Ni felices, ni para siempre

Summary

Baekhyun tiene un hijo al que ama y por el que haría cualquier cosa, es su razón de vida, pero también tiene un millón de errores del pasado, con los que aun carga. Una incertidumbre infinita se apodera de él cada día pero trata de vivir con decencia hasta donde le es posible y prolongo su convalecencia hasta que el encuentro con parte de su pasado, Park Chanyeol, ese tipo del que debería estar prohibido hablar pero no tanto, porque Baekhyun aun gusta de recordar aunque no sea mutuo. Chanyeol solo ha mejorado con el tiempo, cómo si la brisa del humo de los cigarros dejará ver más allá él, además de su apariencia madura y encantadora, aun tienen cosas pendientes, pero la idea de gritarlo directamente, parece menos atractiva que poder guardarse rencor toda la vida, todo se complica cuando Baekhyun se convierte en el niñero del primogénito de Chanyeol, conviviendo en la misma casa, que parece a la vez, ocultar mil secretos más.

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Complete
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16
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18+

Capítulo 1

El trato era, que si alguien adoptaba al bebé, lo único que no deberían cambiarle, debería ser su nombre, Baekhyun se lo había puesto con mucho amor, lo había pensado desde el momento en el que supo que venía al mundo “Sam Chul”, era el nombre de su lindo bebé, era el nombre que le había dado con tanto amor y por eso era importante, Baekhyun esperaba que la familia que fuera a recibirlo, pudiera respetar ese deseo y alguien por fin lo había hecho finalmente, cuando su bebé estaba a punto de cumplir cinco meses de nacido en un mundo tan cruel como ese.

Baekhyun estaba mirando en ese momento la linda foto de su bebé con la que lo mostraban a las familias que iban a ese orfanato a ver sus opciones de adopción, se veía adorable, estaba en su cuna, comiendo su puño y sonreía a la camará, Baekhyun siempre sonreía cuando veía esa foto, porque se veía demasiado adorable, le sorprendía que les hubiera tomado tanto tiempo adoptarlo, porque casi siempre se llevaban a los niños, pero parecía que finalmente había llegado el momento, el momento más importante en la vida de su hijo y de la suya.

-¿De verdad lo hicieron? ¿Alguien lo adoptó?- le preguntó a la encargada del orfanato, con la que había estado hablando todo el tiempo, ella estaba más que consciente de todo lo que había pasado con su hijo, ella era bastante amable entonces y sonreía contenta al dar las buenas noticias, siempre lo hacía cuando escuchaba que un niño era adoptado, ella creía que ningún pequeño debía crecer en esa casa, pero la ida de Chul, era de las más importantes quizás. -¿Alguien bueno? ¿Un matrimonio? ¿Una mujer? ¿O solo un hombre?-

-En realidad es complicado, era una familia, pero él que firmó por todo fue un hombre.- dijo la joven chica, acomodando un montón de expedientes que tenía en su escritorio, golpeandolos desde abajo contra la mesa para que quedarán todos a la misma altura. -Escuche de la señora Kim, que era un hombre joven quién lo había adoptado, dijo que estaba por demás interesado en tener un heredero varón, solo que no se quería casar, tenía todo en orden, casa, trabajo, auto, mucho dinero en la cuenta, era una persona muy estable, pero era soltero, con mucho dinero, creo que por eso se pudo saltar todas las multas y cargos burocráticos, una adopción que podría llevar años, la terminó en menos de un mes, eso es lo que pasa cuando eres muy rico.- Baekhyun no podía creerlo, estaba impresionado, pero de todos modos, su corazón estaba tan lleno de paz como de ansiedad, aunque le alegraba escuchar que la persona que había querido adoptar y llevar consigo a su pequeño, tenía mucho dinero para poder mantenerlo.

