Oscuro Deseo 🔥 Yoonmin

Summary

Park Jimin es profesor de derecho y un día acepta ir a un club para celebrar la despedida de soltero de su amigo Jin. Pero no contaba con que se encontraría con una persona que haría que sintiera todo el placer que nunca encontró en un hombre. No obstante, el final es algo que los dejará a ambos en algo prohibido.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Primera Parte

Jimin no entendía cómo es que terminó siendo besado por un desconocido, solo sentía que todo era tan confuso y excitante a la vez. Sus sentidos estaban tan perdidos en esos labios que chupaban de su cuello. Como aquellos dientes lamían y mordían, mientras sus piernas apenas resistían todo su peso. Podía sentir como su piel se calentaba por el placer tan indescriptible.

No recordaba ser tan sensible en esa zona.

Pero el hombre que estaba escondido entre su cuello, mientras devoraba todo a su paso, lo tenía envuelto en una nube de placer. Sintió como una corriente eléctrica cruzaba en todo su cuerpo al sentir una mordida un poco fuerte en sus clavículas, y como terminaba de lamer ese lugar, para luego dejar un chupetón ahí mismo.

Ah Dios, se desconocía. Porque ese tipo se sentía tan bien en sus brazos.

Apenas recordaba cómo fue que pasó todo.

Quería empezar a tener la cabeza fría, pero ver como el hombre se concentraba en dejar marcas en todo su cuello y clavículas, lo volvía loco.

Hasta que sintió que empezaba a agachar más su cabeza, dirigiéndose a su pecho, en donde se encontraba una de las zonas más sensibles en su cuerpo.

—Ah... joder —Uno de sus pezones fue tocado por esos labios tan asombrosos que lo tenían volando por las nubes, los chupaba y los envolvía en su lengua para luego con sus dientes estirar la punta de ellos. Haciendo que todo su cuerpo se estremezca y un gran gemido salga de sus labios.

Jimin intentaba recordar cómo fue que terminó besándose con un chico en una habitación de un hotel. Mientras intentaba contener sus gemidos, su mente comenzó a aclarar todo.


Era de noche cuando estaba celebrando la despedida de soltero de su amigo SeokJin, bebiendo junto a sus amigos unas copas sentados en los sillones que se encontraban en el lugar, disfrutando de la bebida y la música. Recordaba haber felicitado a Taehyung por haberlos traído a ese lugar tan asombroso.

Las luces de color rojo alumbraban el local, haciendo que tuviera un toque de misterio y erotismo. Reía y lo pasaba bien con sus amigos, a la vez que, escuchaba una de las anécdotas de SeokJin.

Hasta que las luces se apagaron.

De pronto, solo quedó el escenario alumbrado en frente de ellos con algunas de las luces rojas, entre las sombras empezaron a aparecer varios chicos mostrando sus abdominales y brazos, tan solo vistiendo unos pantalones ajustados de cuero. La música empezó a sonar con cada paso que daban y sus cuerpos se movían de forma sensual al ritmo de la música.

Mostraban y tocaban sus cuerpos al público, una imagen tan excitante que, tenía a mucha gente enganchada con el panorama. Ondeaban sus cuerpos en el suelo, moviendo su pelvis para adelante y atrás mostrando, un placer erótico.

Provocaban a las personas moviendo sus brazos por sus abdominales y tocando sus bultos en esos estrechos pantalones. Era una excitante vista que, se quedaría en las mentes de todos los presentes.

Jimin recordaba haberse quedado hipnotizado viendo como montaban todo ese espectáculo.

En especial cuando sintió que alguien lo observaba finamente, tan penetrante con esos ojos oscuros que lo veían solo a él. Su atención fue puesta de inmediato, se ruborizo al verlo bailar tan atrevidamente.

Como su piel pálida brillaba por el sudor y como las luces hacían que su cuerpo tuviera esa imagen de misterio, podía ver como sus manos eran tan grandes con las venas que se notaban cada vez que las pasaba por su cuerpo.

Sus brazos eran un pecado, pensó Jimin.

En ese momento, cuando vio sus movimientos ondulatorios en el suelo, moviendo su pelvis encima del piso y luego, alzándolo rápidamente, como si con eso supieras que en la cama te follaría rudamente.

Sus ojos no dejaban ni un segundo de observar como el desconocido se le quedaba mirando durante todo ese transcurso del baile.

Hasta que la música acabó y los bailarines tuvieron que irse, no sin antes ver como el desconocido le daba una última mirada. Park se quedó esos minutos aun procesando lo que había pasado.

Podía notar como su erección apretaba sus pantalones.

Dios... Jimin no quería pasar más vergüenza de la que ya tenía, estando delante de sus amigos al estar comiéndose con la mirada al bailarín. Sabía que podía echarle la culpa al alcohol al haber tomado muchas copas.

Cuando intentó pararse para dirigirse a los servicios higiénicos, tuvo que estar atento a sus pisadas al darse cuenta que, si se había pasado mucho al mezclar ron con vodka en su bebida.

—Disculpen chicos, pero tengo que ir al baño. —dijo viendo como Jin y Tae salían de su conversación para verlo—. Creo que voy a vomitar, pero tranquilos, vuelvo en unos minutos.

—¿Estás seguro Chim? —le preguntó Tae viéndolo, pensando en pararse para acompañarlo.

—Sí, tranquilo, no se preocupen. De paso voy a lavarme el rostro. —contestó viéndolos a los ojos para que no se preocupen.

—Okey... y Jiminie, en una hora salimos para pedir un taxi, ya son las 2 de la madrugada. Sabes que Namjoon se preocupa cuando ve que salgo tan tarde. —mencionó Jin porque sabía que su prometido era muy protector con el tema de estar solos y bebidos a altas horas de la noche.

