My sexy profesor de música

Summary

Jeon Jungkook es un treintañero y solitario profesor de música en una Universidad publica. Sus mas grandes preocupaciones son conservar su empleo y soportar a su alumno mas desafiante; el misterioso Park Jimin. Cuando una ola de despidos amenaza al plantel de profesores, Jungkook descubre que por algún motivo todos sus compañeros de trabajo sospechan que el es gay. Sorprendido por tales rumores, Jungkook finge ser gay para conservar su empleo. Pero cuando tales rumores lleguen a los oídos de su conservadora familia, ellos le exigirán que lleven a su novio a la cena de navidad. Park Jimin se ofrece a representar tal papel durante el fin de semana a cambio de buenas notas, sin embargo sus verdaderos motivos son otros. Pero tal vez a lo largo de su corto viaje juntos, ambos descubrirán muchas facetas de sus vidas desconocidas hasta ahora. Esta historia es una adaptación, por lo tanto, todos los créditos y derechos can dirigidos al autor original: Myranda Wolf.

Status
Complete
Chapters
11
Rating
n/a
Age Rating
18+

Chapter 1

Los lunes son el peor día; siempre lo son. Los pasillos de la universidad huelen a cloro y el pesar del alumnado casi se puede masticar en el aire. Hoy es peor pues he decidido tomar un examen. No sorpresa; nunca he sido cruel con mis alumnos aunque ellos se rían de mi detrás de mis espaldas. Un simple cuestionario sobre la evolución musical durante la segunda mitad del Siglo veinte. A mi entender, un tema súper interesante. Cuando era estudiante, yo hubiera amado que un profesor mío toque estos temas, en lugar de martillarme el cerebro con los clásicos. No es que no ame compositores tan majestuosos y exquisitos como Mozart o Beethoven pero hubiera sido bonito estudiar ritmos más cercanos a mi generación. Sin embargo, mis alumnos no lo ven de la misma manera. A veces me pregunto porqué han elegido la Licenciatura en Música.

No he dormido muy bien anoche. A decir verdad, no duermo bien desde hace meses, ignoro la razón. Espero que en las próximas semanas durante el receso de Navidad, logre reponer algo de sueño. Ahora mismo, solo se que necesito un café urgente. Entro a la sala de profesores, decorada con baratos ornamentos verdes y rojos, y Lisa me saluda con su típica expresión de fastidio. El humo escapa de su boca y parece un dragón.

–Que el Decano no te vea fumar.

Le sonrío mientras me abro paso hacia la máquina de café. En el camino encuentro a Hoseok, usando uno de sus típicos sacos de tweed extra holgados.

El también se ha servido un vaso de café extra fuerte, y lo sorbe a través de sus gruesos bigotes café. Al verme, me saluda con un ademán y un leve tartamudeo.

–Hola, Jungkook.

–A la mierda el decano.

Suspira Lisa.

–Estamos a mitad del semestre, sin tabaco y cafeína, no sobreviviremos. El Decano no sabe nada de eso pues vive con el culo encerrado en su despacho, no está en las trincheras como nosotros. Sin cafeína y sin tabaco, no llegamos a Navidad.

–Amen.

Hoseok alza su vaso.

–De todas maneras nos conviene hacer buena letra. Me he enterado que han despedido a Yoongi esta mañana.

–¿Quién es Yoongi?

Pregunta Lisa con expresión confusa.

–Enseñaba Artes Combinadas.

Respondo mientras proceso a noticia. No éramos muy cercanos, pero parecía un tipo amable y muy capaz.

–Que horrible, perder el empleo tan cerca de Navidad ¿Que ha ocurrido? No se me ocurre ni un motivo para despedirlo.

–Recorte presupuestario.

Exclama Hoseok, y se sirve una segunda ronda de café.

–Cada vez hay menos fondos para las artes... Al estado le importa una mierda la educación artística. Eso significa menos dinero para pagarle el sueldo a los profesores. No importa que tan capaces seamos, ninguno está a salvo.

