Red like love - chanbaek

Summary

BaekHyun adoptó a un hibrido huraño, un cachorro bravo que ha sido abandonado una tras otra vez. Byun se esfuerza en ser el mejor dueño que puede, pero ChanYeol se niega a cooperar. Quizá todo lo que necesita es un poco de amor. ✒Géneros: Romance Fluff ¡slightangst ✒ Duración: -- ✒ OTP: chanbaek | mención de exo KaiSoo ➛ AU! Híbridos ➛ Prohibida su copia o adaptación

Status
Ongoing
Chapters
7
Rating
5.0 3 reviews
Age Rating
18+

Welcome home

BaekHyun había esperado por ese día con la emoción de un niño pequeño.

Su propio híbrido. Estaba finalmente pasando, después de haber visitado el refugio tantas veces como ayudante para compartir con aquellos abandonados, siendo también un hogar temporal en ocasiones ahora por fin podría tener al que fuera el indicado.

Sus amigos del lugar le habían prometido que las cosas serían diferentes ahora, pues habían encontrado al híbrido perfecto para él, que necesitaría su amor, atención y quien se beneficiaria de su alegre personalidad. Pero, sobre todo, que sería para siempre.

El hogar benéfico no era tan grande, pero recibía a cuanto hibrido con necesidad se encontraran, y BaekHyun llevaba varios años participando con ellos para ayudarlos en todo lo que podía. Ese día no fue diferente de muchos, entró saludando a los dueños, JoonMyun le revolvió el pelo y su novia lo saludó a lo lejos, en el jardín principal había varios híbridos pasando el rato, niños corriendo y algunos adultos descansando.

—¿Es alguno de ellos? —preguntó poniéndose de puntillas para poderlos ver mejor.

—Nop, está esperando por ti dentro.

En uno de los cuartos más adentro del lugar estaba JiSoo con sus brazos cruzados, se veía un poco molesta, pero al verlo su cara se transformó en una enorme sonrisa, aun con eso no le pasó desapercibido la patadita que le metió a la bolita con cabello rojo que estaba escondida detrás del sillón.

—ChanYeol sal de ahí, anda, BaekHyun-ie está muy emocionado por conocerte.

—¡No! —gruñó cuando JiSoo se acercó.

Byun no se asustó del sonido ni se lo tomó personal, muchos de los que eran rescatados tenían malas experiencias con dueños anteriores o personas extrañas, algunos incluso guardaban traumas y era común para ellos ser reacios, estar asustados o, como en el caso de ChanYeol, estar bravos.

Así que se acercó lentamente, sin presionar, pero sin demostrar nada de miedo, se agachó un poco y le ofreció su mano al híbrido de cabello rojizo esperando que no lo mordiera ni rasguñara, pero si que al menos estuviera listo para que interactuaran.

—Hola ChanYeol, soy BaekHyun.

—No me importa.

—No seas grosero —regañó JoonMyun con seriedad, pero BaekHyun de nuevo no se ofendió, tenía experiencia con ariscos, incluso violentos.

—Está bien —dijo e intentó sonreírle—. JoonMyun me contó anoche que te gusta mucho la carne, no sé si te gustaría comer conmigo y venir a casa, podría ser agradable.

El muchacho lo pensó un momento.

—Mhm...¿podré comer cuanto yo quiera?

—Puedes comer tanto como desees.

Que ChanYeol accediera a entrar al carro fue más difícil de lo esperado, intentó salir corriendo apenas se distrajeron, pero JoonMyun fue más rápido, la novia de su amigo metió en el carro las pocas cosas del enorme híbrido también, una manta, almohada, algunas prendas de ropa, y un bolso, BaekHyun estaba un poco impresionado y nervioso en cuanto fue consciente del verdadero tamaño del híbrido, lo había visto grande cuando estaba escondido, pero parado era otra cosa, le sacaba bastantes centímetros y aunque estaba algo delgado se notaba que estaba mejor construido que él. BaekHyun era delgado, y definido, pero no necesitaba mucho musculo en su día a día.

—¿Está bien si comemos en casa?

—Tu casa.

—Bueno, será tuya también —agregó con confianza mientras se metía al auto-servicio del restaurante. Pidió dos platos grandes de kalbi, seguro de que ChanYeol comería mucho, y pidió de acompañamiento japchae, usualmente elegiría kimchi, pero según JiSoo el híbrido había comido mucho en esos días.