-¿La señora Kim se aseguró de que fuera un buen hombre? Quiero decir, sé que no me puedo poner exigente, pero de todos modos me gustaría saber si era una buena persona o no lo es, ya sabes, con todos esos exámenes que les piden.-

-Dijo que era un hombre famoso, rico y muy popular, su familia es dueña de una empresa de diseño y constructoras, el dinero es lo que les sobra, un tipo de treinta años, soltero, sin hijos, seguramente a Chul lo terminarán criando nanas, pero en una casa de quince millones.- Baekhyun abrió sus ojos impresionado al escuchar eso, aunque no estaba muy contento con la idea, se notó muy sorprendido cuando la encargada le dio un montón de los papeles que le habían pedido a los nuevos padres, fotos de la casa, comprobantes de trabajo, de seguros médicos, todo, Baekhyun se había quedado sorprendido al notar que la casa de “15 millones” seguro que valía mucho más que eso, era completamente ensordecedor pensarlo, era impresionante, gigante, había unas veinte hojas solo de fotografías del exterior, eso no era una casa, era como una mansión en medio de la ciudad, en una de las zonas más exclusivas para familias ricas del país. -Es la mansión Hyowon.-

-Nadie “comúnmente rico” viviría en un lugar como este, ¿qué clase de personas son?

-Le dije que son una familia rica, su empresa de construcción y diseño, se llama Rubato- Baekhyun volvió a alzar sus cejas cuando escuchó eso, porque pensó que había escuchado mal, esperaba haberlo hecho, y en ese momento, solo bajo los papeles cuando la encargada le pasó más hojas con datos de la familia, y con ellas, fotografías de cada persona que estaría en contacto con su pequeño, estaba impresionante.

-El hombre que adoptó a Chul, es Park Chanyeol, su madre también estuvo involucrada en la adopción, Jae Bon Young.-

Baekhyun había dado a luz a Sam Chul sin tener mucha esperanza en ese mundo, resultaba que no tenía ni dinero suficiente para terminar de pagar las cuentas del hospital aun por ese parto, todo había sido desastroso, su vida ya era un desastre desde antes, pero de todos modos, se estaba aferrando a su bebé y se aferró hasta el último momento, que le dijeran mentiroso los que no le creyeran, pero en verdad lo había hecho, había trabajado duro con la esperanza de poder darle una buena y quedarselo, pero las cosas solo se complicaban cada vez más, hasta el final, porque su adorable bebé necesitaba muchas cosas, mucha medicina porque había nacido muy pequeño, su historial médico no era ninguna broma y Baekhyun estaba endeudado hasta su siguiente vida por cuentas de hospital, así que la decisión de dejar a Chul en un orfanato, había sido duro, complicado y doloroso.

Muy doloroso.

Que su bebé fuera a ser llevado por otra familia, le rompía el alma de muchas maneras, esperaba que nunca llegará el día que tuviera que dejarlo ir, porque había sido fácil poder quedarse a su lado cuando estaba en el orfanato, porque se había ofrecido como voluntario, quizás le había dado mucha lástima a la señora Kim, la encargada de todo ese sitio, porque lo dejó quedarse, así Baekhyun había podido quedarse cerca de su bebé sus primeros meses complicados, Baekhyun lo había amamantado y cargado cada noche, esperaba que su bebé pudiera reconocer que era su papá con los años, incluso si no lo veía más, pero en las noches lloraba demasiado mientras se imaginaba el día en que alguien lo quisiera.

Creía que se lo merecía, por haber tenido siempre una vida tan inestable, y eso no venía de un par de meses, siempre había sido así, si Baekhyun pudiera resumir su vida con un par de palabras, estaba seguro de que sería como “un montón de piedras en el camino” y Baekhyun se tropezaba con cada una de ellas, personas, acontecimientos, todo, Baekhyun había llegado un momento en el que sus desgracias ya no le sorprendían en nada.

Su bebé no se merecía eso, merecía una vida linda, con un montón de oportunidades y muchas cosas más, con clases privadas, nanas, juguetes, muchas cosas, Baekhyun no quería que viviera con él en esa pequeña casa donde apenas y había espacio para sus propias cosas.

