Capítulo único
+18
Feminización
En una de las villas del castillo Jeon se suscitaba un correteo por parte del personal de limpieza y ayudantes, hoy era la boda del Rey Kim y la princesa Jeon, un evento que tenía a ambos reinos al borde de los nervios, pues ambos consortes no se soportan, sus peleas se remontan desde niños, sus padres son muy buenos amigos y no entienden por que sus hijos se llevan tan mal, sus peleas son intensas y han llegado a romper cosas, todos creían que con el pasar del tiempo se calmarían pero no fue así, al contrario todo empeoro. Nadie sabía porque peleaban, ocurría de repente, sus peleas podían iniciar desde un cruce de palabras a la hora del té o empujarse o ponerse el pie en el vals de los eventos. Solo tenían dos años de diferencia.
Cuando llegaron a la adultez todo parecía calmarse pero eran apariencias debido a los regaños de sus tutores y padres, Jungkook había empujado a Namjoon a un estanque y luego decir que Namjoon estaba sucio y que lo necesitaba.
Namjoon tiraba "accidentalmente" vino, té, o alguna bebida en los vestidos de Jungkook, sus padres estaban cansados de estas peleas así que sentían la necesidad de darles un empujoncito, así que los comprometieron todo por el bien del reino debido a que no tenían relación con el Rey Min del que se sabía muy poco solo se sabía que era un hombre frío y sin sentimientos, ambos reyes temían una guerra entre reinos así que para reforzar alianzas decidieron organizar una boda.
Namjoon y Jungkook no creían lo que escuchaban de sus padres, un compromiso no era lo que buscaban y mucho menos entre ellos, ambos empezaron una pelea verbal cosa que a los mayores los hizo resoplar pues ya estaban acostumbrados a estos encuentros de discusión.
-Jimin ven aquí- mencionó el Rey Jeon padre de Jungkook
-Sí mi señor- mencionó Jimin
Jimin es uno de los más leales sirvientes del rey, creció en el palacio y ha sido el mejor amigo de Jungkook desde que se conocen.
-Lleva a Jungkook a una de las villas, se va a quedar ahí hasta el día de la boda.
-Sí mi señor-
-Señorita por favor acompáñeme- dijo Jimin con un tono suave.
-!NO¡, Padre no quiero, es tan grande y torpe me pisa los pies en el baile y no además estoy chiquita- dijo Jungkook con un puchero.
Namjoon estaba sonrojado, le costaba un poco seguir el ritmo del baile y no lo hacía aproposito solo necesitaba practicar pero era demasiado orgulloso para admitirlo.
-Jungkook tienes veinte años, es por el bien de los reinos, ¿Qué crees que pueda pasar si se le ocurre al Rey Min una guerra entre reinos?, no podemos arriesgarnos y perder contra un tirano, estará invitado a la boda en señal de paz.
-Namjoon hijo entiende que es por el bien de ambos reinos no podemos arriesgar todo- mencionó el Rey Kim con un tono suave.
-Ambos deben irse a las villas y quedarse ahí hasta la boda- los demás se encargarán de todo, Jimin escota a Jungkook y llama al guardia Jung para que escolten a Namjoon- dijo el Rey Kim ya cansado.
Ambos jóvenes solo suspiraron, se resignaron a irse a sus respectivas villas, los días pasaban y los sirvientes se dedican a organizar todo el el castillo.
HOY ES EL GRAN DÍA
El palacio está adornado con bella flores y adornos por todos lados, era sin duda una de las mejores bodas de todos los tiempos, llegaban condes, duquesas, personas importantes, llegó un enorme carruaje color negro con caballos pura sangre, los más finos, ya sabían de quién se trataba era el Rey Min.
Jimin recibió al Rey Min, estaba usando un hanbok con color rosa y un hermoso tocado de color rosa pastel a juego con su traje, el Rey Min lo vio de pies a cabeza, él estaba usando un fino traje en blanco y negro, fueron segundos que cruzaron miradas y aunque la mirada del Rey era fría quizás Jimin sintió una chispa que recorrió su cuerpo.
