1. Heneadie
Su abdomen se contrae repetidas veces, los dedos de sus pies de enroscan con fuerza y sus piernas se tensan mientras él no puede dejar de jadear intentando tomar aire. Su mano sigue yendo a la misma velocidad a pesar de ello, se siente bien. El cosquilleo abdominal persiste y por supuesto, los gemidos en el video que sigue mirando continúan sin cesar.
El semen cae, manchando su mano y un poco del retrete del baño que, al caer en cuenta, rápidamente limpia con un pedazo de papel, encontrándose aturdido por lo que acaba de suceder.
"¿Pero que... carajo?" Pronuncia en un hilo de voz.
¿Qué lo llevó a pajearse con el video porno de su compañero de clases?
Recapitulemos un poco.
Oh Sehun, estudiante de universidad.
Está completamente seguro que lo que tiene de encantador, lo tiene de calenturiento.
Porque vamos, solo hay dos cosas que como joven, Sehun disfruta mas que nada en esta vida:
Comer brochetas de cerdo y masturbarse.
Simplemente no puede evitarlo, es un desestrés que justifica constantemente necesitar. Y por supuesto que no lo hace solo a base de imaginación. Ve porno. Decir que lo adora sería exagerar; pero no puede hacerlo si no lo mira; simplemente le gusta.
Su aplicación de confianza es twitter, porque a pesar de todo, el teme llenar de virus troyanos su celular.
Que llorón.
Desde que cortó con su novio Baekhyun, de un grado arriba, está altamente seguro que tiene frustración sexual muy severa. Pero no tiene ganas de enrollarse con alguien en este momento... al menos eso pensaba.
Esa noche, mientras se preparaba para dormir, rascó su pelvis y acomodó su pantalón. Una cosa llevó a la otra y con ello nos referimos a tomar asiento en el retrete y seleccionar su perfil de twitter preferido para comenzar con la acción.
Mientras elegía un buen video para iniciar, vio algo inusual.
"Pffft, se parece a Jongdae de la clase nueve."
Pensó al aire observando el video y continuó. Pero algo le hizo detenerse mientras bajaba, al darse cuenta de lo que había visto y seguía pensando. Entonces subió de golpe sin poder creerlo.
"Ese... es Jongdae de la clase nueve."
Su corazón se detuvo un momento, el abdomen se contrajo del sentimiento tan extraño que le estaba provocando mirarlo allí, en el ángulo en el que la cámara permitía verlo hacia abajo. Las piernas abiertas, una mano cubriendo su boca temblorosamente, que, ni siquiera lograba acallar los gemidos necesitados que salían de sus labios mientras movía con necesidad creciente el dildo rosado en su agujero.
Miró el nombre de la cuenta: @heneadie.
Y todo se volvió diferente.
"Maldito Kim Jongdae."
Murmuró en la cafetería de la escuela mientras observaba con mucho, mucho coraje al muchacho a dos mesas enfrente, sentado con su amigo Chanyeol, hablando seguramente sobre Yu-Gi-Oh ! o el multiverso de Marvel.
"¿Estás bien, Sehun?"
"Cómo puedes andar con esa cara de inocencia, como si nada."
Siguió. Jongdae estaba saludando a otro compañero, a quien había prometido ayudarle con la tarea.
"Sehun."
"Nadie puede ser tan jodidamente caliente y tierno al mismo tiempo, pero ya verás, heneadie."
"¡Oh Sehun!"
Gritó.
"¿¡Qué? ahora qué mierda hay, Minseok!?"
El de ojos gatunos hizo una mueca de indignación.
"Te iba a decir que si vas a seguir apuñalando tu estupida ensalada con puré como un maldito desquiciado, te alejes. Estas ensuciando todo y me da asco."
"¿De qué estás..." Volteó a ver su bandeja.
En efecto, la mesa ya estaba algo sucia por haber atentado contra su platillo intentando asesinarlo, como si del pecho de Jongdae se pudiese tratar.
"Oh, je. Discúlpame." Sonrió avergonzado, limpiando y moviendo su tenedor en el plato con más calma. "Ya me calmé."
"Pues más te vale." Sentenció. "¿Y qué fue todo eso?"
"Nada, es solo..." Sehun se mordió la lengua. "Nada importante, divagué."
Minseok suspiró.
"Cada día más esquizofrénico."