-Parece un hombre poderoso.- le dijo a la encargada, que solo terminó arrugando su frente mientras sonreía un poco extrañada, hacía un momento, Baekhyun parecía muy feliz, pero ahora estaba actuando de manera más serena, como si se notará completamente triste -Quiero decir…es un hombre muy joven, se nota joven…¿Ese hombre puede cuidar bien de Chul?-

-Pues es la persona que ha terminado el proceso Baekhyun, técnicamente, y según tenemos los registros, es un buen tipo y si no te gusta, lamento decirte que no tienes decisión sobre esto, las cosas están listas, vendrán a recoger a Chul apenas nos aprueben el resto de los papeles, Sam Chul entonces pasará a ser Sam Chul Park.- Baekhyun sintió un montón de escalofríos y náuseas cuando escuchó eso porque no tenía nada de sentido, pero ya sabía a qué se arriesgaba cuando sabía que renunciaba totalmente a su bebé. -¿Qué es lo que te molesta tanto?-

-Es que no me gusta la gente rica.- dijo Baekhyun y la encargada había comenzado a reírse, creyendo que era una broma, entonces Baekhyun solo había sonreído un poco porque en realidad no estaba bromeando. -No tuve una buena experiencia con uno así.-

-Bueno, pero no puedes meter a todos al mismo saco, creo que deberías estar agradecido, muchos bebés se quedan aquí y crecen tanto y sin el amor de una familia, que cuando se van de acá, teniendo dieciséis o un poco más, los llaman un problema para la sociedad, Chul irá con una familia rica, con mucho dinero, mucho prestigió, estará mejor que cualquiera que se haya ido de acá, Baekhyun, no vayas a arruinar esto para tu pequeño, es la vida que querías que tuviera, con mucho más de lo que imaginabas.-

-Ya lo sé, pero no me importa si es una familia normal, que no tenga tanto dinero como está, este hombre definitivamente no puede ser el padre de Chul, no puedo sentirme tranquilo con nada de esto de todos modos, no puedo, me está matando la ansiedad y ni siquiera a comenzado lo importante, ¿no ha habido más opciones?-

-Pues a menos de que tengas un buen abogado que te logré ayudar a conseguir de regresó la custodia, dudo mucho que puedas hacer algo ahora, no hay más familias solicitando a Sam, así que este es el final- Baekhyun se quiso jalar el cabello y maldecir, pero la encargada de todo eso, había terminado caminando fuera del mostrador para poder irse a hacer más papeleo, mientras que Baekhyun se quedaba ahí sin saber que era todo eso, no entendía qué era lo que pasaba, ahora estaba sintiendo el miedo que había sentido cuando supo que su bebé llegaba al mundo, de repente le dolía el estómago hasta la espalda, eran muchas sensaciones invadiendo, pero más allá que solo quedarse ahí lamentándose, había ido directo al salón de los bebés, donde estaban todos los pequeños que aún no sabían caminar.

Chul estaba por ahí jugando sentado en su moisés, agitando un juguete con listones que siempre tenía consigo, entonces al ver a Baekhyun, había comenzado a patalear y sonreír, mostrando sus encías aun sin dientes, Baekhyun había ido directo hasta él, sentándose frente suyo y él bebé solo se agitó más, de repente el corazón de Baekhyun dolía mucho y sabía que su sentido egoísta podría arruinarle la vida a su hijo, si frenaba ese proceso de adopción, iba a aparecerle en su expediente, entonces las personas creerían que había algo mal con él porque ya lo habrían regresado o algo, no podía, se quedaría ahí y Baekhyun estaba seguro de que conforme pasará el tiempo, su bebé iba a preguntar porque no podía ir a casa con él si se suponía que era su papá.

