Capitulo 1: Todo lo que es brillante
Frecuentemente, BaekHyun fingía estar de acuerdo con la gente para que se callará de una vez, muchas de esas veces había funcionado, pero a veces era todo lo contrario, y esa era una de las ocasiones.
Desde muy pequeño, había mostrado un alto intelecto, al menos mayor que el promedio, su madre le había hecho tantas pruebas tantas veces, que termino por aprenderlas todas de memoria.
La respuesta 459 es B
La respuesta 126 es A
La revolución francesa estallo en 1789
La bandera china tiene cinco estrellas
El café es originario de Etiopía
Pero sin duda alguna, su fuerte, era en matemáticas. Era sencillamente brillante, sus profesores no dejaban de mostrarse sorprendidos por un talento que nadie podía igualar. Su casa estaba llena de trofeos y medallas de concursos de matemáticas, todos ellos con su nombre grabado y un primer lugar que nunca había faltado.
Nacido en una familia bien acomodada, BaekHyun solo había asistido a los mejores institutos del país, solo sacando aún más a flote el evidente talento que tenía y destacar entre la élite de la sociedad, haciéndose de un renombre en todas las escuelas del país.
“Byun BaekHyun, el talentoso hijo del político Byun y su hermosa esposa, la ex reina de belleza, Kim” Era evidente, desde su nacimiento solo había venido con un sobresaliente por venir, sus padres no podrían estar más orgullosos, un hijo que en si era popular, deportista, atractivo, educado, encima había salido inteligente como ninguno, pero BaekHyun no era del todo perfecto, en realidad tenía un gran defecto que podía opacar todo lo bueno que tenía.
-¿Qué mierda? ¿Cómo que este año vamos contra el “Instituto Suwon”?- Tenía ese tipo de carácter horrible que nadie podía soportar. BaekHyun tenía tan mal genio, que solo se soportaba el mismo, los demás no le importaban, con sus padre regularmente mostraba una buen actitud, con los adultos en general pero cuando estaba solo, podía hacer lo que quisiera.
-Es una escuela pública al sur- respondió JongDae cruzado de brazos a su lado, mirando la lista, nada nuevo, BaekHyun de nuevo había sido elegido para la olimpiada de matemáticas a nivel regional y él para química, no sabía cómo lo había hecho cuando había estado distraído todo el semestre.
-Eso ya lo sé, me refiero a que mierda hacen en la lista, justo encima de nosotros- BaekHyun seguía mirando ese nombre por encima de su escuela, con unas milésimas de más por mejores calificaciones.
-Escuche que tienen a un sujeto que es un genio, un tal Chan...ay bueno, era un nombre bastante feo, pero que era un maldito genio, hace un año calificaron también para las olimpiadas pero el dinero de la escuela no era el suficiente para mandarlos al campamento así que...- JongDae se encogió de hombros –Además ¿Qué más da? Es una vil escuela para pueblerinos-
-¿Cómo una escuela así puede estar por encima de nuestra escuela? “Seúl Academia internacional”- BaekHyun lo dice como si fuera algo evidente pero Dae sigue sin estar interesado.
-Da igual, no tienen oportunidad, apuesto que solo ha sido suerte-
-Más vale que sea solo eso- BaekHyun aun así, no dejo de sentirse molesto –Apuesto a que es un maldito nerd, con sobrepeso, anteojos, que respira raro y usa un ridículo traje de baño para nadar-
-Debe ser uno de esos chicos que miras y piensas “Esta persona no se ha drogado nunca”-
-Sí, eso creo también- Baek se cruzó de brazos –Bien, de todos modos siempre estoy ganando-
-Kilos, por ejemplo- JongDae recibió un golpe en el cuello de su amigo y casi se muere ahogado con su goma de mascar que se tragó por accidente. –Sabes que es verdad-
-Cállate, vamos a buscar a la profesora Ho, ella debe explicarme porque estamos al mismo nivel que esos muertos de hambre-
-Porque se les dio su gana al congreso que organiza las olimpiadas- Jessi le dio su respuesta a BaekHyun y siguió mirando sus largas y arregladas uñas, mientras los dos alumnos estaban del otro lado de su escritorio.
