Estado civil: enamorado
Al siguiente día apenas cruzaron palabras antes de salir de la granja. Tanto Rain como Sunny lucían preocupados por lo que había pasado la noche anterior. Ninguno, gracias a dios y a su sentido de la prudencia, habían preguntado. Mew y Gulf recogieron sus cosas y salieron de la granja para regresar a la ciudad. Mew no tomó el anillo de la mesa de noche de Gulf y Gulf, tampoco, a menos no mientras Mew lo estuviera mirando. Su corazón estaba marchito, no podía creer que toda la felicidad experimentada en aquel lugar se marchara en solo una noche. Gulf decidió que conduciría debido a que de ida había sido Mew el que lo hizo. Sonaron algunas canciones en la radio y luego se hizo el silencio. Después de algunas horas ya estaban en casa. Mew fue el primero en bajar, abrió el maletero para empezar a bajar las cosas.
-Por favor, deja las mías adentro del maletero- dijo Gulf desde donde estaba. No se había bajado.
-Gulf…- Mew soltó las cosas y se apresuró a acercarse a la ventana del asiento del piloto – dijiste que hablaríamos con Ahn y solucionaríamos las cosas…- dijo en un hilo de voz – por favor, amor…-
-Quisiera estar lejos de ti para pensar detenidamente…- Mew se abalanzó contra Gulf tomando su rostro y besándolo violentamente le quitó el aliento – Ahn – un gemido rebelde abandonó la boca de Gulf.
-Amor, déjame guardar las cosas y luego vamos con Ahn ¿está bien? - dijo Mew mirando la cara sonrojada de Gulf que apenas se recomponía del beso. Gulf asintió.
-No me beses así cuando estamos peleados – se quejó Gulf mientras daba reversa en su carro.
-No me pidas que no te bese, eres mi dosis personal de alegría- dijo Mew sonriendo. El ambiente se alivianó un poco. Mew guio el recorrido hasta que llegaron frente al edificio de Ahn.
-¿Ella sabe que venimos? - preguntó Gulf.
-No sabe que vienes conmigo, pero no es ningún problema- señaló Mew bajándose del auto y esperando que Gulf activara la alarma del auto. Cuando estuvo asegurado caminaron hacia el apartamento de Ahn. Mew llamó al timbre un par de veces, Ahn abrió y entonces la vieron. Estaba embarazadísima. Los ojos de ambos hombres se abrieron de par en par. Ella soltó una risita.
-Hey- saludó ella haciendo espacio para que la pareja pasara.
-Eh… hola- dijo Gulf volviendo en sí.
-Hola Ahn- saludó Mew sin dejar de ver hacia el vientre de su amiga – entonces si es real- dijo perdido en sus pensamientos.
-Lo es y lo lamento por ocultártelo- se aseguró Ahn de que sus palabras sonaran seriamente – pero la verdad es que no tengo claridad sobre quien es el padre y tampoco quería hacerte sentir comprometido- ella habló ahora relajada y se sentó en la sala haciendo señas a sus visitantes que la siguieran en el gesto.
-¿Cuánto tiempo? Hmmm es decir, ¿de cuánto estás? - preguntó Gulf
-Ya estoy que me estallo ¿no? – ella se rio de su comentario- ¿estás seguro de que eso es lo que quieres preguntar? –
-¿Es de Mew? - Gulf fue tajante y directo.
-No lo sé, ¿no te lo he dicho? - ella recalcó – además, no quiero saberlo, no me interesa. Este bebé es mío y yo me haré cargo- ella se dejó caer hacia atrás – mi madre ya lo sabe y ella me está apoyando en esto- señaló con los ojos cerrados.
-Pero existe la posibilidad de que sea de Mew ¿verdad? – Gulf preguntó y ella abrió los ojos conectándolos a los de Gulf.
-No lo sé- ella volteó su mirada.
-Ahn… yo- Mew intentó hablar, pero ella levantó la mano para que se callara.