-Parece que tenemos un problema, Sam, creo que nos van a separar, papá pensó que estaría bien si al menos te veía un par de meses y sería todo, pero ahora siento que si te llevan, voy a morirme sin ti.- dijo Baekhyun, dejando que su bebé apretara su dedo alrededor de su pequeño puño y así lo sostuviera con la poca o mucha fuerza que tenía en esos momentos, Baekhyun solo estaba sonriendo mientras lo dejaba hacer todo eso, solo lo veía jugar, porque su bebé era idéntico a él, eso era algo que agradecía mucho, lo agradecía cada noche cuando se iba a dormir, su pequeño bebé había salido con el cabello castaño, rizado y con unos preciosos ojos oscuros muy grandes, era el bebé más lindo que alguna vez hubiera visto, aun cuando usaba esa ropa donada que daban al orfanato, lucía adorable de todos modos.

-¿Ya te dijeron que fue adoptado?- la señora Kim apareció detrás de él en algún momento, Baekhyun había terminado sonriendo a medias cuando la miró por encima de su hombro, viendo a esa mujer que siempre había tenido un aire muy intimidante, aunque en realidad era una persona muy buena, con ese cabello corto hasta las orejas, y gafas, era una mujer madura que había pasado toda su vida dedicada a ese sitio, era muy buena en lo que hacía y lo hacía bien, sabía que ella sería incapaz de darle a su bebé a una mala persona, pero no era sencillo aceptarlo. -Es un buen hombre, no creas que no los investigamos a fondo, no tiene antecedentes, tiene mucho dinero, mucho renombre, es alguien importante, Sam va a estar bien con ese hombre, tendrá todo lo que un niño va a necesitar.-

-Se que puedo confiar en usted, pero en realidad no se que pensar de todo esto, no pensé que pasaría tan pronto.-

-Las personas ricas y jóvenes, quieren bebés, dicen que son más fáciles de criar y de moldear, no se de donde se habrán sacado esas ideas, pero de todos modos no tienen sentido, de igual forma, criarlos desde que son bebés, es más personal y familiar para todos.- dijo la señora Kim, inclinándose a su lado, mientras veía como Sam Chul se reía con fuerza al sentir como su papá le picaba la barriguita envuelta en su ropa sencilla y luego jugueteaba con sus pies, eso hacía a Sam Chul reír con más fuerza. -Tendrás que dejarlo ir, quizás podrías llegar a un acuerdo con el padre para ver si te deja verlo alguna vez, cada tantos meses y todo eso…-

-Es un tipo rico, conozco a los de su clase, se va a arruinar todo para mi, no me dejará verlo, así son esas personas, no va a sentir ni un poco de respeto por alguien que trabaja como voluntario en un orfanato y como ayudante de profesor en una universidad, mi sueldo apenas y tiene tres cifras.- dijo Baekhyun, recordando porque su bebé estaba en primer lugar ahí de todos modos, porque apenas tenía dinero para sostenerse él solo, todo lo demás, eran lujos, incluso el agua caliente.

-El señor Park no es un mal hombre, que no te hagan creer lo contrario, es así, lo conozco, estaba muy interesado en adoptar a un bebé, no estaba haciendo peticiones exageradas como muchas parejas que lo intentan, solo quería que fuera niño, un niño saludable y lindo, cuando vio al foto de Sam Chul, quedó profundamente enamorado de toda su linda expresión, dijo que era completamente como se imaginaba a su hijo, si hubiera tenido uno propio.- Baekhyun mordió su labio y solo negó con la cabeza, eso era completamente injusto. -Estará bien, si quieres un consejo, al menos deberías presentarte al padre.-

-Yo soy el padre de Chul.- dijo Baekhyun, queriendo corregir lo que había dicho pero la mujer solo suspiró.

