Joderla bien •ChanBaek•

Summary

❝Donde ChanYeol le regala el mejor regalo a su mami en el día de la madre.❞ 𝑨𝑫𝑽𝑬𝑹𝑻𝑬𝑵𝑪𝑰𝑨𝑺 ↬Boypussy ↬Dirty Talk ↬Incesto ↬Smut ↬Contenido adulto y sensible. Si no te gusta este contenido te pido amablemente que te retires, por favor no denuncies. ¡Adaptación autorizada. Todos los creditos correspondientes a @ssempai6jjk en Wattpad!

Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

1/2

Byun Baekhyun ; 36 años ; rubiecito

Park ChanYeol ; 19 años ; peli-negro

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Su traviesa lengua no dejaba de joder el piercing que atravesaba su labio inferior, mientras que desordenaba sus negros cabellos. Estaba en clases, y aunque el vejestorio de su profesor de biología estaba explicando, su conciencia sólo podía estar pensando en la adorada persona especial que hoy era su día.

Hoy tenía el agrado de decir que para ChanYeol era un día especial, hoy era el día de las madres. Muchos hijos habían comprado con anterioridad sus regalos para dárselos al final del día, pero el peli-negro no tenía el mismo pensamiento. Él no quería entregarle un ramo de flores que se marchitaría, tampoco un pastel que duraría unas mordidas, y tampoco unas palabras que olvidaría.

Su preciosa madre no quería eso, y ChanYeol lo sabía. Aunque al comienzo se negara, siempre terminaba sintiéndose necesitada de aquello que sólo su hijo podía entregarle. Dios, sí.

Una socarrona se dibujó en aquella mandíbula marcada, y trató de enfocar su vista en su profesor, pero era inútil cuando en su mente recordaba a su madre gimiendo su nombre.

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Un par de magdalenas, pasteles, y rosas decoraban la mesa familiar, y por otro lado estaba el padre de familia besando a su madre. ─ ¡B-basta, cariño!... también te amo. ─ Manifestó entre risas el rubio tratando de detener al señor Park, mientras que frente a la pareja se encontraba un moreno recién llegado de la facultad.

Su camisa blanca con un par de botones desabrochados, y sus pantalones rotos que se ceñían a sus fuertes muslos atrapó fuertemente la vista de Baekhyun. Sin embargo, la forma en la que empujaba con su lengua su mejilla lo hizo estremecer que terminó alejándose del más mayor con pena.

─ C-ChanYeolie, llegaste... ─ Hermosamente le sonrió, notando como este sacaba algo de su mochila. Un poco ansioso se fue acercando hasta que lo vió: era una caja de bombones. Oh, vaya que tenía bastante para comer. Y sin más, el alto lo abrazó por su cintura, apoyando su mentón sobre su hombro.

Rodeó sus pequeñas manitos en su enorme espalda, murmurando un suave "gracias, cariño". Pensó, de verdad pensó que aquella vez iba a ser la última vez en que lo de ellos terminó. Porque ya no podía, Baekhyun se sentía tan miserable por la libertad que le había dejado a su hijo hacer lo que quiera con él.

No obstante, supo que "aquella vez" no había sido el final, sino, otra de los engaños del peli-negro cuando sintió en su cuello sus labios. ─ Tengo tantas ganas de hacerte el amor, ma, que no me importa que papá nos vea.

Ese susurro en su oído lo hizo apretar sus piernas y, sólo relamió sus labios separándolo de su cuello para terminar embozando otra de sus adorables sonrisas, enamorándolos a ambos, y en especial al menor.

Poco después, el señor Park se acomodó sobre el sofá, prendiendo la televisión en tanto que Baekhyun fue a continuar la preparación de la cena. El moreno con lentitud dejó su mochila sobre uno de los sillones, mirándole de reojo a su padre para encaminarse a la cocina. Apretó su labio inferior al apreciar aquel lazo del delantal que ceñía la delgada cintura de su queridísima madre.

Tenía que estudiar para sus parciales de la semana próxima, pero a la mierda, él sólo quería abrazar con fuerza al hombre que sabía como ponerlo loco. ─ No puedo sacar tu voz rompiéndose gritando mi nombre, mamá. ─ Sembró sobre la sensible piel del oído del más bajo, notando como este detuvo por un momento el cuchillo que desmenuzaba las verduras.

