El sirviente del Dragón [ChanBaek]

Summary

Baekhyun ha soñado por un tiempo con retirarse de su estilo de vida como siriviente. Pero ¿atender a un cambiaforma dragón sería lo mejor?  Los dragones son conocidos por morder una y otra vez.   Chanyeol está enamorado de Baekhyun y su voluptuoso cuerpo. Invitar a Baekhyun a quedarse en su casa para que esté a su entera disposición parecía ser lo más lógico en ese momento.  Cuando Baekhyun acepta, él está encantado y no puede luchar contra la creciente atracción entre ellos.   Baekhyun se convierte en más que el simple sirviente de Chanyeol que era lo que originalmente había planeado ser.  La pregunta ahora es, ¿qué exactamente llegó a ser Baekhyun?   Ellos tendrán que abrir sus corazones uno al otro y todos los  secretos serán revelados. 

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Capítulo Único

Baekhyun pasó los dedos por las frías escamas de la criatura delante de él.

La forma de dormir del dragón era enroscado en el rincón de la habitación. Un rayo de sol entraba por la ventana, fluyendo a través de las escamas de color esmeralda, refractando la luz alrededor de la habitación en una gran variedad de colores.


La ropa desechada de Baekhyun cubría el suelo. En silencio, pasó por encima de la cola del dragón, tratando de evitar los picos afilados y recogió sus cosas. Se puso los pantalones y luego el chaleco, antes de tomar su cinturón y atarlo alrededor de su cintura. Lo único que faltaba era su cuchillo de hueso de dragón. Mierda. Debió habérsele caído por alguna parte.


Echó un vistazo alrededor de la habitación y vio la empuñadura sobresaliendo por debajo del pie del dragón. Después de que su cliente estuvo satisfecho con su monta, se había convertido en dragón.


Baekhyun vio el oro con el que le había pagado y lo guardó en su bolsa. Una buena noche de salario por muy poco trabajo. El hombre había sido amable y no le exigió nada extraño. La única cosa que Baekhyun no permitía era ser besado en la boca. Este era el único estilo de vida que conocía.


Lo único que quería era el dinero para ganarse la vida y un día salir del negocio.


Cuando tuviera la edad suficiente, tomaría sus propios clientes. Ahora ganaba muy buen dinero, porque era bien conocido entre los cambiaformas.


Ellos podían morderlo y no se convertía en lo que eran, y sanaba a un ritmo acelerado, por lo que podía aguantar abusos y palizas si eso era lo que el cliente pedía.


No le importaba. Baekhyun no sabía la causa de sus inusuales habilidades pero, como un niño, cuando era víctima de abuso se retiraba a un lugar de su mente donde se daba a la fuga.


Se detuvo, mirando de reojo su reflejo en el espejo dorado en la pared. Su piel era bronceada de pasar tiempo en el sol. Su alta frente remataba con una mata de rebelde cabello , de color fresa.


A la luz de la mañana parecía más naranja que fresa. Oscuros ojos azules le devolvieron la mirada, sus labios carnosos formaban una línea recta. Su nariz de botón pero era así de nacimiento.


Su chaleco de cuero rojo cubría un pecho plano.


Trataba de no dejar que su aspecto se le subiera a la cabeza. Baekhyun tenía suerte de no haber sido asesinado en su línea de trabajo. Sabía que muchos otros habían terminado muertos, degollados en un callejón, dejados desnudos y expuestos a la vista de todo el mundo. El suyo era un estilo de vida y profesión que era rechazado en su mundo.


―¿Ya te vas?


Baekhyun miró y vio al hombre con el que había dormido la noche anterior. Su cabello negro se disparaba a través de colores azules y colgaba hasta sus hombros. Sus profundos ojos verdes lo miraron detenidamente. Baekhyun buscó en su mente el nombre del hombre. «Chanyeol».


Había sido un amante suave. Chanyeol estaba desnudo con su gran pene descansando en su muslo. Baekhyun se humedeció los labios pensando en tocarlo nuevamente. Su forma de hacer el amor sería algo que no olvidaría fácilmente. El toque de las manos del hombre había sido marcado a fuego en su carne. Donde sus dedos se habían arrastrado en su piel había quedado grabado en su memoria. Tan sólo de pensar en eso hizo que se pusiera duro otra vez. Sacudió la cabeza. No era más que otro truco. Sería malo quedar coladito de él sin importar lo tierno que hubiera sido.


