LIMERENCIA |TAEKOOK|

Summary

LIMERENCIA significado de enamorarse locamente de una persona a primera vista, sentimiento que enfrenta Jungkook tan pronto lo conoce a él. Todos los derechos reservados.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Monsters

monsters



***





Habían muchos momentos de su vida que se conectaban para que termine en el salón de una casa, con gente que no conocía y con música tan elevada que le estaba dando dolor de cabeza, tal vez no había sido tan buena idea aceptar la invitación de Park Jimin, sin embargo ahí estaba, arrinconado en una esquina con una lata de cerveza que probablemente ya estaba caliente debido al tiempo y a la fuerza que empleaba al agarrarla.

Llevaba más de diez meses viviendo en Paris y todavía se le hacía muy difícil conectar con las personas, por lo que no le había parecido tan mal idea de juntarse con una pequeña comunidad de asiáticos de su universidad, o al menos eso había mencionado Jimin, compañero de clase, más jamás se imaginó que esa pequeña comunidad en realidad sean más de cincuenta personas, o incluso más.

Sabía que Jimin era conocido por ser una mariposa social, literal, desde que había llegado hacia esa reunión no lo había visto solo en ningún momento, a veces agradecía que el mayor se acerque a él para vigilar que se encontraba bien, pero Jungkook realmente estaba saboreando la idea de dejar aquella fiesta e ir a la comodidad de su casa.

De verdad, no lo entendía, cuando dejó Seúl una sola cosa tenía en mente: Libertad. Realmente salió de su país buscando desesperadamente esa acogida en algún lugar del mundo donde le digan que no era raro ser quién era. A un principio había sido así, pero Paris había resultado ser algo totalmente distinto, la mayoría de las personas se ponían de muy mal humor si les hablaban en otro idioma que no sea francés, podía contar todas las veces que le habían prohibido el ingreso a varios restaurantes solo por ser extranjero, inclusive en su propia universidad había tenido problemas con algunos profesores que parecían ser bastante racistas, más de una vez había llegado a su departamento que compartía con un francés al borde de las lágrimas. Realmente se había visto muy dispuesto a abandonar su sueño de ser diseñador artístico y regresar con sus padres, más esa pequeña libertad que había ganado no la quería perder, siendo el único motivo por el cual había aguantado y se había quedado.

No podía quejarse, tenía un empleo de medio tiempo que le había otorgado la posibilidad de comprarse un auto usado que estaba bastante bien para los años de uso que tenía, vivía en un departamento bastante bonito y con un compañero que apenas y veía y que menos mal no causaba problemas, por lo que prácticamente vivía solo, era el mejor promedio de su clase y creía que también era atractivo, sin embargo, hace más de tres años que estaba soltero.

— Es bueno estar solo por un tiempo — había mencionado su hermano — Son muy pocas veces las ocasiones en las que disfrutamos de la soledad, por lo que no te vuelvas loco buscando a alguien a quién amar y que debido a ello elijas mal. —

Bueno... Jungkook creía en aquellas palabras, sin embargo... Creía que ya había pasado demasiado tiempo y realmente se había encariñado con la idea de estar solo... No sabía si ese sentimiento era bueno o malo, lo que sí sabía es que mientras romantizaba la soledad probablemente se estaba perdiendo de la oportunidad de conocer a alguien y vivir una cursi historia de amor, de esas historias que le darían nauseas pero de las que tanto le gustaría vivir.

A Jungkook le costaba mucho conectar con la gente, incluso para hacer amigos, razón por la cuál en diez meses solo hablaba con Park. Sonrió de lado mientras volvía su mirada al castaño que se había metido en algún juego parisino donde debía de tomar directo de un barril de cerveza, un pequeño círculo se había formado alrededor de él acompañándole con gritos, Jungkook río al ver como el castaño bebía con prisa poniéndose completamente rojo.

Park Jimin... Era bastante guapo y atractivo, muy del tipo de Jungkook, y aunque los rumores de que era bisexual llenaban toda la universidad nadie lo había visto con algún hombre, por lo que Jungkook prefería mantener esa línea de amistad y no arriesgarse a abrirse con alguien a quién todavía no le tenía confianza. Después de todo uno no iba por la vida preguntando a las personas que orientación sexual tenían.

Jungkook lo supo cuando acababa de cumplir doce años y fue de la manera más patética pero que a su vez le había marcado la ideología de cómo sería encontrar al amor de su vida. Todo comenzó cuando su grupo de amigos había conseguido entrada para el estreno de una película que en el 2009 había sido todo un hit: "Luna Nueva" saga de Crepúsculo. Mientras todos sus compañeros se babeaban observando a Bella o a alguna de las hermanas Cullen, Jungkook se encontró tragando duro cuando una escena en particular le hizo temblar de pies a cabeza, era Edward Cullen llegando al instituto, bajando de su auto y luciendo tan sexy mientras caminaba hacia Bella, tal vez aquella escena hubiese pasado desapercibida si no fuera por la canción de fondo, la canción reflejaba tan bien lo sensual y hermoso que lucía Edward, entonces Jungkook lo entendió, su corazón no había palpitado tan fuerte, sus mejillas nunca se habían sonrojado tanto hasta el punto de arder y muy probablemente su mente no se hubiese obsesionado con la idea de que cuando conozca al amor de su vida esa canción sonaría de fondo, no tendría ningún pensamiento si el pronombre que aparecía en su mente era un "él" en vez de "ella", entonces lo supo, tal vez Jungkook no era tan heterosexual como lo supuso hasta ese momento, tal vez su interés estaba puesto en algún "él".

