Upside Down (Clones AU/ChanBaëk)

Sinopsis

"Pese a que la excitación, el ardor y el deseo eran los típicos de cualquier encuentro sexual satisfactorio, de cierta manera todo estaba al revés y era casi imposible hacerse de la vista gorda, poco les costó fingir que con quien estaban se trataba de otra persona, por más que tuvieran una apariencia casi idéntica a la de la persona con la que deseaban estar, al final de cuentas no era imposible pretender aquello, pasando por alto las pequeñas diferencias que los hacían únicos: la actitud altanera, descarada y grosera de BaëkHyun y la forma de ser tan amorosa y atenta de ChanYeol, toda la farsa funcionaba perfectamente. En ocasiones los ojos engañan a la mente para ver aquello que fervientemente desean ver. Aunque todo en aquel encuentro era tan diferente a lo que cada uno estaba acostumbrado, los dos tenían el mismo deseo: querían sentirse uno. Y esa era la única motivación que necesitaron para que aquella farsa funcionara." ❤ Clones AU. ❤ ChanBaëk. ❤ One-shot. ❤ Contenido sexual explícito.

Genero:
Erotica
Autor/a:
AkikoZalazar
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo único

Los pulmones de ChanYeol ardían con cada bocanada de aire que se forzaba a dar, como si ingresase en su garganta fuego en lugar de oxígeno; sus ojos dolían por forzarlos a ver en la oscuridad apenas mermada por la tenue luz de la luna que se filtraba por entre las nubes y las copas de los árboles; gruesas gotas de sudor se deslizaban desde debajo de su gorro, pasando por su frente hasta perderse por debajo de su cuello, humedeciendo zonas específicas de su ropa; sus piernas largas hormigueaban de manera dolorosa mientras corría sin detener su camino, aún cuando amenazaban con ceder, tanto por el tiempo que llevaba corriendo, el sinuoso camino que recorría y peso extra que llevaba en su espalda.

- ¡Resiste un poco más! –gritó el joven alto, haciéndose apenas escuchar por el estruendo que poco a poco se iba quedando atrás. Otra explosión a sus espaldas, provocando que, aunque ya se encontró a una distancia considerable, el suelo vibrase con furia y por poco se cayera- ¡Mierda, mierda, mierda! –volvió a gritar, frustrado.

Las cosas se habían descontrolado de un segundo a otro.

aproximadamente un par de horas atrás se encontró en compañía de JunMyeon, SeHun, JongIn y JongDae, planeando minuciosamente su siguiente movimiento mientras comían, intentando poner una solución a todos los problemas que tenían gracias a la cacería de la cual eran presa, para colmo las cosas iban de mal en peor: MinSeok, KyungSoo y YiXing habían desaparecido, siendo el último el primero que se ausentó, habían pasado un par de meses desde aquello y por más búsquedas minuciosas que hicieron, aún no había señal de ninguno. También Byun BaekHyun había desaparecido de un momento a otro, como si la tierra se lo hubiera tragado. Aunque todos sus amigos eran importantes para ChanYeol, sin lugar a dudas la desaparición de BaekHyun era la que más le había preocupado y dolido, en especial por lo que sucedió antes de que aquello ocurriera.

BaekHyun y ChanYeol se habían enfrascado en una acalorada discusión que terminó tanto con la amistad de ambos hombres como con aquella relación sin nombre que había entre ellos, ¿el motivo de la pelea? BaekHyun estaba harto de tener que ocultar sus sentimientos, completamente recíprocos, por el alto, porque ChanYeol, nuestros sentimientos no tienen nada de malo ¿por qué tenemos que escondernos como si fuéramos criminales? Me parece estúpido, estoy harto de tener que fingir que no siento nada por ti . No es que tuviera algo de malo, simplemente ChanYeol detectó que la guerra en que se encontró no era el mejor momento para demostrar el amor que sintió el uno por el otro, algo que tenía sentido considerando que seres que eran casisu copia idéntica los perseguían con una finalidad desconocida, una que, sin lugar a dudas, no era ni de lejos una buena idea, por ello no podría darse cuenta del lujo de demostrar algo que pudiera convertirse en un punto débil.

Si bien los argumentos de ambos hombres eran completamente lógicos y válidos, pronto la discusión comenzó a subir de tono, probablemente fue por la frustración y el enojo que tenían acumulados por la situación, quizás fue porque no lograron llegar a un punto en común, o may, tan solo los ojos acuosos y voz quebrada un tienes toda la razón, esto se acabó Park. ChanYeol no tuvo tiempo suficiente para disculparse por su comportamiento y convencer a BaekHyun de que no se alejasen el uno del otro, mucho menos para sentirse mal por la ruptura de esa relación, poco después el grupo de ahora seis hombres fue atacado, viéndose en la necesidad de separarse en parejas, cuando al fin las cosas se calmaron, SeHun regresó solo, diciendo que BaekHyun y él corrieron en sentidos opuestos en un momento de pánico. Por más que lo buscaron, ninguno fue capaz de dar con Byun BaekHyun.