-Mira Gulf- dijo Ahn – no tengo sexo sin protección, todas mis parejas sexuales utilizan el preservativo, pero bueno, no existe el anticonceptivo 100% seguro, así que esto pasa cuando fornicas demasiado y yo lo asumí y, además, me encanta la idea de tener un hijo que criar. Pero como respuesta a tu pregunta, si, existe una posibilidad de que sea de Mew, porque justo para el tiempo que considero que quedé embarazada tuvimos un encuentro sexual, una noche que llegó el pobre tan frustrado que…-
-Ahn, suficiente- dijo Mew interrumpiendo – Gulf lo sabe-
-Okay, pero también podría ser Alex un amigo del primer piso o de Phachara- volteó los ojos hacia un lado.
-Él me dijo que…- Mew guardó silencio un momento- Ahn…- el corazón de Mew revoloteaba, Ahn estaba mintiendo. Su amigo le dijo que no se acostaba con ella desde hace dos años, y ella nunca le había hablado de ese tal Alex. Ahn le ocultaba algo.
-¿Qué? - preguntó ella despreocupada.
-Es de Mew ¿verdad? – dijo Gulf analizando la reacción de ambos - ¿verdad? – insistió. Ella por fin dejó caer sus defensas y asintió lentamente.
-Ahn…- Mew se quedó inmóvil.
-Pero yo no quiero que te sientas comprometido conmigo de ninguna forma ¿está bien? - ella se apresuró a decir- sé que eres feliz con Gulf y me parece genial, ustedes se aman y es lo mejor, tú y yo no tenemos ningún futuro en sentimientos y un bebé no debe ser la razón para…-
-Ahn…- Gulf la interrumpió- Mew sabe todo eso, yo empiezo a entenderlo también, pero si conoces a Mew un poco, entonces sabes que nada de lo que digas va a hacer que él deje de preocuparse por ti y por el bebé ¿entiendes? – Gulf la miró seriamente, ella trató de erguirse, pero su enorme vientre lo impedía – no puedes quitarle a Mew el derecho a saber y de ser parte de todo eso si él lo desea – añadió.
-Y ¿tú? - ella se apresuró a preguntar a Gulf.
-¿Yo qué? - respondió él con una ceja levantada.
-¿Tú no quisieras ser parte de esto? - dijo y Mew miró a Gulf con una sonrisa.
-¿Qué quieres decir? - Gulf frunció el ceño.
-Sabes que yo no quiero ser una molestia para su relación, tampoco quiero que el bebé lo sea, sé que Mew tiene derechos y no se los voy a negar, pero tú eres parte de la vida de Mew, estaría más tranquila sí sé que ustedes…- ella se detuvo un momento y se sostuvo el vientre.
-¿Qué pasa? ¿estás bien? – Gulf se apresuró a levantarse para ir hacia donde ella estaba – Ahn…- la respiración de la mujer se hizo más rápida.
-Si, estoy bien… es que estoy en la fase final, es normal que me den estos dolores-
-No deberías estar sola- dijo Gulf de repente.
-No lo estoy, mi madre salió un momento, ya regresará- ella dijo sonriendo y volviéndose a sentar cómodamente – bien, ¿en qué íbamos? - preguntó, pero un dolor más fuerte volvió a atravesar su enorme panza – AHHHH- gritó y Mew y Gulf quedaron pálidos.
-Ahn…- Gulf instó a que lo mirara - ¿qué sucede? – él preguntó esperando que ella le diera instrucciones.
-Creo que ya viene- dijo mirando con lágrimas a la pareja.
-¿Qué? Jesús, Gulf ¿Qué vamos a hacer? – Mew se puso nervioso.
-Vamos al hospital. ¿Puedes caminar? – Gulf preguntó, ella se trató de poner de pie, pero no lo logró – vamos, Ahn, necesitamos llegar al auto – dijo, pero ella no respondía, Mew tampoco. Él estaba clavado al suelo mirando la situación. Gulf no pensó dos veces en tomar en sus brazos a Ahn y cargarla hasta la puerta. Un líquido se regó en sus brazos mojando también su camisa y pantalones – ¡JODER ME, MUÉVETE! – gritó cuando sintió el líquido, Mew dio un salto y lo alcanzó en la puerta.
-Llama a mi madre, que traiga la bolsa del hospital- artículo Ahn. Mew buscó el teléfono de Ahn y llamó a su madre. Iban los tres a toda velocidad para llegar al hospital. Gulf conducía y moría de los nervios al escuchar los lamentos de Ahn. Mew todavía estaba pálido. Llegaron, Ahn fue atendida. Ninguno de los dos entró, fue la madre de Ahn quien tuvo el permiso de acompañarla cuando llegó al hospital minutos después.