Abrió y cerró esos regordetes labios pero se enmudeció al pronto sentir unas delgadas manos acariciarle su cinturita. ─ Y-Ya hablamos de esto, por favor. ─ Fue lo único que susurró con temblor, retomando su labor pero sin impedirle que quite su tacto sobre él. Una burlona risa de parte de él escuchó y, luego el carraspeo de su pareja proveniente de la sala de estar.

─ Mhm, Chan, ¿Cómo te ha ido en clases? Tu madre me contó que tendrás varios parciales. ─ Finalmente rompió el ambiente el empresario, acomodando sus pies sobre la mesa, sin tener en cuenta lo que pasaba dentro de la ardiente cocina. Pues, la lengua de su heredero se estaba divirtiendo con la de su prometido.

Los deditos del de ojitos pequeños apretaban la camisa de su hijo, tratando de retroceder hasta que su espalda chocó la mesada. La saliva brotaba por debajo de sus labios, y no podía controlar los rápidos movimientos de la boca contraria, estaba causándole un jodido orgasmo bucal, hasta que se separó bruptamente con una jadeante sonrisa. ─ Ah, sí. Supongo que bien, sólo tengo que estudiar.

Dijo mientras apreciaba desde arriba como su madre se encontraba agitada, y saboreaba su propia saliva, mirándolo con esa cara deseable de más. Oh, rayos, él era increíblemente peor. ─ Pero, creo en mi potencial, no me será complejo. ─ Con salvajecidad peinó sus cabellos hacia atrás y se arrodilló frente al mayor sin pensarlo dos veces. Con su rostro a la altura de su cadera procedió a bajarle el pequeño short de algodón, y luego su ropa interior para dejarlos a un lado.

─ N-No, no puedo. Levántate, t-tu papá... ─ Empezó a colocarse nervioso, y cerró sus piernas, pero el alto lo tomó por sus muslos, alzándolo y, abrió sus extremidades para primero contemplar esa depilada vagina, que se contraía y, lo hacía babear. ─ Eso está muy bien. Creo que en ello saliste a tu madre, ella siempre fue bastante optimista, y además, le encantaban los desafíos. ¿No es así, cariño?

La risa del señor Park resonó en la casa, al mismo tiempo que el gemido de Baekhyun al sentir como su perlita era saboreada por esa salvaje boca, que la comía tan bien y, lo tocaba con su piercing. Sus manos se sostenían de la mesada, pero quería acariciarle sus cabellos mientras lo hundía más en su vulva. Mierda, le encantaba que la chupara tan brusco. ─ S-sí, lo está haciendo b-bien, d-demasiado bien..

El tatuado se rió levemente contra sus labios vaginales, y seguidamente escupió la área para volverla a masajear con su sinhueso y estirar con sus dientes su gordito clitorís. ─ Te encanta que me la trague por completa, ¿no? Oh, joder, mommy.

El lindo masculino de rizos dorados mordió su labio inferior, completamente hipnotizado por la forma en la que su hijo gemía en su parte íntima y, la besaba. A este ritmo no pudo contenerse más, y comenzaron sus caderas a menearse en un vaivén lento en busca de más contacto, y esa terrible fricción que el piercing de ChanYeol provocaba contra su coñito.

Trató de amortiguar su voz cuando sintió una ola de placer sumergirlo por completo, los labios del menor estaban succionando la parte más sensible. Dejó de sostenerse y, permitió que sus manos se enredarán con brusquedad en el cuero cabelludo del contrario. ─ D-Detente, cariño, a-ah. M-Me vengo, no... ─ Con su débil resistencia trató de sacarlo de entre sus piernas, pero era gracioso, porque su pelvis continuaba embistiendo con profundidad la caliente boca del peli-negro.

Sus ojos demostraban diversión al mirar el colorado rostro de su madre, y sus ojitos cristalinos. ─ La quiero toda, mami, por favor. ─ Murmuró con lascividad, profundizandose dentro, y fue en ese momento en que experimentó el desastre más ardiente.

Sus delicadas manos empujaron su cabeza contra su húmeda concha y, sus piernas temblaron en sus dedos.

La manera en la que movió su cadera con desesperación lo hizo ponerse jodidamente duro, y la sensación de su paladar siendo pintado por el orgasmo de Baekhyun fue la puta ruina.

Poco a poco el dolor de sus cabellos siendo jalados fue disminuyendo, y el cuerpito del mayor dejó de espamear.