—Estabas dormido y no quise despertarle.


El dragón acarició la cama. Baekhyun se puso tenso. ―¿Por qué no vuelves aquí?


―No estoy seguro de que sea una buena idea.


―¿Me costará más?


―No. Eso no era lo que quería decir. Simplemente no establezco relaciones demasiado personales con mis clientes. No es bueno para los negocios.


Chanyeol asintió conscientemente. ―Estoy seguro, pero esto sólo te tomará un segundo. Luego, te dejaré en libertad si estás tan ansioso por salir corriendo.


Baekhyun miró alrededor de la opulenta habitación y sabía que estaba atrapado. Chanyeol era un oficial de alto rango que podría echarlo a los Lobos si no estaba satisfecho con el rendimiento de Baekhyun. Los licántropos eran los ejecutores de la ciudad. Los dragones se sentaban en la parte superior de la cadena alimenticia. Su cliente le había pagado generosamente por la noche.


Las monedas de oro podrían mantenerlo alimentado y vestido por más de un mes.

Ahora que Chanyeol le había pagado, Baekhyun tenía que hacer lo que el hombre le dijera, al menos por unos minutos más. El cambiaforma le dio unas palmaditas a la cama y se movió para hacerle espacio.


Baekhyun lo estudió.


Era unos años mayor, pero aún estaba en la flor de su vida. Su cuerpo era firme, mostraba un paquete de ocho en sus abdominales. Sus brazos y sus muslos eran bien musculosos. Su pene cuando descansaba sobre su vientre era de unos buenos veinticinco centímetros de largo y casi cuatro dedos de grosor con espinas de queratina que hacían maravillas en su interior.


Un pequeño temblor de anticipación vibró a través de él, pensando en lo que podría comenzar de nuevo. Baekhyun pasó los dedos sobre el muslo del dragón y empezó a tomar la polla de Chanyeol entre sus manos. El hombre le agarró la muñeca antes de que apenas pudiera mover un músculo. Eso siempre sorprendía a Baekhyun, cuán rápidos eran los reflejos de los cambiaformas.


―Pensé que querías…


Chanyeol negó con la cabeza. ―Sólo porque te pagué muy

bien por tus servicios, no significa que desee que continúes realizándolos para mí. Sólo quiero mirarte.


Baekhyun no entendía por qué el hombre deseaba mirarlo. Se quedó muy quieto mientras el cambiaforma se levantó de la cama y se paró delante de él. Miró hacia los ojos de Chanyeol y los vio recorrer su cuerpo.


Primero se quedaron en su rostro y luego vagaron por su pecho y hacia abajo fijando la vista en su pequeña polla. Bajo su escrutinio, Baekhyun creció más firme. Normalmente la mirada de un hombre no lo despertaba. Sin

embargo, había algo en el hombre mayor que le intrigaba y encendía.


Sentía un fuego en su interior que nunca había sentido antes. Quemaba tan fuerte que no estaba seguro si podría sofocarlo. «Es porque es un poderoso cambiaforma. El poder emana de él, y eso es lo que me está afectando».


Chanyeol puso su mano sobre el pecho de Baekhyun, justo encima de su corazón.

El repentino estallido de calor que se disparó a lo largo de sus nervios forzó un gemido desde su garganta. Trató de bloquear los rayos de fuego que zigzagueaban a lo largo de sus venas calentando su sangre y contrayendo sus bolas. Empujó sus caderas y esperó a que otra ráfaga de calor lo

consumiera, pero Chanyeol retiró la mano.


El otro hombre rozó sus labios sobre los de Baekhyun, que trató de apartarse, pero estaba demasiado aturdido. Un saborcito a azufre perduró en la boca de Chanyeol. La caricia de sus labios había sido suave y Baekhyun anhelaba más. A veces se preguntaba por qué no dejaba que otros lo

besaran. Pero el hombre se alejó y suspiró.


―¿Ves? No ha pasado nada. Quería hacerlo desde anoche, pero fuiste tan inflexible que no lo hice.