—Sí, sigan divirtiéndose, vuelvo en un rato —Fue lo último que les dijo antes de dirigirse hacia el otro lado del club.

El local era tan grande, consistía en dos pisos, en donde todo el show se daba en el primero mientras que en el segundo estaba solo permitido para las personas que pagaban por una habitación privada o, para los empleados que se les daba un pase en donde ellos tenían permitido usarlo una vez por semana.

Jimin tuvo que dirigirse hacia arriba que era donde estaban los baños; tuvo que cruzar un pasillo angosto, un poco oscuro por la falta de luz, ya que solo el local estaba iluminado por las luces fluorescentes rojas. Tenía que ver bien por donde pisaba porque, temía caer de bruces al estar un poco mareado por el alcohol, sabía que cuando amaneciera le dolería la cabeza.

Diablos, eso que mañana tenía que presentarse ante el director de la Universidad para que le dé su horario, puesto que las clases comenzaban la otra semana y el siendo profesor de derecho, tenía que estar juntando el temario que haría para todo el semestre.

Mientras se cuestionaba por las decisiones que tomó al beber tanto alcohol, alguien estaba diciendo algo. Hasta que prestó atención a lo que decía.

—¡Hey, chico bonito! —Volteó y se sorprendió al ver al bailarín del cual, hace solo media hora se lo comía con la mirada; sus mejillas inmediatamente se tiñeron de carmesí al ver al tipo con la mismas prendas solo que, con una camisa negra con los primeros botones desabotonados, mostrando su pecho y sus músculos que se asomaban por esa camisa.

Jimin quería huir justo en ese momento al ver como aquel tipo se acercaba a él. Sabía que estaban solos al ver por el rabillo del ojo a ninguna persona cruzando por ahí.

–—Ah- ¿Sí? Digo; hola —dijo mientras una sonrisa nerviosa se plantaba en su rostro. Dios, estar en ese momento cerca del tipo que lo veía con una mirada depredadora, le ponía tan nervioso como caliente.

Podía sentir como cada vez el espacio se reducía en ellos. Intentó retroceder con pasos lentos hasta que sintió como su espalda chocó con la pared del pasillo. Ver como sus ojos se posaban en su cuerpo y le miraba cada mínimo detalle de su cuerpo, hacía que empezará a tener sensaciones extrañas en su cuerpo.

Su cabeza le pesaba y peor aún al estar confuso ante el acercamiento del hombre que, terminó de acercarse por completo, alzando sus brazos a cado lado de su cabeza apoyándose en la pared.

Podía sentir como su respiración se cortaba al ver como el chico olía cerca de su cuello y oído.

—Eres una ternurita. —susurró mientras su cálido aliento chocaba con su cuello mandando un escalofrío por todo su cuerpo—. ¿Te gustaría jugar un poco?, o prefieres irte con tus amigos y no disfrutar de la noche...

Maldita sea su voz, era tan ronca mientras más se acercaba, podía sentir sus labios rozar su cuello y cómo su rodilla lo levantaba para rozar su miembro, ya duro. Un gemido agudo salió de sus labios al ser tocado, se sentía tan sensible en esos momentos.

Jimin quería negarse, llevaba meses sin ser tocado por alguien y después de discutir con sus padres al querer seguir con su profesión de maestro, sentía que debía tomar esa decisión de relajarse por hoy y dejarse llevar por ese hombre.

Sabía que no debía de confiar en extraños, pero ese desconocido lo ponía a mil cada vez que lo veía y ver su show fue algo que solo lo incentivo, al poder ver de nuevo ese cuerpo tan erótico que lo tenía alucinando por sentir cómo sería ser dominado por él.

Dejarse llevar por un hombre por primera vez en su vida, sin el temor de que alguien le recrimine. Dejó de pensar y solo se dejó llevar por esas manos que bajaron hacia su cadera para juntar ambas pelvis y rozarse sus miembros.

Eso fue todo lo que necesito Jimin para tomar una decisión.

—Ahh está bien... Acepto. —le dijo mientras sus miradas se cruzaban de nuevo, Jimin pudo ver como el chico mostraba una sonrisa ladina.

—Créeme que lo disfrutarás, bebé —Acercó su rostro al de él para decirlo con una voz grave—, me enterraré tan duro en ti, que solo pedirás que te folle durante toda la noche —susurro mientras se acercaba a su oído mencionando con cautela, esas últimas palabras para por último, morder el lóbulo de su oreja y chuparlo, mandando descargas de placer a su amante.

—¿Co-cómo te llamas? —tartamudeó Jimin, al ver cómo el sujeto se hundía en su cuello y chupaba de ahí, dejando una sensación de placer y dolor.

Sabía que ese chupetón dejaría marcas.

—Llámame Yoongi, ¿y tú, hermoso? —Jimin al escuchar esas palabras, los nervios dispararon su sistema.

—Par- digo, Jimin, me llamo Jimin —Ni bien dijo eso, fue recibido por una sonrisa y unas manos que, jalaron de su cabello tirándolo para atrás, exhibiendo su cuello y mandando descargas a todo su cuerpo.

—Muy bien Jimin, solo que quede claro una cosa, esta noche, serás mío. —mencionó con autoridad, mientras sentía como era besado por unos labios que lo abordaron de manera dura y salvaje.

Sentía que no podía corresponder bien al ser chupado con hambre su labio inferior. Sus labios fueron mordidos e invadidos de manera salvaje, prendiendo a Jimin al igual que hizo que, su erección empezara a gotear pre semen por falta de atención.

Lo que sea que pasara con Yoongi... sabía que terminaría disfrutando, aunque sea esa noche, antes de volver a su vida real.


Uff se viene lo bueno 😏🔥

¿Están preparados?