UNO
Su esposo había muerto.
Sonaba más fácil pensarlo que decirlo y Baekhyun estaba tratando de procesarlo todavía. No era como si lo hubiera amado o algo en esos ocho años de matrimonio, pero no era fácil tampoco estarlo aceptando. Vivía cómodamente desde el día de su matrimonio, en una hermosa y elegante casa, porque su esposo era dueño de una gran compañía que había fundado desde que era más joven, que tampoco era la gran cosa, pero siempre lo había consentido.
Claramente casarse con él había sido algo estratégico, no se hubiera casado con alguien que le doblaba la edad solo por hacerlo, quería una vida cómoda y la había tenido, pero tampoco esperaba que ese hombre muriera tan pronto.
Baekhyun llevaba su ropa tradicional negra, la que debía usarse en esos casos y en verdad había sido complicada conseguirla, no quería nada provocador, no necesitaba levantar malos comentarios ese día, pero no podía evitar verse increíble con esa ropa, el ajustado hanbok negro dejaba descubierto sus hombros desnudos, con sus marcadas clavículas, se notaba un poco de su pecho, de sus hermosas tetas, que en realidad eran más grandes de lo que quería, eran más grandes que un pomelo, de eso estaba seguro, le habrían crecido más de haber tenido hijos pero eso no paso.
No sabía si estar agradecido por eso o no.
Debía demostrar que estaba de luto ante toda la familia de su marido, de sus socios y amigos, eso era importante, sobre todo con la familia había que mantener cierta imagen, porque la mitad de ellos lo adoraban y la otra mitad lo odiaban, era comprensible, no los juzgaba, nadie de su edad se casaría con alguien tan mayor como ese hombre solo por amor, pero se había portado bien en todo ese tiempo, había cocinado, había planchado, lavado, había tenido que acortarse con él, en verdad había sido un buen esposo.
Excepto, por aquella vez.
Baekhyun estaba acomodando un montón de bocadillos en bandejas, tendría que hacerse cargo de todo eso solo hasta que terminarán los rituales funerarios, pero pensó que se lo merecía, era un último tirón antes de que todo eso terminará, era lo último que haría por ese hombre, Baekhyun terminó suspirando y mirando por la ventana de su cocina, viendo como seguían llegando más personas por su jardín, entre ellos, alguien más alto que el resto, resaltó ¿por qué estaba ahí? Baekhyun terminó sintiéndose demasiado nervioso, pero solo bajo su cabeza, no era momento para eso, necesitaba atender a todos los que estaban ahí y llorar por las esquinas.
Su esposo no era un mal hombre, no lo era, de hecho era demasiado ingenuo y amable, hubiera compensado su horrible apariencia delgada, si al menos el sexo lo hubiera hecho acabar alguna vez y no babeará tanto cuando lo besaba. Baek de solo recordarlo le daban nauseas, era horrible, pero se lo merecía, siempre pensó que eran sacrificios por otros.
Su esposo le tocaba todo el cuerpo y él tenía un hermoso jardín, era más o menos justo, creía merecer más arbustos de rosas.
Pero suponía que ya nada de eso importaba.
-Oh, Baekhyun, debes estar tan mal.- la hermana de su esposo lo abrazó con fuerza, ella no era una mala mujer, de hecho era muy linda con él, nunca lo vio mal, jamás, aunque muchos más habían dicho que era una sanguijuela. –Si necesitas algo, solo dímelo, de verdad, te ayudaré en todo lo que pueda.-
-Gracias, cuñada.- Baekhyun no sabía que iba a hacer ahora, todo se veía demasiado mal a ese punto, no había estado solo nunca, antes de casarse había vivido con sus padres, quienes lo habían tratado como a un príncipe hasta que se fue de la casa, y no fue diferente cuando se casó, fue sol como cambiar de castillo. Le gustaba esa comparación. –Esto es muy duro para mí.- dijo, tenía los ojos llenos de lágrimas genuinas, no había amado a ese hombre, pero le quería, le quería claramente, nadie vivía ocho años con otra persona sin desarrollar esa clase de sentimiento genuino, no lo habían golpeado nunca, no le había alzado la voz, era irónico, tal vez hubiera podido funcionar en otra vida, vio fotos de cuando su esposo era más joven, no era tan feo, Baekhyun lo clasifico como, algo que se tiraría estando ebrio.
-No me lo puedo imaginar, mi hermano te adoraba, de verdad lo hacía y tú a él.- su cuñada le estaba acariciando su rostro, secándole las lágrimas con cuidado, con la yema de sus dedos, entonces Baekhyun terminó sonriéndole un poco, hasta que miró más allá, ella llevaba a su nieto, ese chico alto que pudo ver desde lejos en el patio.
Park Chanyeol.
El chico llevaba un traje negro que le quedaba excelente, se veía bien en alguien tan fuerte y alto como él, Baekhyun se preguntaba que le daban de comer a los universitarios en esos días, ese chico no parecía tener la edad que decía tener, no recordaba ser así cuando estaba en la universidad. De repente la tensión era tan insoportable, que tuvo que alejarse, Chanyeol tenía los ojos encima de él, como un animal al asecho y él siendo una pequeña presa.
-Tengo que ir por otra bandeja.- le dijo a su cuñada, queriendo que lo soltará para poder irse, era el escape que necesitaba, el escape perfecto, no había sido grosero pero tampoco del todo educado, solo quería que Chanyeol dejará de mirarlo de una maldita vez, lo ponía de nervios, era como si Yeol simbolizara todo lo malo que había hecho en su vida en una sola persona.
