01: Vaquita [Chanbaek]
Boypussy, Dirty Talk, Lactancia, híbrido de vaca.
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Baekhyun es un híbrido de vaca. ChanYeol no tiene idea de dónde salió, por qué o cómo si quiera es posible que exista alguien así. De lo único que está consciente es que el híbrido le pertenece y que jamás lo entregaría.
¿Cómo una idea así podría cruzársele por la cabeza de cualquier forma? Baekhyun es precioso de pies a cabeza. ChanYeol no cree que exista alguien igual en el mundo. La belleza de Baekhyun es única y le pertenece únicamente a ChanYeol. Él es único con el privilegio de observar al híbrido andar desnudo por toda la casa, porque, según él, la ropa es incómoda. ChanYeol es el único que puede hacer de su vaquita un desastre en la cama mientras el envuelve su cola en sus muslos y ruega por quedar preñada. A él le pertenecen sus mugidos, sus orejitas, sus piernas, su piel... y su leche, porque, sí, Baekhyun es una vaquita lechera. Cada cierto tiempo, ChanYeol se ve obligado a ordeñar a Baekhyun, y, si le preguntaran, diría que es de sus cosas favoritas.
El día de ordeño es el que más ansía, porque Baekhyun parece entrar en celo: ruega por una polla enterrada en alguno de sus agujeros, suplica por labios en sus pezones y manos amasando sus tetas para que la leche sea liberada y deje de doler. Baekhyun se vuelve tan necesitado, que ChanYeol es incapaz de resistirse.
Justo como ahora.
— Amo, Baekkie necesita que ordeñen sus tetitas — indica mientras señala su pecho cubierto por una camisa de ChanYeol. Baekhyun suele decir que, si debía usar ropa, entonces sería la de su amo, porque era suya como él. A ChanYeol nunca le molestó la idea — Por favor, están muy llenitas — suplica y hace un puchero que derrite a ChanYeol.
¿Cómo negarle algo a alguien tan hermoso como Baekhyun?
ChanYeol guarda su ilustración y apaga la computadora. Gira la silla hacia Baekhyun y ladea la cabeza. Jamás le negaría algo a su vaquita, muchísimo menos si se trataba de ordeñarla, pero jugar con sus nervios lo ponía mucho.
— Ven aquí, pequeño — ordenó con suavidad. Abrió las piernas e hizo que Baekhyun se quedara atrapado en ellas. Subió la camisa hasta que las tetas de Baekhyun quedaron desnudas, lo que le hizo estremecer — Oh, ¿Qué tenemos aquí? Unas lindas tetitas esperando ser ordeñadas, ¿No es así? — Baekhyun asintió con rapidez — Da saltitos, bebé. Quiero verlas. — El rostro de Baekhyun enrojeció, pero obedeció. Apenas se despegó del piso para hacer que sus tetas se balancearan un poco — Guau, qué grandes tetas, Baekhyun.
En realidad no lo eran, pero ChanYeol tenía un algo con usar ese adjetivo para referirse a ellas. A Baekhyun realmente no le importaba mientras ChanYeol le diera lo que necesitaba.
— ¿Me ordeña, por favor? Duele — casi lloriqueó. ChanYeol le sacó la camisa y amasó las tetas con sus manos. Dio un pequeño tirón en uno de los pezones y un chorrito de leche manchó su rostro y el pecho de Baekhyun, quien llevó sus manos a los hombros de ChanYeol y emitió un ruidito placentero — La otra, amo, por favor. Lo necesito tanto... Ordéñeme. Baekkie será bueno, lo prometo.
ChanYeol ladeó la cabeza y se acercó al cuello de Baekhyun para dejar unos cuantos besos que derritieron al híbrido si es que la forma en la que sus uñas se clavaron en los hombros de ChanYeol decía algo.
La colita de Baekhyun se meneó; era la señal más obvia de que se encontraba necesito. En ese estado, al híbrido no le importaría si tenía un palo metido en la vagina, mientras sus tetas fueran liberadas de la leche, todo estaba bien para él.