Baekhyun se sacudió de aquella penetrante mirada carmesí y parpadeó varias veces. El dolor en sus bolas y polla por descargar era tan fuerte que no estaba seguro de poder dar un paso más. Cualquier cosa que Chanyeol le hiciera le provocaba una erección instantánea. No podía marcharse

en ese momento. Ni siquiera evocando la imagen de una condenada mujer podía evitar que la sangre se dirigiera a su hinchado pene.


―¿Qué me ha hecho? ―preguntó.


Chanyeol se echó a reír. ―¿Tienes problemas con tu polla ahora?


Asintió con la cabeza, avergonzado de admitirlo ante otro hombre.


―No es nada para preocuparte. Sólo es un pequeño estimulo por mi toque. La mayoría de los machos y hembras humanos buscan a los dragones por ello, pues así pueden joder por horas. Es considerado como un gran halago. Estoy seguro de que ya habías oído hablar de ello.


Baekhyun siempre pensó que era un mito. La forma en que un fénix podría curar a otro con un toque. En su negocio, joder por largo tiempo significaba más dinero. Otros en su línea de trabajo hablaban sobre el toque de dragón, usado en elixires para alcanzar el efecto deseado, pero parecía

que su cliente se lo había otorgado con ello.


―¿Por qué me das el honor de tu contacto? Ya me has compensado.


―Porque te encuentro intrigante y sólo funciona una vez. Hay más bajo tu superficie. Eres diferente a los otros que he tenido. No por tus habilidades, que son deliciosas por cierto, pero tú eres algo especial. ¿Qué dirías a una oferta permanente de trabajo en mi domicilio?


―¿Quieres mantenerme como un sirviente? ―preguntó Baekhyun.

La mano de Chanyeol se sumergió entre las piernas de Baekhyun y acariciando lentamente su polla. Corcoveó hacia adelante, esperando más del toque del hombre. Sólo duró un minuto y luego gritó cuando los dedos fueron retirados.


―Algo por el estilo. Estoy seguro de que podemos llegar a un cierto arreglo. Puedo hacer que bien valga la pena. Reglas que la mayoría de los de mi clase hace con el consejo de la ciudad, pero yo estoy más arriba de eso. Podría ser divertido.


―No sé. Estoy acostumbrado a tener mi propio horario. Es una de las ventajas de mi estilo de vida.


―No espero tenerte encadenado a la cama. Viviendo dentro de mis muros, nadie te tocaría, excepto yo. Tendrías una libertad que nunca has conocido. Además, ¿no quieres que alguien cuide de ti para variar? ―Chanyeol pasó suavemente su dedo sobre la mejilla de Baekhyun.


«Nadie jamás ha cuidado de mí. Sería un cambio de ritmo. Tal vez me pagaría lo suficiente para poder retirarme para siempre. Quiero salir del negocio antes de que esto termine matándome. Dos o tres años más y nadie me querrá».


Imágenes de ex putos pasaron por su mente. Cansados y

desgastados chicos de alquiler que mendigaban en la calle por una jodida.


Muchos de ellos tenían malos encuentros con clientes o se encadenaban a la yerba de lobo o al polvo de dragón. Un día él tendría su propia casa, donde la gente le serviría. Vivir con este hombre era una oferta inesperada.

«¿Por qué no probarlo y ver qué pasa?»


―Podemos llegar a algún acuerdo por un par de meses y ver cómo va.


El cambiaforma cayó de rodillas y alivio el eje de Baekhyun de sus pantalones. Trató de decir algo, pero el otro hombre puso un dedo en sus labios. Las palabras murieron en su garganta cuando Chanyeol le acarició con la mano libre.


―Estabas tan ocupado la noche anterior sirviéndome que no he tenido la oportunidad de saber cómo es tu sabor.


La sorpresa onduló en él. La mayoría de los hombres a quien él prestaba sus servicios no pensaban para nada en su placer. Era todo acerca de ellos. Eso era por lo que se le pagaba. Chanyeol pasó un dedo por la punta de su pene y por la vena en la parte inferior. La polla de Baekhyun se movió por propia voluntad, buscando la cálida mano del otro hombre. La lenta caricia de los suaves dedos lo puso aún más duro, si es que eso fuera posible. La idea de Chanyeol masturbándolo envió chispas de éxtasis a lo largo de todos los tendones de sus músculos. La sola imagen de ello hizo que le dolieran los dientes. Algo acerca de su toque hacía un lio en su interior.