-Dios mío- Mew se sentó y clavó su rostro en sus manos.
-Si, eres padre Mew- dijo Gulf sentándose a su lado – porque es tu hijo, Mew-
-Dios mío- repitió Mew. Gulf le dio una mirada de compasión, sonrió y un poco después se puso de pie.
-¿A dónde vas? – Mew se apresuró a ponerse de pie también, tomó una mano de Gulf reteniéndolo.
-Mira como estoy, necesito un baño y ropa nueva, tu quédate aquí, conoce a tu pequeño- dijo Gulf.
-¿Volverás? – preguntó Mew con temor.
-No lo sé ¿quieres que vuelva? –
-Claro que sí, te necesito aquí conmigo. Joder, si no hubieras venido hoy conmigo y esto hubiera pasado, creo que todavía estaría clavado en el suelo del apartamento de Ahn. Te necesito en toda mi vida Gulf, por favor, vuelve ¿quieres? - dijo Mew y atrajo a Gulf a su cuerpo para abrazarlo.
-Joder, ahora tú también tendrás que ir a ducharte- dijo Gulf fingiendo molestia.
-Esperemos, luego nos iremos, por favor- suplicó Mew. Pasaron un par de horas, pudieron comer algo en el hospital, pero no sabían nada de Ahn ni del bebé. Tampoco de la madre de ella.
-Deberíamos preguntar, no es habitual tanta demora- dijo Gulf dirigiéndose al punto de enfermería. Al preguntar le informaron que tanto madre como hijo se encontraban descansando. Que el parto había salido estupendamente, Gulf se enojó y reclamó porque no les avisaron y después de alegar un buen rato la enfermera le ofreció conocer al bebé para resarcir el error. Gulf sonrió complacido, hizo señales a su amado para que lo acompañara y este se acercó. La enfermera los guio a la zona de pediatría, lo vieron a través de un vidrio, pero allí estaba, fue el único varón que nació esa tarde- noche.
-Es un ángel- dijo Mew con una enorme sonrisa en su rostro.
-Bueno, le hace honor a su nombre- dijo Gulf sonriendo también.
-Oh, es verdad, ahí está su nombre… Ángel… wou qué profundo- dijo atrayendo con una de sus manos a Gulf.
-Serás un excelente padre- dijo Gulf dando un beso en la mejilla de Mew.
-Tendrá una madre y dos padres- dijo Mew mirando fijamente a Gulf.
-Rain quiere tener un nieto- dijo Gulf quitando la mirada de Mew y devolviéndola a la pequeña cuna – tal vez deberías decirle pronto sobre este Ángel, le hará demasiada ilusión- sonrió.
-Amor, casémonos ¿sí? Por favor, quiero compartir todo contigo. Sé que esto ha sido una mierda, pero de eso también se trata la vida en pareja, que aprendamos de los errores, los solucionemos y no volvamos a repetirlos. Necesitamos también perdonarnos. Gulf, no puedo pensar en una vida sin ti y menos ahora que sé que soy padre, necesito de tu apoyo – suplicó.
-Mew, necesito tiempo ¿sí? – Gulf le tomó el rostro y le besó la frente- esto es hermoso, sé que también exageré un poco, pero al escucharte… si, ya sé lo que piensa Ahn y esas cosas, pero Mew, necesito sentir que confías en mí y que… -
-Tu no me dijiste nada de la pastelería- Mew interrumpió – acepté enterarme por otros labios que fueran los tuyos, lo entendí en ese momento y lo entiendo ahora. Querías tiempo para poder decírmelo…- Gulf suspiró ante eso. Era cierto. Él también había ocultado cosas. Maldita sea.
-Tienes razón… esta relación…-
-No, no digas esas cosas… nuestra relación es perfecta ¿sí? Ambos hemos dicho que amamos lo nuestro, tenemos errores y está bien Gulf, somos seres humanos, pero no es la relación, somos nosotros y para eso estamos juntos para crecer, para amarnos para mantener esto a flote. Vendrán días duros, tristes y seguramente que en el futuro volveremos a cometer errores, pero de eso se trata el matrimonio y las relaciones, de que superemos todo eso y que por sobre todo esté el amor- Mew habló seriamente.
