Blue like The Mafia [ ᵏᵒᵒᵏᵗᵃᵉ ]

Summary

Donde Taehyung se escapa de la mansión de su novio de la mafia para ir a una fiesta y Jungkook lo va a buscar con una balacera al club. 🔫 KookTae One-Shot Contenido explicito, leer bajo tu responsabilidad Kook top Tete bottom

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BLUE LIKE THE MAFIA

Taehyung observó el techo con aburrimiento porque no sabe que ver en todo el día. Soltó un nuevo suspiro y luego un grito ahogado cuando volvió a recordar las palabras que su madre siempre decía: "suspirar es quitarle aliento a tu vida." Su madre siempre solía decir cosas que aunque parecieran ser tontas terminaba obedeciendo, un buen caso era el de su vida actualmente.


Taehyung estaba cansado de estar encerrado, pero no era como si pudiera hacer otra cosa.


Todo empezó desde antes de su nacimiento. Su madre era china y su padre los había abandonado desde antes del nacimiento de Taehyung, su madre, con un poco de ayuda de familiares y amigos se fue a Corea Del Sur en busca de una mejor vida y buscó empleos por todas partes. Al final, la mujer tuvo la suerte o la desdicha de ser contratada por la familia Jeon, una familia que parecía ser perfecta ante los ojos de los demás pero la verdad era sabida dentro de aquella gran mansión.


La familia se dedicaba al tráfico de todo tipo de cosas ilegales, desde armas a drogas y hasta pinturas invaluables, los Jeon conseguían todo. Pero las cosas materiales no eran lo único, los Jeon también podrían deshacerse de cualquier cosa, papeles que mancharán el historial de alguien, pruebas de asesinatos y también de personas. Mataban por encargo sin ninguna piedad, los Jeon realmente podían hacer y tenerlo todo.


Y cuando Taehyung decía todo, en serio era todo. Los hijos de Jeon Dongwook siempre tenían lo que deseaban; carros, dinero, joyas, chicas, chicos... Todos sus caprichos eran cumplidos.


Cuando su madre ya tuvo mas de diez años trabajando para los Jeon era considerada parte de la familia, Taehyung iba de vez en cuando a la gran mansión, iba en esos días cuando la señora no podía encontrar a una niñera confiable para él.


Entonces un día a el menor de la casa le encantó jugar con Taehyung y desde aquel día el pequeño Kim comenzó a ir a la casa de los Jeon con su madre y se dedicaba únicamente a jugar con el pelinegro. A Taehyung le gustaba, el niño era simpático, tenía una sonrisa tierna con forma de conejito y tenía muchos juguetes que él en su vida nunca podría tener. Pero Jungkook era extraño, un día simplemente se acercó de más mientras jugaban en el patio trasero, y mirándolo a los ojos le dijo algo que descoloco al pequeño Taehyung completamente.


"Vas a ser mío algún día. Para siempre."


El pequeño Kim se sorprendió, pero Jungkook se encogió de hombros luego de decir aquello así que el no dijo nada y continuó jugando como si nada.


Que tonto fue Taehyung.


Si Jeon Jungkook había dicho que sería suyo algún día debió hacerle caso a aquellas palabras, después de todo Jungkook era el consentido de los Jeon y siempre se le daba lo que deseaba, incluso si eso era difícil o imposible para alguien normal, incluso si eso era el. Y vaya que lo consiguió, pues la señora Kim enfermo y los Jeon se hicieron cargo de todo los gastos. Taehyung estaba agradecido porque siempre pensó que todo sería por agradecimiento hacia todos esos años de servicio hacia la familia.


No fue así, en su último aliento de vida su madre le confesó que estaba prácticamente atado a Jeon Jungkook por el resto de su vida. Tendría que quedarse viviendo con los Jeon y ser la pareja del hijo menor de aquella casa. Taehyung creyó que fue una mala broma de su madre en su último momento, pero todo era tan malditamente en serio.