Habían pasado meses desde la última vez que ChanYeol había visto a BaekHyun, meses en los que no había ni un solo día en que no repitiese en su mente, una y otra vez, lo sucedido durante su estúpida pelea, arrepintiéndose más y más por todo lo dicho y todo lo hecho durante su discusión; estaba a nada de perder la esperanza de volver a ver al mayor cuando ocurrió, su cena y la planeación de su siguiente movimiento se vieron interrumpidas al ser atacados por sorpresa por aquellos entes casi idénticos a ellos, unos seres que se denominaron como sus ” clones “ ; la batalla se desató inmediatamente, la comida terminó en el suelo y el caos se expandió, rompiendo de tajo la quietud de la noche.

Fue durante su enfrentamiento contra su clon que ChanYeol lo vio, apenas captó de reojo una de color claro que su concentración se esfumó, ganándose un golpe en el estómago que le dolió bastante, pero que poco le importó. Se forzó a retroceder para mirar mejor, un escalofrío recorrió su cuerpo, estremeciéndolo involuntariamente, bastante malherido, recargado a duras penas en un árbol estaba el clon de su BaekHyun. ChanYeøl se percató de la trayectoria de la mirada de su igual, con una sonrisa presuntuosa se acercó a BaëkHyun, tomando sin delicadeza su rostro, apretándolo de manera dolorosa.

- ¿Qué pasa? – preguntó ChanYeøl en un tono burlón- ¿Te gusta mi juguete?

- No soy tu puto juguete –gruñó el aludido.

Sin esperar una respuesta por parte de su igual arrojó al joven hacia la tierra. La sangre de ChanYeol hirvió a causa de la ira, revelando que su poder saliera disparado de su cuerpo en forma de feroces llamaradas, las cuales incendiaron con brutalidad la maleza que había a su paso. ChanYeøl retrocedió mientras reía, perdiéndose entre los árboles de aquel bosque, ni siquiera por un segundo ChanYeol bajó la guardia, su clon había demostrado con anterioridad ser un tramposo de primera. Sabía que debía aprovechar aquel valioso tiempo para huir o pensar en una estrategia, pero sus pies se rehusaron a moverse, sus ojos se negaron a apartar la mirada, observarban de manera intensa a BaëkHyun, quien a pesar de sus múltiples intentos era incapaz de levantarse por cuenta propia.

- ¿Qué mierda estás mirando? –le dijo mordaz, sudando tanto por el esfuerzo que hacia como por el calor del fuego.

Por un segundo ChanYeol se sintió cohibido, resultó tan extraño que aquel ser tan idéntico a su BaekHyun, incluso en cuanto a su tono de voz, hablóse de manera tan mordaz, tan diferente a lo ruidoso y lo dulce que solía ser Byun BaekHyun al hablar . ChanYeol supuso que se había vuelto loco, definitivamente algo iba mal en su cabeza; vacilante se acercó al otro hombre, arrodillándose ante él.

- Voy a sacarte de aquí –anunció- te ayudaré.

- ¿What? -¿acaso había escuchado bien?, ¿se trató de algún tipo de trampa?

- Voy a sacarte de aquí –repitió el pelirosa- estás herido.

- No necesito tu ayuda – respondió arrogante, ofendido, chillando lamentablemente cuando trató de ponerse de pie, su pierna estaba demasiado lastimada como para poder sostener su propio peso.

- No te lo estoy preguntando, voy a sacarte de aquí antes de que alguien te atrape, es obvio lo que te pasará si alguno de mis amigos te ve –sin más se giró, entrega la espalda- deja de quejarte y sube a mi espalda , te pondré en un lugar seguro.

ChanYeol pensó que tendría que hacer un mejor intento, inclusive creyó que tendría que obligar, haciendo uso de la fuerza, al joven, sin embargo, pronto sintió unos delicados brazos enredarse en su cuello, su corazón se paralizó por un par de segundos ante el tacto tan igual ya la vez tan diferente, un toque que habia anhelado durante tanto tiempo.

- Ni creas que te daré las gracias –pronunció.

- No lo esperaba –bufó mientras se ponía de pie, haciendo malabares para no caerse, pues sus manos se encontraron sujetando los firmes y bien rellenos muslos que se habían acomodado en torno a su cadera- sujétate fuerte, no me detendré hasta que lleguemos.

