El Acompañante [HunHo]

Summary

La confianza de Suho Kim fue severamente arrebatada cuando su ex novio lo engaño con su hermano. En consecuencia, a eso, es desconfiado y le cuesta comenzar cualquier relación con algún otro hombre. Evita a su familia la mayoría del tiempo para no tener que pasar la vergüenza de estar en la misma habitación que su hermano y su ex. Pero sus padres no permitieron esta vez que se escapara de las vacaciones navideñas. Eso lo dejo con una última opción. “Encontrar con urgencia un novio para no presentarse solo”, pero dado el hecho que no había tenido ni una cita en los últimos meses la situación era complicada. Así que no le quedo más opción que contratar un servicio de acompañantes masculinos. ¿Qué podría salir mal? Pagaría diez mil dólares por un novio rentado, visitaría a su familia y le demostraría a su ex novio que lo había superado.  Sehun Oh no estaba teniendo unas buenas fiestas, por tener sexo con quien no debía, estaba a punto de perder su empleo. Forzado a tener vacaciones obligatorias después de años sin tener siquiera un día libre, se ve a sí mismo sin saber qué hacer. Eso fue hasta que un hermoso rubio se plantó delante de él reclamándole su tardanza. No supo que había sucedido hasta que se vio enfrascado en una travesía que ni siquiera imagino. Ahora tenía que aparentar ser un Novio contratado de un servicio de acompañantes.

Status
Complete
Chapters
14
Rating
n/a
Age Rating
18+

1

Sehun Oh miró la entrada del aeropuerto a través del cristal del vehículo, su chofer ya estaba esperándolo en la acera con su maleta, pero seguía indeciso sobre lo que estaba haciendo, hacía años que no tomaba vacaciones, de hecho la sola palabra “vacaciones” estaba fuera de su vocabulario, esa fue la principal razón por la que muchas de sus relaciones habían terminado, algunas, porque él no tomaba vacaciones y sus parejas le exigían atención y otras porque ellos tomaban excesivas vacaciones y algunas de ellas terminaron en infidelidades.

“No me importa Oh, te quiero fuera de esta oficina y no quiero verte hasta después de año nuevo” : Todavía retumbaban en su cabeza las palabras de su jefe.

Sehun era un obsesivo del trabajo, le encantaba lo que hacía, era editor de una revista muy importante, pero este último mes había cometido muchos errores a causa de que le faltaba concentración, todo por culpa de su última pareja, no, en realidad no eran parejas lo que él podía tener.

Conquista de una noche tal vez.

O compañeros de sexo ocasional, pero nada más.

A sus treinta, Sehun no había encontrado al hombre correcto para sentar cabeza.

«Nunca te involucres con compañeros de trabajo»

Era la regla de oro y él la había violado, hace unos meses se involucró con quien no debía y ese alguien se lo estaba haciendo pagar en el trabajo y el jefe obviamente lo culpaba a él por esos errores, después de todo Sehun era el editor en jefe y era el responsable de su equipo de trabajo. Nakyum sabia eso, por esa razón estaba tratando de sabotear las cosas para que culparan a Sehun, le estaba resultando bastante bien, jamás pensó que Nakyum sería tan rencoroso.

Así que aquí estaba, ayer había buscado en internet e hizo reservación en una isla en el Caribe, había pensado que podría quedarse en casa, comiendo comida chatarra y viendo televisión, pero Nakyum hasta ahí lo acosaba. Por eso tuvo que improvisar, playa, sol y mar, las vacaciones perfectas, era lo que decía el hotel.

Pero aun así seguía sin gustarle la idea, en dos días seria navidad, pero él no tenía familia con quien celebrar, sus padres estaban divorciados y cada uno hacia planes con sus propias familias, y aunque lo invitaban, él no se sentía cómodo.

A su edad seguía sin hijos, sin familia, sin pareja… Solo tenía su trabajo y ahora hasta eso estaba a punto de perder si no soluciona el problema.

Tomando una profunda respiración se colocó los guantes y salió del vehículo, agradeció al chofer cuando entrego su maleta, no quería vacaciones, pero no podía hacer nada al respecto, a lo mejor utilizaría este tiempo libre para adelantar los diseños del siguiente mes.