Desde los 16 años vivía en la mansión Jeon, teniendo que acostumbrarse a su estilo de vida y a lo que conllevaba estar relacionado con una familia tan peligrosa como lo era aquella, principalmente por todos los enemigos que estos llevaban en sus espaldas, pero incluso así, contrario a lo que pensó que sería su vida esta no era tan mala. Taehyung salía, bailaba, reía, visitaba los mejores lugares de Corea y hasta había viajado a diferentes países. Pero siempre, siempre con Jeon Jungkook a su lado. El no iba ni a la esquina solo, desde antes de comenzar a vivir con los Jeon oficialmente ya sabía lo que era tener a Jungkook detrás de él como un perrito. Ahora todo era incluso peor, cuando Jungkook no estaba a veces bajaba las escaleras y todos sus cuñados lo seguían como si fuera a escapar.


No era así, a pesar de cómo habían iniciado las cosas Taehyung se había enamorado de Jungkook, al cual siempre considero un crush imposible que simplemente le regalaba muchas cosas solo porque le tenía pena porque su madre era la sirviente de su mansión.


Aunque si, fue difícil y duro adaptarse al hecho de que era "un capricho más cumplido del menor", incluso si este se encargaba de decirle que no, que lo amaba y que su decisión al pedirle a su padre que pagará los tratamientos de su madre con aquella condición había sido inmadura; aún así, todo seguía igual que en el principio.


Volviendo a la actualidad, sacudió su cabeza al sentir que su celular vibró y con pereza lo desbloqueo para ver que era su único y mejor amigo escribiéndole.

Conocía a Jimin desde la secundaria y habían ingresado juntos a la universidad, lamentablemente Taehyung la tuvo que dejar, Jungkook decía que no era necesario que estudiara porque él le daría todo. La verdad era sabida por todo el que viviera en la casa Jeon, y era que Jungkook, al no poder estar pegado a él cuando tuviera clases era algo que lo incomodaba muchísimo, por eso prefería que no estudiara.


Si, era así de idiota.


¿Tu novio te dejará venir a la fiesta? Te estoy esperando.


-PK.JM


Suspiró leyendo el mensaje varías veces. Quería ir, deseaba ir en serio, pero dudaba poder escapar.


No lo sé.


-K.TH



Dijiste que él no estaría

en casa hoy.


¿Que te lo impide?


-PK.JM


Taehyung lo comenzó a pensar luego de apartar la vista de su celular, podía intentarlo, era arriesgado pero al menos podía decir que lo intento antes de tirarse a llorar nuevamente. Jungkook y su suegro no estaban, y sus cuñados probablemente estuvieran en cualquier lado de la casa menos cerca de la puerta. Eran las siete y a esa hora los gigantes parados al frente iban a cenar y el viejito que abría la puerta y habían contratado por pura pena, probablemente estaba durmiendo. No era la primera vez que intentaría escaparse.


¡Taehyungie!


-PK.JM


Bueno, espérame afuera.


-K.TH


Mordió su labio inferior luego de enviar el mensaje, se puso de pie de inmediato y terminó negando con la cabeza cuando pensamientos de que lo que estaba por hacer terminaría mal comenzaron a rondar por su cabeza.


Rápidamente se cambió y se colocó un poco de maquillaje, ordenando todo antes de salir del baño que compartía con el pelinegro. Tomó su abrigo, dinero, su celular y salió de su habitación haciendo el menor ruido posible.


Bajo las escaleras luego de percatarse que ninguno de sus cuñados estuvieran por ahí, tuvo que revisar ambos lados antes de bajar porque lamentablemente para su suerte Jungkook tenía 5 hermanos mayores: Hoseok, Namjoon, Juyeon,

Jang-Jun y Yoongi. Todos eran mayores que Jungkook y Taehyung solía tener fuertes dolores de cabeza cuando ellos estaban juntos. Era una tortura, pero los quería.


