sería capaz de deshacerse de ella, pues era un recuerdo hermoso de que alguna vez conoció el amor, pero que no lo pudo experimentar.
— Si es así, entonces me la llevaré — continuó insistiendo la otra persona, pero para ese entonces a Bible ya le había dejado de parecer graciosa la insistencia de la persona a su lado, por lo que se giró dispuesto a dejarle en claro que aquella obra, ni estaba en venta, y tampoco era un regalo para nadie.
Y así lo hizo.
Se giró con las manos hechas puños, lleno de molestia y amargura, pero en cuanto quedó frente a frente con la otra persona todo eso se esfumó en el aire como humo de cenizas.
Tan hermoso como lo recordaba, Build estaba allí. Sonriéndole divertido mientras jugaba nerviosamente con sus dedos. Su boina verde esmeralda lucía vieja y descolorida, sin embargo eso no quitaba que lucía encantador. Incluso más que hacía 6 años atrás.
Y por primera vez en 6 años, Bible sintió que su corazón volvía a latir lleno de vida.
— Estás aquí... — dijo únicamente, pues no sabía que decir en un momento así.
— ¿Cómo no estarlo? — habló Build —. Vi el anuncio en el periódico e inmediatamente reconocí al artista, así que aquí estoy, vine a apoyar al chico que me dibujaba en secreto en la cafetería donde trabajaba.
Esto último había sido una broma, pero una que tenía mucho sentido y realidad. Porque era cierto. Bible juraba que Build no se daba cuenta de que lo retrababa mientras éste hacía lo suyo, pero al parecer no hubo detalle que se escapara a los ojos del lindo chico de boina verde esmeralda.
— Lo siento por hacerlo sin tu consentimiento — se disculpó Bible con genuino arrepentimiento.
— Mmmmh, solo te disculparé si aceptas ir a tomar un café conmigo después de la exposición — propuso Build.
El corazón de Bible se calentó hermosamente.
Y no dudó en aceptar.
— Me parece perfecto — dijo, y acto seguido se acercó y atrapó a Build entre sus brazos. Éste se dejó hacer y correspondió al gesto con un abrazo igual de cálido y necesitado. Pues en los últimos 6 años no hubo día en el que Build no pensara en aquel pintor que lo retrataba a escondidas, anhelando volver a encontrarlo algún día.
Y el día había llegado.
FIN
(...)
Si dos corazones están destinados a estar juntos, tarde o temprano se encontrarán.








