NO DEMOS TODO POR PERDIDO, ALFA | Alfa x Alfa

Summary

Guillermo tras perder a su esposa durante el parto de su pequeña Karla, no se imaginó rehaciendo su vida con alguien más y Lionel tras ser rechazado por Antonella a causa de no ser un Alfa completo, se resignó a vivir con la idea de que ningún Omega quisiera algún día sentar cabeza con él. Dos Alfas, que habían perdido a su pareja destinada en circunstancias diferentes, se encuentran cara a cara como contrincantes dentro de la cancha. Todo pudo haber marchado con normalidad durante el partido, pero la vida tenía planes para ellos dos, uno que pondría patas para arriba a los ideales y expectativas de estos dos futbolistas que parecían no tener nada en común.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1: Los pilares de mí vida.

-Señor Ochoa, hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance y pudimos salvar la vida de su hija pero no podemos decir lo mismo de su esposa.- Dijo la enfermera bajo la atenta mirada del nombrado, sin embargo este no fue capaz de articular respuesta alguna.- Cuando esté listo puede pasar a ver a su cachorro y despedirse de su mujer.- Agregó la joven beta aprovechando el silencio del contrario y antes de marcharse le hizo saber al Alfa dominante que sentía mucho su pérdida.


Guillermo quedó inmóvil en su lugar, si alguna persona pasará por su lado ahora mismo pensaría que se trataba de un maniquí sino fuera porque él estaba comenzando a desprender un aroma amargo, propio de alguien que estaba pasando por una repentina pérdida.


Un fuerte llanto se escuchó no muy lejos de donde estaba el rizado, logrando que éste saliera de su transe y se dirigiera al responsable de aquellos desesperados lamentos. Casi arrancó la puerta cuando entró en la habitación, su lobo se tenso cuando se percató de quién provenía aquellos lloriqueos y Guillermo no dudó en cargar la recién nacida.


Su pequeña, Karla, dejó de llorar cuando sintió los protectores y cálidos brazos de su padre. Guillermo sonrió al ver cómo su cachorro lo reconocía y se acurrucaba en su pecho. Sin darse cuenta sus feromonas cambiaron, el Alfa dominante ya no desprendía una densa tristeza sino que ahora reinaba un aroma armonioso y todo gracias a la pequeña criatura que dormía plácidamente en sus brazos.


Ese mismo día Guillermo hizo una promesa silenciosa, saldría adelante por él y por el bienestar de sus cachorros. No podía dar todo por perdido, Karla no estaría feliz si lo viese dejando a sus hijos a su suerte mientras él ahogaba sus penas en el alcohol. Era fallarle a su memoria, era tirar a la basura todos los planes que decidieron juntos durante su noviazgo y la llegada de su primer hijo.


Estaba claro que sin importar lo qué pasaría entre su esposa Karla y él, siempre pondrían a sus cachorros como prioridad y aunque costaría mucho vivir sin el otro, la dichosa pareja era conocida por compartir una gran determinación y voluntad de hierro.



[...]

Despertó después de sufrir una pesadilla, éstas eran constantes cuando la fecha del fallecimiento de Karla se aproximaba, como un recordatorio cruel de los sentimientos que se albergaron en su corazón durante aquel fatídico día y no lo dejaban descansar hasta que el sol se escondiera un 16 de mayo.


En medio de la penumbra reunió las fuerzas necesarias para levantarse de la cama y extender las cortinas. Sin detenerse en apreciar el hermoso día, se dirigió a su baño y se apresuró a abrir la llave del agua fría, para luego meterse bajo la regadera con no solo el fin de asearse, sino que también para quitar todo rastro de inquietud y tristeza que desprendían sus feromonas a causa del mal sueño.


Veinte minutos tardó en alistarse y salir de su recámara, pasó de largo los dormitorios de Karla y Guillermo porque sabía que no los encontraría allí, sino que era muy probable que estarían durmiendo en la habitación más alejada a la suya, la que pertenecía a su hija mayor Lucciana.


El Alfa dominante se maldijo internamente al saber la razón, puesto que al dormir no podía controlar sus feromonas y sus pesadillas las intensificaban, al punto de que el aroma se expandía hasta las habitaciones de Karla y Guillermo, para después generar un asfixiante hedor y provocará que sus hijos huyeran en dirección contraría.


El rizado no pretendía hacer ruido y se aseguró que la puerta no rechinara al abrirla, sus pasos se adentraron firmes pero silenciosos y barrió la habitación de su hija con la mirada. Su lobo se enterneció ante la imagen de Lucciana en medio de la cama, con la compañía de sus dos hermanos a cada lado de su cuerpo y que éstos usarán los brazos de la mayor como almohada.