Trece años después, le parecía ridículo la idea de que esa canción sonara, casi nadie la conocía y más allá de eso, no podía dictaminar su vida amorosa solo por una canción, sin embargo, todas las relaciones que había tenido terminaron en un punto en común: Mediocres. Jungkook no era suficientemente amoroso, detallista, presente, etc, todos adjetivos que sus anteriores parejas le habían reclamado. Pero venga, no era culpa de Jungkook que nadie lograba envolverlo, nadie había logrado que esté interesado en realmente dejarlo todo por esa persona, todavía nadie había logrado hacerle perder la cabeza y la razón, nadie le parecía suficiente como para dejar que eso pase.

Los gritos lo regresaron al presente, Park Jimin había terminado el reto bebiendo toda la cerveza, Jungkook puso sus ojos en blanco cuando el DJ de aquella fiesta ponía canciones totalmente aburridas, suspiró dos veces antes de decidir que ya era momento de regresar a su departamento y dormir, tal vez por eso era tan bueno en las clases, porque no tenía otra cosa que hacer si no estudiar.

Logró dar dos pasos antes que Jimin lo sujete del brazo, dándole esa mirada de desconfianza.

— ¿A dónde vas? — la voz de Jimin era bastante dulce, nada que ver con el compartiendo y el aura que daba el mayor, Jungkook sonrió intentando soltarse del agarre contrario, pero era en vano, parecía que Jimin realmente conocía sus intenciones.

— Iba al baño — mencionó un poco nervioso

— Queda del otro lado — señala el mayor con los ojos entrecerrados, Jungkook se dio por vencido.

— En realidad... —

Jamás terminó de hablar ya que los gritos de alguien llegando a la fiesta lo interrumpió.

— ¡Hoseok! — Jimin soltó su agarre de la muñeca del menor corriendo hacia el recién llegado que lo recibió en abrazo.

Jungkook observó aquella escena sorprendido, el chico también era asiático y parecía ser la típica persona que alegraba todo a su alrededor ya que fueron segundos los que pasaron para que la música cambie a una más movida y la gente se aglomere a su alrededor bailando y gritando.

— ¡¿Por qué tan callados?! — gritó el tal Hoseok empezando a bailar y beber de cada cosa que le ofrecían, Jimin reía mientras parecía acordarse de Jungkook, ya que en segundos, de nuevo, lo tenía a su lado.

— No irás a ninguna parte, la fiesta recién empieza, mis amigos están llegando —

¿Más? Jungkook realmente se preguntaba cuánta más gente era capaz de ingresar en aquel salón, presentía que terminaría con su mejilla aplastada en alguna ventana si llegaba más gente.

— ¿Quédate si? La pasarás bonito —

Jungkook quiso negar aquello, la estaría pasando bonito si tuviese la misma habilidad que el castaño de sociabilizar, sin embargo eso no era así.

Pero, conocía lo insistente que era su amigo, por lo que asintió sonriendo, esperaría cualquier momento en que el mayor esté distraído y entonces se iría. Debía de irse.

— Iré por bebidas, ¿Quieres alguna? —

— Una cerveza por favor — Jimin asintió sonriendo mientras se alejaba, Jungkook soltó un enorme bufido. Si, era lindo hablar en su idioma natal, pero eso no justificaba el mal momento que estaba pasando, veía a parejas besándose en cada esquina de aquella casa, gente bailando y disfrutando como si sus vidas se fueran en ello y él volvía a encontrarse solo, realmente no quería, pero sus pensamientos volvían a ser cada vez más pesimistas, no importaba a donde él fuera, todas sus limitaciones estarían siempre con él, por más que nadie conociera su pasado, siempre se veía acomplejado y reprimido por sus pensamientos, por los pensamientos que sus padres le habían impuesto, y eso era algo que no podía dejar en Corea, y realmente lo odiaba. Odiaba haber desperdiciado todas las veces en las que estuvo por intimidar con franceses, odiaba verse limitado a solo observar, joder... Hace más de un año que no tenía sexo, eso ya debería de definir la instancia de su vida en la que se encontraba.

— Aquí tienes — Jungkook miró sorprendido a la jarra de cerveza que le entregaba Jimin, casi rió frenético, ¿Jimin realmente creía que Jungkook podía terminarse más de un litro de cerveza él solo? Quiso llorar, o Jimin le tenía mucha fe a su espíritu fiestero o lo quería matar de algún tipo de coma etílico. — ¿Fondo? — sonrió Jimin mordiéndose sus labios mientras le sonreía de lado, ahora su mirada se había oscurecido un poco, Jungkook tragó duro ignorando aquella mirada... Bien, Park era precioso, no dudaría en tener algo con él, pero, lamentablemente, Park ya estaba en la lista de amigos, y muy rara vez alguien salía de aquella lista para pasarse a su otra lista... Si, Jungkook tenía muchas expectativas en su vida.