ChanYeol apretó su agarre al mismo tiempo que BaëkHyun lo hacía, antes de comenzar a correr se encargó de apagar el incendio que él mismo coincidió, balbuceando algo acerca de que de no hacerlo podría lastimar a alguien, algo que encontró al más bajito, pues ChanYeøl Jamás se hubiera preocupado por una estupidez como esa. Por alguna extraña razón que no supo discernir, BaëkHyun decidió confiar por completo en la pelirosa, los sonidos de las batallas que se desarrollaron a su alrededor ganaron a quedarse a lo lejos, en cuanto percibió una sombra negra nublando su visión se percató de lo que éxito.

- ChanYeol –lo llamó, hablando con voz queda cerca de su oído, poniéndole la piel de gallina- creo que me voy a desmayar.

El más alto gimió en voz alta al sentir el cuerpo del clon relajándose de golpe, decidió que se preocuparía del estado del más bajito apenas estuviera en una zona segura, su prioridad en ese momento era salir de ese lugar lo más rápido posible, pasando inadvertido , si alguno de sus amigos lo vio estaría frito ¿cómo se suponía que explicaría lo que estaba pasando? No podía decir decidió salvarlo porque me recuerda mucho a BaekHyun , lo extraño demasiado , por supuesto que no, inclusive para él aquella era una reverenda estupidez. No quería ni imaginarse qué sucedería si alguno de los clones lo atrapase ayudando a uno de los suyos.

Forzó a sus piernas a correr a su máxima velocidad, sintiendo con cada segundo que pasaba como el cansancio se iba apoderando de su cuerpo, aún así no se detuvose en ningún momento de su trayectoria, sabía que llevó a su escondite personal era una jugada arriesgada, pero desde que decidió salvar al clon ya estaba tomando riesgos necesarios. No sabía qué haría en caso de que BaëkHyun aprendiera la ubicación al marcharse o si decidió atacarlo, tampoco se preocupó de algo más, ya tendría tiempo para pensar en ello. Una vez que consiguió llegar a la cueva en medio del bosque que había adaptado para hacerla un escondite volvió a respirar con más tranquilidad, se adentró en ella hasta llegar al fondo, creando una pequeña llama en la palma de su mano para iluminar su camino.

Una vez que llegó encendió la fogata que yacía estratégicamente en el centro del lugar, dando luz y calor a la guarida; colocó con cuidado el cuerpo de BaëkHyun sobre el viejo con colchón con pocas mantas que había conseguido, después de que lo acomodó de manera que estuviera más o menos cómodo se dirigió a por el pequeño botiquín que tenía y procedió a curar al clon, haciendo una mueca al examinar la pierna izquierda del más bajo, aparte con cuidado los pedazos rotos del pantalón, rompiéndolo un poco más para ver el muslo, el cual estaba adornado por lo que parecía ser una herida un tanto profunda. En cuanto terminó su tarea arropó al joven, se sentó en el suelo y esperó un buen rato hasta que BaëkHyun despertó.

ChanYeol se puso de pie, el aire escapó de sus pulmones mediante un sonoro jadeo, estaba tan sorprendido que no daba crédito a lo que sus ojos veían, antes, estando en el bosque, debido a la adrenalina de la batalla, no se había fijado completamente en el inmenso parecido que BaekHyun y BaëkHyun tenían: la misma altura, la forma de los ojos, de los labios, la nariz adorable y redonda, el mismo color de cabello, el mismo tono de voz...ambos hombres eran casi como dos gotas de agua, a excepción de que el joven ante sí tenía un mechón de cabello largo acomodado en pequeñas trenzas, los ojos de un tono azul claro y una larga cicatriz que surcaba su rostro.

- ¿Qué demonios estás mirando? – preguntó BaëkHyun, incómodo por la intensidad de la mirada de ChanYeol.

- Eres tan idénticos a él –le dijo con los ojos bien abiertos, brillosos, jadeando sorprendido.

- Eso es evidente –bufó divertido por el estúpido comentario- aún así yo soy el más guapo de los dos.

- A excepción de pequeños detalles y tu actitud tan arrogante –aclaró el alto, haciendo a BaëkHyun reír, un sonido que causó estragos en su corazón, una risa que había añorado tanto escuchar.

De pronto ChanYeol se levantó y se acercó vacilante, palpablemente tímido, quedando a pocos pasos de distancia, tan temeroso que el chico ante sí se sobresaltó por aquel cambio tan radical, las únicas veces que habían mantenido una especie de contacto el uno con el otro era en el campo de batalla, en el cual ChanYeol se mostró como un hombre valiente, decidido, todo lo contrario a lo que vio en ese preciso instante. Por la mente de ChanYeol pasó un sinfín de cosas, tantas que su boca habló antes de siquiera meditar sus palabras.

