Personalizar legibilidad
Aa

Profesor

Sinopsis

ChanYeol escuchó de nuevo ese sonido indecente que hacía BaekHyun cada vez que se metía el helado en la boca y lo chupaba como si se tratara de una invitación indecorosa y sucia de lo que él podría hacerle.

Estado:
Completa
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo único

El tic en la ceja de ChanYeol iba a comenzar aparecer y eso solo podía significar una cosa: su paciencia se agotaba demasiado rápido y su preciada calma se iba a la mierda. Y él se consideraba una persona paciente, o algo así.

Un sorbido indecente volvió a llenar el silencio de su despacho, una boca chupó en una imitación a una felación, que poco tenía de sutil y levantó la cabeza del portafolios donde se había empeñado en introducir su nariz, justo a tiempo para encontrarse con la mirada viciosa y la lengua recorriendo el helado, deteniéndose por un momento en la punta, para volver al proceso de introducirlo en su boca.

Fue demasiado para él. ChanYeol explotó en miles de pedazos y dejó caer su bolígrafo rojo.

—¿Tienes que hacer eso aquí?

—¿Qué ocurre?—preguntó BaekHyun con una inocencia fingida. —Sólo me estoy comiendo un helado, ChanYeol.

—Me estás molestando.—rechinó los dientes con la mandíbula apretada.

BaekHyun bufó.

—¿Hay algo que a ti no te moleste? Si hablo, te enojas, si hago mis tareas, te enojas, si uso mi teléfono, te enojas. Joder, ChanYeol, ni siquiera me puedo comer mi helado sin que te enojes. JongDae tenía razón cuando dijo que no debía liarme con un profesor amargado.

—¿JongDae dijo qué?

BaekHyun lo ignoró y lambió distraídamente el helado.

—No te hice nada para que te enojes. Sólo como mi helado.

—Me enojo con motivo. Si me hablas mientras corrijo ejercicios, no haré bien mi trabajo, cuando haces tu tareas te dedicas a preguntarme a mi las cosas o a murmurar por lo bajo y si juegas con tu móvil no le quitas el sonido y no dejas de gritar.—rodó los ojos.—Y parece que te estás comiendo otra cosa.—murmuró reticente, furioso.

BaekHyun fingió que se sorprendía.

—¿Qué otra cosa?

ChanYeol tiró de su corbata y se removió, inquieto y cabreado.

—Si vas a comer, vete hacerlo a la calle, no lo hagas en mi despacho.

—Pero en tu despacho hay aire acondicionado, afuera estamos a cuarenta grados y mi helado se me derrite. —se quejó de manera infantil.—Y si me estoy sin hacer nada me aburro.

ChanYeol le observó escéptico. BaekHyun lo desafió y chupó indecentemente su helado sin apartar sus ojos de los suyos. Mierda, si hasta había elegido uno de esos alargados y de hielo.

—Estoy tratando de corregir unos exámenes.

—¿Y qué? Yo no pregunté qué hacías, tampoco te he exigido que dejes de hacer tu trabajo. Lo único que hice desde que llegué fue sentarme en silencio y disfrutar de mi helado.

ChanYeol alzó una ceja. Sí, pero no lo hacía como una persona normal y decente, sin pensamientos impuros.

—Lo único que has hecho desde que llegaste fue sentarte en esa silla y recrearme en lo que podrías hacer con mi polla en tu boca, BaekHyun. —se exasperó ChanYeol, echándose hacia atrás en la silla y soltando el nudo de su corbata.

BaekHyun nuevamente se mostró como un inocente alarmado. Los ojos lo traicionaban, estaba divertido y disfrutando toda esa situación. Le encantaba incomodarlo, sobre todo en la universidad, tenía la teoría de que a BaekHyun le excitaba el tabú sexual que existía entre los profesores y los alumnos.

—¿Yo? Eres un pervertido, profesor.

ChanYeol se sacó la corbata por la cabeza y se desabotonó los primeros tres botones de su camisa blanca. BaekHyun se relamió los labios observándolo y él alzó las cejas, por una vez siguiéndole el juego.

