SÓLO UNA NOCHE

Summary

Ellos eran dos desconocidos que habían decidido ahogar sus penas en aquel bar buscando sólo un poco de compañía, y terminó siendo la mejor noche de pasión de sus vidas. No hubo un adiós, ni un hasta pronto, ni siquiera una promesa de un próximo reencuentro, entre menos supieran el uno del otro, mejor. Cada uno seguiría con sus vidas ese fue el acuerdo, todo marchaba perfecto hasta que por azares del destino, volvieron a reencontrarse de la manera más inesperada. ✨ Historia Original ✨ TS ✨ Pareja Principal Kookmin ✨ Contenido Homosexual ✨ Contenido adulto / maduro ✨ Género drama, mpreg, romance, erotico ✨ No copiar ni adaptar sin mi permiso total o parcialmente

Status
Complete
Chapters
3
Rating
5.0 10 reviews
Age Rating
18+

CAPÍTULO UNO


—¿Ésto es lo que realmente quiero? - me he preguntado en voz alta por undécima vez frente al espejo. Y la respuesta siempre es... ¡NO!

¿A quien pretendo engañar?, no quiero ser el sucesor de mi padre en la empresa, ni siquiera me gusta mi trabajo. Es más, creo que hasta lo odio por completo.

Estoy cansado de fingir ante todo el mundo que soy el hombre modelo y un hijo ejemplar. Estoy cansado de fingir ser alguien que no soy.


Estar en casa me agobia, mi padre sólo habla todo el tiempo de trabajo, en cambio mi madre, no hay día que insita en que ya es tiempo de pedirle a mi novia de toda la vida que se case conmigo.


¡Por el amor de dios...! ¡soy gay...!


No puedo creer que sea tan difícil para ellos aceptar mis preferencias, les he mandado mil sañales y tal parece que se niegan aceptar quién soy en realidad.


Me siento mal por Lalisa, porque ella no tiene la culpa de nada. Sus padres y los míos nos comprometieron en matrimonio desde antes de nacer, y hoy a mis veinticinco años, mi vida es una completa miseria.


Necesito salir de éste encierro que me ahoga y me asfixia, deseo salir para gritar a los cuatro vientos como me siento en realidad Pero... Soy tan cobarde, que siempre me quedo callado.


—Mira, hijo... Creo que este anillo es perfecto para Lisa. - mi madre me ha dado una hermosa joya familiar, y yo sólo puedo esbosar una dolorosa y fingida sonrisa.


—Es muy lindo, estoy seguro que le encantará. - me limitó a decir de la forma más patética de la soy capaz.


—¿Cuándo quieres que hagamos la fiesta de compromiso? - mi madre pregunta feliz, mientas siento como el alma se me va del cuerpo.


—Pronto... - me limitó a responder o de lo contrario me rompere en mil pedazos.


Mi madre me mira con esos ojos anhelantes, mientras mi padre sigue hablando con algunos socios sobre futuras fusiones.


El ambiente en ésta casa es tóxico, necesito salir, necesito vivir un poco, ser hijo único con tantas expectativas puestas sobre mí me está matando lentamente.


Necesito empezar a vivir mi vida a mi manera, sin ocultarme, siendo quién soy en realidad. Necesito hacerlo, aunque sea sólo por esta noche. Solo por hoy, deseo disfrutar por completo a mi antojo. De lo contrario, no creo que sobreviva otra noche con esta situación.


—¿A donde vas hijo? - mi madre y sus incesantes interrogatorios cómo si yo aun fuese un crió de seis años.


—Saldré con unos amigos - miento. Lo que menos me interesa es tener a mi lado a gente aduladora tratando de ganar un poco de atención.


Sin esperar más, tomo las llaves de mi lujoso R8 cromado y salgo sin ningún destino en especifico, no sé cuánto tiempo llevo conduciendo, el largo viaje en carretera me ha relajado bastante diría yo. Ahora estoy cansado y bastante sediento.


Esto era justo lo que necesitaba, salir para desconectarme de todo.


Necesitaba dejar a un lado lo que me asfixia y me mata lentamente. Y si, eso incluye a mis controladores padres, los amigos indeseables, el celular, la casa, pero sobre todo a mi linda y perfecta novia de manita sudada. Porque a pesar que Lalisa y yo hemos sido novios de toda la vida, jamás hemos tenido relaciones.


Lo he intentado, juro por dios que lo he intentado. y aunque ella es la mujer más hermosa y perfecta del mundo... Simplemente no he podido hacerlo. Ni siquiera para ocultar mis verdaderas preferencias, así que - siempre termino justificándome con una excusa patética.


Ella es un amor de persona. Siempre sonríe y jamás juzga, tampoco hace reproches. Nunca me exige más de lo que puedo dar y eso me rompe el maldito corazón. Porque no estoy siendo honesto con ella y la verdad es que Lalisa se merece un hombre que esté dispuesto a darle el mundo entero.


Por desgracia, ese hombre no soy yo.


Aún voy manejando perdido en mis pensamientos cuándo a lo lejos, veo algo que llama mi atención, se trata de unas llamativas luces color neón anunciando el nombre de un bar.


No debería tomar y conducir, eso es muy irresponsable de mi parte, pero sólo por hoy quiero vivir y sentir al verdadero yo, aunque sea por esta noche no quiero fingir ser alguien que no soy. Así que esta noche pretendo tomar aunque tenga que dormir en el carro o en aquel hotel que se ve al final de la avenida.