- ¿Puedo besarte? – preguntó con la voz una octava más baja.

La boca de BaëkHyun se abrió un par de veces, él, tan mordaz, sarcástico y rudo, de pronto estaba boqueando como un pez fuera del agua, como un auténtico estúpido al ver el lindo sonrojo en los pómulos del pelirosa y la mirada anhelante que el mas alto le estaba dedicando. Sin saber a ciencia cierta porqué, asintió. ChanYeol terminó de romper la distancia que existía entre ambos al dar los pocos pasos que los separaban, se sentó al lado del más bajo y tomó con delicadeza el rostro de BaëkHyun, acariciando con sus pulgares las tersas mejillas del más bajo antes de unir sus labios .

El beso que comenzó como un ligero roce de labios pronto subió de tono, transformándose en un profundo y obsceno beso: BaëkHyun lamió con lentitud los labios de ChanYeol luego de morderlos traviesamente, sintiendo bajo su lengua la suavidad de los esponjosos labios del más alto, en cuanto ChanYeol jadeó aprovechó para deslizar su lengua dentro de aquella cavidad, recorriéndola con descaro, sus hasta entonces brazos inmóviles se enredaron en el cuello del más alto, quien lo atrajo hacia sí por la cintura, acariciándola con lentitud y firmeza.

- E-Espera –jadeó ChanYeol mientras se separaba de BaëkHyun- lo siento, esto no... -tragó en seco al ver la mirada densa que el de ojos azules le dedicaba, poniéndolo nervioso- esto está mal, no debí pedírtelo. I'm so sorry.

BaëkHyun bufó, el calor se había apoderado de su cuerpo con aquel beso, despertando en él unas ganas inmensas de sentir más y más al alto, ChanYeol había comenzado con aquello y ahora tiene que hacerse responsable.

- Cierra la puta boca de una jodida vez.

- ¿Tienes que ser innecesariamente grosero? Baek Hyun no...

- Exacto –lo interrumpió- BaekHyun no, yo soy BaëkHyun, tú eres ChanYeol, no ChanYeøl. Ambos somos conscientes de ello, estamos aquí, solos, ¿no podemos fingir por un rato?

- No lo entiendo, ¿De qué estás hablando? –respondió sincero.

BaëkHyun rodó los ojos, exasperado, volvió a acortar la distancia que los separaba, tomó la boina de ChanYeol y la arrojó lejos mientras tenía el contacto visual con el alto.

- Eres demasiado estúpido –ronroneó mientras enredaba sus finos dedos en los cabellos rosados, el deseo irradiando desde sus pupilas, provocando que a ChanYeol le costase mantener a raya sus propios deseos- finge que soy BaekHyun, yo fingiré que eres ChanYeøl. Todos felices y contentos.

ChanYeol se sorprendió por la propuesta y aún más por considerarla, sintiéndose un hijo de puta con BaekHyun, ¿qué pasaría si el mayor algún día se enteraba?, ¿por qué BaëkHyun quería que ChanYeol tomara el lugar de ChanYeøl? Miles de dudas se arremolinaban en su cabeza y, sin embargo, no era capaz de razonar correctamente, de pronto la sangre se le había ido a su otra cabeza, esa que, después de tanto tiempo, extrañaba de sobremanera el cuerpo de BaekHyun.

- ¿No es eso grosero hacer eso? No sé si confío en ti. Además, a Baek yo lo a...

- ¿A quién mierda le importa? Hagamos una tregua temporal. Estamos solos, nadie tiene que enterarse, ni tú ni yo lo iremos divulgando por ahí; olvídate de los sentimientos y esas cosas necesarias. Lo que pase esta noche se quedará en esta noche – prometió en un murmullo antes de volver a unir sus labios con los del más alto.

Le costó que ChanYeol cooperase y volviese a mover los labios a la par que los suyos, una vez que el alto respondió lo hizo con los ojos cerrados y con las ansias apoderándose a paso firme de su cuerpo, su lengua no tardó en recorrer toda la boca de BaëkHyun, jugando con la lengua del más bajo. Sus manos no tardaron en cobrar vida, moviéndose a lo largo y ancho de aquel cuerpo, BaëkHyun era tan suave y curveado como el mismísimo BaekHyun, tan similar que sus manos comenzaron a deslizarse insistentemente bajo la ropa del más bajo, tocando la tersa piel de manera directa, de forma automática, con un cariño y adoración palpables. BaëkHyun rompió el beso para observar al más alto, estaba sorprendido y ciertamente shockeado ante el tacto tan gentil de esas grandes manos. Sin quererlo sonrio con amargura,