Cuando llegó a casa se aseguró de que el garaje estuviera cerrado para poder abrir la puerta y que ChanYeol no se escapara, el híbrido no lo intentó de todas formas, sino que entró y fue directamente a acostarse a su sillón, subiendo los zapatos a su sillón blanco, pero BaekHyun no le reclamó de inmediato, era un ambiente nuevo, y claramente el alto lo estaba provocando para ver como reaccionaba, pero él ya había tratado con híbridos que venían de pésimos hogares, o que habían vivido en la calle durante toda su vida y era responsabilidad suya no repetir los mismos errores, ayudarlos a crecer y superar los miedos, ofrecerles una vida con mejor calidad.

En otros casos los preparaba para hallar una buena familia, o lo más cercano a un agradable final. Esta vez era distinto, no había presión, ni tampoco tenía que preocuparse por educar a ChanYeol, se quedaría con él ahora y trataría de amar al híbrido por quien era, tan sólo necesitaba ayuda para sanar heridas viejas y aprender un poco más a comportarse bien con su dueño y en su nueva casa.

—¿Quieres comer en la sala o prefieres conocer tu cuarto primero?

—¿Tendré cuarto propio? —reclamó Park mientras se le adelantaba al interior de la casa—. ¿Por qué no dormiremos juntos? Se supone que las mascotas duermen con sus dueños.

—No eres una mascota, ChanYeol, eres una persona —respondió, mientras lo guiaba—, ese es mi cuarto y el tuyo estará al lado del mío, así puedes buscarme si necesitas algo.

—No me respondiste.

—Sólo creo que es tu primera noche y tienes derecho de privacidad, soy un extraño al final así que está bien si no quieres dormir conmigo.

—Mhm —ChanYeol lo empujó y entró a su cuarto, ni siquiera volteó a ver el cuarto de invitados—, quiero esta.

—Está bien, podemos dormir juntos entonces.

—No. La quiero para mí.

—ChanYeol, pero...

—Dijiste que merezco privacidad y comodidad, quiero tu cama.



BaekHyun gruñó mientras apretaba la fría almohada contra su estómago, tenía hambre luego de que ChanYeol se acabara todo lo que compró y le robara parte de lo que había hecho de emergencia, encima el cuarto de invitados estaba algo helado y tan vacío que daba miedo. No podía creer que había perdido la discusión de su habitación, era la primera vez que eso le ocurría, de todas las veces que había sido un hogar temporal ningún híbrido rechazó dormir con él o tomar el cuarto propio.

ChanYeol se estaba haciendo el duro y enojón, pero él sabía que solo era una faceta, muchos al principio eran así, pero con los días se acostumbraría y le daría una oportunidad, esta vez sería diferente de otras veces igual, no era temporal, ni el híbrido era alguien de quien se despediría pronto, era definitivo, por todo el tiempo que ChanYeol y él vivieran, así que no había prisa por consolidar su relación.

A falta de sueño estuvo haciendo planes en silencio sobre cómo podría facilitar las cosas para ChanYeol, quizá podría comprarle juguetes, o ayudarle a decorar el cuarto, si él aceptaba dormir a su lado podrían volver el cuarto de invitados un espacio de juegos, un estudio o lo que sea que el más alto deseara o necesitara.

Con esa idea logró dormirse al entrar la madrugada, con ChanYeol y un cuarto lleno de juguetes, decoraciones, fotos y todo lo que pudiera hacerlo feliz.


Lástima que el ChanYeol real no estuviera tan dispuesto a la idea de que eran una nueva familia y que pudieran tener una nueva habitación y las mil fantasías que tuvo en la madrugada, porque mientras BaekHyun recuperaba su dulce energía ChanYeol lo despertó con un vaso de agua en la cama.

—¿¡Qué!?

—Ya era hora, es tardísimo y tengo demasiada hambre, en tu casa no hay nada.

BaekHyun arrugó la nariz, le ardía el canal de la misma, y sentía que se había ahogado de cierta forma, sacudió la cabeza y cuando logró ubicar su celular se dio cuenta que eran apenas las siete de la mañana de ese pobre sábado que él había planeado usar para descansar y recuperar energía, ignorando claramente que ChanYeol no pensaba lo mismo.

—¿Cómo diablos tienes tanta hambre a las siete?

—Siempre hay que comer temprano, estoy acostumbrado a levantarme y comer, te esperé dos horas así que quiero comer ahora.

—Espera, ¿te despertaste a las cinco en un sábado? ¿No pudiste seguir durmiendo? Te acostaste un poco tarde, ¿no estás cansado?