-Y ese hombre también lo es ahora, así que deberías irte haciendo a la idea de todo eso. He sido de mucha ayuda para ti, Baekhyun, te deje venir a ver tu bebé a pesar de que lo dejaste a nuestro cuidado, te deje darle de comer y quedarte como voluntario, tanto como quisiste, pero no dejaré que arruines la adopción para Chul, es importante para él. -

-Lo comprendo y estoy agradecido por eso.- La señora Kim se había terminado yendo con prisa mientras Baekhyun se quedaba ahí, porque en realidad no tenía ganas de alejarse, sentía que si se iba, sería la última vez que vería a Chul, era algo que sentía cada que se iba por las tardes, en algún momento eso iba a pasar pero no había tenido tiempo suficiente para poder hacerse a la idea de que lo entregaría por su propio bien, eso era lo peor de todo.

Baekhyun besó la cabeza de Chul mientras le daba de comer, sentado en una silla mientras el bebé solo estaba chupando de su pecho y no parecía tener intenciones de dormirse a pesar de que era hora de su siesta, como la de todos los demás bebés, solo lo estaba mirando con los ojos bien abiertos y moviendo sus dedos contra él, parecía muy feliz con él, siempre parecía estar tranquilo a su lado.

-Sam Chul.- lo llamó dulcemente, porque su nombre era lo más dulce que alguna vez hubiera salido de sus labios, la forma en como Baekhyun lo pronunciaba, era la manera correcta, todos los demás pronunciaban más el primero, que el segundo, pero en realidad era al revés. -No pienses que papá no te ama, yo te amo más que a nada en el mundo, eres el bebé más bonito que haya podido ver alguna vez, solo que no soy alguien afortunado, ni rico, ni siquiera puedo decir que soy muy decente.- dijo Baekhyun, mirando alrededor, en ese deprimente cuarto de bebés del orfanato, porque aunque se notaba que alguna vez las paredes habían sido de suaves tonos pastel, ahora no lo eran más, estaban agrietadas y todo eso, había un par de dibujos de los bebés más grandes, pero era complicado decir que se sentía familiar.

Baekhyun miró de nuevo a su bebé abajo y solo le acarició la cabeza, quién sabe cuándo podría estarlo tocando de nuevo, quién sabe cómo iba a comer adecuadamente, Baekhyun estaba sintiendo mucha ansiedad entonces, no sabía si esas personas que se lo llevarían iban a cuidar bien de él, pero pensó en algo más, él nunca había cuidado muy bien de él de todos modos, pensó que no se iba a poder poner exigente.

-Papá siempre va a estar para ti, ¿de acuerdo? Siempre, nunca dudes nada de eso.- le dio un golpecito en su mejilla y él bebé solo sonrió, aun tomando su leche, aunque no supiera de qué estaba hablando su papá. -Aún no se como, pero voy a estar a tu lado.- Baekhyun lo abrazó con cuidado y entonces había terminado suspirando, tenía que pensar en algo, porque no quería alejarse de su bebé, no quería tener a su hijo, solo un par de horas algunos meses a su lado.

Baekhyun se talló la cabeza con mucha fuerza porque eso era complicado, no sabía qué más hacer, todo eso era difícil, no podía tener a su bebé, pero tampoco lo quería perder completamente, de algo debería servirle a Baekhyun lo poco o mucho que sabía sobre tareas simples, conocimiento en niños, y todo eso, entonces Baekhyun había terminado golpeando su cabeza con la pared detrás de ellos, una y otra vez.

Las opciones se le estaban terminando.

Y cuando vio a su bebé aún chupando aunque ahora tenía los ojos cerrados, solo lo miró con una mueca, las opciones no eran lo último que se le estaba acabando, sino también la leche, su pequeño bebé comía demasiado, mucho más de lo que debería, era pequeño, pero tenía una gran barriguita por tanta leche que bebía siempre, tanto como quería, si era posible, unas cinco veces al día o hasta más, dependía su humor y sus ganas de estar con Baekhyun, que era casi todo el tiempo, incluso cuando en ese momento estaba quedándose dormido, se estaba aferrando con fuerza a la camiseta de Baekhyun.