Terminó aferrándose de su lavadero mientras terminaba suspirando, dejando caer su cabeza entre sus hombros, eso estaba siendo demasiado, pero pensó que era evidente que Yeol iría al funeral de su esposo, al final de cuentas, era su tío, así que era obvio, pero no se había hecho a la idea, tenía demasiado en la cabeza, así que pensó que debería mantenerlo lejos, entonces terminó tomando otra bandeja con bocadillos y anduvo a la sala donde estaba sucediendo todo.
Estaba tratando de dar las gracias para todos, por estarlo acompañando y demás, evitó la mesa de Chanyeol, le dio una bandeja de más a una de las parientes, para que ella la repartiera en la parte de la mesa de Chanyeol, pero no podía evitar sentirse halagado o intimidado por la mirada de Yeol sobre él, sus miradas se habían topado un montón de veces en un corto periodo de tiempo, era como recordar viejos tiempos. Termino inclinándose para servir en una de las mesas con socios de su esposo, ellos siempre lo habían halagado, Baekhyun pensó que debería al menos debería abrir sus opciones, se había quedado con la casa, el auto y la empresa de su esposo, pero alguien debería ayudarlo con todo eso.
Se inclinó sobre una de las kotatsu, una de esas mesas bajas se estaban en fila para todos los asistentes, su hanbok se terminó abriendo un poco, pero no pudo sostenerlo, estaba con una mano sirviendo y otra sosteniendo su bandeja, así que la tela se terminó separando de su piel y pecho, la línea de sus pechos se terminó asomando, Chanyeol que estaba justo enfrente, se terminó acomodando, de repente sentía su miembro duró debajo de su pantalón de vestir negro y su ropa interior, jalo la tela del área de su muslo, no quería que se notará su erección, su tía y su madre estaban a un lado y su tía lloraba, no era bueno tener una erección mientras ella lloraba, ¿qué clase de ser indecente era? Seguramente como Baekhyun.
Terminó mirando sus enormes senos seguir asomándose mientras estaba inclinado, ¿no se daba cuenta? ¿Lo hacía a propósito? Seguramente sí, porque era un pervertido, era un exhibicionista, jadeo en voz queda cuando Baekhyun quiso acomodar su ropa, mientras un socio de su tío le hablaba y entonces, jaló demasiado su hanbok de arriba de su cinta que ajustaba su cintura, entonces se terminó viendo la areola de su pezón. Chanyeol rodó los ojos, eso estaba siendo a propósito, lo estaba provocando, por supuesto.
-No soporto a Baekhyun- dijo su madre y Chanyeol solo se inclinó un poco para escuchar, porque no quería perder de vista a Baekhyun con sus enromes pechos asomándose en la orilla de su ropa. –Es como una pequeña prostituta, no me sorprendería que él haya matado a nuestro tío.-
-Dios, no digas eso ni de broma.- dijo su tía, ella adoraba a Baekhyun por alguna razón, tal vez pensó que era genuino eso de que se había casado para cuidar a su hermano, pero Chanyeol y la mitad de la familia sabía que no. –Baekhyun es maravilloso y mi hermano murió de un paro cardiaco, ¿qué crees que eso lo provoca por el deseo humano de alguna persona?-
-Bueno, no lo sé, pero ese hombre no estaba bien y aun así decidió casarse con pechos enormes.- dijo su madre y Chanyeol mordió su labio, “Y vaya pechos” pensó, siempre pensó que quien fuera que estuviera celoso de los pechos de Baekhyun, era porque tenía la espalda enfrente, como su madre. –Nuestro tío era un pervertido pero ese tipo se quedará con todo.-
-¿Y a quién más iba a dejárselo?-
-¿A nosotros?- Chanyeol bufó, su mamá solo iba por eso, su tío no tenía tanto dinero pero aun así todo habían esperado algo, tenía una imprenta, ni siquiera era como si fuera millonario, pero conocía a Baekhyun, se abría casado con alguien con una camioneta de helados de haber tenido la oportunidad, como en ese momento, que uno de los socios de su tío estaba acariciando el brazo de Baekhyun, y aunque este parecía asqueado, no estaba alejándose, Chanyeol suspiró, necesitaba hacer algo.
Algo como aquella vez.
Y vio su oportunidad cuando Baekhyun logró zafarse de eso y entonces terminó caminando hacía la cocina, seguramente con la excusa de ir por otra bandeja de comida, así que Chanyeol se terminó poniendo de pie para poder ir tras de él, aunque su mamá lo miró mal y le terminó preguntando a donde iba.
-Tengo que ir al baño y veré que si Baekhyun necesita ayuda, seguro que no puede con todo solo.-
-Hijo, no tienes que ayudarle en nada, tu tío no está aquí, ¿de acuerdo? Ya no está aquí, no tienes por qué hacerlo, ya no tienes que quedar bien con nadie.- le dijo su madre, tomándolo de la mano, pero se logró zafar con fuerza.
-Oye, sigue siendo su casa, es lo último que haremos que por él.- su madre llevó su mano a su pecho, enternecida, su querido hijo universitario era tan educado y adorable, así que termino dejándolo ir, así que Chanyeol camino rápidamente por el camino a donde Baekhyun se había ido. Se terminó asegurándose de que nadie viniera por los pasillos, que nadie estuviera cerca y nadie lo estaba, todos estaban llorando en el salón principal, Baekhyun incluso para eso era un pésimo viudo.