ChanYeol dio una larga lamida al cuello de su vaquita y usó la lengua para lamer uno de los pezones duros de Baekhyun, cosa que hizo al híbrido gritar en desesperación. ChanYeol se burló de él con una risa y un pellizco en su otro pezón.
— Qué bonito te ves, pequeño. Estás tan ansioso porque te tome, ¿No es así? — Baekhyun asintió con rapidez, ansioso — Amo no debería ser malo, ¿verdad? Él debería aliviarte.
— Por favor, amo — suplicó — hágame suyo las veces que quiera. Ordéñeme...
ChanYeol acarició la espalda baja de Baekhyun hasta que hubo llegado a su trasero. Deslizó sus dedos por el perineo y se detuvo en cuanto sintió la humedad del coño. Sonrió, y enterró un dedo ahí, lo que provocó un chillido en su vaquita. ChanYeol movió el dedo en círculos y metió otro. Baekhyun suspiró y comenzó a montar los dígitos de ChanYeol con rapidez.
ChanYeol mordió su labio inferior y se acomodó para liberad la erección que había tenido desde que a Baekhyun se le ocurrió entrar al estudio con solo la camisa puesta.
— Vas a montarme mientras me como tus tetas, ¿entendido? Quiero que uses mi polla como la linda putita que eres.
Baekhyun se sonrojó, pero no dijo nada, al contrario, asintió y alzó las caderas para que ChanYeol pudiera jugar con su vagina hasta dejarla lo suficientemente abierta como para que la intromisión de su pene no lo lastimara.
Baekhyun tragó saliva y tomó la polla de su amo. Lamió sus labios y sus paredes se apretaron, desesperadas por algo entre ellas. Baekhyun miró a ChanYeol en busca de su aprobación y este se la dio con un asentimiento de cabeza. Tomó una gran bocanada de aire y se metió el glande; un siseo escapó de sus labios, pero continuó bajando con el deseo de complacer a su amo para que él lo hiciera con él.
Funcionó.
Un gruñido escapó de ChanYeol y, de inmediato, sus manos atraparon las caderas de Baekhyun mientras dejaba caer la cabeza hacia atrás. El híbrido exhaló y, deseoso de calmar su sed, acercó la boca a la nuez de su amo. La lamió con desesperación y la mordió con cuidado. Los ruidos que ChanYeol dejó escapar hicieron que la nuez se moviera, cosa que Baekhyun aprovechó para devorar el resto de su cuello.
Hubiera seguido así, incluso hubiese podido marcar a su amo con sus dientes para que todos supieran que pertenecía le pertenecía; sin embargo, la necesidad de ser ordeñado pudo más que sus morbosidades. Llevó sus labios a la cara de ChanYeol mientras mecía sus caderas sobre su regazo, y gimió.
— Amo, Baekkie necesita de su boca en sus tetitas — pidió. ChanYeol tragó saliva y lamió sus labios. Alzó la vista para ver al híbrido sonrojado y sudado que tenía encima, y sonrió ante la idea de ser el único capaz de verlo así — Baekkie será una vaquita buena para amo, por favor...
ChanYeol se incorporó. Alzó las caderas con brusquedad y Baekhyun gritó. Lo embistió con fuerza y rapidez, lo que provocó que el híbrido se tambaleara en su lugar, así que llevó sus manos a los hombros de ChanYeol y se apoyó en ellos.
— Eres toda una puta, Baekhyun, mírate — provocó — No deberías haber sido una vaca, sino una perra.
Baekhyun sollozó y asintió. Él sería todo lo que su amo deseara, porque lo amaba a él, a su polla y a sus labios, los cuales ya se encontraban dando besos húmedos en todo su pecho.
— Amo, amo, amo, se lo suplico. No puedo soportarlo más — lloró. Las tetas le dolían demasiado, ya ni siquiera el placer de tener la polla de ChanYeol enterrada en la vagina era suficiente para calmarlo — ¡Amo...! ¡ChanYeol!
Oh, ChanYeol se mordió la lengua en cuanto escuchó su nombre escapar de los labios de su vaquita. Él en verdad lo necesitaba, ya había dejado de ser un juego.