―¿Quieres que te pruebe? ―Chanyeol señaló su eje con esos sensuales labios. Cálido aliento voló sobre la sensible cabeza.


Baekhyun asintió con la cabeza, sin poder decidirse a decir que sí. La boca de Chanyeol se cerró en la polla de Baekhyun. Empujándola en su boca, mientras Baekhyun deslizaba los dedos por entre los mechones del dragón. Sus

caderas se empujaron hacia arriba, conduciendo su longitud profundamente en la garganta del otro hombre.


Un gemido retumbó de su pecho. «Esto se siente tan bien».


La lengua de Chanyeol se envolvió alrededor de su pene,

mientras que los dientes raspaban sobre la delicada carne, enviando una onda expansiva de euforia hasta su médula. Todo el cuerpo de Baekhyun estaba electrificado. Agarró la cabeza del hombre y se sostuvo. Estaba cerca de correrse. Con solo unas pequeñas manipulaciones de la lengua de

Chanyeol, la cual se arremolinaba alrededor de su pene, combinado con la presión del vacío creado por su boca, la perdería en cualquier momento.


―Eso es todo. Casi allí.


Chanyeol arrastró sus labios a lo largo de la lisa piel. Las bolas de Baekhyun se apretaron. Un jalón más. Un jalón más y experimentaría el resplandor de su orgasmo y sería capaz de dejarse ir durante un pequeño segundo. Podría volar libremente sobre las alas de fuego que ardían dentro

de él. En cambio, el cambiaforma liberó su pene, dejándolo en agonía.


―No se detenga.


Estaba a punto de tomarlo de nuevo, cuando un golpe sonó en la puerta. Chanyeol miró hacia el sonido.


―Señor, ha sido convocado ―dijo una voz a través de la puerta.


Chanyeol suspiró y se sentó sobre los talones. La decepción se mostraba en sus ojos cuando se levantó y tomó u ropa. ―Lo siento, pero me tengo que ir.


Baekhyun gimió con angustia. ―No me puede dejarme así.

―Me encantaría hacerte terminar, pero el deber me llama. Toma esto si quieres considerar mi oferta. ―Puso su tarjeta sobre la mesa para Baekhyun.


El dragón se vistió y salió de la habitación.


Baekhyun se dejó caer sobre la cama. Sus bolas dolían. Envolvió su mano alrededor de su polla, sintiéndola lubricada por la saliva de Chanyeol. Se imaginó la cabeza del hombre subiendo y bajando, tirando de él hasta su

garganta una vez más. Los labios de Chanyeol, rodeándolo y la lengua girando alrededor de su agujero hasta que Baekhyun fuera completamente consumido.


Sus músculos se tensaron. Un tirón más de su mano y él se vendría. Cerró los ojos con fuerza y dejó que el flujo de sensaciones pasara a través de su cuerpo hasta que el calor de su semen se posó en su estómago. La satisfacción del orgasmo pasó a través de él relajándolo y se dejó perder en

la feliz oscuridad.


✧─── ・ 。゚★: *.✦ .* :★. ───✧


Los pensamientos de Chanyeol retornaban a Baekhyun cuando se suponía que debía estar trabajando en el papeleo.


Su secretario trabajaba en silencio en la habitación contigua organizando la velada que ellos ofrecerían a final de mes. Esta era una gran reunión a donde asistirían todos los

cambiaformas de más alto rango en el Consejo, dentro y fuera de su propia raza.


Despreciaba entremezclarse y deseaba poder vivir una vida solitaria fuera del ojo público, pero él no nació en una posición en la que pudiera permitirse tales lujos. Tenía que servir a su raza y eso significaba procrear y producir al menos dos herederos, machos o hembras no importaba. La

sociedad de los dragones no estipulaba que las hembras no pudieran liderar o poseer tierras. Algunos otros clanes de cambiaformas creían en eso, pero los dragones no eran tan a la vieja usanza.


―Señor, ¿todo bien?


Miró hacia arriba y vio la expresión de preocupación en el rostro de su secretario. El ceño fruncido y las líneas alrededor de la boca le dijeron que Haejoo había estado esperando su respuesta.


―Lo siento, Haejoo. Sí, todo está bien. ¿Qué era lo que querías preguntarme?