—¡Al fin llegas! — Un joven hombre rubio con ojos preciosos se colocó enfrente de él, sus mejillas rojas, no sabía si eran a causa de que estuviera molesto o por el frio que estaba haciendo, después de todo estaban en Seúl y era temporada de invierno. —El vuelo está a punto de salir, ¿querías darme un infarto al corazón? —

—Yo…—

—No tenemos tiempo ahora— lo interrumpió tomándolo del brazo y apresurándolo hacia la entrada. —Hablaremos durante el vuelo, tenemos que dejar las cosas claras y montar bien nuestra coartada, estoy nervioso, pero todo saldrá bien… tiene que salir bien— A juzgar por cómo se comportaba el joven hombre era un parlanchín ansioso, Sehun no entendía que mierda estaba sucediendo, pero él no le estaba dando tiempo ni siquiera de hablar.

—Yo no entiendo que…—

—Escucha— Nuevamente lo interrumpió ¿era costumbre o lo hacía a propósito? —No tenemos tiempo, estoy nervioso, y temo arrepentirme, así que, aquí tienes tu pasaje, registra tu equipaje y ¡abordemos de una buena ves ese maldito avión! Ya me siento como una mierda por haber contratado alguien para que se haga pasar por mi novio, estoy engañando a mi familia, y sé que me estarás juzgando por eso, pero… por favor, ¿podrías registrar tu equipaje para poder marcharnos antes de que algo malo suceda y recupere el sentido común? —

Sehun vio que los ojos avellana de ese hombre estaban vidriosos, comprendió que estaba haciendo el esfuerzo de no perder la poca dignidad que le quedaba, ¿había contratado una cita? Lo miró de arriba abajo, era apuesto, era más bajo que él, delgado, rubio, tés blanca, ojos avellana hermosos, un chico muy lindo. ¿Necesitaba contratar a alguien? Y Sehun pensaba que nadie podía tener peores problemas que él. ¿Cómo se sentiría si le dijera que él no era la persona a la que había contratado? Se iría al inferno por esto, pero como Sehun no quería ser el causante de dañar los sentimientos del hermoso chico, decidió seguir con el engaño.

—¿A dónde dijiste que iríamos? — él entrecerró los ojos.

—¡Mokpo! ¿Lo olvidaste? Te envié los detalles por correo electrónico—

—Lo siento, solo quería corroborarlo— él hombre rodo los ojos, nuevamente lo tomo por el brazo y lo empujo hasta la estación de embarque.

—Sé que las personas que se dedican a lo que tú haces deben tener muchos clientes, estoy seguro que ni mi nombre recuerdas—

—Bueno… ya que lo mencionas— esta vez el hombrecillo fulmino con la mirada.

—Dijiste que los nombres no importaban, pero ya es el colmo, ¿no crees? Me llamo Junmyeon, dijiste que yo escogiera tu nombre, e inventara todo acerca de ti, pero…. —

—Sehun— esta vez fue el turno para interrumpirlo ——Llámame Sehun— No tenía la menor idea de cómo se estaba metiendo en esto, ¿Qué le estaba pasando por la cabeza?

—Bien, Sehun. Hora de irnos, ya hablaremos en el avión—

Sehun asintió y siguió sin protestar a Suho, antes de que tuviera tiempo a arrepentirse ya estaba en el avión, sentado junto a un joven y nervioso rubio.

—¡Ya está hecho! ¡Ya está hecho! —murmuraba Junmyeon nervioso mientras retorcía nerviosamente sus manos.

—¿Te encuentras bien? — Pregunto. El hombre se sobresaltó un poco y rio nerviosamente.

—Lo siento, estoy nervioso, estoy engañando a mi familia—

—¿Por qué lo haces? —pregunto mientras se abrochaba el cinturón y escuchaba las instrucciones de las asistentes de vuelo.

—Has de pensar que soy un perdedor ¿no? —

—Yo no te estoy juzgando, solo quiero saber algunas cosas para poder hacer bien mi trabajo— Junmyeon suspiro pesadamente, pero aun así lo miró a los ojos.

—Tengo dos años que no me reúno con mi familia en navidad, los he visto en otras épocas del año, pero ahora particularmente estará reunida toda la familia y desde hace algún par de años evito por completo a mi hermano—

Sehun tenía que concentrarse lo suficiente para entenderle con claridad, hablaba muy deprisa, claramente estaba nervioso

—¿Tienes problemas con tu hermano? — Sehun rio nerviosamente.