Observó la forma en la que el más bajo tocó su palpitante pecho, y luego llevaba sus deditos a su boca. Lo estaba mirando con esa mirada que tanto le encantaba ver; con su lengua hacia fuera, sus mejillas rojas y, sus faroles desenfocados aún olvidados en la delactación. ─ ¿Dejarás a m-mami así, bebé? ─ Sin vergüenza le sonrió suciamente, con ese toque de lindura que le gustaba.

Oh, Baekhyun no tenía una idea de lo que le esperaba, aún su feliz día no había ni siquiera comenzado.

La frente de ChanYeol se encontraba bañada en sudor, y la manera en que los mechones de su cabello se pegaban en su piel sólo lo hacía ver más malditamente caliente, además de que su ceño lo fruncía cuando el coño de su madre apretaba su polla. Porque vamos, ¿a quién rayos no le excita provocarle placer al que te está follando?

El rubiecito no podía hacer más que gemir bajito y, acariciar con fuerza la morena piel de su nuca, de la cual se aferraba para no desmoronarse. Podía oírse el pegajoso sonido de cuando el hinchado glande del perforado entraba con fuerza y, sus bolas golpeaban la abusada vulva de su madre. Era un orgasmo auditivo para cualquiera, y verdaderamente a Byun le deleitaba contemplar a su pequeño jadear cuando quería saciar esa hambre en su linda pussy.

Aparentemente su pareja se había quedado dormida, y eso fue un alivio, hasta que de pronto la mesada empezó a resonar ante las embestidas. ─ Tesoro... a-ahm, no t-tan fuerte. P-Papá est-... ¡a-ah, mhm! ─ Su punto G fue encontrado y, no midió su voz cuando ChanYeol comenzó a penetrar con fuerza esa zona. Entraba, salía, entraba y comenzaba a realizar círculos, tocando con su pene toda la cavidad vaginal de Byun.

─ ¿Papá qué? ¿Acaso no te gustaría que te viera así, ah? Apretándome y, viniéndote mientras te follo. ─ Elevó una de sus cejas, sonriendo levemente para luego corromper sin cuidado la boca del mayor, desahogando allí su complacencia, obteniendo de parte del contrario un agudo chillido cuando procedió a masturbar el capullo de su clitorís con sus dedos mientras continuaba embistiéndolo.

Maldita sea. Su hijo besaba tan bien, su puta lengua sabía como acariciar su garganta, y manosearlo tan impuramente. A veces se cuestionaba si ChanYeol no hacía lo mismo con las chicas de su colegio, y es que, ¿quién no querría abrazar a un chico como él? Tan varonil, tan seductor, y tan bueno. ─ D-De nuevo, yo... ¡mmhg, ah! ─ Echó su cabecita hacia atrás cuando su segundo orgasmo llegó, y aprovechando la situación Park actuó; lamiendo aquella manzana de Adán rigurosamente sin dejar de empujar sus caderas.

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Prontamente parte de la eyaculación de Baekhyun empezó a bañar la gruesa polla del moreno, facilitando aún más el desliz hasta el fondo. ─ ¿Qué sucede? Joder, eres un desastre, mami. ─ Exclamó cuando tomó su mentón para volver su cabeza hacia delante. Sus rojizos labios, y sus llorosos ojos brillando por el placer lo hizo sonreír burlonamente. ─ Hoy me encargaré de hacerte correr tanto, mhm. Porque quiero darle el mejor regalo a mami.

Le susurró sobre sus labios, mordiendo el inferior, sintiendo posteriormente como su vientre bajo empezaba a cosquillear. Baekhyun lo estaba apretando debido a los espasmos que aún su cuerpo daba. ─ ¿Ese será tu mejor regalo, eh? ─ Una tercera voz inesperada apareció detrás del par, con sus brazos cruzados en el pecho y sus ojos sobre ambos.

ChanYeol sólo ladeó su rostro totalmente serio, y el rubio preocupado colocó sus manos en el pecho del peli-negro. Estaba rojo como un tomate. ─ J-Jon, y-yo.... pue-... ¡ah! ─ Una estocada en su interior lo hizo encorvarse, y su pareja sólo sonrió ladinamente. El estudiante de la misma manera dejó ver su jodida sonrisa.