— Me temo que no — rió nervioso — No tengo tanto aguante a la cerveza —

Jimin sonrió de lado bebiendo lo que parecía ser vodka con algo más, cuando de pronto la puerta volvió a abrirse, no hubiese prestado atención alguna si no fuera porque Jimin volvió a saludar fervientemente a las personas que ingresaban.

— Llegaron los Kim —

Jungkook miró con el ceño fruncido a una chica que se había parado a su lado con una estúpida sonrisa en su rostro, la mirada de aquella joven estaba fija en la puerta de ingreso por lo que Jungkook se vio obligado por la curiosidad a mirar.

¿Era algún tipo de Clan? Jungkook negó riendo mientras el primero en ingresar era un chico bastante alto y moreno, tenía el porte total de un chico que te rompería la cara con aquellos brazos tan bien formados, llevaba todas sus prendas ajustadas y de color negro, Jungkook asintió varias veces, el chico era jodidamente hermoso. Más su mente quedó en blanco cuando detrás de él ingresaba otro chico unos centímetros más bajo que el primero, a diferencia del primero, este era más blanco y más estético...

— Vaya... — susurró Jungkook dando un sorbo a su trago

— Si, la reacción que todos tienen ante Jin — Jungkook miró a la chica que de pronto estaba más cerca de él, suspirando enamorada — ¿Es precioso, no? —

Si, lo era. Era tan guapo que sentía que ni siquiera era necesario acercarse para saber que te rechazaría inmediatamente, era de esas personas que tenían una sonrisa bastante dulce, pero sabías que en el fondo eran crueles, los típicos rompe corazones.

Jungkook levantó sus cejas ante la sorpresa que se llevó al ver como el morocho alzaba a Jimin con un solo brazo, rodó sus ojos... Claro, demostrando ante todos lo fuerte que era.

— Creo que tienen algo... Pero no sé si sea cierto — Jungkook realmente creía que era curioso, pero esa chica le estaba ganando en todo sentido.

Rió cuando sintió que aquella presentación que le daba aquella chica era muy similar a la que Bella había tenido en las primeras escenas de Crepúsculo.

Empezó a reír mientras daba otros sorbo a su cerveza que parecía ser saborizada, más su risa quedó estancada en su pecho cuando de pronto...

— Monsters... — susurró cuando la canción, SU maldita canción empezó a resonar por todos lados, los gritos de la gente le pusieron la piel de gallina e instintivamente observó hacia la puerta donde... — Oh, mierda... —

Jungkook abrió su boca totalmente sorprendido

— Si... Él es Kim Taehyung, el menor de los Kim... Bienvenido a la larga fila de personas que quieren tener algo con él —

— ¿También se convierte en vampiro? — susurró

— ¿Qué dices? —

Jungkook tragó duro cuando gracias a dios esa chica no lo había escuchado y es que... ¡Oh, mierda!

Jungkook sentía sus piernas temblar, porque más allá de que el chico que ingresaba sea un completo Adonis y el ser más perfecto que jamás había visto en su vida, la canción que estaba sonando era "Monsters" la misma canción con la que Jungkook juraba que conocería a su alma gemela, a su pareja, a su compañero de vida.

Sentía que la vida se estaba riendo de él, y es que el tal Taehyung caminaba en dirección a su grupo de amigos con tanta elegancia y porte, ese cuerpo tane esbelto y esa cara tan seria que no hacía más que llamar la atención de todos, joder... Era perfecto, el tal Taehyung era malditamente perfecto, todo lo que buscaba físicamente en una persona, más todo cayó sobre sus pies cuando sonrió por algo que uno de sus amigos decía, oh...

— Piedad... — susurró perdiéndose por completo en aquella sonrisa de lado y en Taehyung, joder... Ni siquiera las palabras describiendo su belleza le hacían justicia, es que no existía adjetivo que describa lo tan hermoso que era Kim Taehyung... O tal vez era la canción, que parecía eterna, que le estaba causando el mismo efecto que sintió cuando vio a Edward.

— ¿Es la primera vez que los ves? — Jungkook asintió mientras que la chica fruncía su ceño — Eres, probablemente, la única persona que no los conoce... Ellos son hijos de Kim Enterprise, la gran cadena hotelería de Europa, ¿Dónde vives? ¿Debajo de una piedra? — ríe, más Jungkook volvió a reírse.

¿En serio?

¿En qué momento aparecía el grupo de los lobos?

No solo caía enamorado a primera vista de un chico, sino que también de alguien ridículamente rico, y eso elevaba más aquella vara, si antes creía imposible ser mirado por aquel joven, ahora era casi imposible que eso pase.

Volvió a beber, esta vez dando un sorbo más grande, nunca le manden a alguien corriente... rió sintiéndose malditamente ridículo en todo sentido ya que su mirada no había dejado ese pequeño grupo, el tal Hoseok también se encontraba con ellos, ahora bebían y se reían de algo, pero Taehyung seguía manteniendo ese porte serio y elegante... Joder, realmente no quiso, pero se le hizo imposible no recorrer con su mirada aquel cuerpo, la espalda amplia, los brazos que se veían bastante trabajados debajo de esa camisa gris oscura con pequeños diseños de flores, y esas piernas largas se lucían en esos jeans negros ajustados, de los tres hermanos, él se parecía vestirse un poco más formal, pero no se quejaba, eso hacía que Taehyung se luzca, y al contrario de lo que esperaba, el pelo ondeado que caía sobre sus ojos le hacían ver aún más encantador. Dios... Sintió un retorcijón en su vientre, si... Taehyung era su persona, la misma canción que ya había sido reemplazada por otra le había dado la razón.