Lo vio de espaldas en la cocina, metiéndose a la boca bocadillos de varias bandejas y después acomodándolos para que pareciera que no faltaba ninguno, así que terminó pasando su lengua por sus labios al verlo, con sus grandes caderas, con su hermoso cabello castaño en su nuca, con su hanbok apretando tan fuerte su cintura con esa cinta color blanca, era maravilloso, como la última vez que lo sintió, así que se terminó parando detrás de él y antes de que pudiera decir algo, tomó sus enromes tetas por encima de su ropa.
Baekhyun ahogó un grito, pero reconocía esas manos, esas manos que podían acaparar de manera perfecta sus pechos y en ese momento los apretaban y masajeaban con fuerza, tan fuerte, tan rudo, sintió de inmediato ese sentimiento casi olvidado, eran las manos de Chanyeol, sus grandes y callosas manos sumado a su enorme miembro restregándose en su trasero.
-Chanyeol, no…- gimió, colocando sus bonitas manos encima de las de Yeol, queriendo alejarlas, tenerlo de regreso era como un golpe de adrenalina, su cabeza de repente se sintió aturdida cuando Yeol se refregó más, lo había empujado contra el mueble del lavabo y entonces terminó logrando inclinarlo así, para él, para restregarse de manera violenta mientras le seguía sosteniendo sus pechos, apretándolos como si se tratara de algo suave. -¿Qué haces?-
-¿No estás feliz de verme? Pensé que irías a saludarme, poniéndote de rodillas, justo como te gusta.- Baekhyun cerró sus ojos, disfrutando de la fricción pero realmente quería que todo se acabará, Chanyeol sabía su verdadera esencia y eso lo aterraba, siempre lo aterró, porque jugaba sucio con todo eso.
Desde que era joven, Baekhyun siempre buscó quién pudiera darle todo lo que quisiera, era hermoso, lo sabía, no era ciego o estúpido, sabía lo que tenía y cuando entró en la adolescencia y su cuerpo comenzó a ponerse curvilíneo, sus pechos crecieron desmesuradamente y su rostro se afilo, comenzó a aprovecharlo al máximo, no le importaba nada mientras pudiera tener lo que quería y no tuviera que esforzarse demasiado por eso.
Un amigo de su padre había sido el primero en ese entonces, tal vez tendría la edad de Yeol o un poco menos, pero terminó logrando obtener un teléfono de lujo por algo mejor a un trabajo oral, el tipo no había durado mucho y él vomito después de eso, así que había sido justo, le había parecido justo. Había una regla, no se metía con nadie que no tuviera algo bueno que darle, eso incluía dinero, cosas, permisos, alguna vez, incluso cigarros, pero había sido cuando su madre dejo de darle dinero al saber que fumaba, tuvo que dejarlo después de eso, no creía que valiera la pena tener sexo por unas cajetillas.
Cuando conoció al señor Park, pensó que era todo, la vida sería más simple a partir de entonces, solo tendría que tener sexo con él para recibir cosas lindas, recibió una casa hermosa, con todo lo que necesitaba, también recibió un auto y una piscina, sus padres no le hablaban desde entonces, pero pensó que le daba igual, ya estaba hecho, esa era su vida increíble y perfecta que siempre necesito, pero entonces había conocido al sobrino del señor Park, a Chanyeol, un universitario de veinte años, joven, atlético, un pervertido, justo como él.
-Dios, en verdad extrañaba tus malditas tetas.- Chanyeol le dio la vuelta a Baekhyun contra el lavabo, abriendo su hanbok, era la imagen que justo recordaba, sus enromes pechos redondos, blancos, pesados, era como un sueño aquello, así que terminó hundiendo su cara en el medio, presionándolas contra su cara, apretándolas con sus grandes manos, sus lindos y rosados pezones que solo no se erguían por él, tal vez porque Baekhyun estaba distraído, queriendo alejarlo. –Mierda.-
-¿Qué te sucede? No podemos.- Baekhyun logró empujarlo por fin, acomodando sus ropas con mucha prisa, mientras miraba a todos lados para ver que nadie hubiera visto nada, entonces solo terminó peinando su cabello también, mirando a Chanyeol de pies a cabeza, ¿era idea suya o había crecido más? –No podemos, es un maldito funeral. El funeral de mi esposo.-
-Por favor, Baekhyun, nunca te importo mi tío, era un buen tipo, pero realmente no lo amabas, amabas su cartera, alguien como tú debería estar saltando en las esquinas porque ya se quedó con todo. Ahora solo te falta el amante y aquí estoy.-
-Deja de joderme.-
-Todavía no empiezo con eso.- Chanyeol de nuevo avanzó hacía él, sonriendo de lado mientras acariciaba el brazo de Baekhyun, como aquel socio había hecho, aunque Baekhyun parecía más incómodo con él. –Vamos, no te hagas el tímido ahora.-
-¿Por qué eres un imbécil conmigo?- dijo Baekhyun con los ojos llenos de lágrimas, había dejado todo eso en el pasado. –Solo déjame en paz.-
-Ah, ¿ahora quieres que te deje en paz? ¿Recuerdas cuando me pedías que te diera más? Esa fue una semana realmente agitada.- Baekhyun bajo su cabeza, recordando eso, pero no era una mentira, Chanyeol era el sobrino favorito de su esposo, parecía un chico bastante inocente, porque estaba siempre por ahí todo sonriente, luciendo adorable, pero era solo una fachada, la mejor fachada.