Deseando ocupar su mente en otra cosa volvió a besarlo, cuando se alejó de ChanYeol, un fino hilo de saliva afectada sus bocas unidas, arrancando un sonrojo a ChanYeol y una mirada altanera a BaëkHyun, quien sin dejar de mirarlo a los ojos lo empujó sobre el colchón, obligándolo a recostarse; en un fluido movimiento, casi felino y sumamente sensual, se sentó sobre la entrepierna pelirosa, ChanYeol se sonrojó aún más al sentir aquel curveado y firme trasero sobre su entrepierna, aún manteniendo el contacto visual el peliblanco se deshizo de su chaqueta y abrió los primeros botones de su camisa, dejando expuestas sus clavículas.

- ¿Estás seguro de esto? – preguntó ChanYeol, BaëkHyun rodó los ojos, exasperado, al notarlo el pelirosa se apresuró a hablar- Me refiero a tu pierna, estás herido ¿de qué se supone que es esa herida?, además...

- Vaya, ¿quién lo diría? eres todo un erudito, si no me dices que tengo una herida no me doy cuenta –bufó con sarcasmo- ChanYeol, es una herida profunda hecha con una espada, pero no me voy a morir, a partir de este momento queda prohibido que abras tu jodida boca, solo puedes hacerlo si es para gemir mi puto nombre ¿entendido?

No permitió que la pelirosa emitiera otra palabra, se inclinó sobre el cuerpo del otro hombre hasta que posó sus labios en el cuello de ChanYeol, besando aquella zona con dedicación mientras, sin miramiento alguno, levantó las caderas e introdujo su mano bajo los pantalones y ropa interior del alto, acariciando con la yema de los dedos su miembro, inconscientemente el pelirosa contrajo su vientre, permitiéndole a BaëkHyun meter más su mano, ganando un contacto más directo por parte del peliblanco, quien comenzó a bombear su creciente erección con esmero. El clon gimió quedamente al sentir como el pene de ChanYeol palpitaba en su mano, creciendo al compás de sus caricias, de pronto el calor y las ansias se apoderaron de su cuerpo con mayor intensidad. El tamaño del hombre era perfecto, al igual que su clon,

Comenzó a quitar las ropas del más alto y las propias, dejándolos a ambos sin nada en cuestión de un par de minutos, es cuando ambos se encuentran desnudos que incitan a ChanYeol a recostarse por completo, sentándose en su regazo de nueva cuenta; aprovechó y tomó las grandes manos del alto, obligándolo a tocar su pecho, sus brazos, caderas, muslos y trasero, no necesitó mucha incitación para que aquellas manos comenzaran a acariciarlo por cuenta propia. Los roces de las manos de ambos pronto comenzaron a ser más sugerentes, las caderas de BaëkHyun no tardaron en cobrar vida, moviéndose de una manera sensual y constante, arrancando suspiros placenteros de los labios de ChanYeol, quien abrió más las piernas en busca de mayor fricción en su sexo; echó la cabeza hacia atrás mientras dirigía sus manos a aquellas curveadas caderas,

Poco más bastó para que ChanYeol se anime a besar a BaëkHyun, haciéndolo de una manera lenta pero intensa, sin que sus manos dejen de acariciar con suavidad la blanquecina piel del clon, deteniéndose en los rosados ​​pezones, apretándolos entre sus dedos con la fuerza justa para hacer al más bajito gemir y retorcerse de placer bajo sus manos, aguantarlos en un santiamén, lo cual motivó a ChanYeol a capturar el pezón izquierdo entre sus labios, lamiéndolo y mordiéndolo con delicadeza, una vez que estuvo satisfecho con su trabajo le dio el mismo tratamiento al otro pezon.

Las caricias continuaron, exploraron el cuerpo del contrario con lentitud, restregándose entre sí y encontrando con las yemas de sus dedos las zonas erógenas del otro, abusando de ellas concienzudamente para ganar estremecimientos y gemidos. Pronto una fina capa de sudor comenzó a emanar de ambos cuerpos, el ardor ya la excitación subiendo de nivel con cada caricia. BaëkHyun, con las ansias de llegar más lejos se separó del alto, retrocediendo hasta quedar frente a la palpitante erección de ChanYeol, quien esperaba expectante, inconscientemente se lamió los labios, deseando que el más bajo hiciera algún movimiento. Sus plegarias fueron escuchadas de inmediato. Lanzó la cabeza hacia atrás al sentir los largos y estilizados dedos envolver su pene, bombeando un par de veces antes de acercarlo a sus bonitos labios,

Besó repetidas veces su glande antes de lamerlo juguetonamente, sintiendo como el pene del más alto palpitaba contra sus labios, pasó su lengua por toda la extensión del miembro, delineando cuidadosamente las venas, no pasó mucho tiempo para sentir manos como una de las grandes de ChanYeol se posó en su cabeza, sujetándolo con delicadeza de sus cabellos, incitándolo a meterse su pene por completo en la boca, en cuanto empezó a introducir el sexo de ChanYeol, sintió el sabor del líquido preseminal en sus papilas gustativas, la vibración del gemido que soltó hizo gruñir al más alto.