Sehun sonrió para que su amigo guardara silencio de una vez, volviendo a dirigir la mirada hacia la mesa de hace un rato.
Jongdae ya no estaba, seguramente se había ido a la biblioteca a ayudarle a varios compañeros con sus tareas.
Pero aunque estamos haciendo parecer a Jongdae como una especie de celebridad pacífica, no es nada parecido. No es una figura de la paz mundial en la escuela, como Malala o algo así.
De hecho, Jongdae es más bien, alguien no tan conocido, pasando desapercibido al juntarse con los chicos que prefieren leer cómics a jugar algún deporte. Aún así, al ser tan accesible, era común que le pidieran la tarea o ayuda en algún proyecto.
A pesar de todo, era un chico que daba bastante ternura en primera instancia.
No es amigo íntimo de Sehun, simplemente comparten mesa banco en clase de diseño arquitectónico y eso es todo. No son enemigos ni son indiferentes; digámoslo, se tienen cordialidad y ya.
Es por eso que al muchacho de cabello azabache le costara muchísimo trabajo asimilar la relación entre el personaje que el bajito mostraba en la escuela y el que había visto la noche anterior en twitter.
Aún no era capaz de entender como es que alguien, especialmente Kim, pudiera ser tan... erótico y verse tan delicado al mismo tiempo.
Su mente necesitaba explicaciones y su pene necesitaba follarlo.
Ambas necesidades con urgencia, no sabía cuál debía ser primero.
"Para el cierre de esta unidad en tres semanas, van a diseñar los planos exactos para una construcción cualquiera." Indicó el profesor en clase.
Sehun tenía un ojo en el gato (Jongdae) y otro en el garabato (la pizarra) intentando concentrarse, aunque le resultaba bastante complicado dejar de mirar al gato en cuestión. ¿Kim siempre había tenido ese olor a loción dulce? Era agradable.
"Llámese puente, rascacielos, carretera o molino. Los planos deben ser exactos. Como es mucho trabajo, el proyecto será en parejas; observen la persona a su lado, con él o ella trabajarán lo que resta de las dos semanas de unidad, en su proyecto."
"Hey, Sehun. ¿Que te gustaría planificar?"
Sonrió.
"¿Eh?" Preguntó desorientado, saliendo de su trance. "Bueno... ¿Qué se te ocurre a ti?"
Por ahora, le toca fingir demencia, sentándose a su lado en clase de en lo que lo escucha participar y tararear esas canciones tan pegajosas de Red Velvet mientras hace sus diseños sobre la mesa. Poner los planos cerca de él rozando sin querer su hombro con su brazo y ponerse de acuerdo para el proyecto que van a diseñar.
Jongdae quiere una casa, Sehun un puente en medio de la selva tropical. Una difícil planificación si desean juntar ambas ideas.
Mientras, en su casa, no puede evitar esperar con ansias la noche para encerrarse en el baño y ver los videos de su compañero, listo para tocarse.
Incluso comenzó a seguirlo. Ya parece serio ¿eh?
Nuevamente está moviendo sus caderas en reacción a las corrientes eléctricas por todo su cuerpo, imaginando que lo está tomando todo de Jongdae, hasta liberarse en su mano y dar una gran bocanada de aire para después de pausar el video antes de que aquellos sonidos eróticos vuelvan a levantarle el amigo.
Se estaba volviendo adicto a los videos porno de Jongdae, parece un problema. Y antes de que su moral le atacara con una bofetada directa, se quedaría tendido sintiendo el cuerpo adormecido después de su orgasmo.
Quería estar entre las piernas de Kim, lo deseaba. Y es por eso que quizá, verlo en la escuela como si no hubiese subido un video en la madrugada, lo estaba torturando.
"Es mas fácil si lo trazamos de la primera manera, mira ¿Tienes tu regla T?" Silencio. "¿Hey, Sehun?"
Jongdae movió su mano frente a su compañero de mesa, quien tenía los brazos cruzados y la cabeza gacha, cubriendo sus ojos con unos lentes de sol. Al no recibir respuesta, le quitó los lentes y lo encontró dormido, en ese momento, soltó un ronquido.
"Ay, por amor de..." Le dio un golpe en la cabeza con la fuerza exacta para hacerlo despertar. "Debemos terminar esto para dentro de tres días, hay que darnos prisa." Sentenció, mientras el recién despierto sobaba su cabeza.