— ¿Cuántos años tiene? — preguntó, pero para su sorpresa jamás le respondieron, miró a su costado y aquella chica había desaparecido, genial... Volvía a estar solo, Jimin parecía estar bastante distraído, pero a diferencia de su pensamiento inicial, ahora no quería irse... Quería quedarse ahí toda la eternidad, contemplando lo hermoso que era ese castaño, Kim Taehyung, hasta el nombre era perfecto.

De pronto Jungkook se sintió un poco tímido, solo llevaba una remera blanca con unos jeans negros, sus borcegos y una campera amarilla, no había hecho mucho con su pelo, simplemente se lo peinó con los dedos y ahora se arrepentía porque tal ves lucía más joven de lo que era.

Se había detenido varias veces ante la idea de conseguir aunque sea una mirada por parte de Taehyung, pero esas mismas veces se había visto detenido por él mismo y su realidad, ni siquiera tenía que intentarlo, él siempre había sido invisible. Cerró sus ojos y cuando los abrió volvió a tomar de aquella cerveza que de pronto tenía un sabor amargo.

Cuando finalmente se cansó de imaginarse miles de escenas donde Taehyung caía enamorado de él como por arte de magia, decidió que necesitaba un poco de aire, gracias a Dios que la infraestructura de aquellos edificios de Paris tenían escaleras auxiliares que conectaban todos los pisos y que dejaban cierta parte donde podías tomarlo como una pequeña terraza, por lo que sin pensarlo se guió hasta ahí.

No se sorprendió cuando encontró el lugar vacío, era lógico que él único con problemas de sociabilizar era él, con una presión en el pecho se sentó en las escaleras mientras tenía una hermosa vista de la ciudad, sonrió.

¿Cuántas veces se había imaginado tener una historia tan bonita de amor en Paris? Demasiadas veces, y en todas ellas él era tan feliz que tal vez por eso entendía lo tan irreal que todo era. Su imaginación jamás dejaría de serlo.

Perdió la cuenta de cuánto tiempo llevaba sentado ahí, y no hubiese sido un problema si no hubiese escuchado a la puerta abrirse y cerrarse con fuerza, se quedó totalmente quieto en su lugar cerrando sus ojos con fuerza, que vergüenza, se suponía que nadie debía de verlo siento tan lamentable.

— Si, estamos en casa de Jung... no te preocupes, estaremos en horario para mañana —

Jungkook se enderezó mientras, según él, disimuladamente giró su cabeza hacia un costado, intentando ver a quién pertenecía aquella voz tan grave, más empezó a toser, ahogándose con su propia saliva, al ver a Taehyung a unos metros de distancia de él.

Intentó respirar bien, llenar sus pulmones de aire, pero era imposible, la toz parecía incrementarse conforme intentaba dejar de hacerlo, su garganta empezaba a doler y sentía que en cualquier momento moriría asfixiado, era una lucha entera por intentar respirar bien

— Hey, ¿Estás bien? —

Jungkook quiso gritarle que se aleje, que tenerlo tan cerca le estaba provocando ese repentido ataque de voz, pero obviamente no pudo decir nada, Taehyung lo miraba realmente preocupado mientras le daba golpes en su espalda para luego levantarle ambos brazos

— Intenta respirar bien — menciona Taehyung arrodillándose frente a él y de pronto, Jungkook con los brazos suspendidos en el aire siendo sujetados por esas fuertes manos, y con el rostro del contrario tan cerca al suyo se quedó en silencio, la toz se fue, siendo reemplazada por un sonrojo enorme, quiso llorar. ¿Por qué tenía que llamar la atención de Taehyung de esa forma?, lloriqueó en silencio. — ¿Mejor? — Jungkook se las arregló para asentir, joder... Es que de cerca Taehyung se convertía en la octava maravilla del mundo, sus ojos tenían un brillo especial, su nariz tenía un lunar en la punta y sus labios se veían malditamente rojos y apetecibles. — Bajaré tus brazos, ¿Bien? Pero debes de mantener tu respiración o volverás a ahogarte. —

Jungkook no escuchaba nada, se encontraba totalmente perdido en aquel rostro, en aquella voz y en aquel tacto suave en sus muñecas, tal vez se veía como un idiota, pero se encontraba observando con necesidad cada detalle de aquel rostro, ni siquiera reaccionó cuando sus manos fueron colocadas sobre sus rodillas y el suave tacto dejó su piel.

— Que gran susto que me diste — sonríe pasando la lengua por sus labios, acto que no pasó nada desapercibido para Jungkook que ya era una manija de nervios. Ahogó un jadeo cuando el ceño fruncido de Taehyung se profundizó, ahora lo miraba fijamente, Jungkook parpadeó varias veces cayendo en cuenta de que probablemente Taehyung esté observando todas las imperfecciones en su rostro, sin darse cuenta giró su rostro hacia la izquierda, evitando que el ser más guapo del mundo vea la fea cicatriz que tenía debajo de su ojo. Mordió sus labios sintiéndose tan poca cosa. Joder, odiaba sentirse así.