Ya casi era hora de la boda, los asistentes estaban arreglando el hanbok de Jungkook, era de un color morado casi lila, un tocado precioso, un maquillaje suave.
Namjoon estaba arreglándose, lleva una espada con el escudo de su reino y su hanbok rojo con amarillo, ya se dirigía al lugar de la ceremonia.
El rey Min estaba entre los invitados y no dejaba de observar a cierto personaje que traía un hanbok rosa.
La ceremonia transcurrió con normalidad, ahora todos esperaban el banquete, antes de ello era el vals, cosa que Jungkook rezaba para que no pasara sabía que Namjoon le pisaría los pies.
La música sonaba de fondo, ambos estaban en el centro todos los observaban atentos, Namjoon no lo había pisado en ningún momento, cosa que estaba sorprendiendo mucho a Jungkook.
El resto de la boda transcurrió con normalidad, ambos reyes estaban orgullosos de que sus hijos no pelearan en ningún momento de la ceremonia o al menos eso creían.
Namjoon y Jungkook tuvieron roces un pequeño empujón o un leve tirón de cabello nada que llamará la atención, la celebración estaba por culminar así que subieron a los carruajes para dar una vuelta por el reino asegurando buenos augurios, el Rey Min solicitó que aquella dama que acompañaba a la princesa Jeon, se disculpo por el atrevimiento y se lo llevó en su carruaje, Namjoon y Jungkook solo asintieron y se subieron al carruaje, el pueblo se sorprendió por los colores, las pancartas, las flores, la música y sobretodo la celebración en especifico, el recorrido llegaba a su fin, los invitados más importantes se quedarían tres días más para hablar sobre negociaciones y tratados entre reinos, futuros acuerdos de paz.
Namjoon y Jungkook tenían su propia villa, la luna de miel la harían en una de las casas de campo del rey Kim ahora de Namjoon esa noche se quedarían en el palacio general como lo dicta la tradición.
Jungkook estaba en el balcón mirando hacia uno de los estanques al parecer Jimin y el Rey Min daban un paseo por uno de los jardines del palacio.
Namjoon observaba a Jungkook que estaba en el balcón mirando al jardín podía ver su silueta a traves del vestido de seda que cargaba siempre supo que Jungkook tenía una figura envidiable y ahora podía apreciarlo mejor.
Estaba haciendo un poco más de frío y Namjoon caminó de manera lenta y llegó hasta Jungkook abrazándolo por la espalda, Jungkook puso su cabeza en el hombro y ambos se apegaron más, de repente Namjoon guío a ambos a la cama.
Namjoon recostó a Jungkook en la cama y retiró lentamente su vestido, Jungkook se dejaba del mayor, su toque se había vuelto cálido, no sabía que Namjoon podía tocarla así, de saberlo quizá hubiera intentado ir más allá, aparte de molestarlo.
La telas que los cubrían iban cayendo una a una, el ambiente se había vuelto un poco más cálido debido a lo que hacían ambos jóvenes, Jungkook no se quedaba atrás, quitaba la capas del hanbok de su esposo, su toque era delicado
Ambos quedaron desnudos, Namjoon no podía creer lo que sus ojos veían, el cuerpo de Jungkook parecía sacado de la creación de los dioses, Namjoon no se quedaba atrás él entrenaba casi a diario, aunque le gustaba más estar en la biblioteca real.
Ambos no sabían que hacer así que empezaron tocando el cuerpo del otro, Jungkook estaba tan embobada con el cuerpo de Namjoon, estaba marcado, su piel canela resplandecía con la luna, esos hoyuelos son tan hermosos.