El pequeño cambiaforma salamandra le dio una sonrisa nerviosa. Rodó su lápiz entre sus dedos y sostuvo sus papeles junto a su pecho ―Alguien está en la puerta esperando por usted y llegó un mensajero con una carta de su compañera de crías. Ella volverá de la casa de verano a tiempo para la celebración. ¿Debería responderle? O quizás desea decirles algo a las niñas.


Chanyeol suspiró. Amaba a sus niñas, pero ellas vivían con su madre la mayor parte del tiempo. Cuando llegaran a la adolescencia, él las prepararía para que tomaran su lugar en la sociedad dragón. Pronto su hermosa hija mayor lo sucedería.


―Envíales mi amor. Envíales una pequeña baratija bonita a cada una con mi afecto. Estoy seguro de que ya has escogido algo. —


Su secretario trató de ocultar la sonrisita que se formaba en sus labios y el brillo en sus ojos, pero no pudo. Chanyeol sabía perfectamente que el pequeño Haejoo y su compañera estaban teniendo una aventura. Si ellos eran discretos, a él no le importaba cómo su compañera se estuviera entreteniendo.


Cuando ellos habían firmado su contrato de cría, habían acordado tener tres hijos. Después del nacimiento de su segunda hija, esperaba que el tercero fuera un niño.

«Esta vez, voy a hacer un esfuerzo para visitarla».


―¿Va a ser eso un problema?


―No, señor. ¿Qué pasa con el hombre que está aquí para verlo? Dijo que usted lo invitó. Perdone si hablo inoportunamente, pero no parece ser el tipo de persona que le gustaría alrededor. La gente va a hablar.


Chanyeol apretó los dientes y sintió el fuego arrastrándose hasta la garganta. Contó hasta diez y luego dejó escapar un suspiro por la nariz sintiendo cosquillas por el humo que salió por ésta.


―Lo que la gente piense no es asunto mío. Como tampoco lo es a quién elija darle la bienvenida en mi casa. La próxima vez, te sugiero que contengas la lengua o encontrarás tus pequeñas bolas cortadas y empujadas por tu garganta. Puedo tolerar que jodas a mi compañera, pero recuerda, una sola palabra acerca de mí y puedo

presentarte ante el Consejo y llevarte a juicio por traición.


Haejoo miró hacia otro lado. ―Lo-lo siento, señor. No volverá a suceder. Lo traeré directamente para acá.


Chanyeol suspiró cuando el otro cambiaforma se marchó. Odiaba enojarse con Haejoo, pero de vez en cuando tenía que recordarle quién era el jefe. Además, nada de lo que hacía Haejoo era secreto. Incluso lo que él hacía no era completamente secreto. A Chanyeol se le concedió un poco de privacidad debido a su posición, pero su estilo de vida era muy conocido dentro del Consejo. Sin embargo, mientras no hiciera alarde de ello y cumpliera con sus deberes de dragón, lo dejarían en paz. Su afición por

otros machos era compartida con otros cambiaformas.


Simplemente no tenía el hábito de frecuentar los burdeles. Un colega suyo le había pasado el nombre de Baekhyun y le dijo que era muy bueno en lo que hacía. Esa fue la razón por la que había elegido al niño para que le sirviera. «No. No era un niño». Era un hombre muy atractivo del que se estaba enamorando por completo. Había algo en él que lo había impulsado a invitar a Baekhyun de nuevo a su casa.


«¿Por qué hice eso? ¿En qué me estoy metiendo con él?»


Durante todos estos años se había acostado con una docena de hombres, más o menos, y los había encontrado agradables a su vista, pero nunca los había invitado a regresar a su casa. Baekhyun era diferente y no sabía por qué.


―Señor, su visitante ―anunció Haejoo.


Miró y vio al cambiaforma más joven sin ni siquiera mirarlo a los ojos. El miedo salió de él en ondas. Chanyeol no pudo evitar sonreír por ser quien había puesto aquel terror en él. No iba a pedirle disculpas por un tiempo. Iba a dejar que se cocinara en éste, para que le recordara que sabía lo que él hacía y era sólo porque se lo permitía.


―Gracias. Puedes irte, Haejoo. Cierra las puertas y dile a los criados que no deseo ser molestado.


Haejoo asintió con la cabeza y luego cerró las puertas al salir.