Inmediatamente, ChanYeol llevó su boca a un pezón y succionó sin usar demasiada fuerza. El alivio en Baekhyun llegó de inmediato. El grito que dejó escapar calmó a ChanYeol, y se tomó la libertad de apretar y retorcer el otro pezón que chorreó y le manchó la ropa. A ChanYeol no le importó, los gemidos de Baekhyun lo compensaban, y los movimientos torpes de sus caderas lo hacían aún mejor.
ChanYeol usó la lengua para delinear el pezón unos segundos antes de volver a succionarlo. La leche incluso resbaló de su barbilla por la abundancia de esta. Por un momento, ChanYeol se sintió culpable por haber puesto a Baekhyun más allá del límite, pero no pudo evitar pensar en que, si Baekhyun continuaba luciendo así de erótico para él, quizás lo volvería a hacer.
Liberó el pezón y amasó el pecho con su mano.
— Mmh, qué buena puta me conseguí — ronroneó — Quizás debería atarte a la silla y dejarte gotear toda la noche, ¿mmh?
Ambos sabían que jamás se atrevería a hacer algo así, pero Baekhyun estaba perdido en la necesidad de ser ordeñado.
— ¡No! — sollozó — Baekkie es bueno para amo, por favor... — ChanYeol no lo admitiría, pero hacer llorar a Baekhyun para luego consolarlo le encantaba — Baekkie es una buena puta para Channie.
— Oh, bebé, tú lo eres — gimió sin poder evitarlo. Atacó el otro pezón y el grito de Baekhyun le supo a gloria. Lo liberó unos minutos después y Baekhyun hizo la cara de ChanYeol quedara atrapada entre sus tetas, mientras saltaba con ganas sobre la polla de su amo ya que había sido liberado de la mayor parte de su leche — Mierda, mierda, no voy a dudar mucho, pequeño — advirtió en un murmullo.
— Quiero que me llene como yo lo hice con usted — pidió. ChanYeol soltó una risita por sus palabras.
—¿Sí? Debería, ¿verdad? Has sido bueno para mí, tanto que me harás correrme así de rápido. Maldita sea, Baekhyun, te amo.
— Baekkie también lo ama —murmuró e hizo un gesto que le hizo saber a ChanYeol que deseaba ser besado, por lo que lo tomó del cuello y lo acercó para chocar sus labios con los suyos sin intentar ser cuidadoso.
La saliva escurrió por las barbillas de ambos, y ChanYeol deseó tener un espejo para ver el desastre que era Baekhyun, aunque no tuvo problemas con conformarse con los chasquidos que sus cuerpos hacían, y la manera en la que su vaquita lo tocaba.
ChanYeol pensó que era afortunado por tener a alguien como Baekhyun para él solo.
— Baekhyun... Espera, voy a...
— No, lo quiero adentro, Channie, ahora.
Baekhyun apretó su entrada y ChanYeol se dejó ir. Lo llenó sin dejar de embestirlo ni siquiera cuando había terminado, porque sabía que Baekhyun no se lo permitiría hasta que él mismo hubiese decidido que era suficiente.
— Baekhyun... — suspiró. La vaquita dio un último grito y terminó en la polla de ChanYeol. El híbrido se quedó quieto unos segundos y luego abrazó a ChanYeol mientras meneaba las caderas — Espera, detente...
— Te amo, Channie — susurró como si se tratara de un secreto y cerró los ojos. La respiraciones de ambos se regularon, y ChanYeol decidió acariciar a Baekhyun antes de alzarlo — No, la quiero dentro — se quejó.
— Pero estás todo pegajoso, Baekkie. Necesitas que te limpie.
— Mañana — intentó discutir y dio sentón. ChanYeol jadeó y terminó por aceptar. Era tarde y tenía sueño, ¿cómo culparlo?
Cargó a su vaquita hasta el sofá de cuero y se recostó con ella encima. Odiaría limpiar todo al día siguiente, pero no pudo importarle en ese momento, no mientras tenía a Baekhyun para él y solo él.
Fin
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