— ¿Tae? — el mencionado dejó de mirar a Jungkook, ahora desviando su atención hacia la puerta — ¿Todo bien? —

Jungkook no sabía dónde meterse, necesitaba irse corriendo de aquel lugar, necesitaba huir y no volver a salir de su casa nunca más, él malditamente necesitaba salir de ahí y entender que no merecía ser mirado por alguien tan bonito.

Jungkook se levantó provocando que Taehyung se levante con él, nervioso miró hacia la persona que los miraba confundido desde la puerta, tragó duro cuando la mirada de Hoseok cayó sobre la de él y con balbuceos incoherentes bajó a trompicones por las escaleras. No era necesario decir que al ir tan desesperado se había salteado varias de ellas, llegando al final casi desubicado.

Necesitaba huir, su cuerpo temblaba de excitación y de humillación, corrió tan de prisa hasta su auto que recién pudo respirar con normalidad cuando se sentó detrás del volante.

Bien, todo había pasado, ya nada malo sucedería, él estaba a salvo.

Tomó varias veces bocanadas de aire antes de encender su auto y prender la radio, logrando así distraerse con algo.

— ¡Maldita sea! — gruñó deteniéndose en un semáforo rojo cuando "Monsters" volvía a resonar por los parlantes, quiso reír y a la vez llorar ante los recuerdos de aquella noche, antes de esa noche jamás había escuchado esa canción en ninguna emisora, ¿Por qué ahora sí?, tragó duro cuando decidió apagar la radio y optar por conducir en silencio.

Cuando llegó a su departamento suspiró aliviado al encontrarlo vacío, su compañero no estaba, por lo que podría llorar con tranquilidad.

— ¿Te das cuenta que eres tú tu único enemigo, no? —

Las palabras de su hermano de su hermano se reproducían varias veces en su recuerdo

— Vives quejándote que nadie te quiere o gusta de ti, pero cuando encuentras a alguien o cuando alguien tiene interés en ti, tú solo huyes. —

Obviamente él no tenía ninguna chance con Taehyung, pero quiera o no había terminado huyendo, huyó de una posible hermosa y amena conversación que pudo entablar, tal vez y Taehyung descubría que Jungkook era muy interesante y que tenía mucho que mostrar si no tenía nada físico siendo lo llamativo, pero no, optó por salir huyendo y pasar el momento más bochornoso de su vida.

Lloró mientras miraba a la luna, lloró porque sentía que él era la única persona que se ponía todas las trabas en su vida, sea donde se encuentre, él siempre era su único limitante, él era esa zona de confort que no se animaba a romper. Se preguntaba si algún día sería capaz de dar ese paso y permitirse animarse a hacer algo por su vida y no verla a través de los ojos de otros.

***

— Sé que no es de tu interés, pero al equipo y a mí nos gustaría que nos acompañes —

Jungkook miró sorprendido a su jefe, ¿De verdad le estaba pidiendo aquello? No sabía si reír o llorar de felicidad... Joder.

— ¿En serio? — Joshua asintió sin dejar de sonreír.

— Después de todo tu propuesta fue la que aceptaron, nos gustaría que fueras con nosotros, gracias a tu anuncio fue que logramos adquirir diez pisos en el Sheraton. —

Jungkook no quería presumir de ello, pero le iba demasiado bien en su trabajo, trabajo que no tenía nada que ver con lo que estaba estudiando, pero saber algo de diseño de modas había ayudado a crear uno de los anuncios más vendidos de la empresa de Inmobiliaria donde trabajaba, gracias a ese anuncio habían adquirido seis departamentos para administrar en el gran hotel Sheraton que esa misma noche se inauguraría.

— Claro, estaré ahí —

Joshua asintió bastante emocionado y por fin, lo dejó ir.

Dios, ¿En serio le estaba pasando todo eso?

Con una enorme sonrisa salió de su trabajo y se dirigió a una bonita tienda de ropa para comprarse algo, no tenía nada para estrenar y sentía que esa ocasión no se repetiría dos veces debido a su suerte. Entró a la primera tienda que encontró y casi lloró cuando "Monsters" sonaba, ¿Qué mierda? Esa canción la había escuchado más de treinta veces en lo que iba del mes y todas las veces se reproducía en la mente la imagen de Kim Taehyung. Oh, ese chico era imposible de sacárselo de la mente, y aunque tuvo la oportunidad de saber más de él por Jimin, no preguntó. No estaba listo para que le digan lo ridículo que había quedado ante los ojos del castaño.

Salió del lugar con un traje nuevo y llegó a su departamento sintiéndose totalmente triste, ¿Por qué no podía tener un Taehyung en su vida? ¿Con quién tendría que contentarse para ser feliz?, con la autoestima por el piso se fue alistarse para aquella noche que al menos lo mantendría distraído de pensarlo nuevamente.

Alors on Danse resonaba por el hotel, y Jungkook jamás creyó ser digno para pisar un hotel tan lujoso como aquel, era increíble como todo brillaba y hasta juraba que aquellos candelabros que parecían ser de oro puro en realidad si lo eran. Había llegado más temprano de lo usual debido a su ansiedad, más no podía quejarse, había obtenido comida y bebida gratis mientras que cuando llegó su equipo de trabajo no obtuvieron varios platillos que él si.