Quedándose de pie hacia la puerta de entrada, Chanyeol estaba medio sorprendido al ver que Baekhyun había aceptado su oferta, pero también estaba profundamente complacido. Lo observó por un momento viéndolo disfrutar del lujoso entorno, Chanyeol vio que el hombre escondió su inquietud bastante bien. Una gran bolsa colgaba de su hombro y varias bolsas más pequeñas colgaban de su cinturón. Llevaba su mejor ropa, una túnica roja

que estaba un poco desgastada en los bordes, Y una tobillera de oro atada alrededor de su tobillo. Sus brazos estaban desnudos salvo por el tatuaje que llevaba en la

parte superior de su brazo de algún tipo de ave. Chanyeol no estaba seguro de lo que era desde la noche anterior, pero todavía lo dejaba perplejo.


―Me dijiste que había un lugar para mí en tu casa. ¿Lo que me ofreciste sigue vigente? ―preguntó Baekhyun.


Chanyeol se levantó y se dirigió hacia el hombre. ―Así es. Si tienes más objetos de valor, puedo enviar a uno de mis criados para ir por ellos.


Agarró su bolso con más fuerza. ―No. Nada más. Todo lo que tengo está aquí.


Chanyeol caminó alrededor de Baekhyun y lo examinó, tratando de averiguar qué era lo que lo atrajo hacia el hombre. Incluso ahora, el magnetismo abrumaba su cerebro y endurecía su polla. Era de estatura media, pálido, y tenía el cabello rojizo. La cara de Baekhyun tenía la apariencia de un jovencito, pero eran sus ojos azules los que contaban la historia acerca de su edad. Era hermoso, delicado pero suave, con curvas y muslos llenos.


―¿Ves algo que te guste? Si la ropa no te complace, puedo

cambiarla. Yo…


Chanyeol puso una mano en su mejilla, sintiendo la piel bajo su palma. Baekhyun calló y lo miró fijamente. El hombre estaba tratando de averiguar en lo que se había metido.


«Probablemente piensa que me lo voy a comer». Una risa se precipitó a través de él, pero no la expulsó. En su

lugar, Chanyeol capturó los labios de Baekhyun y lo besó ligeramente.


Baekhyun dejó caer la bolsa y sostuvo la cara de Chanyeol entre sus manos. Empujó su lengua en la boca del cambiaforma dragón y convirtió el beso en una frenética y

hambrienta odisea. Empujó sus caderas hacia adelante, moliéndose contra la polla de Chanyeol. Deslizó una de sus manos de la cara de Chanyeol y acarició su polla a través de la tela.


Una explosión de placer calentó a Chanyeol por la

repentina manipulación. Gimió.


Baekhyun se separó de su boca y cayó de rodillas. Comenzó a deshacer las costuras de los pantalones de Chanyeol.

―No. Baekhyun. Para. ―Chanyeol negó con la cabeza.


Baekhyun lo miró con desesperación y duda en sus ojos. ―Pero tengo que ganarme la vida si quieres que me quede. Voy a servirte. Estoy aquí para darte placer y...


Chanyeol lo tomó por los hombros y lo ayudó a levantarse. ―Cuando te invité aquí, tenía algo de esperanza en que compartieras algunas de tus noches conmigo. Sin embargo eso no es un prerrequisito para que te alojes aquí. Dentro de mi casa, hay que ser discreto. Hay ojos en todas partes.


―¿Así que voy a ser tu sobrino o algún descarriado niño

abandonado que recogiste en la calle y ahora voy a ser paseado por ahí con un collar dorado? ―El tono cruel en su voz sorprendió a Chanyeol.


Suspiró. ―Ven y siéntate. Necesitamos hablar acerca de nuestro arreglo ¿Quieres tomar algo?


La vacilación iluminó los ojos de Baekhyun.


«Está esperando que lo golpee o le grite. No está acostumbrado a ser tratado como un igual. Tengo que recordar no perder los estribos con él».


Después de un momento, dio unos pasos más en el estudio y se sentó frente al escritorio de Chanyeol en una de las lujosas sillas de cuero. Chanyeol fue a su bar y se sirvió un trago de coñac de naranja y se lo bebió. El licor quemó su garganta, pero le ayudó a despejar la cabeza. Se sirvió otra copa para sí mismo y después le llevó una a su invitado.