Ha pasado ya semana y media desde que comenzaron a hacer el proyecto y aún les faltan los trazos finales.
Ustedes dirán ¿dos semanas para hacer los planos de solo un escenario? Y bueno, la verdad es que a ambos muchachos les gusta llevarlo con calma.
Por calma me refiero a posponer el trabajo, pasándosela juntos en el jardín de la escuela mientras comen o platican. Descubrieron que tienen más en común de lo que pensaban.
La verdad es que se habían hecho cercanos en esas dos semanas. Ya eran más que amigos de clases. A Jongdae le agradaba muchísimo Sehun por su personalidad espontánea. Y Sehun se quería follar con más ganas a Jongdae.
Es decir, claro que le agradaba, era inteligente, lindo y divertido, pero era aún más follable.
Lo cierto es que desde que comenzaron su amistad, el problema de Sehun con los videos porno del castañito sonriente se había vuelto prácticamente ya una obsesión severa. Se masturbaba al menos dos veces al día, y como Jongdae no dejaba de subir contenido nuevo, el alto no podía dejar a un lado su fijación.
Las notificaciones en twitter estaban encendidas desde el día uno, cada vez que Kim soltaba algún twit, Sehun lo veía dos horas después, justo cuando la notificación timbraba.
Esto ya era un problema severo, pues montar todo este teatro estaba acabando con su estabilidad y sus horas de sueño. La noche anterior se había quedado despierto hasta tarde por ver los videos de Jongdae nuevamente; esto era algo que incluso a él le estaba preocupando.
"Ah, sí. Lo siento, no dormí anoche." Bostezó. "Regla T ¿verdad?"
Reafirmó, sacando de su mochila la enorme herramienta de trabajo para prestársela a su compañero.
El de facciones gatunas le sonrió en respuesta y comenzó a trazar lo que quería mostrarle, justo para terminar el puente a las orillas de la casa, en medio de la jungla tropical que habían planeado. Pero algo dentro de Sehun no podía concentrarse completamente en el trabajo, estaba inmerso en el cuerpo de su amigo.
"Estaba pensando, en que después de clases iré a la tienda de mangas. Ya salió el nuevo tomo de Jujutsu Kaisen y lo necesito en físico." Dijo Oh, observando al más bajo de forma sugerente, como si quisiera comérselo.
"Pero vas al día con el manga en digital." Rió, sin percatarse de que lo estaba observando tan detalladamente.
Los pantalones marrones que Jongdae traía puestos no eran ajustados y su camisa tampoco lo era. Por el contrario, vestía siempre muy holgado, no marcaba su figura; solo podía vérsele simplemente delgado. Y aún así, Sehun podía ver la curva prominente de su cintura, la forma de sus muslos anchos y sobre todo, de su respingado trasero; como si pudiera verlo a través de la ropa.
Sus piernas se miraban de una forma increíble en la posición sobre el banco, como para apretarlas y marcarlas. Lo cierto es que Jongdae tiene piernas atractivas; aunque se verían mejor sobre los hombros de Sehun, claro.
Porque había visto tantos videos, que juró haberse aprendido el cuerpo de Jongdae.
Relamió los labios.
"Sí, pero mi colección de manga en físico opinan muy distinto." Rió, y Kim también lo hizo.
Volteó a mirarlo, una ceja arriba con una sonrisa medianamente curveada; le observaba con cariño y diversión.
"Eres increíble, enserio." Reprochó. "Iremos después de clases entonces." Terminó el tema.
Y es que desde que eran amigos, Sehun no tuvo vergüenza de mostrarle por primera vez a alguien su afición hacia el anime. Jongdae hablaba de ello muy abiertamente, así que pronto se sintió en confianza.
De todas formas, sabía que Sehun no iría a ninguna parte otaku sin él. Además, para ser sincero, amaba tener la atención de Sehun.
No era alguien ciego o tonto; tener la atención de alguien tan popular como Oh le hacía sentir increíble. Era guapo, divertido, casi un ícono atlético en la escuela y además ya tenían la cercanía como para confiarse secretos.
Aunque hay algo que no cree que pueda contarle jamás.