-Pero eso no es justo- acuso Baek –Se supone que solo los mejores institutos pueden ir a la olimpiada, por eso son unas estúpidas olimpiadas-
-¿Y qué quieres que yo haga? Esa escuela de quinta consiguió el dinero para poder calificar, entonces solo falto que alguien los hiciera entrar y ¿adivina qué? Sorprendentemente tu alter ego va en esa escuela y es un maldito genio-
-Yo no tengo rivales- escupió BaekHyun casi al colapso de un ataque de ira –Mi padre se va a enterar de esto, no es posible que nos ponga al mismo nivel que esos, se supone que somos mejores, se supone que soy el mejor-
-Pues tu padre fue uno de los que estuvo de acuerdo con que esa escuelita entrará- Jessi hizo una mueca al mismo tiempo que servía whisky en su vaso de vidrio, de la botella que ocultaba debajo de su escritorio, para ser directora, era un verdadero caos.
-¿Qué?-
-Dijo que sería bueno para ellos, les daría una buena imagen ante la gente y todo eso.- BaekHyun maldijo en cada idioma en el que se sabía una grosería -¿por qué estás tan molesto?-
-Porque...-
-¿Te da miedo que te ganen?- Jessi se burló y sonriendo bebió de su vaso -¿Qué te ganen chicos que no están a tu nivel? ¿Qué demuestren que sin nada son más que tú?-
-¡Eso no es verdad!- JongDae soltó una carcajada y BaekHyun volvió a golpearlo -¿Y tú de que te ríes, pendejo?-
-Cálmate, la directora te está hablando con respeto, perra- se quejó JongDae devolviéndole el golpe.
-Estudia duro, BaekHyun, esta vez no será tan fácil como otras veces, no estás compitiendo en contra de chicos como tú, estás compitiendo con alguien que en verdad añora la victoria, incluso más que tú. Tal vez el premio de veinte cinco mil dólares para ti no sea nada porque eso se lo gasta tu madre en un bolso y el premio solo infla más tu ego...- BaekHyun vio verter a Jessi más whisky en su vaso -...Pero para ellos es muy importante, no van a dejarte ganar y no están asustados de nosotros, por algo han llegado tan lejos- Jessi extendió su vaso como si tuvieran ellos también para brindar. –Esta vez si te voy a desear suerte cuando sea tu momento de competir-
-La suerte es para las gallinas, la seguridad es para los ganadores- espetó BaekHyun.
-Por eso, mucha suerte-
Esa misma noche, en casa, BaekHyun había estado listo para maldecir a diestra y siniestra a su padre, pero este apenas le había permitido decir una sola palabra cuando supo hacía donde iba todo su enojo, parándolo en seco mientras toda la familia cenaba.
-No hay discusión BaekHyun, tal vez con esto, puedas ser más empático-
-¿Empático? ¿Estás bromeando?- BaekHyun en algún momento iba a estar listo para tomar la mesa y empujarla para que está saliera volando. -¿Cómo puedes decir eso cuando tú eres el ser más egoísta que he conocido?-
-No me hables así- Su padre suspiró, parecía que al igual que él había dejado de tener apetito –Mira, se vienen las elecciones, a nadie le gustan los políticos que no hacen cosas idiotas como estás de vez en cuando, piensa en eso, es una inversión a futuro, un día podría ser candidato a la presidencia-
-¡Ay cariño!- su madre junto sus manos, emocionada, al parecer era todo lo que ella había escuchado -¿Te imaginas eso? Yo sería la primera dama-
-Eso es, linda- su padre le sonrió a su madre, pero cuando se giró a mirarlo a él, solo frunció el ceño –Y a ti más te vale portarte bien, no voy a perder una buena reputación solo porque no sabes fingir que algo te gusta-
-No tengo por qué hacerlo-
-Si tienes, ahora, sé un buen chico y no digas nada que arruine mi oportunidad-
-¿No te parece que estás yendo muy lejos con eso de que algún día podrías ser presidente?-
-Claro que no, esto también es bueno para ti, ¿qué nunca puedes pensar a futuro?- BaekHyun puso los ojos en blanco, mientras sus padres fantaseaban en cómo iban a agrandar la casa cuando fuera presidente, él solo podía pensar en qué demonios iba a hacer.