Su cabeza comenzó un vaivén en el que sus labios se encontraron en cada movimiento con la mano que tenía envuelta en la base del pene del alto, abarcando la longitud que no era capaz de tomar con su boca, mordió con delicadeza el glande y jugó con el frenillo de vez en cuando, disfrutando lo que estaba haciendo, adorando la manera en que ChanYeol se retorcía. BaëkHyun se sintió sumamente poderoso al observar lo que producía en el alto con solo hacerle sexo oral: su respiración notoriamente agitada, jadeos, gemidos y gruñidos masculinos emanando de sus labios, rojizos a causa de los descuidados besos que se dieron previamente, el sudor perlando su piel... La imagen ante sus ojos era tan excitante y maravillosa que sin darse cuenta se detuvo para poder contemplarlo mejor.

- No pares –exigió el alto mientras levantaba su cadera, ahogando ligeramente a BaëkHyun, quien no se apartó a pesar de que sus ojos se llenaron de lágrimas y su garganta ardió- Lo siento –murmuró apenado, acariciando con suavidad la mejilla del más bajo a modo de disculpa- ¿Estás bien?

Aún con el pene palpitando dentro de su boca asintió, más tranquilo ChanYeol se dejó hacer, disfrutando de la cálida y húmeda calidad que envolvía su pene. No fue hasta que se sintió a nada de venirse que alejó al más bajo, su pene dolía a causa de lo duro que se encontró, suplicante por correrse en esa boca pecaminosa, pero no podía permitirse tener el placer exclusivamente para él, por lo cual invirtió las posiciones, acostando a BaëkHyun con cuidado de no lastimar más su pierna.

Una vez que se encontró entre las piernas del peliblanco, gracias a la muda invitación que este le hizo al abrirlas por completo, exponiendo su entrada, ChanYeol lo miró con atención y adoración, los ojos del pelirosa pasearon con descaro por el cuerpo del más bajo , recorriendo pausadamente aquella piel blanquecina y fue entonces que, por primera vez en su vida, BaëkHyun supo lo que era sentir vergüenza. Nadie, en toda su vida, lo había observado de aquella manera, no tenía ni la menor idea de qué decir ni cómo actuar, únicamente atinó a sonrojarse furiosamente.

- Eres hermoso –le dijo ChanYeol con la voz una octava más ronca, un estremecimiento atravesó el cuerpo del peliblanco.

ChanYeol se inclinó para besar con suavidad cada parte del rostro del peliblanco, una vez que terminó su tarea, dirigió su mano hasta sus palpitantes entrepiernas y comenzó a masturbarlos químicos, los movimientos eran fluidos gracias a la saliva de BaëkHyun y el líquido preseminal de ambos ; los gemidos no paraban de escapar de los labios de BaëkHyun, la sensación de aquella mano aunada a el otro miembro que se frotaba insistentemente contra el suyo lo hacían delirar por completo, las intensas descargas de placer se desplazaban desde su columna vertebral hasta la punta de su pene, agitándolo. ChanYeol no se detuvo hasta que BaëkHyun se corrió con fuerza, manchándolos a ambos.

Tomó la mano de ChanYeol y, sin dejar de mirarlo con los ojos entrecerrados, se llevó a la boca tres de sus dedos, los cuales lamió bajó la atenta mirada del alto, haciéndole desear que nuevamente fuera su pene en lugar de sus dedos quien recibiera las insistentes lamidas de esa experta lengua. Una vez que extrañaron sus dedos fueron lo suficientemente húmedos se irguió y mientras lo observaba atentamente los condujo hasta la entrada del peliblanco, metiéndolos uno a uno hasta el nudillo, esperó un poco ya que BaëkHyun se tensó apenas metió el primer dedo; lo dilató tomándose su tiempo, girándolos para encontrar su próstata, abriendo y cerrando sus dedos, absorbiendo con la mirada cada uno de los gestos del hombre que se aferraba a las cobijas con fuerza, sus ojos cerrados y sus mejillas sonrojadas le daban un aire sumamente apetecible

Por su parte, BaëkHyun estaba sobre estimulado, disfrutaba el sentir esos dedos rosando sus paredes, hundiéndose profundamente en su interior, alcanzando su próstata y mandando así deliciosas corrientes eléctricas a lo largo de su cuerpo, lo suficientemente intensas para ponerlo erecto de nueva cuenta mientras gemía obscenidades a la par que sus manos se entretenían acariciando y pellizcando sus propios pezones, aumentando el éxtasis en el que estaba inmerso. Sentía como si su piel estuviera en llamas a causa de las tiernas caricias que ChanYeol le regalaba a lo largo y ancho de su cuerpo con su mano libre.