-Te amo- dijo Gulf antes de dar un beso lento a su amado. Todas esas palabras eran ciertas.
-Entonces ¿qué dices? - preguntó Mew.
-Que no puedo vivir sin ti y que casarme contigo es lo que más anhelo en la vida- dijo en un pequeño grito de felicidad Gulf antes de tomar los labios de Mew en un beso apasionado.
-Gracias, amado- añadió Mew en medio de sonrisas alegres.
Se quedaron observando el pequeño ser por un rato más antes de que la enfermera les indicara que ya era hora de marcharse. Regresaron a su casa para deshacer sus maletas, reorganizar todo y finalmente ducharse y dormir. El sueño fue largo y reparador. Lo necesitaban. Gulf se quedó en la cama por un tiempo más mientras Mew fue a la cocina para preparar un desayuno agradable a su amado. Se lo llevaría a la cama. La mañana era soleada, tranquila y silenciosa. Gulf abrió uno de sus ojos y respiró el aire que entraba por la ventana. No era lo mismo que en la granja, pero se sentía agradable. Ese era su hogar. Con su amado. Se estiró para desperezarse, bostezó y dio algunas vueltas en la cama mirando para todos lados, pero también permitiéndose jugar. Estaba particularmente de buen humor. Sin pensarlo, el pequeñín que los tomó de sorpresa y del que solo sabía de su existencia hace apenas dos días estaba trayendo nuevas emociones. No, no era su hijo, pero no podía evitar sentir que ese pequeño ser era importante para él. Ahn le ofreció ser parte, Mew quería que fuera parte, y él ahora que lo pensaba, no le veía nada de malo a ello. No se había dado cuenta de cuánto deseaba un hijo hasta que la sensación de tener un bebé en su ambiente le golpeó. Sonrió al pensar que aquel Ángel podría ser una réplica diminuta de Mew. El sonido del teléfono de Mew lo sacó de sus ensoñaciones. Cuando iba a mirar su amor apareció en la puerta de la habitación con una bandeja que contenía dos platos, uno con panes y otros con huevos revueltos. Gulf recibió la bandeja junto con un par de besos y Mew corrió a ver su teléfono.
-Es del número de Ahn- informó - ¿Sí? - contestó – Ah, hola, Margaret- saludó. Era la madre de Ahn. Dijo algo que cambió el semblante de Mew – ya veo- dijo en un tono bajo – ¿esto lo sabe Ahn? – preguntó después de que la otra persona dijera algunas cosas. Su semblante ahora era de molestia – es mi hijo señora – sí, ahora estaba cabreado- es mi pareja, Ahn lo sabe y ella fue la que pidió que…- la otra voz lo interrumpió – me importe tres hectáreas de mierda lo que usted piense, mire, ya me estoy hartando de esto- la otra persona gritaba, pero Mew no se cayó – ella fue la que decidió no decirme, y yo no la estoy recriminando por eso, la entiendo, conozco a Ahn desde hace más de 15 años y sé cómo piensa y ella también me conoce y sabe que nunca abandonaré a Ángel y tampoco a ella. Pero no me puedo casar con ella, Margaret- dijo Mew mirando a Gulf que se quedó con un pedazo de pan en su boca mirando fijamente a Mew – Ahn tampoco se quiere casar…- suspiró agotado, aquella mujer no se cansaba – no Margaret, no. Un bebé no es una cinta adhesiva para juntar a dos personas. Tengo pensado pasar por la tarde al hospital, allí hablaremos, con Ahn y con Gulf – sentenció. La voz del otro lado volvió a gritar y Mew también alzó la voz - ¿te he dicho cuánto me importa lo que piensas? – hubo silencio – mira, tal vez puedes pensar que tienes control sobre la vida de tu hija, lo entiendo, pero no la tienes sobre la mía y mucho menos sobre mi orientación sexual y mi relación. No te lo permito- terminó de decir y colgó.
-Wouuu…- Gulf siguió comiendo, tratando de mantener una sonrisa en su rostro y fallando en el intento – menuda suegra – añadió.
-Está loca. Pobre Ahn, imagino que debe estar angustiada con su madre diciéndole cada tanto que le dé un hogar digno a su hijo- Mew se sentó al lado de Gulf resoplando – me dan ganas de correr hasta allá ya sacar a Ahn y traerla para acá, pero sin su madre- miró a Gulf – no quiero que Ángel se socialice en un entorno con personas que piensen como esa mujer- dijo en voz baja.
