Encontronazo
Esta es la historia de Daniela y Carmen.
Carmen es una chica introvertida, muy creativa y soñadora. (16 años)
Daniela es más bien extrovertida, elegante y cuidadosa. (15 años)
Un día, Carmen fue a un museo cercano a su casa para inspirarse en ideas para sus dibujos; lo que ella no sabía es que iba a ser el mejor día de su vida. Mientras ella miraba un cuadro apasionadamente, llegó una chica a mirar el mismo cuadro que Carmen.
- ¡Hola! - comenta Daniela.
- Esto... Hola. Es muy bonito este cuadro ¿verdad? - añade Carmen.
- La verdad es que si, es una mezcla de emociones y sentimientos. - explica Daniela - Puedo parecer ridícula pero, es como si te llevase a otro mundo, un mundo mágico en el que los problemas son inexistentes. -
- Te entiendo, es un cuadro muy especial. - contesta
- Oye, ¿cómo te llamas? - pregunta Daniela
- Carmen. - responde
- ¡Qué bonito! Yo me llamo Daniela. -
- ¿Sueles venir mucho por aquí, Daniela? - Carmen empieza a soltarse más y a agarrar confianza
- ¡Sí! Suelo venir los fines de semana, ¿y tú? - Daniela, es mentira, vienes dos veces al mes (como mucho)
- Vengo cuando puedo, me gusta pasarme por aquí para tomar ideas de algunos cuadros - eso si es cierto, Carmen
- Si no es molestia, ¿puedo ver qué dibujas? Me encanta ver dibujos, pero odio dibujar, soy rara. - afirma Daniela
- Ah, ¡si claro!- Carmen le enseña sus dibujos - Suelo dibujar mis cosas favoritas. - quedémonos con esa frase
- Carmen, ¿esto lo has hecho tú? Porque parece hecho por el mismo Picasso ¡ja, ja, ja! -
- Ya quisiera yo, no es mucho; pero si, lo he hecho yo. -
- ¡Qué no es mucho! ¿Tú has visto mis dibujos? Un niño de preescolar dibuja mejor que yo, te lo puedo asegurar. -
- No exageres ja, ja, ja. - Carmen le da un lápiz a Daniela - A ver, dibuja un pato. -
- ¡Puf! - Daniela dibuja un pato - Esto es lo mejor que puedo hacer. -
- Tampoco está tal mal, solo te hace falta práctica. -
- Ya... - a Daniela le llega un mensaje de su madre - Oye Carmen, mi madre dice que vaya a casa y sé que parece raro, pero, ¿me das tú número de teléfono? - Pregunta - Es que me has caído genial. -
- Si claro, tú también me has caído genial! - Carmen busca su número de teléfono - Perdón, es que no me sé mi número ja, ja, ja. -
- Ja, ja, ja. No te preocupes. - dice Daniela -
- Ya está, apunta: 534 265 938 - (número falso, no llamar).
- Perfecto, cuando llegue a casa te escribo. - Daniela se va.
Saben, enamorarse puede ser bello, pero también tiene su parte dolorosa. Esa parte que te impide enamorarte de alguien por algún problema familiar, o por temas laborales, o por distancia.
El amor es distinto, una vez está forjado, nunca se olvidará; por mucho que una pareja se divorcie, el amor que tuvieron está ahí y su pasado no se puede cambiar por mucho que quieran.
Las relaciones son algo parecido al amor, puede haber discusiones hasta que un día ¡pash! Todo se va al garete ,pero por muy raro que parezca, ahí sigue habiendo amor.
El amor está en el aire, solo hace falta respirar ese aire para que te contagies de amor.
Daniela y Carmen empezaron a llevarse muy bien y forjaron una amistad inseparable, estaban hechas la una para la otra; como dice el dicho, los polos opuestos se atraen.
Un día, Daniela empieza a reflexionar sobre su amistad con Carmen.
- ¿Quién soy ahora mismo? ¿Por qué siento que me gusta Carmen? Es tu mejor amiga, tonta. No puedo meter la pata. -
En ese instante, Daniela se replantea su sexualidad y decide hacer lo siguiente.
- Voy a decirle a mi madre. -
Todos diréis: "¿cómo? Si ni siquiera sabe su sexualidad y ya va a decírselo a su madre" Pues su madre en esos momentos sería la persona más adecuada para hablar con Daniela porque, Luisa (la madre de Daniela) es lesbiana.
- Mamá, creo que me gusta mi mejor amiga. - dice Daniela
- Ay, hija mía. Solo te puedo decir una cosa, haz lo que tú corazón te diga, deja que tu corazón sea tu guía. Si te gusta alguien, estás en todo el derecho a intentar que sea tu pareja, sea hombre o mujer, tú no puedes cambiar tus gustos; si tienes intención de cambiarlos, no lo hagas para buscar aprobación de la sociedad. En mis 43 años, he aprendido que debes amar a quien quieras, pero a tu lado siempre tiene que haber una persona que te apoye. En caso de que te gusten las mujeres, seré yo la que te apoye. -
Todas las personas LGTBQ+ queremos una madre como la de Daniela.
- Gracias mamá, te quiero. -
- Yo más. -
Fin?
Gracias por leer. Si no es molestia, ¿podrías seguirme? Gracias. <3