Finalmente bajo y escuchó varias voces y risas que venían del pasillo más alejado de la puerta, tomó una respiración y luego con cautela abrió la puerta.


Luego de salir lo demás fue más fácil, solo tuvo que poner la contraseña para que el gran portón se abriera y eso fue sencillo gracias a que como predijo, el mayor estaba dormido apenas a las siete de la noche.


Cuando ya estuvo afuera sonrió y soltó una risa, por fin era libre, por fin estaba afuera y no tenía a nadie a su lado o respirándole justo en la nuca. Sonrió más grande y sin esperar un segundo más camino con prisa lo más lejos que pudo en busca de un taxi.


No tenía un plan, pero tampoco le preocupaba mucho.


Llego a la fiesta en menos de treinta minutos y como si la noche estuviera a su favor visualizó a su mejor amigo de inmediato. Rió corriendo hacia el más bajo y lo abrazó con fuerza.


—¡Taehyungie!


—¡Jiminnie!


—¡Te extrañe!


—¡Yo más! —sonrió pasando su brazo por su hombro.— ¡Vamos adentro!


Taehyung sonrió entrelazando su mano con la de Jimin, afuera la música se escuchaba fuerte así que no podía imaginarse lo genial que sería estar adentro, y si que fue increíble. No podía relacionarse con aquello, cuando salía con los Jeon solían ir a lugares exclusivos donde el ruido era casi inexistente, siempre sentados en el mejor lugar del club, y nunca, nunca, se mezclaban con la gente que bailaba en la pista.


Esa noche fue diferente para Taehyung, se metió en medio de todos los cuerpos y con una cerveza en su mano bailó junto a su mejor amigo y los extraños. Amaba a Jungkook y su vida no era horrible pero de verdad que se estaba perdiendo de cosas maravillosas. Aprovecharía esta noche al máximo.


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Jungkook suspiró aliviado cuando por fin se estacionaron frente a su casa. Estaba muy cansado, se suponía que ese día Yoongi iría con su padre a resolver algunos asuntos, pero como su hermano mayor últimamente se estaba sintiendo mal decidió ir por el así que ahora estaba cansado de más, honestamente solo quería subir a su habitación, darse un buen baño y acurrucarse en los brazos de su bebé.


Entraron a la casa y estuvo apunto de subir hacia su habitación pero escuchó risas que parecían venir desde la cocina así que decidió mejor revisar si su novio estaba abajo. Llegó a la cocina y sus hermanos estaban ahí, menos Hoseok, sentados mientras hablaban de probablemente, estupideces, reviso rápidamente la habitación y no vio a su novio.


—¿Donde está Taehyungie?


—Hola mocoso. —saludó Namjoon sonriendo.


Rodó los ojos cruzándose de brazos mientras se apoyaba en la encimera.


—¿No bajo a cenar?


Ninguno de los mayores le hizo caso así que hizo una mueca girandose hacia la nevera de donde su padre parecía sacar algo.


—¡Papá! —se quejó en voz alta.


Dongwook levantó la mirada y miro al menor confundido, luego miro a sus hijos mayores con seriedad.


—Respondan chicos.


Los mayores rodaron los ojos de inmediato.


—No bajo. Se la pasó encerrado. —dijo Juyeon despreocupado.


—Son las siete, Taehyung cena temprano. —respondió entrecerrando los ojos.


—Jungkook, no sabemos porque no bajo, solo ve a ver. —respondió esta vez Yoongi.


Jungkook, aún con los brazos cruzados se acercó a Yoongi con pasos lentos mientras sonreía.


—Si algo le pasó a Taehyung será tu maldita culpa, yo no debía estar fuera hoy. —gruño.


—¿Qué le podría haber pasado? —pregunto Jang-Jun en un susurro sin mirarlo.