—No eres mi madre —respondió el más alto y le tiró la mano—. Date prisa, necesito comer.

Una vez más BaekHyun se sintió impresionado por la cantidad de comida que ChanYeol consumió, le hizo panqueques, huevos, le sirvió algo de fruta y el más alto reclamó que había visto una bolsa de ramen en sus gabinetes cuando intentó dar por cerrada la cocina así que también lo tuvo que preparar.

—¿No te duele el estómago? Es mucha comida y JiSoo me dijo que...

—Ella me quería matar de hambre.

—Claro que no, está ahí para cuidarlos a todos —explicó él—, tiene que racionar la comida porque hay muchos en el refugio, y muchos nuevos que pueden llegar, ¿sabes?

—Bien, ¿y cuál es tu excusa para controlar la comida?

—Veamos —murmuró—, yo pago la comida para comenzar, pagaré el médico si te enfermas y si te comes todo en la mañana ¿qué vamos a comer durante el día? ¿Almuerzo y cena?

—¿Cómo se supone que sepa que habrá comida el resto del día?

BaekHyun tomó aire un segundo, apenado por escucharlo.

—Porque hice el supermercado, y traté de comprar tanta comida como fuera necesario.

—Parece ser muy poca.

—Adopté un híbrido de perro, no de oso.

Tuvo que sacar al alto de su casa antes de que se comiera hasta los muebles y se robara hasta la tierra, se había dado cuenta con unas horas que el alto estaba guardando mil cosas en la mochila que JiSoo le había metido al carro, no sabía si quería huir o si pensaba que algo arruinaría la estabilidad que él estaba tratando de ofrecerle.

Así que consiguió distraerlo diciéndole que podrían comprar cosas nuevas, y tal cual su naturaleza el híbrido levantó sus orejas con curiosidad y corrió detrás suya hacia el carro como si lo hubiera invitado a jugar.

Pero la billetera de BaekHyun lloró, sangró y desfalleció.

ChanYeol eligió mucha comida, algo de ropa, mantas y almohadas, y uno que otro juguete, pero no tantos como en el pasado compró para otros que recibió en su casa. Había algo muy calculador en cuanto a las cosas que el otro quería y necesitaba; entendía que los híbridos tenían una naturaleza diferente de la humana, y su sentido de supervivencia era mayor a la de una persona promedio, en muchos casos como híbridos rescatados actuaban de esa manera para manejar las situaciones difíciles, los traumas o miedos. Era una forma lógica de combatir con aquello que los espantaba, en muchos casos preparándose para ser nuevamente abandonados y tener que cuidar de sí mismos.

—ChanYeol.

—Mhm.

—¿Estás contento con lo que te compré?

—Sí —dijo mientras giraba un poco en su asiento y señalaba las bolsas del supermercado—, compramos pan, hay carne, tenemos agua y mucho papel higiénico. Todo lo que necesito para vivir.

—Pensé que te gustarían más juguetes o algunas cosas para acomodarte, pensaba que podríamos hacer del cuarto de invitados una sala de juego, estudio o no sé que te gusta si lees o...

—Detente ahí —dijo ChanYeol mientras volvía a su posición original y apretaba el cinturón—. No necesitas hacer eso, no tiene sentido hacer tantos cambios en tu casa.

—Pero se supone que tu nuevo hogar debe acomodarse a tus gustos y necesidades, y quiero que te guste y estés feliz ahí.

—¿Para qué? No creo estar tanto tiempo.

—Pero...

—Rápido, la comida puede echarse a perder.



Los siguientes días las cosas no mejoraron ni un poco, ChanYeol siguió comiendo como si fuera a hibernar, guardando cosas en su bolso y para empeorar había empezado a husmear la casa y a jugar con las ventanas, le tomó un poco de tiempo darse cuenta de que estaba dejando trancas para que no pudieran cerrarse por completo y en una noche se encontró con que ChanYeol se escapaba una vez él estaba dormido y regresaba entrando la madrugada tratando de no hacer ruido, a pesar de que ya lo había descubierto.

—No tengo idea a donde va, ¿debería preocuparme? ¿O seguirlo?

—BaekHyun-aa, tú sabes que algunos no se sienten cómodos al principio en un entorno nuevo y que extrañan la calle y la libertad —podía imaginar a JongIn rodando los ojos y tratando de ser paciente.

—Lo sé, pero —vio a ambos lados del pasillo, pero luego de ver al híbrido acurrucado en el sillón tomando agua y viendo tele se metió al baño más cercano— me preocupo, ¿qué tal si lo asaltan? O lo golpea un borracho, ¡o si se olvida de la casa! No puedo perderlo, es mío.

