CAPITULO UNICO
🎶 Ding dong
Ven abre la puerta
Que he llegado ya
No te escondas, estoy cerca 🎶
Se escuchaba a todo volumen la canción de fondo, mientras que el alegre joven de cabellos rubios terminaba de arreglarse antes de recibir a su novio.
🎶Ding dong
Ven abre la puerta
Que he llegado ya
No corras no vale la pena🎶
Jimin tarareaba gustoso la canción mientras terminaba de colocarse el lipgloss con sabor a fresa, mientras se escuchaba el timbre sonar alertando que el guapo chico de cabellos negros había llegado.
—Ya voy, Kook. - gritaba Jimin a todo pulmón desde el segundo piso en lo que éste bajaba a toda prisa intentando no romperse el cuello en el proceso.
Cuándo por fin abrió la puerta, ahí estaba de pie un atractivo hombre de metro ochenta de estatura, con un adorable rostro y el tentador cuerpo de un jodido Dios griego usando esos sexies pantalones negros rasgados y la camisa de manga corta en color blanco donde se podían apreciar a la perfección sus fornidos brazos llenos de tatuajes.
—¡Hola bonito! - exclamó con ternura Jungkook al ver a Jimin con un poco de sonrojo por bajar a toda prisa.
—Hola amor - saludo el de baja estatura poniéndose de puntillas para darle un casto beso.
Jungkook hizo un extraño gesto al escuchar la ruidosa música que sonaba de fondo, la letra la podía entender, pero odiaba lo tétrico que se escuchaba y peor aún... Que Jimin la tarareara tan alegremente, le ponía los pelos de punta por lo perturbador que podía escucharse.
—¿En serio?¿No has tenido suficiente? - Jimin lo miró extrañado ante aquellas preguntas —estoy hablando en serio Jimin, ¿No te cansas de todo ésto? y no sólo eso, ¿ahora tenemos que escuchar esa música? - cuestionó el pelinegro a lo que Jimin abrió la boca un poco indignado.
—Haré de cuenta que no dijiste eso. - exclamó molesto
—Es sólo una canción, Kook ¿Qué tiene de malo?
—¡Todo, Jimin... !!todo tiene de malo!, yo vengo porque quiero pasar un rato romántico con mi novio y la verdad... Ésto no se presta para nada. - se quejó al mover las manos en todas direcciones.
Y es que por dónde miraran todo era alusivo al día de brujas y las decoraciones tétricas no podían faltar haciendo sentir incómodo al mayor, y es que a todo ésto había un pequeño detalle.
Jungkook odiaba la festividad de Halloween por considerarlo infantil, o eso era lo que él decía, ya que le daba un poco de pena admitir la verdad, y es que a pesar de su ruda apariencia, en realidad es un hombre que odia el día de brujas por la simple y sencilla razón que se asusta con facilidad.
—Jimin... Por favor, ¿Puedes apagar la música o cambiar de canción?
—Pero Jungkook...
—¿En serio?¿Acaso tienes cinco? - soltó el pelinegro sin pensar.
—Oye... Eso fue muy grosero de tu parte...
—Lo lamento... Es que yo... -
—¿Estás enojado?
—No - respondió de manera abrupta
—¿Entonces?... ¿Porqué estás así?
—No lo sé... Me siento incómodo, esa es la palabra. - respondió un poco apenado
—Ven... Tengo el remedio ideal para quitarte el mal humor - expresó el rubio con una sonrisa coqueta en sus labios mientras tomaba la mano del mayor para ir hacia la habitación.
—Siéntate amor, ponte cómodo
Jungkook hizo lo que le pidieron muy a su pesar, ya que aún se podía escuchar la tétrica canción por lo alto queriendo matar el momento romántico.
Jimin empezó a tararear una canción que Jungkook no podía recordar, pero eso no importó al ver cómo el rubio empezó a bailar de manera provocativa.
—¿Te gusta lo que ves? - Jimin preguntó de manera sugerente mientras se movía sin parar de manera provocativa.
—Mucho, bonito...
—Tu cara no dice lo mismo
—La música no ayuda en nada, y aunque quiera... pero no puedo sentirme excitado con esa fea música de fondo, lo siento. - dijo a punto de levantarse.
Jimin detuvo sus movimientos, y se mordio el labio preocupado, nunca antes en ninguno de sus tres años que llevaban de novios había sentido tan incómodo a Jungkook.
—Recuestate, amor... Ven, déjame consentirte cómo mereces - habló Jimin en un hilo de voz.
—No es necesario que lo hagas... ¡AY JODER...! - exclamó Jeon casi en un grito
Jimin sonrió triunfante ante la reacción del pelinegro en cuánto éste sacó el semi flacido pene del mayor para llevarlo hasta su boca, cómo si éste fuese un rico y dulce caramelo al cual empezó a chupar, lamer, mordisquear y en cuestión de segundos... Éste había triplicado de tamaño en el interior de la boca del rubio al grado de provocárle una arcada.