Todos miraron a Jungkook y este solo soltó un bufido antes de subir las escaleras en busca de su novio, era obvio que algo podría suceder, sus hermanos eran idiotas y ellos estaban en peligro siempre. Abrió la puerta de su habitación y entró con una sonrisa la cual cambió por un puchero al no ver al castaño ahí.


—TaeTae. —llamo adentrándose más en la habitación.


Camino hacia el baño al ver que no estaba acostado, pero las luces estaban apagadas, de todos modos entró y reviso pero tampoco estaba ahí. Tomó una respiración y reviso varias veces por su amplia habitación, pero definitivamente no estaba ahí. Bajo las escaleras inmediatamente intentando mantener la calma, no debía exagerar, a Taehyung le solía gustar sentarse en el jardín de vez en cuando así que fue allá y revisó pero no había nadie ahí, era definitivo que el castaño no estaba en la casa porque esos eran los lugares más obvios en los que podría encontrarse el menor.


Sin más se dirigió rápidamente a la cocina.


—¿Donde está Taehyung? —todos lo miraron nuevamente.— Si es una broma no me gusta, es de mal gusto.


—¿De que hablas?


Jungkook apretó sus puños.


—Lo voy a preguntar por última vez, ¿Dónde diablos está Taehyung?-gruño.


—Hermano, no hemos visto a...


—¡Les dije que lo vigilarán! —soltó acercándose a la mesa donde estaban sus hermanos y terminó señalando a Yoongi.—Tu, tú debías ir con papá y por ir con él ahora no sé dónde está mi novio.


—Kook... —Yoongi se puso de pie tomando el hombro de su hermano pero el menor lo apartó de un empujón.


—Lo voy a buscar. —gruño girándose para salir.


—Jungkook, espera, ni siquiera sabes dónde está.


El menor rodó los ojos ante lo que dijo su hermano, iba a saber en menos de dos segundos donde estaba su novio. Salió de la casa siendo seguido por los mayores cuando estos fueron mandados por su padre. Saco su celular para revisar la ubicación de su novio y cuando vio el lugar en donde este se encontraba y reconoció aquel nuevo club en el centro de Itaewon apretó sus puños enojado.


Por un instante pensó que algo malo le había sucedido al castaño, pero juraba por el mismo que si Taehyung estaba ahí por una simple fiesta estaría en serios problemas.


—Esta en un maldito club. —gruño desviando la mirada de su celular.


—Solo llámalo y dile que venga. —dijo Jang-Jun encogiéndose de hombros.


—No, mejor vamos a buscarlo. Iremos contigo. —soltó

Juyeon.


—Por supuesto que iremos a buscarlo. —abrió la puerta de su auto y entró cerrando con fuerza, estaba realmente enojado.


Por todo el rato en el que estuvo buscándolo pensó que algo malo había pasado, era normal para el pensar que cosas malas podrían suceder cuando no estaba cerca de Taehyung. Nunca le pasó por la cabeza que su novio estaba en una puta fiesta con extraños, apretó el volante con la única mano que conducía y tomó una respiración decidiendo calmarse.

Alrededor de media hora después llegó al club donde estaba la locación de Taehyung y pocos minutos después sus hermanos ya estaban a su lado.


—¿Que harás? —pregunto Jaehyeong el cual no sabe en qué momento llego.


—Lo voy a llamar solo dos veces. —gruño por lo bajo.


Saco su celular y le presiono el número uno en marcado rápido, sono una vez y espero, dos, tres y cuatro... Taehyung no contestaba, lo iba a intentar de nuevo.


Adentro del club el menor se movía entre toda la gente, estaba saltando y habían tantas personas presionadas contra el que en ningún momento sintió su celular vibrar contra su bolsillo.


—¿¡Vas a tomar más!? —gritó Jimin sonriendo.


—¡Claro! —se encogió de hombros, ¿por qué no?