Era solo un universitario que vivía con su madre, Baekhyun le ganaba por ocho años, nunca se había metido con nadie menor y que no ofreciera nada, pero había pasado, de la peor manera, Chanyeol había ido a ayudar a reparar algunas cosas de la casa a cambio de poder quedarse una semana ahí, por prácticas que estaba haciendo de su universidad, nada más, pero entonces sucedió.
-Baekhyun, ambos sabemos que lo extrañas, la pasamos bien y hubiera estado bien si no fueras la clase de persona que quiere todo fácil.- Chanyeol terminó acercándose hacía él para poder sostenerlo con fuerza del cuello, Baekhyun llevó sus manos a la muñeca de Yeol, para que lo soltará. –Hubieras podido quedarte conmigo, pero no puedes vivir sin tener una todo en la mano, ¿no es verdad?-
-No, claro que no, no te quería porque follas horrible.- escupió Baekhyun pero Chanyeol sabía que eso era mentira, había hecho llorar del gusto a Baekhyun, así que eso claramente no estaba diciendo la verdad, solo era que había herido su maldito ego, así que estaba encantado con verlo así de terco.
-Sí, por eso terminaste como tres veces de una.-
-Déjame, alguien podría entrar.-
-Entonces deberías empezar a pedirme perdón, admitir que te equivocaste.- Chanyeol volvió a tomarle uno de los pechos, con fuerza, como si masajeará la masa de un pan o algo, Baekhyun apretó los labios para no hacer ruido, tapando su boca con la parte trasera de su mano, mirando alrededor. –Esa vez vaya que me hiciste enojar bastante, te dije que podríamos tener algo y preferiste el pene viejo de mi tío, ¿es mejor que yo? Lo dudo mucho, por algo caíste tan fácil.-
-Parece que te dolió bastante.- dijo Baekhyun, con la voz baja, entrecortada, lo estaba diciendo de manera insegura, indecisa. –Me han follado mejores tipos que tú, creo que herí tu ego.- Chanyeol lo apretó con más fuerza y Baekhyun jadeo, eso le traía recuerdos, pero Yeol lo soltó de golpe cuando alguien paso por la cocina, ni siquiera habían reparado en ellos, pero no podían confiarse, Baekhyun respiro de manera pesada mientras recuperaba el aliento. –No me vuelvas a tocar.-
-Parece que estás urgido por eso, bien podrías escapar, pero sigues aquí, queriendo demostrar un punto, ¿Qué quieres?- Chanyeol volvió a acercarse, Baekhyun no estaba escapando, eso era un punto a su favor, por lo que estaba feliz, orgulloso de sí mismo, porque aún tenía poder en él. –Tú sabes que quiero yo-
-Basta.- dijo Baekhyun, desviando su mirada, junto con su cabeza.
-Entonces vete.- eso era algo que no podía hacer, Chanyeol había sido el primero con quién había estado sin recibir nada a cambio, sin un trato antes, simplemente se había metido con él porque quiso, por lo deseaba, nunca había deseado tanto a alguien, así que había sido un problema, un verdadero problema. –Eso pensé.- Chanyeol volvió a tomarlo de los pechos para tocarlo a su gusto pero de frente, por encima de su hanbok de nuevo.
Podían escuchar a las personas hablando y llorando en la otra sala, pero Baekhyun estaba sollozando contra su mano por otras razones, Chanyeol estaba besando el filo de su escote, la línea más notable, bajando más a su piel, parecía feliz con eso, porque tenía sus ojo cerrados mientras hundía más su rostro, incluso siendo más gentil que antes para poder bajar su hanbok de un solo lado hasta tomar su pezón, como si fuera un bebé necesitando de su alimento, succionando y chupando de manera descuidada, haciendo un montón de ruido. Baekhyun solo estaba perdido con esa imagen de Yeol con los labios pegados a él, sus labios tan gruesos, salivando todo, se sintió a desvanecer.
Se sostuvo con su otra mano del mostrador, incluso sacando más el pecho para que Yeol pudiera sorber todo lo que podía, incluso mordiendo un poco, aunque Baekhyun terminó jadeando, dejando caer su cabeza hacía atrás, eso se sentía bien, había pasado mucho desde que había sentido placer, casi siempre era por compromiso, incluso se ponía a pensar en otras cosas, como, en que iba a comer después de clases cuando estaba en el instituto, pero con Chanyeol su cabeza volaba hasta el otro lado de la habitación, no podía pensar en nada más que en la lengua de Yeol chocando encima de su pezón.
-Joder…- gimió Baekhyun mientras terminaba empujando la cabeza de Yeol contra su pecho, apenas logrando mantenerse de pie, porque sus piernas estaban temblando y cuando se rindieron, Chanyeol lo sostuvo, solo para poder seguir alimentándose de él, aunque sin esperar mucho, porque había terminado arrastrándolo consigo hasta una de las habitaciones vacías de la casa, un pequeño almacén que servía como armario para Baekhyun y su esposo, pero Yeol no se tomó el tiempo para apreciar su alrededor, era lo que menos le importaba en esos momentos.
Termino tomando a Baekhyun de los hombros para poder besarlo y ser correspondido casi de inmediato.
Era lo que habían estado esperando ya desde hacía un tiempo, comenzó desesperado, como ellos sabían, con manos en todos lados, en especial en los pechos de Baekhyun, que Chanyeol no se había detenido en dejar al aire, para volver a tener poder sobre ellos, los que masajeo con fuerza, disfrutando de la lengua de Baekhyun enredada con la suya, mientras todo era saliva escurriéndose por un costado de sus labios.