Los días eran rutinarios, eran complicados, Baekhyun se levantaba cerca de las cuatro de la mañana para preparar todo lo que tenía que hacer, entonces desayunaba con rapidez, porque tenía que correr a la universidad en donde era ayudante de profesor, de ese hombre que no se cansaba de decirle que sus alumnos eran tontos, pero no se molestaba en lo más mínimo en leer sus ensayos, Baekhyun tenía que hacerlo.

Aunque no pareciera, Baekhyun había ido a la universidad también, que no terminará, había sido otra cosa, estaba solo en ese mundo, había lidiado con muchas cosas y ahora estaba lidiando con lo doble de todas esas cosas, la única luz que había tenido en mucho tiempo, había sido solo su querido Sam Chul, ese dulce bebé que cada que lo veía, le sonreía a pesar de solo verlo unas horas durante el orfanato.

Baekhyun se la pasaba en la universidad ayudando al profesor por un sueldo que no era la gran cosa, pero que era un sueldo al final de cuentas, salía y compraba algo de comer en el camino, para poder ir al orfanato, donde era voluntario, en esas horas de la tarde, podría tener otro empleo, claro, pero entonces nunca podría ver a su bebé y su bebé esperaba verlo entrar por esa puerta amarilla, todos los días, así era la única manera en la que podían estar juntos, Baekhyun no podía pagar una guardería, pañales, comida, no podía, y parecía que Park Chanyeol era la salvación de su bebé y el final de todo eso para Baekhyun también.

-Señora Kim, necesito pedirle un favor.- dijo Baekhyun, cargando a su bebé mientras era la hora de la comida en el orfanato, todos los niños, desde los más pequeños, hasta los más grandes, estaban en el comedor y era todo un caos, no era el mejor momento para ir a hablar con ella de algo importante, pero era el único momento cuando la señora Kim no estaba llena de papeles que revisar, porque ella comía a esa hora también.

-¿Qué necesitas, Baekhyun?- preguntó mientras estaba tratando de hacer que unos niños pequeños dejarán de pelear por un plato con cereales, enseñándoles que cada uno, tenía el propio, terminando por fin con la pelea. -Ya te dije que no te puedes llevar a Chul fuera de la casa, no puedes, no tienes autorización de nada de eso, nada de parque, puedes jugar con él en el jardín, Baekhyun.- dijo la mujer y entonces Baekhyun se había negado, ya había pasado con esa etapa antes.

-No es nada de eso, es otra cosa.- la mujer lo miró con una mano en la cadera y Baekhyun solo cargó más arriba a su bebé, porque este le estaba tirando de la oreja con un poco de fuerza. -Señora Kim, conseguí una buena recomendación de la universidad en donde trabajo, pero me gustaría conseguir una recomendación de usted también, estoy tratando de conseguir todas las referencias que pueda.-

-¿Qué harás ahora, Baekhyun? ¿Es para un nuevo trabajo?-

-Algo así.- Baekhyun terminó bajando su mirada y sonriendo un poco, no quería decirle sus nuevas intenciones, así que la mujer solo suspiró de mal modo y asintió, eso era perfecto entonces. -Muchas gracias…yo…-

-Mañana vendrán a recoger a Sam Chul, su padre vendrá por él, creo que podrías conocerlo o en todo caso decirle algo.- Baekhyun hizo una mueca y negó, solo abrazando más a su bebé.

-Está bien así, voy a mandar una carta, sería un poco raro si me le aparezco enfrente así de la nada, mejor irnos preparando poco a poco, él y yo.- la señora Kim lo miró con pena y solo le tomó con cuidado el hombro.

-Puedes quedarte hoy con Sam Chul, quizás pase un tiempo antes de que puedas volver a verlo y haré esa carta para ti, no te preocupes.-

Baekhyun hizo una reverencia y terminó andando primero con su bebé, besándole las mejillas mientras lo abrazaba con más fuerza que nunca, porque en verdad sentía que se lo quitarían de los brazos para siempre, pero en realidad estaba teniendo un par de ideas entonces, eran alocadas, arriesgadas, pero se negaba a que todo eso fuera el final de su crianza, Sam Chul había pasado más tiempo en su barriga que en sus brazos y se negaba que fuera de esa manera para los dos.