El menor levantó su mano y la sacudió hacia el mesero, la canción cambió a una incluso más movida y Taehyung rió cerrando sus ojos mientras su cuerpo se dejaba llevar nuevamente por la música, era una canción muy buena y el ritmo le encantaba, por un instante sintió ganas de acercarse al DJ y preguntarle el nombre pero lamentablemente tanto la música como sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido de disparos fuera del club. Los disparos hicieron que varias de las personas dentro gritaran y se tiraran al piso, otros comenzaron a correr empujándose unos a otros, pisándose sin importarles nada más que salvarse a si mismos. Jimin de inmediato tomó su mano asustado.


—¡Corre! —gritó su amigo asustado.


Otros tres disparos se escucharon y Taehyung hizo una mueca al ver su celular.


—Yo... Me tengo que ir. —señaló hacia la puerta.


La gente seguía corriendo a su alrededor y los disparos continuaban, Jimin lo miro sorprendido ante su calma y con voz temblorosa hablo.


—¿Qué?, E-espera, ¿Tu novio...? —señaló hacia afuera.


—Si, debo irme...


Jimin ahora lucia inclusión más que sorprendido ante la calma y naturalidad que Taehyung reflejaba, el ni siquiera podía mantenerse totalmente de pie por el susto de los disparos y los gritos de las personas.


—¿Estarás bien? —susurró acercándose a él.


Taehyung giró a mirar hacia la puerta y soltó un fuerte suspiro cuando vio a Yoongi al lado de esta.


—¡Te escribiré!


Fue lo último que gritó antes de correr hacia la salida, evitando ser empujado por algunas de las personas que corrían por todos lados asustados, llegó a su cuñado el cual lo miro con una mueca.


—¿Qué tan enojado esta? —pregunto saliendo a su lado.


—Diez de diez, aunque creo que es un número muy bajo para describirlo. —soltó mirándolo de reojo.


Taehyung rodó los ojos y nada más pisar fuera del club Jungkook estaba a su lado tomándolo del brazo. Con rapidez comenzaron a caminar hacia el auto del pelinegro.


—Tae, ¿Estas bien? —pregunto Juyeon.


Asintió a su cuñado y luego simplemente entró al auto en el lado de copiloto, Jungkook cerró la puerta con fuerza haciéndolo brincar del susto. Luego el pelinegro entró al lado de piloto y comenzó a conducir rápidamente como un desquiciado. Hubo silencio por un buen rato, pero Taehyung ya no podía aguantar que el mayor simplemente no dijera nada cuando sabía que quería explotar.


—Jungkook...


—¿¡Qué mierda estabas pensando!? —gritó golpeando el volante.


Cerró los ojos, ahí estaba.


—¿Puedes conducir más lento?


Como si hubiera dicho lo contrario el pelinegro presionó el pedal y el auto fue incluso más rápido.


—¡Jungkook, nos vamos a matar!


—¡Eso era lo que querías hace rato! ¿¡O no!? ¿¡Qué mierda hacías ahí!?


—¡Solo me invitaron! Jungkook, por favor... —dejó de gritar mirándolo con súplica.


El pelinegro maldijo y bajo la velocidad antes de doblar, Taehyung suspiró pero no se sintió en calma por mucho rato al ver hacia donde se dirigían.


—¿No iremos a casa? —pregunto confundido.— No quiero ir ahí.


—Yo te dije que no salieras, ¿Acaso eso te importo?


Taehyung maldijo en voz baja llevando la punta de su dedo pulgar a su boca. En pocos minutos estuvieron en ese maldito edificio y Jungkook abrió la puerta para el tomando su brazo y haciéndolo entrar. En ese lugar no vivía nadie, era un edificio que los Jeon usaban cuando se les pegaba la gana y simplemente. Tomaron el ascensor y al llegar al último piso caminaron hacia el departamento que estaba en el fondo del pasillo.