- Métemela, por favor–suplicó. De inmediato ChanYeol sacó los dedos de su interior, haciendo sentir a BaëkHyun descontento y vacío a partes iguales.

Pese a que la excitación, el ardor y el deseo eran los típicos de cualquier encuentro sexual satisfactorio, de cierta manera todo estaba al revés y era casiimposible hacerse de la vista gorda, poco les costó fingir que con quienes estaban se manipularon de otra persona, por más que tuvieran una apariencia casi idéntica a la de la persona con la que deseaban estar, al final de cuentas no era imposible pretender aquello, pasando por alto las pequeñas diferencias que los hacían únicos: la actitud altanera, descarada y grosera de BaëkHyun y la forma de ser tan amorosa y atenta de ChanYeol, toda la farsa funcionaba perfectamente. En ocasiones los ojos engañan a la mente para ver aquello que fervientemente desean ver. Aunque todo en aquel era tan diferente a lo que cada uno estaba acostumbrado, los dos tenían el mismo deseo: querían sentirse uno. Y esa era la única motivación que necesitaban para que aquella farsa funcionara.

Ansioso por liberarse, ChanYeol tomó su miembro con una mano, lo bombeó un par de veces y lo dirigió hasta la entrada del más bajo, se enterró con una lentitud exasperante en el cuerpo del peliblanco, introduciendo centímetro a centímetro de su pene de manera pausada , observando con atención el rostro del BaëkHyun, besando sus hinchados labios y su cuello, tratando así de hacer más llevadera la intromisión. Apretó con fuerza las caderas del peliblanco a causa de la necesidad de aferrarse a algo, aquella cavidad rodeó con una fuerza exquisita su pene.

- Mierda –gimió ChanYeol en voz alta, se vio forzado a respirar profundamente un par de veces para así calmarse y no venirse inmediatamente - estás tan malditamente estrecho.

Una vez que estuvo completamente enterrado dentro del cálido y asfixiantemente estrecho canal permaneció quieto, con las caderas temblándole al resistirse a su necesidad de moverlas y empujar duro y profundo, con su mano derecha masturbó al más bajo, esperando a que el dolor disminuya, sin embargo, BaëkHyun parecía no tener la misma idea, pues inmediatamente comenzó a lanzar sus caderas en dirección al alto. La boca de BaëkHyun se abrió sin emitir sonido alguno, el movimiento de sus caderas le causa dolor y placer a partes iguales, aunque siente un ligero ardor es casi opacado por completo a causa de la excitación que invade su cuerpo, sus uñas se clavan en la espalda del más alto mientras echa ligeramente la cabeza hacia atrás y arquea la espalda, sintiendo como el miembro de ChanYeol se entierra aún más profundo en su interior,

- Aún no, espera –dice entre jadeos- te vas a lastimar.

Se dedicó a besar el rostro de BaëkHyun mientras esperaba que el dolor que sentía el más bajo menguara, volvió a jugar con sus pezones, abusando de ellos de nueva cuenta, besó su cuello mientras lo masturbaba, siempre atento a las expresiones del bajito, cuidando lastimarlo lo menos posible. BaëkHyun sonrió con cierta amargura, aquella era la primera vez que alguien lo trabajó de esa manera, ChanYeøl jamás lo había mirado de esa manera, nunca había permanecido atento a él durante el sexo y mucho menos se había preocupado por su placer, siempre estaba pendiente de el mismo y nada mas; durante unos segundos sintió una punzada de celos instaurarse en su pecho, Byun BaekHyun tuvo suerte de tener a aquel hombre a su lado.

- Ya puedes moverte –susurró cuando el ardor pasó un poco más y la sensación fue mucho más llevadera.