—Los problemas con mi hermano van más allá de solo no llevarnos bien ¿tienes hermanos? — Sehun negó con la cabella, sus padres tenían hijos con sus nuevas parejas, pero él no los consideraba sus hermanos. —Tienes suerte— murmuro rodando los ojos.

—¿Qué tan grave puede ser? —

—Desde niños peleábamos por todo, por la bicicleta, por el ultimo pedazo de tarta, por quien tenía las mejores cosas, hasta por los novios, eso se extendió hasta nuestra edad adulta—

Sehun se acomodó más en el asiento.—Supongo que tanta enemistad con tu hermano es por algún hombre—

Junmyeon lo miró durante un segundo, quiso sonreír, pero el dolor en su mirada no lo engaño.

—Chanyeol era mi novio desde la universidad, un día simplemente termino conmigo diciendo que había conocido a alguien más— él aparto la mirada — Meses después me entere que ese alguien era mi propio hermano—

—¿Y así tu madre te obliga a asistir? —

—Ella no lo sabe, jamás les presente a Chanyeol porque él decía que conocer a los padres era un compromiso mayor y no estaba preparado para eso, quería concentrarse en su carrera, su primer libro había sido publicado y tenía mucho trabajo. Yo estuve de acuerdo dije ¡wow! Es responsable tengo mucha suerte, que equivocado estaba, ellos se casaron pocos meses después, ¿puedes creerlo? Nuestro noviazgo duro más de dos años y ellos se casaron a solo un par de meses de conocerse, por eso los evito en los eventos familiares, solo visito a mis padres cuando sé que ellos no estarán presentes—

Sehun respeto el silencio en que se sumergieron, Junmyeon necesitaba un poco de espacio para controlarse. Despegaron sin problemas, y poco después les informaron que podían desabrochar el cinturón, Sehun cerró los ojos, estaba hecho. Ahora no podía escapar, y ni como decirle a este hombre la verdad.

—¿Cómo me contactaste? — era un canalla por continuar con la farsa, pero si se descubría estaba seguro que dañaría más al otro hombre.

—Un amigo me lo propuso y me dio la dirección de distintas páginas web, fuiste el que más me convenció en nuestros correos electrónicos, sobre todo porque aceptaste el trato de no sexo— Suho se sonrojo y se encogió de hombros —Sé que estoy engañando a mi familia, pero no quiero engañarme a mí mismo, no quiero sexo por dinero— Junmyeon busco algo en su abrigo, le entrego un sobre amarillo. —Aquí tienes, diez mil dólares por tus servicios de acompañante por diez días—


Sehun abrió mucho los ojos ¡diez mil dólares! Rápidamente disimilo su sorpresa y tomo el sobre.

—Gracias…— dijo tomando el sobre, no sabía que más decir.

¿Eso costaba un servicio como estos? Si algo tenía claro es que no tomaría un centavo de ese dinero, ahora sí sentía algo de culpa por engañarlo, devolvería el dinero cuando los diez días terminaran

—Entonces, ¿Cómo lo hacemos? Supongo que tenemos que inventar alguna historia, ya sabes, de cómo nos conocimos, a que te dedicas, cuánto tiempo llevamos juntos etc. Yo soy paisajista, podemos decir que nos conocimos cuando diseñe tu jardín— Sehun vivía en el quinto piso de un edificio de la quinta avenida en la ciudad, ni siquiera tenía una planta en todo su piso, pero obvio no lo diría

—Me parece bien, puedes decir que soy Editor, que trabajo para una compañía de diseño de portadas— él asintió.

—¿Cuánto tiempo llevamos juntos? La primavera que los visité les dije a mis padres que estaba saliendo con alguien—

—Puedes decir que tenemos un año de noviazgo— Sehun volvió a asentir.

—Tenemos todo el vuelo para afinar los detalles, pero hay algo que quiero dejar bien claro, dije nada de sexo, pero tal vez sea necesario alguno que otro beso, que nos tomemos de la mano, y lo más probable es que compartamos una habitación, mis padres rentaron una cabaña, estará toda mi familia, mi hermana y su marido y su hijita de tres años, y obvio estarán mi hermano y Chanyeol, no tengo problemas en compartir la cama, pero tú en tu lado y yo en el mío—

—Estoy de acuerdo— la azafata los interrumpió cuando les llevo unas bebidas.