—¿Te gusta mi amor?
—Joder si... No pares, bonito - se escuchó un fuerte gruñido de satisfacción —eso es amor, estoy muy cerca. - habló entre gemidos mientras tomaba a Jimin de la cabeza para marcar el ritmo.
Dando un sonoro gruñido y con una fuerte sacudida, Jungkook logró correrse de una manera intensa, quién ni siquiera había puesto atención a la música que continuaba sonando de fondo, y eso fue una victoria para Jimin.
—¿Ya estás de mejor humor? - preguntó Jimin relamiendose los labios de manera sugerente.
—Ven acá, bonito... - Jungkook lo tomó de los brazos y en un rápido movimiento sacándole un escandaloso chillido lo colocó en la cama para besarlo con ansías, queriendo consentir un poco a su amado rubio por la magnífica felación que había recibido.
En todo momento Jimin se dejó hacer, tocar, chupar y besar por el pelinegro, mientras que éste empezó a quitarle la ropa para comenzar a prepararlo.
—Jungkook-ah
—Shhhh... Tranquilo... Es hora de darte placer - expresó el pelinegro con voz sumamente ronca y cargada de deseo.
Un dedo fue introducido en el fruncido orificio, a ese se le unió dos dígitos más y el mayor no pudo sentirse más que satisfecho al ver cómo ese pequeño cuerpo se retorcía sólo con sus caricias.
—Jungkook-ah...
—¿Qué bonito?
—Por favor... Agh
—¿Quieres ésto? - el pelinegro introdujo la punta de su polla e impulsó un poco más sacándole un intenso jadeo al mejor
—Si-mmm, ésto quiero... Por favor... Me-tela toda - expresó entre jadeos que apenas y si eran coherentes para el mayor.
Con una sonrisa ladina en el rostro, Jungkook retiro totalmente su duro falo en medio de maldiciones por parte de Jimin. Aquello le causó ternura al de cabellos negros y en un sólo empuje se introdujo hasta el fondo.
—Jungkook-ahhg
—Ese soy yo, joder - exclamó entre gruñidos por la sensación tan placentera... Vamos amor, así eso es grita mi nombre otra vez - pidió agitado mientras poco a poco empezaba a acelerar sus estocadas.
Jimin hizo lo que su novio pidió entre jadeos y chillidos no dejaba de gritar el hombre del pelinegro al tiempo que empezó a correrse.
—Se siente tan bien estar dentro tuyo - susurro el pelinegro muy cerca del blanquecino cuello no sin antes mordisquearlo para terminar corriendose intensamente.
—Por los cuernos de satan... Eso fue... Realmente increíble - jadeo Jimin entre espasmos.
Una vez que ambos terminaron, quedaron recostados frente a frente intentando reponer el aire que les faltaba.
Pero de pronto la luz de la habitación empezó a parpadear en repetidas ocasiones alertando a la pareja.
—¿Qué mierda fue eso, Jimin?
—No lo sé, tal vez están fallando los fusibles - respondió sin darle importancia —si, yo creo que es eso... a veces pasa.
Aquella simple explicación no logró tranquilizar al pelinegro en lo absoluto, si no que consiguió todo lo contrario... hizo que éste se pusiera en pie de un salto para ponerse los bóxers negros.
—¿Estás bien?
—No, no estoy bien - respondió Jungkook con rapidez.
—Es sólo luz Kook, no hay nada de que preocuparse, por favor... Ni que estuviéramos en una película de terror. Entonces ahí si que deberíamos preocuparnos porque los primeros en morir son los que follan.
Aquel comentario sólo logró preocupar aún más a Jungkook, a quién no le causó gracia el comentario dicho por su novio al considerarlo de mal gusto.
—Tranquilo... Es sólo un pésimo chiste, Jeon - Jimin rodó los ojos al ver el serio semblante de éste.
Jungkook estaba a punto de protestar, pero antes de hacerlo la ventana de la habitación se abrió de par en par de manera abrupta.
Mientras que el pelinegro maldijo por todo lo alto, Jimin se levantó de la cama y se colocó su bonita ropa interior para ir a cerrar la ventana.
—¿Y ahora que vas a decir?¿Qué fue solo aire?
—En efecto eso fue - respondió de manera segura mientras cerraba la ventana, y de nuevo la oscuridad en la habitación se hizo presente.
Tras un breve silencio, de pronto se escuchó el rechinar de la puerta abriendose sobresaltado a ambos quién tras emitir un leve gesto de incertidumbre se escuchó un fuerte quejido de dolor seguido de un fuerte golpe en seco, para concluir con el sonido de la puerta al cerrarse de manera abrupta, justo en ese momento la luz se hizo presente en cuánto Jimin se giró, sintió que el alma se escapaba del cuerpo.