-Carajo.- Chanyeol se alejó un momento para sacarse el saco, su camisa le quedaba tan ceñida que a Baekhyun se le hizo agua la boca, en especial cuando vio su pecho tan fuerte, tan marcado, no pudo evitar pasar sus manos por ahí, ahogó un gemido, pero Chanyeol le gusto ver sus manos apretar sus músculos, Baekhyun parecía tan ansioso, ahora como él y más cuando paso sus manos por los fuertes brazos de Yeol –Nunca tendrás a alguien como yo nuevamente, ¿lo sabes? Son pocos los raros como yo que gustan de personas mayores.-
-Pensé que era el fetiche de hoy en día.- respondió Baekhyun, alejando su mano cuando Yeol terminó llevando su mano a su pecho, apretándolo de nuevo, le gusto bastante cómo se sentía, ¿a quién iba a engañar? Y puso su mano encima de la de Yeol pero no para alejarlo, sino para que lo siguiera magullando. –Se lo que tengo, Chanyeol.-
-Eres bastante engreído para no ser la gran cosa, lo único que tienes es un hermoso par de tetas y una cara bonita, bastante juvenil, pero de ahí en fuera, tu personalidad es horrenda.-
-Si es tan malo, ¿por qué no me dejas en paz?-
-Porque las otras dos son muy buenas razones.- Chanyeol, sin quitarle su hanbok negro, empezó a alzar las faldas con rapidez, la mirada de Baekhyun parecía retarlo y solo el cielo y él sabían cuando amaba ser retado, Baekhyun había sido un reto ganado hacía un tiempo, pero uno que perdió al final, por eso lo necesitaba tanto y cuando logró colar sus manos debajo y pudo sacar la ropa interior de Baekhyun, sonrió victorioso ante la expresión sonrojada de Baekhyun, no tenía tiempo para formalidades, se lanzó sobre su cuello para poder devorarlo, mientras manoseaba lo que alcanzaban sus manos, había extrañado ese redondo y enorme trasero, se sintió en el cielo al volver a tocarlo y le gusto más como Baekhyun se retorcía en sus brazos, aferrándose a estos mientras empujaba su pecho hacía él y su trasero hacía sus manos, era como la última vez. –Di que lo necesitas, ruega por mí.- se burló en el oído de Baekhyun pero este solo cerró sus ojos, recargándose en su fuerte hombro. –Anda, estabas muy seguro de ti mismo hace un momento.-
-Oh, Chanyeol…- Baekhyun no quería dejar de ser tocado, quería ser consumido, la semana que había pasado con Yeol, solo él sabía lo bien que lo había pasado. –Tócame, tócame más…-
-No creo que lo merezcas, sinceramente no te hubiera venido a buscar si no me gustarás tanto, no eres mejor a una mujerzuela.- Tiró del cabello de Baekhyun, para que alzará la cabeza para que lo mirará a los ojos, esa expresión lastimera le gusto, le gusto más de lo que debería ser correcto. –Te creíste mejor que cualquiera, ¿creíste que el tío viviría para siempre?-
-No, pero…-
-¿Qué esperabas? ¿Qué te dejará en cinta? Tal vez yo debería ser quien te deje en cinta, mi bebé sería mucho más bonito del que te hubiera dado ese viejo, pero te gusta la mala vida, te gusta abrir las piernas por cualquier cosa y eso ciertamente no es mi ideal- los ojos de Baekhyun lo miraban con odio, con deseo, era increíble, no había nadie que pudiera mirarlo así y no querer romperle la boca, pero con Baekhyun, solo quería aprovecharla al máximo, era fascinante. –No eres nada sin lo que te dan los demás.-
-¿Entonces qué crees que debería hacer? ¿Eh? Si, espero que todos me den algo, pero tú no me servías, por eso solo fue sexo.- escupió Baekhyun, sonriendo un poco, aunque temeroso –Si yo solo te gusto por mi cara y mi cuerpo, a mí solo me gusta tu pene, estamos a mano.- Baekhyun era tan malo como él, por eso le gustaba tanto, por eso era el mejor. No le contestó.
Le abrió la boca a Baekhyun y este no se negó, por lo que pudo escupirle dentro de la boca antes de besarlo, Baekhyun se quejó al principio, pero había seguido después de un rato, ambos funcionaban de esa cruel actitud y cuando Yeol profundizo su beso, le gusto sentir como Baekhyun se inclinaba hacía él, colgándose de su cuello y subiendo su pierna desnuda a través de su hanbok, para que Yeol la sostuviera al lado de su cadera.
-¿Chanyeol?- escuchó la voz de su madre en la cocina, ella había ido a buscarlo, pero estaba muy ocupado comiéndole la boca a Baekhyun y refregando su fuerte pecho con el de Baekhyun, presionándose hasta que la cabeza de Baek quedo hundida en algunos de sus abrigos, estaba ocupado, su madre podría volver después. -¿Chanyeol? ¿Dónde se metió ese mocoso?-
-¿No está?- preguntó su tía, pero no se separó por nada de la boca de Baekhyun. –Debería estar por aquí, ¿ya buscaste en el baño?-
-Ya lo busqué, está casa no es una mansión, no hay tantos baños como para que se pueda esconder.-
-Revisa en el patio.- los pasos de su madre y su tía se alejaron y él termino haciendo lo mismo con Baekhyun, le hacía falta el aire y Baekhyun solo terminó pasando su lengua por sus labios.
-Te busca tu mami, Park- se burló Baekhyun con media sonrisa y Yeol le dio otro profundo beso.