—Hyung, es un ser vivo no un muñeco que compraste, ¿recuerdas?

—¡Lo sé! Es solo que...es oficialmente mío, por primera vez no es algo temporal.

—BaekHyun-ie —su amigo suspiró en la línea y él supo que una conversación incómoda se aproximaba—, ChanYeol no es como los anteriores, ¿si? Necesitas darte cuenta de que no está herido como Kibum, no necesita cuidados especiales como Yeri, ni...ni ya sabes.

—¿Ni está por morirse como Yixing?

—Lo siento, hyung, es solo que...JoonMyun te consiguió un híbrido diferente del tipo al que estás acostumbrado de tratar, y entiendo que este cambio no sea sencillo para ti ni para él. ChanYeol no es un bebé ni está enfermo o lastimado, solo necesita paciencia y se abrirá de poco hacia ti.

—Supongo...

—¡Anímate! Podrías hacer todo lo que no podías antes, pasear, probar comida nueva con él, tener juegos en el jardín, muchas oportunidades.

—Sí, sí, tienes razón, perdón JongIn, ya sabes que estoy un poco loco. Te veré la otra semana.

—Que así sea, KyungSoo te extraña mucho, los muchachos y yo también.

Salió del baño sólo para ser recibido por el más alto con los brazos cruzados, el ceño fruncido y sus orejas puntiagudas en posición de alerta, toda el aura gritaba enfado.

—Hey, ¿qué haces ahí?

—Venía al baño y luego te escuché hablando de mí a mis espaldas.

—No es lo que piensas, no hablaba mal de ti ni nada por el estilo.

—¿Ah sí? Porque si no tienes nada malo que decir sobre mí deberías hablarlo conmigo.

—Sí, es verdad, lo siento mucho —murmuró mientras salía—, es solo que estaba preocupado y no es como que disfrutes hablar mucho conmigo.

—Eres un desconocido.

—Lo sé —jugueteó con sus dedos y se encogió en su lugar—, es solo que te escapas en la noche y no sé que pensar de eso, podría ser peligroso y temo que algo te pase.

—¿Cómo sabes que es peligroso?

—Es la calle, ChanYeol, hay mucha gente y algunas personas pueden ser imprudentes, groseras, malas, e irresponsables, y además las enfermedades...

—¡Waoh, waoh! Detén tu carro ahí, enano —dio un paso y lo sostuvo por los hombros apretándolos con fuerza—. No necesito que me cuides, conozco la calle mucho mejor que tú, y lo que hago o no afuera no es tu problema.

—P-pero...claro que lo es, es decir, se supone que soy...

—¿Mi dueño? ¿Tutor? ¿Padre adoptivo? Que las leyes digan que los humanos pueden dominar, comprar, adoptar o poseer un híbrido no significa que sea un ser inútil que requiera tu atención cada segundo que vivo, si querías una mascota dependiente de ti hubieras tomado a un perro normal.

El del cabello rojizo se alejó entonces, dejándolo plantado en la puerta del baño, lo vio desaparecer en camino a su cuarto y en cuanto la puerta azotó se estremeció en su lugar, nervioso. Había tratado antes con híbridos que tenían problemas creando lazos, pero jamás había sido este el problema, habían sido dificultades con miedos, trauma y pésimas experiencias, en muchas ocasiones violencia y falta de confianza, ¿pero problemas de identidad o independencia? Nunca le había pasado.

Los híbridos, hasta el más rebelde, tenían una necesidad natural por el amor y atención de un dueño, no era un tema de poder, o sobre poseer a otro ser como ChanYeol le había planteado, era parte de la genética, dependiendo del animal, claro, pero los animales domésticos como perros y gatos tenían esa sensación de querer quien cuidara por ellos, velara por ellos y los amara. Ese había sido el motivo de la creación de los híbridos, una mascota perfecta y hecha a medida para la humanidad.

Así que esa respuesta no la había esperado ni por asomo.

Intentó hablar con el más alto llamando a la puerta, pero este no respondió cuando tocó así que tan solo reposó su cabeza contra ella tratando de escuchar y asegurarse que estaba cerca o si no había escapado por la ventana.

—¿ChanYeol? —vio una pequeña sombra por la orilla de la puerta y eso bastó para hablar—. No quería decir que soy tu dueño...era más...yo quería decir...es...quiero ser tu familia, si me lo permites.