—Ven aquí, BaekHyun.

—¿Qué me vas hacer, profesor? —la diversión se dejó translucir en su tono.

—Suelta ese maldito helado, BaekHyun y ven aquí. Te voy a dar otra cosa para entretenerte.

—Sí, profesor.—sonrió BaekHyun. —Aunque me da pena tirar mi helado. —hizo un mohín infantil.

ChanYeol bufó.

—Has tenido tiempo de sobra para comerte ese helado, BaekHyun.

El chico le dio una mirada traviesa, sonriendo de medio lado y con un encogimiento de hombros tiró su helado a la papelera. Y mierda, cuando se acercó a ChanYeol fue felino, juguetón y en definitiva caliente. Nunca dudó de que la única intención de BaekHyun con todo el tema de comer de esa forma indecente fue con el objetivo de calentar a su novio. No era un misterio para el profesor que BaekHyun odiaba esa mierda de ocultar su relación, cuando ambos eran mayores de edad y de hecho, ChanYeol no le daba clases, porque ni siquiera era profesor de su facultad.

Conoció a BaekHyun el año pasado, en una clase a sus alumnos de la carrera de física. Kim JongDae, el mejor amigo del chico era su alumnos y una mañana de jueves, a primera hora, ChanYeol tuvo que echarlo tanto a él como a BaekHyun de su clase.

Al parecer el otro, un alumno de literatura, se había colado en su aula con la única intención de seguir hablando muy animadamente con JongDae sobre su experiencia sexual de la noche anterior. Para ChanYeol fue desconcertante que BaekHyun hablara tan descaradamente en sus narices y le importara un carajo que fueran las ocho de la mañana y que estuviera interrumpiendo su lección. Él mismo le dijo que no había dormido la noche anterior, que tenía clases dentro de una hora y que debía matar el aburrimiento de alguna forma.

A partir de ese momento, empezaron alguna clase de relación extraña que mutó en su estado actual de novios, no sin sus pequeños desencuentros, por supuesto. Al fin de cuentas, ChanYeol era joven para ser un profesor de universidad y BaekHyun era un chico caliente que conseguía exasperarlo y encantarlo a la vez.

En general, BaekHyun era un problema. El mismo que ahora estaba sentado sobre sus rodillas, besando su cuello y moviendo sus caderas de adelante hacia atrás, ejerciendo fricción entre sus miembros.

—Esta era tu intención desde un principio. —no era una pregunta.

BaekHyun rió contra su piel, erizándole el vello de la nuca.

—No, profesor. —la voz aterciopelada y baja del chico le calentó más la sangre, si es que eso era posible.

Pensó en responderle, pero cuando alzó el rostro y vio sus labios rojos y apetecibles, cambió de parecer y no usó las palabras. Lo besó de improviso y la boca de BaekHyun se abrió casi al instante, siguiéndole en su arrebato intenso. Era demandante, cargado de todo el fuego que recorría sus venas como la pólvora y ChanYeol sentía que no tenía suficiente de ese menudo chico que a veces era tan problemático.

Mordió su labio inferior al separarse por la mera falta de oxígeno y esbozó una sonrisa socarrona al comprobar que sus labios se veían más rojos e hinchados, dándole un aspecto aún más follable.

BaekHyun alzó una ceja, divertido y comenzó a deslizar sus manos hacia abajo, tentándolo. Rozó la hebilla de su cinturón y le lanzó otra mirada caliente.

—Veamos que tiene por aquí, uh.

—Te das cuenta de que estamos en mi despacho...—la cremallera bajó y el hilo de la conversación se perdió.

—Tu dijiste que me ibas a dar otra cosa para entretenerme.—le susurró de forma infantil.—Y acabo de encontrar algo perfecto.

—Joder.

Se bajó de su regazo, se arrodilló en el suelo y liberó su pene semi erecto. ChanYeol lo vio relamerse los labios de una forma muy poco sutil, como si estuviera saboreándose y se preguntó por qué carajo BaekHyun tenía que ser tan explícito. Aunque todo se fue un poco a la mierda cuando lo masturbó con su mano.