-No podemos secuestrar a Ahn- Gulf soltó la bandeja y se acercó a Mew- lo que podemos hacer es evitar que tenga esos disgustos. Yo sé que fue mi presencia la que…-
-No, no eres tú. Es ella ¿entiendes? – Mew se apresuró a callarlo con un beso – tampoco soy yo, es ella que no puede aceptar nuestro amor y que se joda – rio mientras profundizaba el beso.
-Pero Mew, no quiero que eso perjudique a Ahn, está en una etapa compleja…- Gulf trató de separarse.
-Ya nos las arreglaremos, pero Margaret es la que tiene que bajar su temperamento. O Sea, ¿te puedes creer que me llama para decirme que le pida matrimonio a su hija para poder subir las fotos de la creatura en redes sociales y que no lo pregunten quien es el padre y por qué la abandonó? - Mew regresó a su postura de frustración. Gulf soltó una carcajada.
-Anda que eso si es normal y no el amor desinteresado que nos tenemos- se burló – no me lo puedo creer, la preocupación por el qué dirán ha generado más daños en las familias que cualquier otra cosa, lo puedo asegurar- se puso de pie para ir hacia el baño. Su vejiga ya no aguantaba más. Mientras miccionaba Mew le seguía hablando desde la habitación.
-Así es, mantener las apariencias es un veneno que va contaminando todo el ser hasta convertirnos en seres vacíos- dijo Mew y se recostó en la cama mirando su teléfono, revisando mensajes, mails, y otras cosas. Gulf salió del baño y corrió a la cama para saltar encima de Mew y hacerle cosquillas. Este soltó una enorme carcajada y trató de defenderse, pero no pudo. Solo hubo risas por cerca de cinco minutos antes de que ambos estuvieran erectos y necesitados de más contacto.
-Mew, no he hecho sino pensar en lo que me dibujaste en la cabeza antes de irnos a la granja – dijo Gulf quitándose la camisa y lamiéndose los labios.
-¿Qué es eso? – Mew habló seductoramente.
-Ya lo sabes… aquella cosa que quieres que haga para que te duela el culo por una razón correcta- dijo de forma sensual.
-Bien, entonces estamos conectados- dijo Mew sonriendo, quitándose el pantalón de pijama dando la vuelta y mostrando el hermoso Plug que tenía entre sus nalgas. Gulf gimió ante la vista y saltó a tomar los labios de Mew en un beso salvaje.
-Cristo, Mew ¿cuándo te pusiste eso? por el amor de dios, me vas a enloquecer- Gulf decía mientras devoraba cuello, orejas y hombros. Mew sonreía y también suspiraba pesadamente.
-Vamos Gulf, poséeme, hazme tuyo, déjame sentirte…- animaba Mew mientras atraída a Gulf para tomarle las nalgas y frotarlo contra su ingle.
-Si, si… es lo que quiero, es lo que he soñado todas estas noches…- suspiró mientras acariciaba el pecho de Mew, perdiéndose en las sensaciones y en las imágenes que se iban cruzando por su cabeza. Mew abierto para él. La gloria bendita.
-En el cajón está el lubricante- dijo Mew señalando la mesa y recostándose más cómodamente en la cama poniendo una almohada debajo de su cabeza. Mentiría si dijera que no tenía miedo. Lo tenía. También deseaba experimentar aquello con Gulf, pero tenía miedo. Es normal en todo caso, es su primera vez. Gulf obedeció, alcanzó el lubricante y lo dejó al lado de la almohada de Mew. Después se puso encima de él para besarse y continuar creando fricción. Los fluidos propios de la excitación afloraron y acompañaron los movimientos. Ambos gemían en anticipación a lo que venía. Gulf empezó, lentamente a abrir las piernas de Mew para meterse en medio. Este le abrazó la cintura con las piernas y lo atrajo más a una fricción que empezaba a ser dolorosa porque necesitaban liberación.
-Mew… amor… si seguimos así no voy a resistir- dijo Gulf separándose un poco y observando el rostro de su amado, había deseo, lujuria, pero también un poco de dudas. Gulf quería arráncaselas y dejar solamente el deseo puro. Pero entendía que aquello era algo nuevo para Mew. Así que necesitaba ser paciente.