—¿Cómo supiste que era yo? —pregunto con curiosidad. La azafata ya se había retirado. Sehun lo miró confundido así que aclaro —En la entrada del aeropuerto, no nos habíamos visto antes de esto— era claro que no, porque de haber tenido una cita con su novio contratado él no estaría ahí.

—Dijiste en tu correo electrónico, que eras moreno, cabello oscuro y ojos café, que llevarías un jersey rojo, además era claro que eras tú, eres el único con el aspecto físico y la personalidad para ser un acompañante masculino… sin ofender—

Sehun rio ante el sonrojo del otro hombre.—No me ofendes— a él siempre le había gustado cuidar su cuerpo, pero nadie le había dicho algo como lo que dijo él.

Mucho menos que lo compararan con un acompañante masculino, no sabía si era una ofensa o un alago, esto estaba siendo una locura, pero al parecer sería una divertida navidad después de todo.






✿°•∘ɷ∘•°✿ ... ✿°•∘ɷ∘•°✿ ... ✿°•∘ɷ∘•°✿






Se suponía que la navidad debería de ser la mejor época del año, pero para Junmyeon Kim estaba siendo todo un infierno, en los últimos años su vida había sido un infierno, era un gran profesional, con una vida estable, departamento propio, ahorro para el retiro, seguro médico y gastos funerarios, pero en la vida sentimental y sus relaciones amorosas era un desastre, aprendió por las malas a ser desconfiado.

Chanyeol lo había matado por dentro y destruido su confianza por completo, maldito idiota, el hijo de puta era un maldito malnacido que le había roto el corazón, ahora por su culpa desconfiaba de cada hombre que mostraba algún interés en él, por eso en consecuencia, aquí estaba, sentado al lado de un completo extraño que bien podría ser un asesino en serie a pesar de lo que había leído en su página de web.

Junmyeon rodo los ojos, estaba sobre actuando, un hombre como este no podría ser un asesino serial, tal vez un gigoló o un prostituto muy caro, pero no un asesino. En todo caso, mataría de placer a su víctima, el solo mirarlo era un regocijo para la mirada…. Sin duda su hermano estaría muerto de envidia, el presentarse del brazo de este hombre por lo menos evitaría que su orgullo fuera pisoteado aún más. Por esa razón no había pensado dos veces echar mano de sus ahorros para poder contratarlo.

—¡Ah! Se me olvidaba comentarte que mi madre tiene una regla— le dijo al hombre extremadamente guapo, que buena suerte le había tocado, él se había negado a enviarle alguna foto en las breves charlas que tuvieron por correo, alegando que protegía su anonimato. Era extraño, pero respetaba eso.

Aun así, había temido que fuera gordo, calvo o viejo. Había tenido pesadillas con eso. Pero la sorpresa había sido muy grata. El hombre quitaba el aliento.

—¿Qué regla? — pregunto él mientras bebía su copa de champagne.

—Nada de celulares, computadora o internet, siempre ha dicho que la tecnología arruina la magia navideña, el único que tiene autorizado su laptop es Chanyeol, pero solo porque es escritor y tiene fechas programadas de entrega— él atractivo hombre enarco una ceja, pero aun así acepto.

—De acuerdo—

Junmyeon asintió satisfecho, era agradable este hombre, lo imagino de otra manera, claro que lo había juzgado de acuerdo a los correos, le había parecido un hombre arrogante, le alegraba haberse equivocado, si tenía que pasar los próximos diez días fingiéndose enamorado que mejor que fuera con alguien agradable. Pero al mismo tiempo era un maldito problema, puesto que lo que tenía de agradable lo tenía de apuesto… era obvio que al dedicarse a lo que se dedicaba tendría que ser como esos hombres de portada de revista, según él se había preparado mentalmente para no sentirse atraído por el hombre, pero le estaba resultando imposible.

¿Quién podría ignorar a semejante espécimen masculino? Alto, moreno, oscuro y peligroso… toda una tentación, serían los diez días más largos de su vida, menos mal que el lugar que sus padres escogieron obligaba a las personas andar abrigados, no quería averiguar si su cita contratada tenía una tableta de chocolate en el estómago… sintió su cara caliente de solo imaginarlo, desvió la mirada hacia la ventanilla.

Ya estaba hecho, se presentaría ante su familia con su novio pagado, les demostraría a su hermano y a su cuñado que ya no le importaban para nada, que había superado lo que le habían hecho y libraría este año con su dignidad intacta.