Apartó por un momento la mirada sobre sus cachorros para ver qué las cortinas estaban lo suficientemente abiertas como para que los rayos del sol quedarán sobre los rostros de sus pequeños, quienes no se inmutaron ante esto y parecían dispuestos a dormir hasta que el sol volviera a esconderse.


Guillermo odiaba ser el malo del cuento, pero él tenía que despertarlos, vestirlos y alimentarlos cómo todos los días, con la excepción de que hoy no los llevaría a la escuela sino a visitar a su madre, ya que mañana cumplía tres años de haber fallecido pero no pretendía hacer esa visita el mismo día que cumplía años su pequeña Karla. No, su cachorro merecía recordar su día especial con felicidad al igual que sus hermanos y tener una fiesta familiar como cualquiera.


Se aproximó a la cama, se arrodilló hasta quedar en la altura perfecta para besar la frente de los tres niños y comenzar a hablarles en un tono no muy alto ni muy bajo.


-Hola, papá.- Dijo una somnolienta Lucciana, era de esperarse que sería la primera en despertar.


-Buenos días, princesa.- Respondió él en Francés, logrando que la pequeña alfa le sonriera.


Ahora que su hija estaba despierta, le fue más fácil interrumpir el sueño de los dos restantes y para cuando el reloj marco las una de la tarde, los cuatro ya estaban subiendo al auto.


-Papí, no te olvides de comprar las flores favoritas de mamá. Ayer no pudiste.- Dijo eufórico su hijo Omega.


-Tienes razón campeón, gracias.- Habló Guillermo mientras miraba a su niño por el espejo retrovisor y aprovechó dicha acción para echarle una fugás mirada a Karla, quien yacia nuevamente dormida en la silla infantil.


Sin querer perder más tiempo, Guillermo, encendió el vehículo, dando comienzo al viaje que duraría una hora hasta llegar a su destino.



[...]

Le fue reconfortante saber que la lápida de su mujer estaba limpia e intacta, salvo por las flores marchitas que no tardo en cambiar.


-La extraño.- Hablo entre llosozos Lucciana. El Alfa dominante reafirmó el agarre de sus manos como respuesta, un consuelo silencioso ya que él no podía hablar en esos momentos sin que su voz no saliera quebrada.


-Mientras no la olvidemos, seguirá viviendo en nuestros corazones.- El pequeño Omega no pudo evitar atropellar las palabras cuando expresó aquello.


-Siempre.- Agregó Guillermo orgulloso.- Debemos irnos ya, despidanse de su madre.- Concluyó, después de todo ya llevaban más de veinte minutos allí y si tenía que ser sincero, su lobo no creería soportar por más tiempo la nostalgia que le inundaba.


Sabía que el ardor en su pecho tardaría una vida en irse, al igual que el infinito amor que le tenía a su mujer y a sus cachorros, quienes eran su pilar para seguir enfrentando los obstáculos de la vida con uñas y dientes.


Miró como su hija mayor fue la primera en despedirse, la vió besar su propia mano para luego posar su palma en la lápida, luego imitó la acción su hijo y cuando llegó el turno de la más pequeña, Guillermo tuvo que inclinarse ya que la estaba cargando y antes de volver a enderezarse apoyó su mano, la cual llevaba el anillo de matrimonio.


Los cuatro miraron por última vez el nombre tallado en oro de "Karla Mora" con una sonrisa y dieron media vuelta con la promesa de que regresarían.


El momento difícil del día había concluido y quedaba toda una tarde para planear lo que harían para el cumpleaños de la más pequeña de la familia en el día de mañana. Hasta ahora sabían que lo pasarían en la casa de los abuelos paternos y Guillermo lo aprovecharía para plantearles a sus padres si había una posibilidad de que sus cachorros se quedaran con ellos cuando él tendría que marcharse a ser el titular como guardameta de su selección durante el mundial de ese año.





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Primero que nada... BIENVENIDOS!


Un poco de contexto: Descubrí está plataforma gracias a un familiar y nada mejor que darme a conocer a través de un fic fifas🕺


⚠️Aclaro que cualquier error presente en la historia será corregido con el paso del tiempo.


Las actualizaciones las hago primero en mí cuenta de Wattpad


Espero lo reciban con mucho amor porque la verdad no quisiera que este ship muera, soy parte de ese porcentaje que quiere que esto dure hasta el cansancio! Dios así lo quiera, amén 🙏🏽


Conclusión: empecé bien depre el cap, pero tranqui que esto va a subir como el azúcar👀✨


Conclusión II: No supe bien cuando era el cumple de la pequeña Karla y le puse una fecha random! Si alguien es tan amable de decime bien, se lo agradecería!


Conclusión III: AAAAAAAAAHHHHHHHHHH