Namjoon deslizo sus manos hacia abajo, tocando cada parte del cuerpo tan divino que tenía bajo él en este momento, sus manos agarraron los muslos de Jungkook y abrió lentamente sus piernas, deslizándose entre sus muslos Namjoon vio aquella entrada, una capa leve de vello la cubría, sus labios tan rosados, Namjoon sería el único que disfrutaría de aquella vista, por otro lado Jungkook quería salir corriendo nadie había visto sus partes íntimas nunca y ahora aquel hombre enorme y torpe entraría en ella.
La noche era testigo de como la guerra entre dos jóvenes acaba y empezaba una lucha de amor, Namjoon pasaba sus dedos por aquella entrada, Jungkook lubricaba mientras soltaba suaves suspiros y su respiración se agitaba, Namjoon no quería lastimar a su esposa, sabía que era un poco torpe aunque no quiera admitirlo.
Después de un rato Namjoon metió un dedo en la vagina de su esposa, Jungkook se estremeció pero lejos de desagradarle le estaba gustando solo que no lo admitiría o al menos eso creía.
-M-más Namjo-on m-más- Jungkook no podía creer lo que estaba pidiendo pero se sentía tan bien.
-Mmmm repítelo que no te escuche- una sonrisa que remarcaba los hoyuelos del moreno.
-T-te dije-e que-e-
-Vamos dilo, di que quieres que haga- el pecho de Namjoon se inflaba de orgullo al saber que su esposa estaba disfrutando.
-Nam te necesito- Era la primera vez que le decía Nam esto es nuevo y le gusta mucho al mayor.
-Cariño claro que te daré más, esta noche las estrellas envidiaran tu brillo y la luna se sentirá celosa de tu belleza- Namjoon no sabía de donde le salió lo poeta.
Namjoon alineó su miembro en la entrada de Jungkook y se deslizó lentamente, Jungkook se sostenía de los hombros del mayor y clavaba sus uñas, la intromisión se sentía deliciosa, Namjoon se quedó quieto unos momentos en los que su esposa se acostumbraba a su tamaño, sabía que no era pequeño que digamos. Al entrar por completo ambos suspiraron y gimieron, era delicioso, ahora ambos estaban conectados.
-Ah-Ah Nam muévete-
-Lo que ordene su majestad-
Las embestidas eran lentas daban en los lugares correctos haciendo que Jungkook se agarre de las sábanas por la enorme sensación en su zona íntima.
Ahora Namjoon lo sentó encima suyo haciendo que las embestidas sean más profundas y duras, Jungkook nunca había sentido tanto placer, sentía que podía volverse loca con las embestidas que estaba recibiendo.
Namjoon tenía a Jungkook sostenido de la caderas mientras embestía de manera brusca y rápida.
De un momento a otro Namjoon bajó la velocidad y Jungkook apretaba su miembro, ambos se iban a correr, entonces Namjoon se corrió dentro y Jungkook sintió como un líquido recorría sus piernas, Namjoon se separó de Jungkook y la recostó en la cama y abrió las piernas de Jungkook podía ver como se semen se regaba así que metió sus dedos para asegurarse de que nada se desperdicie, Jungkook soltó un grito cuando sintió que Namjoon apretó su clítoris empezó a moverlo y Jungkook empezó a sentir espasmos, cuando sintió que fue suficiente quitó la mano de Namjoon se acostaron ambos mirando al techo de la habitación. Hasta que de repente Namjoon habló.
-Creí que me odiabas-
-Nunca te odie, me gusta molestarte-
-Eso explica el que empujaras al estanque-
-En mi defensa, te veías bien estando mojado-
-Ah osea que te gusta verme mojado-
Jungkook se puso más rojo que un tomate, cosa que Namjoon vio como la cosa más tierna.
-Creo que esto puede funcionar, quiero que estemos bien-
-Al Rey Min le gusta mi dama Jimin supongo que la podemos intercambiar- dijo Jungkook en son de broma.
-JAJAJA-
Namjoon puso su brazo alrededor de la cabeza de Jungkook y lo besó de manera suave, se acomodaron y ambos se quedaron dormidos, era el inicio de un nuevo reinado.