-No he terminado contigo, más te vale que luzcas lo suficientemente triste cuando salgas de aquí, me quedaré.-
-¿Qué?- Aquella promesa parecía llena de entusiasmo y sintió mariposas en el estómago cuando Yeol se fue, cerrando la puerta detrás de él y dejándolo en la oscuridad, con sus pensamientos.
Iba a suceder de nuevo.
Chanyeol se encontró con su madre en el vestíbulo, ella parecía molesta con él, y apenas lo vio, le jaló la oreja con mucha fuerza.
-Ah, ¿qué? ¿Qué hice?- se quejó, alejándose de su mamá, sobando su oreja. -¿Qué te pasa?-
-¿Dónde estabas, tonto?-
-Ayudando por ahí, Dios, que intensa.- se quejó, su madre ya se estaba poniendo sus zapatos para irse. –Me voy a quedar un poco más-
-¿Para qué? ¿Le quieres ver las tetas a ese idiota?- su madre no lo entendía, Baekhyun era más que eso, también tenía buenas piernas. –Eres como todos los demás, un animal, ponte los zapatos ahora.-
-Que no me voy a ir, mira, necesita ayuda, te dije que es lo último que haríamos por tío.- dijo Chanyeol, luciendo esa linda faceta que usaba con los adultos, con sus ojos de cachorro y sus labios en un puchero, su madre no se podía resistir a eso, nadie podía, así que estaba jugando sucio, necesitaba quedarse y encargarse de su erección. –Es lo último, de verdad, lo lamento pero necesito esto. Era mi querido tío y yo era su favorito, pero ahora y ano estará más…- casi comenzó a llorar en ese momento, para tratar de que funcionará y lo hizo, su mamá suspiró con pereza y terminó dándole un golpe en la cabeza.
-Nada más a ayudar y ve por la noche a casa, ¿bien? Si no lo haces, te mataré, entonces podrás pasar mucho tiempo con tu tío en el más allá- amenazó su madre, asintió como un niño pequeño y sorbió su nariz, su madre lo golpeó de nuevo. –Y nada de verle las tetas a Byun—
-Que no, ¿cómo podría? Es el esposo de mi adorado tío, es como otro tío.- mintió, claramente, pero entonces su mamá poso su mirada al otro lado de la casa, Baekhyun iba saliendo después de acomodarse la ropa, con la boca hinchada y todo despeinado, sonriendo un poco cuando le daban el pésame, parecía mareado.
-Parece que esta ebrio, es una mierda, no puedo creer que tu tío se casará con un idiota como él, fue por las tetas estoy segura- dijo su madre pero Yeol rodó los ojos.
-Demonios, mamá, parece que la del problema con sus tetas eres tú.-
-¿Me viste cara de pervertida? Nadie decente los tiene de ese tamaño.- su madre suspiró –Como sea, a casa, ¿entendiste? Si quieres seguir con vida después de esto, te quiero en casa temprano.- Chanyeol asintió, le daba igual, con su madre fuera, sería cuestión de esperar.
Su tío era una gran persona, aunque solitaria, estaba seguro de que nunca había tenido una vida sexual plena hasta que se casó por segunda vez con Byun, su primera esposa lo odiaba, ¿y cómo no? La habían cambiado por alguien que estaba en el jardín de niños cuando ellos ya se estaban graduando, era una mierda, pero Baekhyun era justamente la clase de persona que se casaba con tipos como tu tío, ricos, solitarios, idiotas, era la clase de persona que habría sido asaltada en medio de una calle llena de gente a plena luz del día, de eso estaba seguro. Una semana entera se había acostado con Baekhyun sin parar, por toda la casa, con él estando ahí y no se había dado cuenta, le tenía algo de lastima pero ¿qué se le iba a hacer? No pensó que fuera a morir tan pronto y había dejado a Baekhyun en sus mejores años, Chanyeol quería hacerse cargo de eso.
Fui muy paciente, bien decían que lo mejor era para los que sabían esperar, estuvo sirviendo comida, alejando a todos los que posaban sus miradas en el cuerpo de Baekhyun, incluso se sentó a orar un poco, fingiendo llorar, no tenía que parecer sospechoso y sonreía cada que alguien se iba, entre más anochecía, la gente se iba a más montones y Baekhyun solo estaba en una esquina con la mirada perdida pero cuando su mirada se topaba con la de él, entonces le sonreía y sacaba la lengua por sus labios, por fuera y se sentía feliz al ver a Baekhyun sonrojado.
Cuando se fue la última persona que despidió a BaekHyun. La tensión en el aire se hizo enrome, Baekhyun escapo de él para cerrar la puerta de la casa, pero apenas se dio la vuelta, Chanyeol terminó besándolo desesperado, demasiado ansioso pero lo dejo, lo dejo tocarlo, alzarlo hasta el salón en donde lo botó al piso.
-No, aquí no.- gimió Baekhyun, era el lugar donde estaba el altar a su esposo, era una clara falta de respeto, no podían. –Por favor…
-No es que nos esté mirando, no seas un tonto.- Chanyeol le abrió el hanbok por todos lados, pero no se lo quito, solo dejo sus pechos al aire, extasiado, ignorando a Baekhyun y sus quejas, entonces también abrió las telas de sus piernas, descubriendo que Baekhyun no había vuelto a colocarse la ropa interior. –Increíble, sigues siendo un descarado.-
-Tenía calor.-
-Y un mal mentiroso-
Chanyeol acostó a Baekhyun boca arriba sobre el suelo, con sus fuertes brazos no era complicado poder alzarle las piernas, dejando su entrada completamente expuesta. Baekhyun estaba con los ojos hacia arriba, ahí estaba el altar lleno de flores de su esposo, incluso una de sus fotos donde sonreía tan plenamente, cuando estaba en buena salud, pero Yeol solo se flexiono las piernas a cada lado de su cabeza para poder arrodillarse en medio, relamiéndose los labios mientras se preparaba para su festín.