— Estoy muy celosa — Jungkook frunció su ceño ante Victoria, una chica Irlandesa que había conseguido trabajo hace poco — Te ves muy guapo... ¿Por qué todos los chicos más guapos y amables tienen que ser gays? Es jodidamente frustrante, lo sabes, ¿No? —

Jungkook rió negando, esta vez había optado por un traje negro y una camisa negra con puntitos blancos y a su pelo lo había ondulado sigilosamente, esta vez sí se sentía bonito, pero si se comparaba con el resto, quedaba nuevamente en menos cero en la escala del uno al diez.

— Es el alcohol que te hace creer eso — ambos rieron y la pelirroja le hizo una seña para que se acercase más a ella

— Escuché que el jefe de los jefes pidió exclusivamente conocerte — Jungkook casi se ahoga con su saliva y vaya... Últimamente parecía tener un don para ello

— ¿Qué dices? — preguntó sonrojado, Victoria asentía varias veces

— Yo misma escuché cuando le preguntaba por ti, por un tal Jeon Jungkook que era brillante —

Jungkook se sentía volar demasiado lejos, ¿El arquitecto de ese gran proyecto preguntar por él? Quiso bailar eufórico. No sentía que un pequeño anuncio tendría que ser el causante para que lo quisieran conocer, más, admitiendo que tenía algunas cosas buenas, decidió aceptar aquel cumplido.

— Vaya... ¿Tu conoces al arquitecto? — Victoria frunció su ceño

— ¿Qué arquitecto? —

— ¿Él que me quiere conocer...? — ambos se miraban confundidos, Victoria abrió su boca riendo

— Nadie habló del arquitecto, yo hablo de... Oh... ¡Ahí está! ¡Llegaron! —

Jungkook se perdió en aquella conversación, solo reaccionó cuando Joshua lo tomó del brazo y prácticamente lo obligó a caminar hacia el enorme círculo que habían formado en el lujoso salón de aquel bonito hotel.

Jungkook llegó sonriendo, más su sonrisa tembló totalmente cuando sus ojos chocaron con...

— Este es Jeon Jungkook, el causante de nuestra victoria — habló Joshua presentándolo, Jungkook se veía totalmente pálido cuando un señor de no más de cincuenta años le sonrió y alargó la mano en forma de saludo, Jungkook tomó su mano sintiendo que todo su cuerpo temblaba cuando sentía la mirada fija de alguien más sobre él.

— Mucho gusto, soy Kim Baek — por supuesto que Jungkook lo conocía, después de su crisis los había investigado en todos, más en ningun maldito lugar decía que detrás del proyecto de Sheraton se encontraban los... — Y este es Kim Taehyung, mi hijo y sucesor. —

Jungkook quiso gritar cuando el mencionado dio unos pasos hasta quedar al lado de su padre y alargar su mano hacia él

— Un gusto Jeon Jungkook —

Su cuerpo le temblaba y sentía una enorme acumulación de saliva en su garganta, oh no... No podía ahogarse de nuevo.

Tragó duro cuando sintió un piñizco en su brazo, Joshua obviamente estaría molesto de que Taehyung se haya quedado con la mano extendida hasta él, más ese pequeño dolor lo hizo reaccionar y con la mano sudada y temblorosa tomó la del mayor. Quiso gritar en mil idiomas

— Soy Kim Taehyung, mucho gusto —

Las risas de todos los presentes le hicieron reaccionar ante lo mencionado por él, sus mejillas ardían en demasía, más se volvió a perder ante la suave sonrisa de Taehyung

— Digo, soy Jeon Jungkook, un gusto Taehyung, digo Kim Taehyung, perdón... Yo... —

— Tranquilo muchacho, parece que estás hiperventilando — todos rieron al escuchar la risa de Kim Baek y Jungkook quiso golpearse mil veces la cabeza contra algún muro disponible, soltó la mano de Taehyung cuando éste carraspeó bajito, oh mierda... ¿Qué mierda le pasaba?

— Bueno, creo que mis felicitaciones están de más — habló Kim Baek luego de ese momento tan divertido para algunos pero tan desesperante para Jungkook que se alejó varios centímetros de ellos. —

Tenía que estar concentrado mientras que el verdadero arquitecto mostraba toda la infraestructura de aquel hotel

— Las columnas son bastante resistentes, es antisísmico — mencionaba aquel hombre que iba adelante junto a Kim Baek y a Kim Taehyung — Soportarían inclusive un sismo de cinco a seis grados. —

— Esperemos que ese sismo jamás llegue, esto me costó una fortuna — bromea Kim Baek provocando la risa en los demás, y Jungkook no era un tonto, no es que Kim Baek sea el ser más gracioso sobre el planeta, sin embargo su poder y el dinero que tenía lo volvían en una máquina de chistes si todos tenían que reír.

— Subamos al segundo piso, ahí se encuentra nuestro restaurante —

Jungkook no tenía la intención de seguir aquel recorrido ya que pensó que no era necesario, pero Joshua nuevamente lo expuso a seguir aguantando todo con él, Jungkook estaba seguro que terminaría odiando a Joshua, pero también sintió pena, tal vez Joshua solo buscaba ser acompañado por alguien.