─ Papá, vaya... perdóname, sólo quiero joderla a mamá. ─ Explicó con un tono burlón, sin síntomas de alteración o miedo. Después de todo, el más mayor tampoco presentaba repudio por lo que sus ojos veían. ¿Por qué lo habría? A su pareja parecía agradarle, pues, la forma en la que sollozaba mientras arrugaba la camisa de su hijo lo decía todo.

Maldición, era tan malo su bebé ocultando lo bien que se sentía tener la polla de su hijo, adentro. Sólo negó con su cabeza ligeramente y ladeó su rostro al observar que hacia abajo caía un hilo transparentoso. Dedujo enseguida de qué trataba, al parecer su rubiecito se había venido. ─ B-basta... n-nowh, mgh. C-Cariño yo...

Su esfuerzo era en vano, y lo pudo notar su pareja. ─ Cierra la boca. ─ Sentenció con gravedad mirándolo, notando como este se avergonzaba pero, no podía detener su boba boca en soltar sus gemidos. ─ Si la vas a joder, jódela donde le gusta. A mamá le fascina que le sobreestimules su puto punto. ─ Admitió, relamiendo sus labios y dejando apoyar su espalda contra la heladera, mirando la escena de atrás.

Unas palabras más de parte de ambos padre e hijo, y los movimientos de ChanYeol empezaron a cambiar. ─ ¡A-ahwm, ahí, s-sí! M-Más, m-más, mgh. ─ Entre jadeos el peli-negro sonrió con diversión, había encontrado el dulce punto de su madre. ─¿Aquí te gusta, verdad? ─ Cuestionó sabiendo la respuesta, disfrutando como ahora él mismo empezaba a tocar sus botoncitos de carne y, menear sus caderas contra las suyas.

Oh, santa mierda, Byun Baekhyun se había vuelto un loco perdido por las sensaciones. ─ Papá está mirándote, y no te importa una mierda, ¿no es así? Sólo quieres que te golpee aquí, y me venga muy dentro, ¿verdad, mami? ─ Le murmuró cerca de su oído, mordiendo el lóbulo de su oreja con fuerza, aumentando la rapidez de sus embestidas.

La cabecita del bajito sólo asintió, con su boquita desvergonzada abierta, gimiendo tan suciamente. ─ Q-Quiero mhgm, todo... no salgas h-hasta que... ahw, llenes a m-mami. ─ Finalmente esa bolita de ternura y falsa pureza se desató, y liberó sus indecorosos deseos dejando a un Park algo perplejo. La polla del universitario palpitó, y sintió que con sólo haber escuchado aquello se vendría.

No tenía preservativo puesto pero, los ojitos perdidos y, el rostro de ahegao que su madre tenía hizo a un lado sus pensamientos, y sólo continuó empujando con fuerza. Su ceño fruncido, su frente brillante por el sudor y, la manera en la que empujaba su mejilla con su lengua. Mierda. Era increíble lo caliente que era ver como ChanYeol llegaba a un orgasmo.

─ Eso es... ─ Iba manifestando Park Jongin, con un gesto de sastifacción al ver que su primogénito volteaba sus ojos ante el placer, y los músculos de sus brazos temblaban. ─ Ordeña a mamá hasta la última gota. ─ Demandó, cuando la esperma del peli-negro rebozaba en el interior del más bajo. El chasquido de una lengua lo distrajo, era ChanYeol follándole violentamente la boca a Baekhyun.

¿Qué si no estaba molesto o celoso? Para nada, ver a su adorable bebé desarmarse en los brazos de su hijo estaba calentándole de una tremenda manera. ─ Vaya... ¿qué sucede, papá? ─ Preguntó el chico con piercings, sonriendo levemente al ver al más mayor con una erección en su entrepierna. Poco a poco fue saliendo de aquella pequeña y, tan apretada vagina quedando embobado ante la manera en la que su esperma escapaba de la vulva. Era tanta para alguien tan pequeño.

Un sonrojado rubio mordió su gordo labio inferior en una sonrisa inocente, llevando su manito hacia su perlita íntima, acariciando el centro de esta con ternura. ─ M-Mhm.... tan bueno, pero aún no acabó mi d-día. ─ Su voz vaciló, y abultó sus labios en un puchero. ─ Q-Quiero más, alguien m-más... ¿sí?

Padre e hijo se miraron, y, con lentitud fueron deshaciéndose de su ropa. Hoy le harían el mejor día de la madre que nunca olvidaría.