Ahí estaba la terrorífica imagen de Jungkook tirado boca abajo en medio de un charco de sangre con un enorme cuchillo clavado en la espalda, al ver semejante imagen Jimin no supo cómo reaccionar.
—Amor, si ésto es una especie de juego... Dejame decirte que no es para nada gracioso - dijo al mirar el cuerpo inmóvil de su novio.
Estaba a punto de acercarse pero el sonido en el exterior del pasillo lo hizo ponerse en alerta, había alguien dentro de su casa, ya no tenía la menor duda, ahora tenía que buscar su teléfono e intentar pedir ayuda, mientras tanto debía buscar un buen lugar para ponerse a salvo.
—Koook... Vamos, amor. Ponte de pie, por favor no me hagas ésto. - pidió desesperado
Pero todo era en vano, el cuerpo de Jungkook parecía no tener pulso, tampoco algún tipo de movimiento, y cuándo menos se dio cuenta, Jimin ya se encontraba llorando de manera desconsolada.
Sin querer despegarse del cuerpo de su novio, respiró profundo tratando de controlar sus lágrimas en vano, todo su cuerpo temblaba estaba aterrado, no podía quedarse ahí aunque quisiera porque lo único que conseguiría es que el asesino lograra atacarlo sin problemas.
Sin poder tocar a su novio para no obstruir ninguna huella para que lo culpasen por su fallecimiento, miró una vez más a su pálido novio para susurrarle un te amo e intentar ponerse a salvo.
Al encontrar el celular para su mala suerte y cómo si se tratase de una película de terror dónde él es el protagonista, el mugre aparato no tenía señal, por lo que maldijo de manera histerica al escuchar pasos acercándose.
—Mierda... - exclamó sutilmente entre sollozos ahogados tratando de controlarse para pensar con calma si es que quería salir vivo de ahí.
Miró a su alrededor y una vez más se maldijo internamente por no encontrar un lugar en dónde pudiera esconderse, intentó pensar con claridad y el primer lugar en dónde seguramente él asesino le buscaría sería debajo de la cama, o dentro del armario, en el cuarto de baño era un lugar muy predecible, otra opción sería saltar por la ventana desde el segundo piso seguramente terminarían en una dolorosa fractura y eso lo convertiría en presa fácil, así que lo primero que pasó por su mente fue que realmente estaba jodido.
De pronto vio en el fondo de la habitación una cajonera de madera un poco escondida, pensó que ese sería el lugar ideal para esconderse, y fue justo lo que hizo.
Por primera vez agradeció ser lo suficientemente pequeño y de baja estatura para poder ocultarse sin problemas en absoluto silencio.
En cuanto los pasos del asesino se escucharon en el interior de la habitación, Jimin se tapó la boca con ambas manos para evitar que le escucharán llorar, más cúando el agresor abrió la puerta del cuarto de baño, fue justo en ese instante que Jimin aprovecho para salir corriendo de su escondite.
Lo que nunca previó el rubio, fue que su hermoso gatito calico de nombre Mocha se apareciera de la nada para saludarle y éste terminaría cayéndose por las escaleras.
El dolor que Jimin tenía era por demás insoportable, se había llevado varios golpes y su tobillo en efecto estaba inflamado y era muy probable que tuviera algún tipo de esguince, ni siquiera fue capaz de ponerse en pie, muy probable su cuerpo ya tendría moretones gracias a su aparatosa caída, pero nada de su dolor físico se comparaba con el enorme dolor que había en su alma y en su corazón al recordar lo sucedido con Jungkook.
El crujir de la vieja madera de la escalera era sinónimo de una cosa... De que el atacante estaba bajando por ellas, ya no había salida.
Sabía que se estaba herido, tenía el alma vacía y el corazón destrozado, prácticamente era presa fácil para su agresor.
Cuándo los pasos se detuvieron, el llanto del rubio se intensificó a lo que era inminente, había llegado su fin.
—Di tus últimas palabras... - se escuchó una gruesa y grave voz distorsionada.
—Vete a la mierda - gritó con impotencia en medio de su dolor.
—Tsk... Mala elección de palabras - Jimin se sobresaltó al sentir la cercanía del hombre que vestía de negro y llevaba el rostro encubierto.
—Si me vas a matar... Sólo... Hazlo rápido. - expresó el rubio con toda la valentía que poseía.
El contrario miró fijamente el pálido y acongojado rostro del chico que estaba frente a él y retirándose aquello que traía en su rostro quedó al descubierto ante su víctima.
Jimin sabía perfectamente lo que eso significaba, había visto miles de películas de terror y casi en la mayoría de ellas el agresor quedaba expuesto antes de matar a sus víctimas, para que lo último que vean sea el rostro de su atacante.