Baekhyun gritó sin pudor con esa invasión de su entrada, Chanyeol había introducido su lengua en su entrada, mirándolo desde abajo, fascinado por su expresión, el olor a flores e incienso eran como algo que lo incitaba, todo eso estaba más que mal, claramente, y por alguna razón lo ponía aún más ansioso. Baekhyun estaba gimiendo como nunca, para él, solo para él, su larga y cálida lengua invadía a Baekhyun sin piedad. Creyó que iba a desmayarse.
-Tócate, quiero que te toques para mi.- exigió en un momento donde se separó y Baekhyun como pudo, llevó sus manos a sus pechos, sus manos estaban temblorosas, así que no podía apretar como Yeol quería. –Eso es, apriétalas bien fuerte- Chanyeol regresó a lamer, paso su extensa lengua por toda la entrada, girándolo para ponerlo de rodillas antes de que volver a lamer. El hanbok de Baekhyun estaba solo rodeando su abdomen, pero nada más, se veía destruido y Baekhyun sentía que su cuerpo quemaba, necesitaba más que eso, pero se sentía avergonzado al ver la fotografía de su esposo.
Chanyeol le interrumpió la vista cuando se paró frente a él, bajándola bragueta de su pantalón de vestir, solo haciendo a un lado su ropa interior, mientras sacaba de ahí su erección para su boca. BaekHyun lo miró desde abajo, ese chico le estaba sonriendo, burlándose, pero solo sacó la lengua y Yeol coloco su glande en está para que lo recorriera todo.
Yeol tomó a Baekhyun de los costados de la cabeza para poder introducir su miembro entero en su boca, sintiéndose satisfecho solo con eso, más cuando llegó a su garganta y Baekhyun tuvo una arcada, sus ojos se llenaron de lágrimas de nuevo, pero lo mantuvo bien, lo contuvo lo mejor que pudo, las gárgaras en su boca, hicieron que Yeol se sintiera a morir, estaba apretando los dientes, pero condujo una de sus manos para poder abrir los botones de su camisa de vestir, dejando su cuerpo expuesto, tenía los músculos de ahí tensos y Baekhyun quiso chillar de gusto, no lo recordaba tan bien en su mente.
La larga erección de Yeol tenía tan buen sabor como la última vez, estaba tan larga y gruesa, perfecta, húmeda y Baekhyun hacía lo mejor posible para no raspar con los dientes, todo era un agrado para la vista, los músculos de Yeol enfrente de él, todo eso engulléndose en su boca, era más que digno que admirar, estaba babeando demasiado. Chanyeol lo sacó de su cabeza, alzándolo, quedando de rodillas frente a frente, sacando su lengua y obligando a Baekhyun a también hacerlo, comenzando una batalla con sus lenguas, llenos de lujuria, empezando a tocarse mutuamente.
Chanyeol masajeaba los pezones de Baekhyun, daba palmadas ahí, pellizcaba y jalaba, Baekhyun estaba clavando las uñas en los brazos de Yeol y ya ahí, estaba apretando sus fuertes músculos, aunque después, Yeol bajo su boca hasta una de sus tetas, succionando como hacía un rato, era una adicción que no había podido dejar.
Baekhyun lo miró mientras le mordía un pezón y jugueteaba con el otro, sonrió con eso, llenando todo de saliva, pronto lo soltó, Baekhyun estaba tan aturdido que se solo se dejó caer de manos al suelo de nuevo, quedando en cuatro, cuando Yeol se colocó detrás de él, alzando su hanbok de nuevo, antes de penetrarlo de una, Baekhyun gritó demasiado alto nuevamente, pero se quedó ahogado su próximo grito cuando Chanyeol lo alzó, solo tomándolo de las tetas.
Era algo inexplicable, no podía concretarse en una sola sensación cuando Yeol lo estaba penetrando desde atrás y lo estaba tocando por el frente, su cabello estaba todo despeinado, estaba desorientado y ya no podía concentrarse en nada más.
-¿Te gusta?- preguntó Yeol, masajeando sus pechos, abriéndolas, juntándolas, estaba haciendo lo que quería. –Mierda, debe gustarte tanto, dilo en voz alta.-
-S-Sí, sí…- Baekhyun dejo caer su cabeza hacía enfrente, solo así podría correrse.
-Me gustas tanto, Byun.- le gimió al lado de su oreja –Me encantas, eres tan lindo, me encanta tu sucio cuerpo, tu maldita boca, este rico culo que tienes.- Baekhyun cerró sus ojos con fuerza, algo debía estar mal con él al gustarle que Yeol le hablará así con su ronca voz. Pero lo dejo, incluso le ayudo a empujarse mientras su cuerpo era tratado con brutalidad, sus gemidos entrecortados salían de su boca queriendo hilar palabras, pero no podía, aquellas brutales penetraciones lo estaban agitando demasiado. –Debiste ser mío, Byun, tenías que ser mío, pero solo seguiste tu maldita comodidad.-
-Ya, no digas eso…- Baekhyun habló como pudo.
-Debiste ser todo mío, yo te hubiera dado una buena vida, maldición.-
-¡B-Basta…!