Al entrar no hubo siquiera chance de decir algo más, Jungkook tomó su cabello con fuerza entre sus dedos y dirigió sus labios a los suyos en un beso fuerte y desordenado, apretó su cintura con fuerza haciendo que se quejara en medio del beso, pero a Jungkook no pareció importarle así que lo empujó con fuerza apartándolo de él.


—Me estás lastimando. —reclamó mirando al mayor.


Jungkook lo miro fijamente por varios segundos antes de volver a sus labios y hacerlo caminar de espalda, llegaron a la conocida habitación que estaba en el primer piso y el pelinegro lo tiró con fuerza hacia la gran cama antes de abalanzarse sobre él nuevamente. Taehyung, sin saber que más hacer correspondió el beso y llevó sus manos a su cabello acariciandolo lentamente.


Jungkook se separó de inmediato apartando sus manos de su cabeza mientras lo miraba con seriedad.


—¿Crees que es divertido? ¿Crees que fue divertido escaparte?


Taehyung se apoyó en sus codos mientras le devolvía la mirada.


—No hice nada malo, solo fui con un amigo...


Jungkook soltó un bufido.


—¿Acaso no entiendes en el peligro que te encontrabas al estar solo?


—No pasó nada...


—¡Porque llegue a tiempo! ¡No vuelvas a salir sin mi! ¿Entiendes?


Taehyung no respondió y Jungkook tomó su mandíbula entre su mano haciendo que lo mirara fijamente, espero por varios segundos pero el castaño no parecía tener ganas de contestarle su pregunta. Jungkook soltó una risa y lo volvió a empujar en la cama, separó sus piernas luego de desabrochar su pantalón y tirarlo hacia un lado.


—¿Qué vas a hacer? —susurró Taehyung.


—¿Ahora hablas? No quiero que digas una sola maldita palabra.


Taehyung comenzó a respirar agitado en el instante que Jungkook volvió a separarse de él y salió de la habitación. Tomó una respiración mirando hacia la puerta, solo esperaba que no fuera ninguna locura porque cuando Jungkook estaba enojado no razonaba en ningún sentido. El pelinegro llegó a la habitación y tiró una caja mediana justo a su lado en la cama, Taehyung la conocía, no era la primera vez que la veía.


—Jungkook... Lo siento.


—Te dije que no hables. —gruño incorporándolo y quitándole la camisa que tenía, arrancó los botones sin importarle el cómo se iría luego, y después volvió a dirigirse a sus labios metiendo su lengua en su cavidad bucal.—Entonces también tomaste.


El pelinegro sonrió ligeramente antes de hacerlo girar apoyando su mejilla en el colchón y que su trasero quedara ligeramente en el aire. Bajo su ropa interior lentamente y sin esperar más comenzó a proporcionar fuertes nalgadas al castaño frente a él. Pudo escuchar perfectamente como los quejidos de Taehyung se convirtieron en llanto y sonrió al ver los rojas que se estaban poniendo sus nalgas.


Taehyung llevó su mano hacia atrás intentando detenerlo pero eso solo hizo que se enojara más.


—¿Quieres que ate tus manos?


—No, no, lo siento. —soltó rápidamente apartando sus manos.


Jungkook tomó la caja que estaba al lado de ellos y de ella sacó un lubricante especial que tenía, era caliente y en la promoción decía mil orgasmos, nunca lo habían usado pero creía que era una muy buena ocasión. Sonrió antes de volver a la caja y tomar el anillo para pene color rosa, el no dejaría que Taehyung disfrutara ni un poco, ya había gozado toda la noche, ¿no?


El castaño comenzó a negar pero Jungkook lo ignoró olímpicamente haciéndolo girar nuevamente. Colocó lubricante en sus manos y con una comenzó a acariciar el pene de Taehyung de arriba a abajo con lentitud y con su otra mano dirigió uno de sus dedos hacia su entrada y tanteo hasta meterlo, su ceño se frunció cuando este pudo entrar con facilidad.