-Estoy listo- dijo Mew en una queja mientras llevaba su cabeza más hacia atrás y Gulf aprovechaba para comerle más el cuello con besos mojados. Gulf entendió que era hora de inmiscuirse y concentrarse en aquella zona íntima de Mew que muy pocas veces había explorado. Era una ventaja que Mew estuviera utilizando un Plug, sin embargo, eso no garantizaba que estuviera preparado para recibir una polla. No obstante, era un buen comienzo para la preparación. Gulf tomó un poco de lubricante en sus dedos y empezó con ellos hasta la erección de Mew, la acarició por algunos momentos y después continuó su camino hasta los testículos y finalmente tropezó con aquel juguete. Movió el Plug sacando gemidos de su pareja y disfrutando cada vez. Mew se estaba entregando a él, estaba dejando que Gulf llevara el control de la situación. Mientras lo tocaba, Gulf no podía evitar recordar cómo fue aquel primer encuentro en el baño de Men For Men. Mew había tenido que recorrer un camino para llegar a donde estaba ahora: dispuesto a abrirse a Gulf, a un hombre. Un hombre con polla, igual que él.
-Te amo- dijo Gulf mientras sacaba el juguete y lo ponía a un lado. Se dejó caer un poco sobre el pecho de Mew para llegar a su boca y tomarla en un beso dulce, donde sus lenguas jugaban y se acariciaban – te amo – volvió a decir cuando se separó de nuevo para regresar a aquella zona. Se echó de nuevo un poco de lubricante y llevó su mano hacia abajo. Mew se tensionó un poco, pero la mirada de Gulf le ayudó a deshacerse de la tensión. Gulf todavía no lo tocaba correctamente, estaba sondeando a Mew y tratando de demostrarle que podía confiar en él. Cuando por fin lo tocó, con su dedo Mew se estremeció para finalmente dejarse ir. Sus gemidos aumentaron. Se convirtió en un manojo de zonas eróticas, me movía. Fue fácil meter el primer dedo porque era más o menos el tamaño del Plug, Después introdujo otro y tampoco encontró resistencia.
-Oh si, amor- Mew ahora no sabía dónde poner las manos- trataba de levantarse, pero la posición no lo dejaba, se movía de un lado al otro y después hacia los dedos. Gulf sonreía de satisfacción al verlo tan entregado a sus caricias – oh por dios, qué estás haciendo- dijo en hilo de voz cuando Gulf empezó a mover sus dedos con el propósito de dilatar mejor.
-Te preparo para mi cariño- respondió Gulf mirándolo dulcemente, después acercó su aliento a la erección extremadamente húmeda de Mew.
-Chúpala- pidió y gruñó al moverse hacia la boca y encontrarse con una lengua juguetona, pero cuando dejó caer su cadera unos dedos traviesos hurgaban su interior – joder, Gulf, esto es demasiado…- suspiró parando el movimiento.
-Esto es perfecto- dijo Gulf separándose un poco de la entrepierna de Mew y volviendo a su cuello con su lengua, después al pecho, jugando con cada pezón y dejando caminos de saliva. Otro dedo acompañaba la intrusión y esta vez una leve tensión trajo dolor a Mew.
-Ahhh- se quejó quedándose muy quieto. Gulf levantó la cabeza y le pidió:
-Mírame- Mew abrió los ojos y se dio cuenta que tenía una mueca de dolor. Gulf intentó mover sus dedos, pero Mew apretó sus ojos. Era dolor, Gulf lo comprobó – trata de relajarte cariño- pidió en un susurro mientras levantaba una pierna de Mew y la acomodaba cerca a su hombro. Empezó a lamer el muslo. Hubo contacto visual de nuevo y Mew encontró la tranquilidad para dejar ir sus tensiones. Gulf no paró de lamer. Iba desde la rodilla hasta el pliegue que conecta el muslo con la ingle. Cada vez que llegaba allí pequeñas contracciones llegaban a la polla de Mew.
-Oh dios mío, Gulf…- gimió cuando Gulf atrapó de nuevo en sus labios aquel miembro. Gulf movía sus dedos de afuera a dentro de un lado al otro buscando dilatar lo máximo posible antes de enterrarse. Utilizó más lubricante y por unos minutos más jugó con aquel lugar hasta que no aguantó más.