—¿Cerraste la puerta con llave?—logró preguntar con voz rasposa.

—No lo recuerdo.

Y lo siguiente que supo fue que tenía la boca de BaekHyun rodeándole la polla y haciendo círculos sobre la punta. ChanYeol en un momento como ese olvidó que tenía aproximadamente cincuenta exámenes que corregir y cualquier otra razón que pudiera inventarse para decir que aquello estaba mal. Porque mientras te están haciendo un trabajo oral como aquel, no podías pensar en otra cosa que no fuera correrte.

BaekHyun comenzó a tomarlo todo lo que pudo en la boca y ChanYeol no sabía si era mejor cerrar los ojos o ver al chico en plena faena. Tuvo que escurrirse por la silla de oficina y abrir más las piernas, sujetándose con demasiada fuerza a las reposabrazos para no agarrar la cabeza de su pareja y ahogarlo en el proceso.

El punto y final de todo llegó con la lengua de BaekHyun sobre su glande y su mano continuando la fricción sin fin, de arriba a abajo. ChanYeol jadeó sin lograr poder poner en palabras algo y aunque tiró del cabello de BaekHyun, avisándole de que se iba a correr, este no lo hizo.

BaekHyun estaba tragándose su semen cuando los dos golpes en la puerta lo regresaron a la realidad y JongDae entró sin esperar una respuesta de su parte. ChanYeol se tragó su gemido de forma ahogada y movió tan rápido la silla hacia delante que se pudo escuchar la boca de BaekHyun hacer un sonido de saliva al abandonarlo.

—¿Qué necesitas, JongDae?—preguntó agitado, nervioso y frustrado.

JongDae alzó una ceja y se plantó delante de su mesa, sin sentarse.

—¿Y BaekHyun? Creía que estaba contigo.

—Salió por un rato, estaba aburrido.

Sus ojos se desviaron hacia BaekHyun, le estaba sonriendo bastante complacido y ChanYeol se fijó que tenía una mancha en la cara, prueba de lo que acababa de ocurrir. Al encontrarse de nuevo con JongDae este lo miraba de forma muy rara y sospechosa.

—¿Has venido por BaekHyun? Le diré que lo estás buscando.

—En realidad quería que me aclararas una…

JongDae se inclinó hacia delante para enseñarle un cuaderno que llevaba en la mano y ChanYeol creyó que moriría. Se tiró sobre su escritorio, ocultando su polla, a BaekHyun y su vergüenza y tosió repetidas veces, tratando de aparentar normalidad.

—Ahora mismo estoy ocupado corriendo exámenes y no tengo tiempo para aclarar tus dudas, JongDae. —aclaró. —Ser el novio de tu amigo no te da preferencia ante tus demás compañeros. Vuelve en horario de tutorías.

Él se cruzó de brazos y regresó a su postura inicial.

—Nunca he pensado tener preferencia porque salgas con BaekHyun. Tengo preferencia sólo por ser yo.

ChanYeol frunció las cejas.

—JongDae, estoy ocupado.

—Ya me he dado cuenta, profesor. —soltó con rintintin. Guardó su cuaderno en la mochila. —No hace falta que le digas a BaekHyun que lo estoy buscando.

Se giró y caminó hacía la puerta y ChanYeol creyó que estaba en el paraíso, joder. Pero era JongDae y él siempre tenía que tener la última palabra.

—Y profesor, debería ventilar el despacho. —le guiñó el ojo antes de salir.

ChanYeol quiso morirse en ese jodido instante. Se tiró hacia atrás y le dejó espacio suficiente a BaekHyun para salir de debajo de la mesa. ChanYeol se metió su polla en los pantalones.

—Él lo sabe.

—No, seguro que no.

BaekHyun se incorporó masajeándose las rodillas y aunque se vio seguro, como de costumbre, ChanYeol sabía que en el fondo le mentía. Se acercó a él y el más alto miró de nuevo la cara de su pareja, sonriendo sin darse cuenta. Lo hizo agacharse, tiró de su barbilla y lamió su mejilla.