—¿Estabas haciéndolo tu solo? —Taehyung negó rápidamente.— Tu entrada sigue muy suave.


—Anoche lo hicimos. —soltó lloriqueando.


—¿Estas seguro que no jugaste solo?—pregunto metiendo un nuevo dedo haciendo que Taehyung chillara.


—Si, si, lo hice. —Jungkook metió otro dedo y acarició la punta de su pene.— Pero fue solo un rato...


Sacó los dedos del interior del castaño con fuerza y dejó de acariciar su pene mientras lo miraba fijamente.


—¿Si?


—Si, lo siento...


Jungkook no dijo nada, en cambio tomó un pequeño vibrador que estaba en la caja y luego de bañarlo en lubricante lo fue metiendo lentamente en su entrada haciendo que el menor retorciera sus piernas, las cuales estaban alrededor de sus caderas. Jungkook, sin siquiera darle tiempo a adaptarse lo encendió en el nivel dos y Taehyung chillo encorvando su espalda en la cama.


—Sacalo, sácalo.


—¿Duele?


—No me gusta. —negó con los ojos apretados.— Quitalo.


—No quiero. —se acercó a Taehyung tomando su mandíbula.— A mi no me gusta que salgas solo y aún así lo haces, ¿Por qué debo hacerte caso?


—Se siente... —dijo con dificultad, su boca estaba abierta, sus ojos llorosos y su vientre se comprimía cada vez que el pequeño pero potente vibrador daba en el punto exacto.


—¿Como se siente? —susurró volviendo a acariciar su pene.


—Es mucho...


Jungkook sonrió acercándose nuevamente a sus labios, metió su lengua en su boca y la entrelazó con la del menor antes de bajar a sus pezones y morderlos y chuparlos con fuerza, con sus manos temblando Taehyung intentó apartarlo pero no pudo porque la velocidad del vibrador fue aumentada. Jungkook se separó y comenzó a dejar fuertes mordiscos y chupones por todo su abdomen hasta consideró que era suficiente.


Se puso de pie y otra sonrisa se dibujó en sus labios al ver a Taehyung así en la cama. Despeinado, retorciéndose con sus ojos llorosos y su torso lleno de mordiscos y chupones que sabía que él y solo él podría hacer alguna vez en la vida. Porque fue el primero y también sería el último en ver a Taehyung de aquella forma.


Quito su ropa y luego se inclinó hacia el menor el cual llevó su mano a su mejilla, Taehyung parecía haber usado maquillaje y el rímel se estaba corriendo por la orilla de sus ojos por la cantidad de lágrimas acumuladas en ellos.


—Jungkook, basta...


—No voy a parar. —restregó su nariz en su mejilla con fuerza mientras sacaba el vibrador y colocaba el anillo en el pene de Taehyung mientras sonreía. El castaño chillo apretando sus hombros.-Apenas voy a empezar.


Sin esperar un segundo más Jungkook se abrió paso en su interior, justo como lo había estado haciendo desde hace mucho rato; sin ninguna delicadeza.


—Jungkook... —Taehyung gritó enterrando sus cortas uñas en su espalda.


El mencionado continuo embistiéndolo con fuerza y un rato después lo hizo girar, haciendo que Taehyung quedara apoyado en sus manos y rodillas, apretó su cintura con sus dedos con fuerza, totalmente dispuesto a dejar marcas en ella. Golpeó en su punto constantemente y fueron varias las veces que Taehyung cayó pero aún así Jungkook lo hizo incorporarse de inmediato, en algún momento el castaño quedó apoyado en sus rodillas, una de las manos del pelinegro apretando sus mejillas con fuerza mientras escuchaba los quejidos bajos del menor.


—Me duele, quiero correrme...


—¿Si? ¿Pero se siente bien? —pregunto entre jadeos.


¿Y para qué mentir? Era un dolor satisfactorio, se sentía bien pero también se sentía mareado y en algún punto confundido de hasta donde se encontraba.