Baekhyun la tomó, olió el licor, y luego probó un sorbo. Sus

ojos se iluminaron y comenzó a toser con la bebida.


Una carcajada llenó la sala cuando Chanyeol vio enrojecer la cara de Baekhyun.


―¿Qué es esto? ―preguntó Baekhyun, con voz ronca.


―Es brandy de naranja. ¿Lo habías probado alguna vez?


Baekhyun negó con la cabeza. ―No. He escuchado que es una de las bebidas más fuertes en la tierra. Sólo los nobles lo poseen, tienen la riqueza para tenerlo.


Él asintió con la cabeza. Su estatus, riqueza y línea familiar le daban acceso a materiales que muchos otros no tenían. A veces, tomaba eso por sentado. ―Es cierto. Tiene algún efecto sobre los dragones, pero como eres mayormente humano solo deberías tomar algunos sorbos por ahora.


―¿Por qué dices que soy mayormente humano?


Chanyeol trató de determinar si Baekhyun estaba escarbando para obtener información, pero había un claro interés en sus ojos. «Tengo que dejar de ser tan cauteloso. Yo fui el que le invitó aquí. ¿Y por qué dije eso? Se salió

rodando de mi lengua y ni siquiera pensé en ello».


―Debes ser algo más que simplemente humano debido a tu capacidad de curación y porque cuando eres mordido o arañado por otros cambiaformas no te conviertes en lo que ellos son.


―¿Cómo sabes eso?


―Fuiste referido a mí por un leal cliente tuyo que sabía algo de quién eres. Él compartió esos secretos conmigo. Así fue como llegué hasta ti. No eres como los demás que tienen tu misma profesión y que caminan por las calles anunciando sus servicios. Tienes la reputación de ser bueno en lo que haces. Supongo que es debido a tus habilidades únicas, en algún lugar de tu ascendencia debes tener un pariente no-humano. No hay nada malo en ello. Me parece muy interesante. —


Baekhyun asintió con la cabeza, parecía aceptar su explicación.

―Entonces, ¿cómo será nuestro acuerdo? ―Tomó un sorbo de su bebida, pero no tosió esta vez por la fuerza del brandy.


―Puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras. Habrá noches en que esperaré que nos reunamos. No espero que seas solo un asunto nocturno o que me complazcas cada vez que te llame. Voy a establecer tu propia cuenta de gastos. Compra lo que quieras. Te llevaré a un sastre para

que puedas tener algo de ropa nueva a medida.


―¿Y tengo que esperar que escojas los estilos con los que desees que me vista?


―Sí y no. Quedándote aquí, no puedo tenerte vestido como una puta. Aunque no me apego a un estricto código de vestimenta, habrá algunas ocasiones en que tendrás que vestir según estos y espero que me dejes decidir en eso. De hecho, tengo una planeada para celebración finales de este mes. Mi compañera e hijas regresarán para entonces.


―¡Compañera! Nunca dijiste nada acerca de tener una compañera e hijas. —Baekhyun posó su copa de golpe y se levantó, dirigiéndose hacia la puerta.


Chanyeol lo interrumpió. ―No tienes de qué preocuparte por tener cualquier contacto con mi compañera. Tengo obligaciones con mi clan, para casarme y producir herederos. Tenemos un buen arreglo. Ella apenas si se

la pasa aquí, a excepción de las funciones oficiales, vacaciones y los cumpleaños de las niñas. Aparte de eso, ella vive en una villa junto al mar cerca de su familia. Somos civilizados el uno con el otro y me preocupo por ella, pero eso es todo. —


Baekhyun se relajó un momento y luego se alejó de él. ―¿Cómo pudiste aparearte cuando te sientes atraído por los machos? ¿Cómo puedes dormir con ella? ¿No te disgusta el pensamiento? Para mi sería muy difícil.


Se encogió de hombros. ―No tengo elección. Prefiero estar con hombres, pero estar con una mujer es diferente. Hemos tratado de estar juntos en forma humana, pero no se puede concebir de esa manera. Por lo tanto, nos acoplamos en forma de dragón. El animal toma el control y te olvidas de la parte humana. —Tocó la mejilla de Baekhyun y sonrió―.