Se me hace un nudo en el estómago. Tan solo la idea de perder mi trabajo hace que se acelere mi pulso y me falte el oxigeno ¿Que hare, a los 32 años, si pierdo mi empleo? Ni siquiera tengo padres que puedan cobijarme hasta encontrar otra cosa... y bien sabemos todos que la música no es lucrativa a menos que seas un rockstar. Pero con mis kilos de más y mi barba rubia disto mucho de ser ídolo de masas juveniles o un símbolo de rebeldía. Lisa tiene a su marido que la mantiene y Hoseok tiene una relación al estilo Norman Bates con su anciana madre. Ellos tienen un soporte, tanto emocional como económico. En cambio yo, realmente, estaría jodido…

–Tu no tienes de qué preocuparte, Jungkook.

Me sonríe Lisa como si me hubiera podido leer los pensamientos.

–A ti jamás te despedirán, por lo del cupo.

–Es verdad.

Asiente Hoseok.

–¿Que cupo?

Pregunto. En verdad no tengo idea de que está hablando.

–Ya sabes, el cupo LG....LBT o como se llame. ¡Lo de los gays!

Lisa acude su mano y sus pulseras hacen un sonido metálico. Yo siento que mi corazón se detiene por un segundo.

Lo miro a Hoseok, absorto mientras mis rodillas tiemblan y mi rostro arde por la vergüenza, y el me ofrece una sonrisa empática.

–Tiene razón.

Agrega el, también un poco incómodo por el tópico de conversación.

–Nunca despedirá a un homosexual. Porque tu podrías argumentar discriminación homofóbica y tomar acciones legales. Sería más pérdida que ganancia para el instituto, y el decano hasta podría perder su empleo por ello.

No puedo creer lo que está ocurriendo. ¿En qué momento la conversación giro para este lado?

¿Acaso estoy soñando, o le han puesto alucinógenos al café?

–¡Pero yo no soy gay!

Exclamo con un temblor en la voz. El tono agudo de mi alarido no me ayuda en mi argumento

–Oh cariño no tienes que fingir con nosotros ¡es el siglo veintiuno!

Exclama Lisa, y me ofrece una sonrisa maternal.

–Si, no hay problema, Jungkook.

Agrega Hoseok, visiblemente incómodo.

–No digo que sea un problema.

Continúo.

–Pero ¡yo no soy gay! ¿Qué les hace pensar eso?

–Bueno, para empezar, te he visto enseñarles canciones de Liza Minelli a tus alumnos.

Dice Lisa

–Y usas mas perfume que yo.

–Y tu forma de caminar.

Agrega Hoseok.

–Jamas te hemos conocido una novia, en todos los años que llevas trabajando aquí.

–Y tus manierismos.

–Si, cariño. Tienes mucha pluma.

–¡Basta!

Les interrumpo.

–Miren, no se que coños se les ha metido en el cerebro, pero yo no soy gay ¡A un hombre le pueden gustar los musicales y no por eso es homosexual! ¡Y no he tenido novia en mucho tiempo porque vivo trabajando!

De hecho solo he tenido un noviazgo en toda mi vida. Uno que duró seis años, pero que terminó siendo un fiasco. Prefiero no nombrar eso ahora, no es un buen soporte para mi defensa.

–Cariño, toda la escuela lo sabe.

Exclama Lisa, y yo siento que voy a explotar aquí mismo.

–¡¿Toda la escuela?!

Chillo de nuevo, en una octava más aguda.

Lisa y Hoseok me miran fijo, es obvio por sus miradas que no creen ni una de mis palabras, Y es la frustración más grande que he sentido en mi vida. Siento el calor de las verguenza hacer arder mi cara.

–Bueno, tal vez te convendría fingir ser gay, para no perder tu empleo.

Bromea Hoseok de forma tímida, y Lisa festeja el chiste con una carcajada aguda.

–Ustedes están locos.

Suspiro frustrado. Buscando desesperadamente una salida a esta situación horrenda y humillante, miro el reloj en la pared.

–Debo irme, tengo un examen que tomar.

Digo. Arrojo el vaso de café vacío en el cesto de basura, tomo mi maletín de cuero desgastado y abandono la sala de profesores con el corazón golpeando como un redoblante.

Toda la escuela sabe...