Desde muy pequeño, siempre había obtenido lo que quería, siempre, nunca le falto nada porque sus padres eran expertos en consentirlo como si no hubiera mañana o un límite, ahora con todo eso, solo era un golpe a su ego, porque no podía permitir que nadie le ganará, no ¿Cómo eso iba a ser posible? Nadie podía ganarle a Byun BaekHyun, nadie podía ser mejor que él.
Básicamente era perfecto en todo, era atractivo, era bueno en deportes, tenía un montón de talentos que podía presumir porque los había desarrollado bien, vivía en una gran casa, usaba solo lo mejor de lo mejor, iba a un instituto que mucha gente no podía pagar, había cumplido cada objetivo en su vida y ahora parecía venir alguien de la nada que quería arruinar una racha perfecta.
Eso lo estaba volviendo loco, tal vez era que estaba pensando demasiado pero al mismo tiempo todo estaba mal e iba en una pésima dirección. Podría vencer a los otros ocho idiotas de siempre, pero ese tal Chan... ¿Qué podía esperar?
A la mañana siguiente, cuando sus padres lo fueron a dejar al autobús de su instituto que partiría al campamento, sus padres parecían en una gala, eran las malditas siete de la mañana y ellos lucían como modelos en la semana de la moda en Nueva York, saludando a todo el mundo, sonriendo y sosteniéndolo en el medio de ellos como si fueran un retrato familiar.
-Le pedí a la señora Lee que te echará la comida que te gusta, para el camino.- su madre le extendió una pequeña valija que abrió de inmediato –Pero luego recordé que estamos a dieta-
-Esto es pura lechuga, la que está a dieta eres tú- Su madre lo miró ofendida, cuidándose las espaldas.
-BaekHyun, cariño, sabes que no me gusta que comas cosas llenas de azúcar y grasa, me lo vas a agradecer cuando alguien quiera salir contigo y te tenga que ver sin camiseta- BaekHyun bufó, su padre se acercó más a él para susurrar y que nadie más lo escuchará.
-Se lo que dije en la cena ayer pero se empático no quiere decir que vas a perder ¿escuchaste? A nadie le gustan los perdedores- BaekHyun hizo una mueca, no soportaba la derrota, simplemente no, había sido educado de esa manera e iba a ganar.
-Te hice un sándwich de jamón, otro de salchicha y otro de mermelada, también te pique papaya y te compré dulces por si te mareas en el camino y también...- ChanYeol escuchaba a su madre señalar todo dentro de su lonchera, era un viaje de solo tres horas pero ella le había echado comida como para comer tres días, todo mientras su madre lo miraba orgulloso.
-Ya mamá, nos van a dar de comer en el campamento-
-Sí, pero es un campamento de estirados, seguramente te van a dar un camarón para todo el día-
-Ves muchos dramas, cariño- dijo su padre hacía su esposa.
-No, solo que mi ChanYeol es muy delgado, solo yo sé cómo alimentarlo bien- ChanYeol sonrió ante sus padre, cargando su mochila con la ropa necesaria para esos días, entonces solo los abrazo porque aunque solo se iba un fin de semana, los extrañaría demasiado.
-Ustedes son los mejores-
-Mi hijo es el mejor- su madre lo tomó del rostro para llenarlo de cortos besos –Eres muy inteligente y sabemos que vas a hacer polvo a esos niños de mami-
-Acaba con ellos, ChanYeol- dijo su padre y solo pudo reír, empujando sus gafas por el puente de su nariz hasta su lugar nuevamente. –No tengas piedad y si piden piedad, solo hazlos llorar más, has que se limpian sus lágrimas con los billetes que ganan sus padres-
-Creo que eso ya fue exagerado-
-Bien-
-Mucha suerte, cariño- su madre volvió a besar sus mejillas, dándole la pequeña mochila donde iba su almuerzo. La bocina del autobús hizo que ChanYeol se despidiera con más prisa de sus padres, al igual que otros de sus compañeros y todos corrieron a subir al viejo autobús de la escuela.