No lo pienso dos veces y tomo la decisión de ir primero al hotel, para mi buena suerte, hay habitaciones disponibles, aprovecho y dejo el carro para ir al bar caminando.


El trayecto es ridículamente corto, no hice ni cinco minutos, al entrar pude sentir la buena vibra. El bar está a reventar, hay buena música, ni se diga el buen ambiente.


Voy directo a la barra, necesito tomar algo fuerte y pido un whisky en las rocas, mientras me siento en uno de los taburetes.


A unos pasos de donde estoy hay un grupo de chicos bastante ruidosos, al parecer están celebrando, y no puedo evitar emitir una triste sonrisa porque desde que tengo memoria, jamás me he visto así de feliz o sonriente como lo están ellos en este momento...


Y caigo en cuenta de lo patética que es mi vida.


En cuánto el barman sirve mi trago, de inmediato pido otro, sólo por hoy deseo poder tomar libremente y ¿Porqué no? Ahogarme en alcohol sin que nadie me critique, me lo prohiba, o de plano... Me busque una clínica de rehabilitación, cómo lo han hecho mis padres últimamente cada vez que me ven con un trago en la mano.


—Hola... ¿Quieres unirte a nuestra mesa? - el exceso de ruido no me deja escuchar quién me habla y empiezo a buscar el origen de la voz


Cuándo volteo hacía la persona que me está hablando, siento como se me ha secado la boca. Estoy seguro que he puesto una cara de asombro ya que él sólo sonríe.


—¿Disculpa? - preguntó amablemente porque no había escuchado lo que decía.


—¿Qué si quieres unirte a nuestra mesa? - me repite más cerca de mi oreja y su cálido aliento me produce un delicioso hormigueo haciéndome sonreír.


—¿Puedo invitarte un trago? - pregunto y él asiente mientras me compensa con una hermosa y coqueta sonrisa.


—Soy Jimin... - dice sonriente


—Encantado de conocerte, Jimin. Soy Jungkook - veo que se recarga sobre la barra para pedir una bebida y con ese acto me regala una de las mejores vistas que he tenido en mi vida.


—¿Porqué estás tan solo? - pregunta curioso.


—No lo sé... Necesitaba salir y tomar un trago y pues... Aquí estoy. - él se muerde el labio. Estoy seguro que ni de broma se ha tragado mi patética respuesta.


—Genial... Entonces ven y únete a nosotros, te hará bien un poco de compañía - toma mi mano y cómo si fuera un pequeño cachorrito perdido voy detrás de él sin protestar.


Al llegar a la mesa, descubro que es la misma que había visto cuando llegue, pero él no estaba hace rato cuando todos cantaban y bebían haciendo un gran escándalo.


Después de platicar un rato con todos los que están en la mesa, Jimin me vuelve a sonreír y sin esperarlo toma mi mano.


—Ven, baila conmigo - dice mientras me lleva casi arrastras a la pista de baile.


En mi vida he bailado y siento que estoy haciendo el ridículo en medio de la pista, y tal parece que él se da cuenta, más sin embargo, no se ríe, ni tampoco hace ningún comentario mal intencionado.


Todo lo contrario...


Jimin simplemente enrozca sus delgados brazos alrededor de mi cuello y por instinto, llevo mis manos hacia sus caderas que se mueven sin parar de un lado a otro.


Así duramos un buen rato hasta que escuchamos que el Dj cambia el ritmo de la música, ahora es más sensual y sin pensarlo atraigo su cuerpo hacía el mío. Jimin sonríe satisfecho con mi atrevimiento.


Ahora, se ha soltado de mi agarre y cambia de posición pegando su espalda contra mi pecho, y yo emito un leve jadeo al sentir como se frota contra mi ya despierta erección. De nuevo lo tomo de las caderas mientras nos movemos al compás de la música disfrutando al máximo aquel delicioso y desinhibido contacto.


Mientras él sigue con su erotico y sensual baile, yo me acercó con cautela a su cuello, de inmediato, él me da el acceso para que lo pruebe. El sabor de su piel es dulce mezclado con lo salado de su sudor.


Está deliciosa y afrodisíaca mezcla, más sus movimientos sensuales están empezando a causarme estragos en todo el sistema...


De nuevo, se gira para quedar frente a frente mientras continuamos con nuestro espectáculo, y por primera vez, lo estoy disfrutando en su máximo esplendor.


Jimin es brutalmente atractivo, sólo es unos cuántos centímetros más bajo que yo, tiene un cuerpo delgado pero muy bien proporcionado. Su cabello rubio resalta con sus ojos avellana y su pecaminosa boca me pide a gritos que la devore.


Tal parece que Jimin puede leer mis intenciones porque entre abre los labios haciéndome una atenta invitación para que los pruebe y con gusto lo hago.


Chupo y saboreo a mi antojo mientras él me da acceso total para explorar su cavidad a mi antojo. En ningún momento hemos dejado de bailar en la pista y eso hace aún más erotico nuestro beso.


Pero en cuánto empieza a faltar el aire, tengo que separarme a regañadientes, y veo como él se ríe de la manera más coqueta que jamás haya visto.


—Eso fue fantástico... - dice con un brillo especial en sus hermosos ojos.


—Si que lo fue...


Ese ha sido por mucho el mejor beso que haya tenido en toda mi vida, y me ha dejado con ganas de más. Ganas de probarlo por completo. Pero no me atrevo ni siquiera a proponérselo.




Besitos con love. Dolly ❤️