—Quitalo, por favor. —Taehyung llevó su mano a su hombría pero Jungkook la apartó empujándolo nuevamente para dejar una fuerte nalgada en su nalga izquierda.


—No te toques, obedece por una maldita vez en tu vida. —gruño inclinándose hacia el, enredando su mano en su cabello y halandolo levemente.


Taehyung no hizo nada más, tan solo se dedicó a gemir y jadear, y lloro cuando Jungkook comenzó a acariciar su pene con fuerza. Era doloroso porque quería correrse y la sensación estaba ahí, la liberación estaba por suceder, sin embargo no pasaba por culpa del maldito anillo. Lo peor fue cuando Jungkook salió de su interior y lo hizo girar nuevamente, sus piernas rodearon sus caderas aún si no tenía fuerzas y el pelinegro, apoyado en sus rodillas lo incorporó un poco para volver a meterse en su interior.


—Mierda... —salió junto a un jadeo.


Susurró apretando sus ojos, Jungkook entrelazó sus manos con las del menor y moviéndose con lentitud pero a la vez con fuerza se fue corriendo en su interior. La sensación de que Jungkook se corriera dentro suyo siempre era magnífica y satisfactoria, se sentía caliente pero aún así no se sentía totalmente conforme, no fue así hasta que Jungkook quito el anillo en su hombría y la acarició con fuerza, haciendo que chorros de semen se dispararan tanto en su abdomen como en el del pelinegro.


Jungkook se inclinó hacia el y nuevamente comenzó a moverse con lentitud dejando besos y lamidas en su cuello, dejando mordiscos en su barbilla y Taehyung sin poder evitarlo rodeó su cuello débilmente con sus brazos, lentos jadeos eran soltados justo en la oreja del mayor y el chapoteo de sus cuerpos al chocar era fuerte y constante gracias al semen del pelinegro.


Jungkook se detuvo y tomando una respiración salió de su interior haciendo que suspirara acomodándose en la cama. Jungkook giró de inmediato y Taehyung hizo lo mismo luego de un rato, haciendo que se miraran fijamente. La expresión del mayor era totalmente seria mientras que Taehyung lucia apenado, si el sonrojo en sus mejillas decía algo.


—Lo siento... —susurró con la voz quebrada, tosió dos veces antes de volver a hablar.— Se que pudo ser peligroso.


Jungkook no dijo nada por varios minutos y luego acarició su mejilla lentamente soltando un suspiro.


—Tae, pudo pasarte algo horrible. Sabes que papá anda metido en un lío con esos italianos y nadie está realmente a salvo.


El castaño hizo una mueca, era cierto pero el no recordó nada de eso al momento de recibir el mensaje de Jimin. Lentamente se giró y esta vez fue él quien acarició la mejilla de Jungkook.


—Ya, te juro que no lo volveré a hacer. Aunque me aburro... —se quejó al final.


—Ya voy a estar contigo en estos días, y si no es así sal con uno de los chicos pero no lo hagas solo, ¿si? —Taehyung asintió dedicandole una pequeña sonrisa mientras se apoyaba en sus codos, estar de espaldas era doloroso.— ¿Quieres ir a casa?


—No, no me quiero mover. —susurró cerrando sus ojos, sintió como Jungkook lo cubría con las sábanas.


—¿No quieres o no puedes? —pregunto con un ligero tono de burla.


—No es gracioso. —abrió los ojos solo para rodarlos y soltar un suspiro.— Solo quiero dormir.


Jungkook sonrió dejando un beso en su frente antes de pasar su brazo por la cintura de Taehyung y dedicarse a mirarlo dormir. Tal vez, las cosas no eran de la mejor manera entre ellos, tal vez habían uno que otros problemas que nunca serían resueltos y actitudes que siempre les harían daño en su relación.


Pero tal vez, solo tal vez, a ninguno de los dos le interesaba realmente.































Fin