-No pensaste bien las cosas, claramente, ahora tienes todo libre, casa, un auto, un jardín, dinero, pero no tienes quien te parte el culo y dudo mucho que vayas a conseguir a alguien como yo, así de bueno, solo quedó yo, así que deberías empezar a portarte mejor, no eres el único caza fortunas interesado en el país y ya no eres tan joven.- Termino empujando a Baekhyun de nuevo al suelo, mientras Chanyeol se acomodaba de su cintura, sosteniéndolo ahí, encajando los dedos en su abdomen y colocando un pie en el suelo, logró así para poder empujarse.
Baekhyun sonrió enfermó por la sensación, nunca se había sentido así, Chanyeol era único, era el mejor, era como ningún otro, no habría nada más.
-¿Cómo es que siendo tan fácil sigues estando tan apretado?- la penetraciones de ChanYeol eran más fuertes, profundas, BaekHyun sentía sus pechos rebotar. Yeol expandió sus nalgas viendo el hermoso orbe rosado siendo penetrado por él, le gustaba como escuchar la hebilla de su cinturón se agitaba. Continuaron en medio de gemidos hasta que sin notarlo, Baekhyun estaba encima de él, rebotando con sus enromes tetas agitándose a todos lados, sosteniéndose del marcado abdomen de Chanyeol, con la saliva escurriéndose aun lado de su boca.
Se sentía tan bien tener el miembro de Yeol dentro de él, mordía sus labios cuando podía, giraba su cintura en círculos mientras Yeol le acariciaba los muslos.
-Me encanta está posición, tus pechos rebotan tan lindo.- dijo Yeol, apretando los dientes y arrugando su nariz mientras Baekhyun se agitaba por la intensidad con la que se penetraba. –Mierda, me voy a correr.-
-¡S-Sí, por Dios, yo también, joder…!- el vientre de Baekhyun sintió un hormigueo ya estaba listo para terminar, jadeo un par de veces de manera más aguda, larga y alarida, antes de terminarse corriendo, dejándose caer sobre Yeol, cerrando sus ojos mucho más tranquilo, mientras Yeol lo tomaba del trasero y se empujaba un par de veces más, con más fuerza, hasta que se enterró en el fondo y se corrió en el interior de Baekhyun, lo escuchó gemir de nuevo, pero lo terminó besando en su rostro, nada sucio, Baekhyun terminó aferrándose a su cuello. –Te extrañe.- admitió Baekhyun.
-Ya lo sé y como no, mi tío debía tener el pene del tamaño de un pulgar.- se burló Chanyeol, aunque Baekhyun se levantó un poco para poder mirarlo, pero sus pechos quedaron en la cara de Yeol, lo que lo hizo sonreír y extendió su lengua para lamer.
-No debes decir eso, Dios…-
-Ya no tienes que fingir que te gusta, demonios.- Chanyeol lo estaba ignorando, estaba hablando con la boca llena, con su pezón en la boca, mientras lo miraba a la cara. –Ya puedes decir que él único que te ha llenado bien soy yo.-
-Pervertido.- dijo Baekhyun, pero lo siguió dejando chupar, cerrando sus ojos y apretando los labios, disfrutando de eso. –Si sigues haciendo eso, saldrá leche de ellas.-
-Entonces debería seguir, si es la mitad de dulce que tu culo, será lo mejor, dejaré el café por ti.- Baekhyun no pudo evitar sonreír y reírse, Chanyeol podía cambiar su humor así de fácil, así de sencillo. –Hay muchos chicos y chicas en mi universidad, pero mierda, ninguno tiene pechos así.- succionó de nuevo. –Aun no terminó, la última vez duramos una semana, creo que puedo hacerlo de nuevo.-
-¿No tienes que regresar a casa, niño de mamá?- dijo Baekhyun hasta que gimió cuando Yeol, sin salir de él, cargándolo y sosteniéndolo por el trasero, mientras empezaba a andar con él hacía el segundo piso de su casa.
-Este niño de mamá, te hará gritar más que antes.- Baekhyun se abrazó a su cuello, todo eso era bueno, increíble, le encantaba ChanYeol, más que nadie y vaya que había cumplido esa promesa, Baekhyun se sintió arder toda la noche, Chanyeol era salvaje, despiadado, se sintió tan bien pero una semana después, los pechos le dolían.
Se había tenido que poner un montón de camisetas flojas para no rozarlos, incluso si se agachaba, le dolía, entonces terminó sobándolos con cuidado todas las noches, para ver si así dolían menos, pero joder, Chanyeol tenía una obsesión para tirar de ellos como si no fuera nada, tenía los pezones rojos e hinchados, pero al menos Yeol estaba yendo a visitarlo, la casa no se sentía tan vacía como pensó que se sentiría después de enviudar.
Pero un día mientras regaba todo el jardín, inclinándose con sus rosas, sintió arcadas, eso debía ser una jodida broma.
Baekhyun pensó en sus opciones cuando estaba mirando esa prueba de embarazó sobre la mesa, estaba pensando en qué demonios iba a hacer, Chanyeol era un mocoso que ni siquiera había acabado la universidad aun, toda la familia de su esposo lo odiaba, o al menos la mayoría y un bebé, iba a ser algo que no iba a poder sobrellevar solo, estaba solo en ese mundo, su familia no le hablaba, la otra familia ni hablar, así que estaba bajando su cabeza negando y otra vez, regañándose a sí mismo, porque se decía, “¿Qué esperabas?” no había tenido cuidado y cuando alzó su cabeza, las dos líneas rosas evidenciaron lo obvio.
Un bebé, su bebé era de Park Chanyeol.