ChanYeol asintió, depositó un último beso en la mejilla del más bajo y se movió por primera vez, tanteando el terreno, fue un movimiento casi tan imperceptible que los dejó a ambos con ganas de más, paulatinamente fue aumentando la fuerza y ​​velocidad de los embates , cambiando el ángulo en el que entraba hasta que dio con el punto dulce del hombre que gemía bajo de sí su nombre como si se tratase de un mantra. Las uñas de BaëkHyun poco tardaron en enterrarse y deslizarse en la musculosa espalda de ChanYeol, dejando marcas rojizas a su paso, sus rostros se encontraron tan cerca que el aliento del contrario les quemaba la cara, bastó mirarse a los ojos para que supiesen que los dos querían lo mismo, sin dudarlo comenzaría a acercarse, sus lenguas se encontraron a medio camino, frotándose entre sí con descaro e insistencia.

BaëkHyun volvió a alzar sus caderas, encontrándose con el cuerpo de ChanYeol en cada errática embestida, el sonido de sus cuerpos chocando entre sí era sumamente estimulante, un sonido tan erótico como obsceno. Permanecieron así durante un par de minutos, disfrutando del placer obtenido del vaivén que en conjunto habían creado, sintiendo su orgasmo a la vuelta de la esquina; sin escalas ChanYeol dirigió su mano al pene de BaëkHyun, masturbándolo al ritmo de sus embates hasta que el clon se corrió por segunda vez en la noche, aquellas paredes estrechas se apretaron con más fuerza entorno al pene del alto, llevándolo directamente al orgasmo.

El cuerpo de ChanYeol colapsó sobre el de BaëkHyun al no poder aguantar su propio peso durante, importándole nada mancharse del semen del más bajo, permanecieron así un par de minutos, sintiendo como la respiración y los latidos de ambos se iban acompasando, cuando recuperó un poco de fuerza se irguió y sacó su pene del interior del peliblanco, tuvo que tragar en seco para volver a respirar profundo al ver como la entrada de BaëkHyun, rojiza a causa de las fuertes embestidas, expulsaba su semen. Sintiéndose avergonzado por excitarse al contemplar aquella escena se levantó en busca de un poco de papel, con el cual se encargó de limpiar el desastre entre las piernas del peliblanco.

Una vez que terminó ayudó a BaëkHyun a recostarse bajo las cobijas, tras dudarlo un poco ChanYeol hizo lo mismo, atrayendo el cuerpo del hombre más pequeño al suyo, atrapándolo en un abrazo, para su enorme sorpresa BaëkHyun correspondió de inmediato el gesto, recargó su cabeza sobre el pecho del más alto, escuchando sus latidos, incluso se atrevió a acariciar el pecho de ChanYeol con delicadeza. La experiencia había sido tan placentera como agotada, ambos hombres estaban a nada de quedarse dormidos.

- Eso fue increíble –lo elogió el peliblanco casi sin voz, había gemido y sollozado tanto que por poco se queda afónico- me encantaría repetirlos- sin poder evitarlo ChanYeol comenzó a reír quedamente, de cierta manera alagado.

- A mí también –confesó el pelirosa.

- Entonces dejémoslo como una posibilidad –ChanYeol asintió- mañana, cuando te despiertes, ya me habré ido.

- Puedes quedarte, si tú quieres –pronunció el alto antes de caer dormido.

Sin poderlo evitar BaekHyun también durmió de inmediato. Tal como él había dicho se fue sin despedirse, despertó antes que ChanYeol, con sumo cuidado salió de entre los brazos del más alto, extrañando de inmediato el calor corporal del otro y la calidez de las cobijas, reconoció sus ropas y se vistió inmediatamente, sintiendo dolor al moverse, una vez que estuvo listo se acercó a ChanYeol, acarició su rostro y cabello con suavidad, grabando en su mente la expresión tan pacífica del pelirosa, aquella imagen permanecerá en sus recuerdos durante mucho tiempo, sin lugar a dudas esa imagen seria uno de sus secretos favoritos. Sin poder postergar más su marcha inclinó su rostro hacia el de ChanYeol, besando castamente sus labios antes de incorporarse y salir del lugar a paso lento, su herida y el dolor en su trasero hacían que su andar era tortuoso,

Los primeros rayos del sol y el frío viento del amanecer lo recibieron en cuanto estuvo fuera de la cueva, haciéndolo temblar y por lo tanto anhelar el cálido cuerpo que estaba dejando atrás, ganas no le faltaban de regresar y volver a acurrucarse con la pelirosa, inclusive de repetir una y otra vez lo de la noche anterior, pero no podía. Se alejó entre suspiros, deseando que pronto tuviera otra oportunidad de volver a experimentar lo vivido; una risa traviesa escapó de entre sus labios, si bien no le diría a nadie lo ocurrido con el alto, tampoco a él le había dicho todo, se preguntó qué diría ChanYeol si supiera cómo se lastimó la pierna, estaba completamente seguro de una cosa, el pelirosa enloquecería si llegase a saber que fue el mismísimo Byun BaekHyun quien lo hirió,