Cuando subieron al amplio ascensor fueron recibidos por unos enormes espejos y todo parecía brillar en oro, Jungkook estaba encandilado mirando todo a su alrededor que no supo cómo reaccionar cuando su mirada se conectó con la de Taehyung a través del espejo. Sintió sus nervios nuevamente a flor de piel cuando sintió cierta intensidad por parte de Taehyung al mirarlo, joder... Tal vez eran sus alucinaciones de querer que él se fije en él. Si, eso debía de ser y no que Taehyung lo deseaba tanto como él.

Tragó duro desviando su mirada justo cuando sus mejillas se tornaban rojas, joder, de pronto en aquel ascensor hacía demasiado calor aunque la ventilación estaba al máximo.

Sintió una cosquilla en su estómago cuando cayó en cuenta lo hermoso que estaba Taehyung, a diferencia de la primera vez que lo conoció, ésta vez llevaba un traje completo, tan lucro y limpio que le provocaban jadeos ahogados, el pelo de Taehyung estaba más largo, las manos del castaño descansaban en la parte trasera de su espalda, dejando a la vista lo enormes que eran y lo limpias que se veían sus uñas, Jungkook volvió a tragar, como amaba las manos grandes y bien cuidadas en los hombres... Levantó su mirada cuando las puertas se abrieron y casi llora cuando Taehyung tenía una ceja levantada en su dirección, mierda... Jungkook mordió sus labios con fuerza, tal vez Taehyung malinterpretó su mirada y ahora creía que Jungkook era un pervertido por estarle mirándole el culo.

¿Algún día se cansaría de hacer escenas que dejaban muy mal parada a su dignidad?

Casi lloriqueando salió del ascensor siguiendo muy cerca los pasos de los jefes.

Se permitió asombrarse ante lo grande y lujoso, obvio, que se veía el restaurante

— A unos metros, detrás de esa puerta se encuentra un bar que está dividido en dos sectores — indicó el arquitecto. Jungkook no dejaba de mirar a los alrededores, maravillado se sentía.

— ¿Cuáles son esos sectores? —

Jungkook ahogó un gemido cuando la voz gruesa y ronca de Taehyung se escuchó por todo el lugar, joder... Jungkook era un fiel creyente pero sentía que ya era necesario que dejen de darle tantos obstáculos que ponían en juego su decencia, estaba muy al borde de arrinconar al Kim más joven y...

— El primero es un salón con temática de discoteca —

— ¿Y el segundo? —

Jungkook miró atento al Arquitecto que sonreía un poco avergonzado

— Es el sector que queda en la segunda planta, un lugar más privado para... Ya saben, parejas que no necesariamente quieren llegar a nuestras habitaciones —

Todos empezaron a reír, más Jungkook dejó de respirar cuando observó que Kim Taehyung lo estaba mirando de reojo.

Había sido tan rápido que Jungkook realmente se preguntó si lo había mirado pero... Joder, de pronto sentía a sus pantalones más ajustados de lo normal... Mierda, lo último que podía faltarle.

Con los nervios a flor de piel desvió disimuladamente su mirada hacia abajo, a su entrepierna, y quiso gritar de frustración cuando se dio cuenta que tenía una maldita erección frente a una multitud de ricos.

Desesperado observó a todos lados y a lo lejos, bastante cerca del sector bar, logró ver los cartelitos que tanto buscaba, aprovechó el momento donde todos se dirigieron hacia el enorme ventanal que daba a la ciudad y corrió hacia los baños.

— Oh mierda, por favor, no... — lloriqueó cerrando la puerta detrás de él y corriendo hacia los lavados, necesitaba calmarse o quedaría realmente en evidencia ante todos. — La puta... — se quedó en silencio mientras mojaba sus manos y su rostro repetidas veces, se miró en el espejo y quiso gritar, su cara era completamente roja y sus labios lucían más rojos de lo normal debido a la cantidad de veces que los había mordido por evitar gritar — Tranquilízate — se empezó a decir varias veces como si eso fuese de ayuda cuando en su mente se reproducía millones de veces las miradas de Kim Taehyung. — Estás viendo cosas dónde no las hay, él no te miró, él no te desea, joder que ni siquiera debe de acordarse de ti — se volvió a decir mientras apoyaba sus manos contra el lavado y cerraba sus ojos intentando respirar y tranquilizarse. — No es el momento para que seas un maldito hormonal, joder... — gruñó cuando al contrario de tranquilizarse, sintió más presión, joder... ¿Y si...? negó con prisa, joder no, no podía masturbarse en aquel baño corriendo el riesgo de que alguien lo encuentre pero mierda... Realmente su cuerpo estaba quemando.

Sintió su corazón dar un salto de tal forma que lo mareó cuando la puerta del baño fue abierta, Jungkook estaba dispuesto a fingir su muerte, pero el sonido de la puerta siendo cerrada con lentitud le hicieron abrir los ojos, ni siquiera fue necesario girar su rostro, el reflejo de Kim Taehyung apareció detrás de él, mientras ambos se miraban a través del espejo.