-¿Están todos?- pregunto YiFan, su consejero, profesor y lamentablemente también entrenador. -¿Sana? ¿ChanYeol? ¿MinSeok?-
-Ya están todos, ya pase lista- dijo Junmyeon golpeando a YiFan con su tabla de nombres, el director de su pequeña escuela –Debiste llegar hace una hora como todo el mundo-
-Llegar una hora antes era innecesario, solo que tú eres un maldito controlador-
-Ay cállate, vámonos ya- el autobús comenzó a avanzar y ChanYeol solo se despidió de sus padres por la ventana, agitando su mano.
Park ChanYeol, un genio por afición y no por nacimiento, nacido en un matrimonio clase media, su madre era ama de casa y su padre tenía un restaurante pequeño en su casa, “Los mejores fideos y carne de Seúl” tal vez una promesa demasiado grande para lo que en realidad era, pero eran deliciosos claro, los había comido desde muy pequeño, no tomarles gusto no habría sido sencillo. ChanYeol había tenido buenas notas toda su vida, era nato en él, pero en una escuela pequeña, perdida entre titanes que llevaban como nombre “Academias” nadie los tomaba enserio, hace un año no había tenido los dos mil quinientos dólares para ir a las olimpiadas, habían aprobado pero no pagado.
Ese año, tenía que ganar, se habían colocado por encima de otras nueve escuelas privadas, había sido difícil, habían vendido pasteles todo el invierno, habían apilado nieve, habían sacado a pasear perros, habían lavado autos, habían dado masajes a los pies de los ancianos, ganando cada centavo y finalmente lo habían logrado.
-Muy bien, sé que están emocionados- dijo YiFan llamando la atención de los ocho chicos que iban en el autobús con él, Junmyeon y el chófer –Yo lo estoy, ayer estaba saltando en mi cama de la emoción y me caí, me golpee la cabeza y me desmayé, por eso llegué tarde, pero quiero que me escuchen...esto no es lo mismo a los simulacros pendejos que hacíamos como entrenamiento-
-No asustes a los chicos- lo regaño Junmyeon.
-No, no, es por asustarlos, es para que sepan a lo que nos enfrentamos- YiFan sacó de su mochila unas hojas y sonrió –Hice una lista- Junmyeon solo se golpeó la frente.
-Primero, Sana- la chica detrás de ChanYeol alzó su mano –Vas contra NaYeon en historia...- ChanYeol miraba a través de sus gafas las fotografías de los estudiantes que YiFan anunciaba y presentaba como sus rivales, chicos y chicas en uniformes grises con corbatas guindas, mientras que ellos no llevaban uniforme, no había presupuesto para ello. Diciendo sus logros académicos, de que familias venían, básicamente esos chicos estaban estudiando solo por protocolo, por diversión casi, tenían la vida arreglada. Uno tras otro, hijos de políticos, modelos, actores, cantantes, era ridículo. –ChanYeol-
-¿Qué?- la foto de su contrincante lo mostraba arrogante, de oscuro cabello y un rostro que aunque parecía angelical, no parecía que lo fuera.
-Byun BaekHyun-
-Ah mierda- había escuchado su nombre pero era la primera vez que veía su cara, ese niño había recibido hacía dos años una medalla en la casa Azul por haber representado a su escuela en un examen en el extranjero, lo había visto en la televisión.
-Este es el que de verdad me preocupa- dijo YiFan, como si contará una historia de terror sosteniendo al fotografía de Byun –Dicen que nació pegado a su gemelo por la cabeza y al separarlos, él se quedó con los dos cerebros-
-Eso es anatómica, biológica y lógicamente imposible- dijo Junmyeon.
-Yo le creo a los foros de internet, además es hijo de ese político con cara de pocos amigos, es el macho alfa por excelencia, si buscas “alfa” en el diccionario, te sale una foto de ese señor- YiFan arrojó todas las hojas a su asiento y sacó una tabla nueva que llevaba unas letras encima -Por eso forme la iniciativa CULO-
-Ay Dios...-
-Compañeros unidos logrando objetivos o CULO- YiFan señalo cada lera en la tabla y ChanYeol decidió no seguir escuchando.
Con ese dinero del premio, esperaba poder hacer que la escuela tuviera un mejor aspecto, era muy buena, sin embargo estaba descuidada, sus padres habían ido a esa misma escuela y diablos, ¿cuánto hacía de eso? Era mejor no preguntar, su madre había dicho que no era educado preguntar la edad de las personas mayores.