"¡Mmgh! A-ah..." El sonido húmedo que su cuerpo provocaba era complemento de la melodía erótica que salía de su boca. Arqueaba la espalda cada vez que un escalofrío recorría su columna y solo entonces, comenzaba a mover más rápido los dedos dentro de su agujero, abriendo más sus piernas y cerrando sus ojos.
"Ay... me voy a... ¡mmgh!"
Y así, sin necesidad de tocar su miembro, llegó a su orgasmo, manchando su abdomen de la esencia blanquecina, poniendo una mano en su pecho para recuperarse de su reciente extasis. Sabe que la cámara dejará de grabar dentro de poco y no se preocupa, lo editará después.
Así, después de que la sensación de adormecimiento pase, se levanta y mira a la cámara, sonríe ligeramente y luego de recortar la toma y el final, exporta el video, listo para ser twitteado.
Definitivamente lo hará mañana en la mañana y no ahora como acostumbra hacerlo, está demasiado cansado como para esperar a que el video se suba.
Jongdae había comenzado a hacer videos porno hacía un año, y le encantaba hacerlos. Logró conseguir seguidores rápidamente y los comentarios que recibía diario lo motivaban a subir videos cada dos días al menos.
Todo comenzó porque un ex novio le pidió una foto, pero sabía que el tipo solo jugaba con el. Aún así la tomó, y la foto salió tan espectacular que pensó que no solo él debería verla, así que la subió.
Los videos comenzaron tiempo después y su ex novio nunca lo supo. Cortaron quizá a los dos días, pero eso no importaba ahora. Jongdae tenía lo que creía, le hacía sentir lleno: aprobación y seguidores.
Desde luego, a pesar de ello, no era algo que le causara orgullo mencionar al aire, nadie lo sabía. Solo él y sus seguidores.
Y así seguiría siendo.
"Minseok y Kyungsoo estarán vendiendo brownies y galletas en el bazar de hoy. ¿Te gustaría ir a probarlos?"
"Claro, vayamos después de clase, le diré a Chanyeol." Sonrió. Sehun asintió. "¿Me prestas tu teléfono? Es que ya no tengo batería. Le tomaré foto a unas cosas y usaré la calculadora."
"Claro que sí." Extendió el teléfono desbloqueado. "Iré al baño. Anunció, levantándose de la mesa con una sonrisa y salió del salón.
Jongdae tranquilamente siguió el trabajo, tomando fotos de los apuntes por si se perdían y después empezó a usar la calculadora, tomando las medidas de sus planos y haciendo cuentas de la escala solo para asegurar que todo estaba en orden.
Entonces, el teléfono de Sehun mostró una notificación de twitter, pero como Kim no es chismoso, simplemente decidió ignorarla. Hasta que comenzó a estorbar en el plano de la pantalla superior.
Cuando leyó la notificación, sintió como la presión se le bajó, la sangre cayó hasta sus pies y comenzó a sudar frío. Pronto sintió náuseas.
"@heneadie ha twitteado un video."
"Las notificaciones de twitter llegan dos horas después de la publicación." Se dijo entre dientes y soltó el teléfono.
"Ya llegué. ¿Cómo vas?" Anunció la persona quien menos quería escuchar. "Estás pálido, ¿te sientes bien?"
"Eh, bien, estoy... sí, bien." Contestó apenas, intentando salir del trance. "Ahí está tu teléfono y ya terminé de comprobar la escala. Debo irme."
"¿Qué pasa?" Preguntó, preocupado. "Vamos a la enfermería." Se acercó, pero el castaño le apartó la mano con algo de impotencia.
"¡No!" Ambos quedaron estáticos por la reacción, rápidamente Jongdae tomó sus cosas y salió corriendo del salón.
Sehun no comprendió y quedó totalmente confundido, hasta que desbloqueó su teléfono y la notificación volvió a saltar. Entonces también comenzó a sentir el frío dentro de su cuerpo.
"Oh, santa mierda."
Jongdae graba videos porno para twitter desde hace un año. Adora la atención que recibe, porque para sus fans es alguien muy atractivo.
Pero a pesar de lo mucho que le gusta, es un secreto. Puesto que no es algo que le cause orgullo mencionar al aire. Y su compañero de clases no debería recibir notificaciones de su cuenta, le incomoda, y le asusta.
Nadie debería saberlo.
Solo él y sus seguidores.
Ahora, solo él y Sehun.
Y así seguiría siendo.