—Tenías semen en la cara.

—¿Estás seguro de que no quieres follarme sobre los examenes de tus alumnos?

ChanYeol rodó los ojos, sonriendo.

—Ya he tenido demasiadas emociones fuertes por hoy. —le dio un beso corto.—Pero si quieres podemos profanar la mesa de la cocina de KyungSoo.

BaekHyun rió.

—Pervertido.

—¿Yo? ¿Quién tenía una polla en la boca cuando entró su mejor amigo hablar con su profesor?

—En realidad, cuando JongDae entró me estaba tragando tu semen. —lo corrigió BaekHyun con seriedad. ChanYeol rió.—Entonces nos vemos hoy sobre la mesa de KyungSoo. —le guiñó un ojo, besándolo.

—No tienes remedio.

*=*

BaekHyun caminó por los pasillos con su mochila a la espalda después de despedirse de ChanYeol y encontró a JongDae unos metros más allá, sentado en un banco, aparentemente, esperándolo. Una vez lo divisó, se quitó los audífonos, detuvo el reproductor y se cruzó de brazos y piernas.

—Hola, JongDae.

Su amigo alzó las cejas.

—¿Es todo lo que tienes que decir? ¿Hola, JongDae?—lo imitó con burla.

—No seas dramático.

—Sólo una cosa, BaekHyun ¿lo tenías en tu boca mientras hablábamos o ya se había corrido? Porque olía a sexo.

BaekHyun bufó.

—¿De verdad me estás preguntando eso?

—¿Eres consciente que gracias a mi tienes a ChanYeol?—contraatacó.

—¿Cuál es el punto de esta conversación?—fingió un bostezo.

—Gracias a mi, mi profesor te profana el culo y aún no he visto que reciba nada a cambio de mi silencio. —bufó.—Lo único que me has dado es una recreación de como se la chupas.

BaekHyun rodó los ojos.

—Aprende a tocar antes de entrar, JongDae. —se levantó y se colocó la mochila.—Tengo hambre.

—Quiero una recompensa BaekHyun o te juro que la próxima vez que decidas hacerlo en un lugar público con ChanYeol yo y mi cámara estaremos allí para subirte a youtube.

Se detuvo, se miraron y BaekHyun se preguntó qué tan cabrón podía ser JongDae.

—¿Qué mierda quieres?—preguntó irritado.

JongDae sonrió con una de esas sonrisas de gato.

—Una cita con MinSeok.

FIN

¡Cuéntale a Noe || Emiita lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

17

Me encanta

Divertido

3

Divertido

Picante

1

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

1

Bien escrito

Trama absorbente

1

Trama absorbente

Buenos personajes

1

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

author

volviendo a releer y siempre me quedó la duda si si le consigo la cita a JongDae

4 años
1
author

Leí este fic hace 2 años y me sigue gustando lo descarado que es beakhun ❤️

3 años
author

Ni hablar del profesor, es hermoso 💞

3 años

Otras recomendaciones

SEX PATROL

Esmeralda: Una historia divertida ycon escritura fluida. Genial gracias

Leer ahora
Amor en cláusulas.

Elena: Me s gustado todo

Leer ahora
Chica nueva, Jefe nuevo

MaríEn: Me gusta la temática y no me gusta que la dejen a medias

Leer ahora
ATRAPADO

MONSY💋: Me.encanto 💋

Leer ahora
Marido y mujer, ¡solo en papel!

Claudia: Hgytvbggghhhhhh Hu yhhhhhhyh

Leer ahora
Una sorpresa para el millonario

Alexandra: Me gusta como desarrolla la trama y me emociona cada capítulo, excelente

Leer ahora
Las diez ventajas de esconder lo nuestro

Ro: La historia es atrapante desde el comienzo. Me gusta la dinámica de los personajes y como van desarrollando sus miedos hasta finalmente enfrentarlos

Leer ahora
Love, el karma del millonario.

Samara: La historia es buena, no es la tipica. Tiene muchos toques de humor y salvo por algunos errores en la gramática, esta bien escrita la historia. Me ha gustado mucho

Leer ahora