Jimin se sorprendió al ver lo joven que éste era, estaba seguro que el hombre frente a él no pasaba ni los veinticinco años, pudo apreciar con detalle cada parte del rostro y juro que odio la forma en que al tipo se le dibujaba la forma de un corazón al sonreír.
—¿Te has divertido esta noche, Jimin? - preguntó con sorna el chico castaño, — Porqué yo si me he divertido bastante contigo.
—Pudrete maldito hijo de puta - gritó con el rostro enrojecido al recordar a su novio.
—No... No... No... - movió su largo dedo índice frente al rostro de Park —ese vocabulario no es propio de un chico lindo cómo tú - refutó el castaño para después intentar sujetarlo por la mandíbula.
—Ni se te ocurra tocarme, si me vas a matar, hazlo de una vez maldito demente.
El joven castaño sonrió aún más provocando a Jimin quién en su desesperación se arrastró hacía atrás intentando poner un poco de distancia de por medio.
—Tenía entendido que amabas todo ésto, así que pensé ¿Porqué no tener tu propia historia de horror? - dijo intentando sonar agradable.
—¿Cómo me voy a divertir si has matado a mi novio, y yo estoy herido a la espera que me mates?, ojalá te pudras en el infierno maldito hijo de puta - el llanto cada vez se hacía más intenso mientras que el joven castaño se cruzaba de brazos tratando de contener la risa en lo que veía al chico rubio como se rompía lentamente en mil pedazos.
—Deja de llorar
—¿Qué deje de llorar pedazo de mierda ambulante?
—Oye... -
—¡Feliz noche de brujas, bonito! - se escuchó la voz de Jungkook y por un momento Jimin pensó que ya se había vuelto loco.
Pero no...
A paso lento venía bajando el pelinegro con su cuerpo cubierto de sangre ante la mirada incrédula de Jimin, sin saber que rayos es lo que estaba pasando.
—¿Jungkook?
—Lo lamento, mi amor... Nunca quise que resultarás herido - dijo preocupado al ver a su novio al pie de la escalera y con el tobillo inflamado, sin contar algunos moretones que ya empezaban a aparecer.
—Pero... -
—Somos el servicio de bromas Hope & Cia., a su disposición - dijo el castaño con una sonrisa.
El llanto de Jimin había cesado por completo, ahora se sentía un completo idiota al haberse visto engañado de tal manera.
—Bueno, jóvenes... Me despido, mi hombre es Jung Hoseok les dejo mi tarjeta de presentación por si gustan recomendarnos, espero que todo haya sido de su agrado, y en verdad lamento lo de tu pie, nunca imagine que el gato te haría caer por la escalera - habló el hombre con honestidad.
Jungkook tomó la tarjeta de presentación y se despidió del hombre con un apretón de manos y una débil sonrisa. Después miró a su amado novio y cuándo éste intentó ayudarlo para ponerse de pie de llevó un buen golpe en el brazo antes de ponerse a llorar peor que un desconsolado bebé.
Aquello hizo sentir mal a Jungkook, ya que nunca imaginó que las cosas terminarán de esa manera y por un momento se alarmó al ser consciente del accidente que Jimin tuvo en la escalera pudo haber terminado en una desgracia.
—¡Eres un imbécil Jeon, te juro que te odio en éste momento! - gritó en medio del llanto
—Lo lamento mucho mi amor, tienes razón para estar enojado conmigo, fui un idiota nunca quise que terminaras herido.
—Te juro que te mataría con mis propias manos y no me importaría quedar autoviudo, pero sé lo que se siente que estés muerto y... -
—Shhh... No digas más que me voy a poner a llorar contigo.
—Por las barbas de lucifer... No sabes cuánto me alegro que estés vivo Jungkook-ah, pensar que ya había perdido al amor de mi vida fue el peor sentimiento que he tenido.
Inconscientemente Jungkook sonrió cómo un bobo enamorado al escuchar la declaración de Jimin.
—¿Cómo se te ocurrió ésto?, digo tu odias estás fechas.
—Y lo hago, las odio cómo no tienes idea.
—¿Entonces?
—Taehyung me pasó los datos pensando en que te gustaría.
—¿Tae?
—Uhum... Le hizo una pequeña broma a Namjoon y ahora Hyung duerme en el cuarto de invitados
Aquello hizo sonreír a la pareja, y sin importar que estuviera cubierto de sangre falsa, alzó con cautela a Jimin para llevarlo a que le revisaran las lesiones.
Cuándo estaban por salir las luces de la casa empezaron a tildar nuevamente haciendo que ambos se miraran aterrados.
—Yo no fui - dijeron al mismo tiempo
—¡Mierda! - se escuchó al unísono antes de salir corriendo de ese lugar.
Besitos tronadores. Dolly ❤️