Jungkook tragó duro, no sabía dónde meterse o qué hacer, pero malditamente quiso chillar cuando Taehyung cortó la distancia entre ellos, quedando totalmente pegado hacia él, Jungkook no supo que hacer ni qué decir cuando las manos del contrario se apoyaron en su cintura... Oh mierda... Oh, santísima mierda.

La respiración de Jungkook estaba dada por perdida y su corazón probablemente tenga algún tipo de infarto en menos de diez segundos.

Jungkook mordió sus labios con fuerza cuando Taehyung lo miraba con intensidad a través del espejo, su piel se estremeció por completo cuando Kim acercó su rostro hasta su cuello, olfateándolo, sin querer y sin poder reprimirlo soltó un lastimoso jadeo

— ¿Sabes cuánto tiempo me llevó olvidarme del perfume que usas? —

Jungkook abrió su boca sorprendido ante lo ronca de la voz del castaño, si antes había estado duro ahora pasaba a un nuevo nivel. Su piel quemaba, la zona de su cuello que el castaño estaba acariciando con su nariz escocía con fuerza.

— Te estuve buscando por todos lados, ¿Por qué nadie te conoce? Joder... ¿Sabes lo difícil que fue buscar nombre por nombre a las personas que habían asistido a la fiesta de Jung y que malditamente Park me termine diciendo que siempre te conoció? — la risa que soltó Taehyung provocó escalos fríos en todo su cuerpo, Jungkook ahogó un gemido cuando sus miradas se volvieron a conectar y esta vez Taehyung rodeó por completo su cintura, apretándolo más a su pecho y...

— Ah... — se le hizo imposible contener un gemido cuando sintió la dures chocar contra su trasero, joder... Taehyung estaba igual que él, oh mierda... ¿Estaba soñando?

— Pero te encontré... — susurró en sus oídos — Sé lo que te provoco, sé lo que me dice tu mirada, es la misma que sentí durante toda la noche en la fiesta... — Jungkook abrió sus ojos sorprendido, Taehyung rió — ¿Creías que no me di cuenta? — sonrió de lado — Desde que ingresé en la casa de mi amigo mis ojos estuvieron en ti... ¿Cómo pasar desapercibido con aquella campera amarilla chillona? — Jungkook mordió sus labios sonriendo sin darse cuenta

— Es bonita — susurró bajito, Taehyung asintió riendo

— Dale gracias, Jimin supo que hablaba de ti por ella —

Jungkook se encontraba en alguna especie de trance, ¿De verdad Taehyung lo había visto? ¿Había puesto su mirada en él?

— Yo... —

— ¿Te sorprendiste al verme aquí? — Jungkook asintió

— En realidad detesto venir a este tipo de eventos, pero cuando mi padre mencionó al ganador del anuncio y vi tu nombre, tuve que sobornar a mi hermano para que me deje su lugar... — Jungkook cerró sus ojos cuando Taehyung bajó el tono de su voz, convirtiéndose en casi un susurro, gimió bajito y sintió su cuerpo temblar cuando Taehyung le dio un beso en esa zona que ya parecía ser de gelatina. — Pedí a mi padre que pida por ti... No sabía cómo acercarme a ti, Jimin decía que rechazabas todas sus invitaciones, ¿Por qué? ¿No querías verme de nuevo? ¿Acaso soy el único que se moría de ganas por verte? —

Jungkook negó lentamente apoyando su cabeza contra el hombro del castaño, mordió sus labios cuando la mano del castaño hizo un viaje desde su vientre hasta el borde de sus pantalones

— ¿Esto es por mí? — Jungkook gimió deliciosamente cuando la mano del castaño se presionó contra su erección. — ¿Es por mi Jeon? —

— S-si... — siseó entre dientes totalmente perdido, él ya estaba volando en lo más alto. — Quise buscarte... — susurró despacio mientras se deshacía en los besos que Taehyung dejaba a lo largo de su cuello — ... Pero creí que era en vano, que nunca te ibas a ah... mierda — gimió cuando Taehyung le bajó la cremallera de sus jeans y metió la mano, tocándolo directamente —

— ¿Qué nunca, qué? — preguntó acariciándole su miembro, joder, ¿Acaso Taehyung esperaba que Jungkook hable cuando apenas y podía respirar?

— Te fijarías en mi... —

Taehyung sonrió de lado y Jungkook desfalleció al verlo. — Hay un segundo sector aquí... ¿Quieres ir? —

Jungkook giró sobre sus pies quedando cara a cara frente al castaño, no hizo falta una sola palabra antes que con una sola mirada Taehyung lo arrincone contra el lavado en un beso totalmente desesperado.

Joder

Si... Así debía de ser

Así era correcto, sentir su piel arder por el deseo, sentir que estaba besando a lo más precioso que había conocido, así tenía que ser, perdiendo el control de su cuerpo y su mente quedando totalmente en blanco, así tenía que ser, sintiendo la necesidad de volverse uno solo con el otro, sentir que ansiabas con locura ser tocado y besado por todas partes, si... Así tenía que hacer, perdiendo el control por el otro, deseando más y más entre besos desenfrenados, en miradas llenas de deseo y amor que se camuflaba entre ellos.

Así tenía que hacer, sin pensar en nada, solo en ellos, en ese momento.

Así debía de ser. Encontrándose de nuevo.