Baekhyun se había quedado en la zona de los bebés sosteniendo al suyo, que parecía sentir que era el final también, porque se estaba aferrando con mucha fuerza a su camisa y Baekhyun estaba llorando, en silencio, completamente ansioso y desesperado, porque si sus planes no funcionaban, entonces era el final, sería la última noche con su bebé y no podría ser más deprimente, tenía que cubrirse su boca con su mano mientras estaba llorando completamente desesperado, mientras su bebé solo estaba durmiendo profundamente, muy tranquilo, a diferencia de Baekhyun.

-No puede ser, mi lindo bebé…- Baekhyun besó la cabeza de su bebé mientras que solo lo arrullaba, Sam Chul se removió con cuidado entre sus brazos y Baek hundió su nariz en su cuello para aspirar su dulce aroma. -Papá no quiere dejarte ir, de verdad lo lamento…soy un completo idiota, pero te aseguro que me voy a aferrar a ti, vas a crecer, irás al jardín de niños y yo voy a preparar tu sándwich, también te voy a cortar manzana en pequeños trozos y te ayudaré con tu prqueña mochila que será muy grande para ti, también cuando vayas al instituto, te daré una larga e incomóda charla sobre como vienen los bebés como tú al mundo y todo eso y me vas a odiar por eso, dirás que soy muy duro y nunca te dejo ser, pero yo siempre te voy a amar, eres todo lo que tengo.- Baekhyun volvió a sorber su nariz, mientras abrazaba a su bebé de nuevo, se estaba quebrando completamente, era el final.

Baekhyun besó su cabeza cuando lo dejó en su cuna, lo vio estirar un poco sus dedos de las manos y luego volver a cerrarlos, siempre parecía hacer eso con sus manos, se aferraba a la nada, como Baekhyun, pensó que sería complicado los primeros días sin él, así que solo beso su rostro por todos lados, tratando de grabar su dulce aroma, se había tenido que ir rápidamente para después de eso, la señora Kim lo estaba esperando de pie en la puerta, como diciendo que era todo.

-Esto es complicado para todos, ¿de acuerdo, Baekhyun? Nos duele tanto como a tí, eres de las pocas personas que dejaron aquí a sus hijos porque no tenían opciones.- dijo la señora Kim, entregando la carta que le había prometido y solo dándole un par de apretones a los costados de los brazos. –Vas a estar bien, Sam Chul también lo va a a estar.- Baekhyun fingió que iba a confiar en eso, pero de hecho, no era así, tenía otros planes en su cabeza. -Le hablaré al padre de Sam Chul de ti, para que espere por un mensaje o una carta.- Baekhyun le agradeció por eso a medias, realmente solo miró una vez más a su bebé antes de salir por la puerta.

Cuando el sol había salido, un auto de había detenido en el frente del orfanato y la señora Kim ya lo estaba esperando, estaba sonriendo cuando lo reconoció, esa era una gran camioneta negra, último modelo, imponente y de ahí, había terminado abriéndose la puerta, de donde Park Chanyeol terminó bajando de su camioneta, con gafas de sol y un largo abrigo, la señora Kim y varias empleadas hicieron una reverencia cuando lo vieron, como si fueran sus criadas de su casa principal, Chanyeol como siempre iba con sus asesores, con todos los asesores que le habían ayudado a acelerar eso y cuando llegó cerca, había terminado deteniéndose frente a esas mujeres, al mismo tiempo que se sacaba las gafas de sol, dejando ver por fin su gesto sereno, aterrador y frío, la señora Kim le dio los buenos días y ese hombre apenas lo respondió con una reverencia con la cabeza, acomodando las gafas en el bolsillo de su abrigo.

-Señora Kim, vine a recoger a mi hijo, Park Sam Chul.-