-Muy bien, juguemos 100 coreanos dijeron...- de nuevo YiFan estaba hablando tan alto, irrumpiendo sus pensamientos –A parte de hacer mierda a los niños de las demás escuelas, ¿Qué otras maneras de decir que ganaremos conocen?-
-No fomentes la violencia- y de nuevo Junmyeon le estaba quitando la gracia al asunto.
-Odio el autobús, huele a queso- se quejó KyungSoo quien iba al lado suyo. -¿qué haremos con el dinero? Espero comprar un autobús que no de asco-
-¡Nos haremos tatuajes!- gritó Sana –De todos modos el autobús nunca lo usamos, es la primera vez que salimos-
-Compremos calefacción- dijo Irene. –Estoy harta de sudar en clases-
-Vete al infierno- le grito KyungSoo –Quiero otro autobús-
-Al menos en el infierno funciona la calefacción-
-Ya habíamos dicho que con ese dinero íbamos a comprar una mini pista de carreras- dijo YiFan y al recibir un golpe de Junmyeon en la espalda, solo se quejó –Ah bien, arreglaremos las goteras y por fin quitaremos el panal que está en el gimnasio-
-Todos- los llamó Junmyeon –Solo relájense, den lo mejor de ustedes, para mi ustedes ya son ganadores- Todos aplaudieron y vitorearon a Junmyeon.
-Si...eso...lo que dijo él- YiFan también aplaudió. –Otra cosa, quién haya traído atún, se va a comer al fondo del autobús-
ChanYeol solo miró por la ventana pensando en que, no debía porque sentirse atemorizado por BaekHyun, no era un súper humano, no era un rey, solo era otro idiota. En palabras más claras, se necesita un genio para hacer algo que un idiota pueda entender.
JongDae se quitó la mascarilla de los ojos y se inclinó por encima de su asiento reclinable de piel, la luz detrás de su asiento no lo estaba dejando dormir, el resto estaba durmiendo pero él solo no podía y cuando se giró, BaekHyun iba leyendo un libro de matemáticas, cosa que jamás había hecho antes, por lo regular esos momentos de camino al campamento los usaban para dormir, ponerse porquerías en la cara para la piel y cosas así.
-¿Qué haces?- le preguntó, pero Baek no despegó los ojos de su libro, llevaba unas gigantes ojeras por la falta de sueño, aunque bueno, era un milagro dormir ahí cuando la directora Jessi roncaba como tractor viejo -¿Cuántas horas has dormido?-
-¿Cuál pan molido?- JongDae le dio una bofetada, pero apenas reaccionó. –No he podido dormir, estoy nervioso, ¿sabes lo que me haría mi padre si pierdo?-
-¿Te deshereda?-
-Seguramente- BaekHyun cerró su libro y suspiró, llevaba una de esas horribles mascarillas hidratantes y JongDae no lo podía tomar enserio con Bob esponja en la cara –Debo tranquilizarme-
-¿Quieres que inhalemos polvo de hot cakes?-
-Eso solo ocurrió porque estábamos muy aburridos-
-¿Nos hacemos un fleco?-
-Aún no me crece parejo el de la vez pasada-
-Solo trata de dormir, siempre nos va bien, está vez no va a ser la excepción, ósea, seguro que esos nacos solo saben contar por frijoles en un costal, nuestro maestro de matemáticas trabajo en la NASA-
-Ajá y luego tuvo ocho divorcios-
-Era demasiado listo para estar casado, solo relájate, ¿Bien? Y si quieres, el plan de inhalar polvo de hot cakes sigue en pie- JongDae se volvió a colocar su mascarilla sobre los ojos y se tiró en su asiento. BaekHyun suspiró apagando la luz personal de su lugar, reclinando su asiento y tratando de calmarse. Tenía que prometerse que nada malo iba a pasar, que Jessi solo había querido molestarlo solo porque sabía que era bueno, sí, eso debía ser. –Controla tu genio, BaekHyun- susurró JongDae desde su asiento –El de tu persona y el de tu cerebro-
BaekHyun cerró sus ojos, tratando de dormir, pensando en que ojala su genio también cumpliera deseos.