-Necesito estar allí ya- dijo moviéndose violentamente para acomodarse alineado a su objetivo.
-Si, si…- Mew repetía y se dejaba guiar. Gulf acomodó un par de almohadas debajo de la cadera de Mew tratando de subir más aquella entrada.
-Mierda, no creo que aguante mucho- dijo Gulf intentando mojar un poco su polla para deslizarse con más facilidad. Cuando estuvo listo empezó a estirar a Mew con su miembro.
-Oh por todos los cielos, duele, Gulf, duele…- decía Mew totalmente quieto y con un gesto de dolor. Gulf apenas había metido la punta y tampoco se movía. Joder, estaba muy excitado, pero la cara de dolor de Mew era algo que no iba a dejar pasar por alto. Él sabía que eso podía llegar a ser muy doloroso, entendía perfectamente a Mew. También sabía que muchas parejas logran la penetración profunda después de un par de veces de intentarlo. Otras, bueno, lo lograban rápidamente, pero cuando se es virgen, es muy doloroso. Gulf salió y acarició la polla de Mew por un rato.
-Está bien amor, tienes que tratar de relajar esa zona. Son músculos que se están estirando, lo estamos haciendo lento, estoy seguro de que no te causaré ningún daño- Gulf hablaba lento, pasito pero serio. Mew abrió los ojos y lo que Gulf vio fue tristeza.
-Lo lamento- dijo Mew tapándose la cara con sus manos.
-Oye, bebé… estamos teniendo sexo, nos estamos entregando ¿qué lamentas? - Gulf se acercó a la cara de Mew para dejar besos.
-No sé si podré…- por fin dijo.
-No lo sabremos si no lo intentamos- dijo Gulf y se acomodó de nuevo – vamos, intenta relajar esta zona- dijo y jaló el miembro de su novio para atraer su atención a ese movimiento- Gulf empezó a penetrar, esta vez con más rapidez que la anterior. Cruzó el anillo muscular. Ralentizó la entrada y movió el pene de Mew más rápido.
-No, Gulf, duele, duele- se volvió a quejar, se volvió a tensionar y esta vez sacarlo también fue doloroso para Gulf – lo siento amor- Mew empezó a decir mientras abrazaba a Gulf – lo siento, yo de verdad lo quería, pero…-
-Shhhh – Gulf arrulló- no digas nada amor, esto es un proceso, shhhh – un pequeño nudo en el estómago de Gulf le hizo darse cuenta de que en realidad estaba seguro de que esta ocasión sería la oportuna para someter a Mew contra el colchón. Lo deseaba tanto. Pero, bueno, no era el momento, no iba a someter a su pareja ignorando el dolor. Sintió el rostro de Mew empañado por lágrimas- oye, no llores amor, por favor- sonrió con ternura al separase y verificar el llanto de su futuro esposo.
-Me siento estúpido- confesó pasándose una mano para limpiarse las lágrimas – jodí nuestro momento- atrajo a Gulf a su cuerpo y escondió su cabeza en el cuello seguro de su amado.
-No digas bobadas, ¿recuerdas lo que me dijiste anoche? - preguntó Gulf – ¿de qué somos una pareja y toda esa mierda? – añadió. Mew asintió con un sonido – esto es lo mismo. Además, Mew el sexo no es lo que nos define y si lo hiciera pues ya tenemos un montón de ideas para disfrutarlo. No quiero que te sientas culpable por algo que no es tu culpa ¿está bien? –
-Trataré- respondió.
-No trates, consíguelo. Te amo, te lo he dicho antes y te lo repito ahora. Esto es perfecto- besó la boca de Mew y después bajó por el pecho, su ombligo hasta llegar al miembro ahora flácido de su pareja. Se echó a su boca después de un juego inicial y sintió cómo se endureció en su boca.
-Santa Mierda Gulf, no voy a resistir amor- Mew gritó y movió su pelvis en dirección a la boca que le estaba suministrando tanto placer. Alcanzó su clímax en los labios ajenos y cuando tiró de su amado para que se acostara y él devolverle el favor se dio cuenta de que pequeños espasmos acompañaban a su amante. Miró entre sus piernas, Gulf se había corrido también.