Preferiría pasar las noches contigo. No puedo decirte por qué te pedí que vinieras. Hay algo en ti que me jala a ti. Quédate si lo deseas. No voy a forzar tu decisión. Si quieres dinero a cambio de mantener esto en silencio, voy a darte eso también. Esto es un cambio para ti y para mí. Nunca había invitado a nadie a quedarse conmigo, pero desde el primer momento que puse los ojos en ti, ayer en la noche, algo en mí no quería dejarte ir.

Baekhyun se dejó caer sobre la suntuosa cama y cerró los ojos, inhalando los olores del jazmín y el incienso que llenaba el aire. Los criados le habían mostrado una habitación cerca de los jardines. La brisa que se filtraba por las ventanas abiertas estaba cargada de embriagadores

aromas. Con el brandy corriendo a través de su sistema se sentía mejor de lo que se había sentido en mucho tiempo.


«No puedo creer que esto esté sucediendo. Chanyeol es uno de los hombres más ricos del país y es popular.

Esto es un regalo del cielo».


La discusión que tuvieran puso en su mente que el dragón tenía una familia. No lo había esperado, pero eso no rompería su trato. Era algo a lo que tendría que acostumbrarse.


El comentario de Chanyeol acerca de que Baekhyun no era completamente humano le preocupaba. Así que tenía habilidades únicas, pero no lo hacía un monstruo. Una pequeña parte de él le decía que corriera, pero se sentía atraído por Chanyeol y no había sido capaz de sacar al hombre mayor de su mente en todo el día.


Había soñado con él la noche anterior. Eso fue lo que lo hizo decidirse a tomar la oferta del cambiaforma. También había algo en él que se había metido bajo la piel de Baekhyun.


Pasó las manos sobre la lujosa extensión. Su habitación habría encajado en la mitad de este dormitorio. Todas sus pertenencias y ahorros estaban en su bolsa a los pies de la cama. Parte de ellas eran joyas, pero sobre todo eran monedas de oro. La idea de tener una cuenta de gastos y

conseguir ropa nueva era emocionante. Pero había algo acerca de todo esto que le preocupaba. Tal vez era la idea de Chanyeol sintiéndose atraído por él por una razón que no podía explicar.


Tal vez era otra cosa.


Tal vez era sólo él tratando de encontrar una salida a su acuerdo. «¿Por qué no ser un sirviente para un cambiaforma rico y sacar el mejor partido de ello?»


Sea lo que fuera, no tendría que estar en guardia de que alguien fuera a hacerle daño. Podría relajarse y disfrutar de su vida. Él había alcanzado la veta madre y la iba a ordeñar para que todo esto valiera la pena.


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La mañana siguiente, los sirvientes le trajeron el desayuno. Baekhyun lo disfrutó y luego se sumergió en un baño caliente.


Mientras lo hacía, esperaba que Chanyeol se uniese a él, pero no vio al otro hombre. Pasó el día en el jardín y deambulando por la casa. Los criados no le dijeron nada, pero descubrió la biblioteca esa tarde. Fue allí donde el dueño de casa entró y cerró las puertas detrás de él.


Baekhyun saltó al oír el ruido repentino y lo miró desde la silla de la esquina. El humo se elevaba alrededor de la cabeza de Chanyeol, ya que emanaba de su nariz. Sus rasgos estaban contraídos y parecía que su piel era más escamas que carne. Sacó un libro de los estantes y luego lo arrojó por la habitación. El volumen forrado en cuero cayó contra la pared y luego se instaló en el piso de mármol.


―Esa no es realmente la manera de tratar un libro. Son objetos preciosos. —Baekhyun recogió el tomo. Se acercó a su benefactor, que se había vuelto de espaldas a él.


―¿Quién te dio el derecho a hablarme de esa manera? ―espetó.


Baekhyun puso el libro sobre el escritorio y puso su mano sobre el hombro de Chanyeol, quien dio media vuelta y gruñó. La expresión de su cara era la de un animal. Sus labios se jalaban hacia atrás en un gruñido, mostrando sus afilados dientes. Sus pupilas negras en una ranura y Baekhyun podía ver los pequeños círculos de escamas a lo largo de su cara.


Chanyeol levantó la mano, listo para atacar, pero cuando reconoció estar viendo a Baekhyun, la bajó.


―¿Qué estás haciendo aquí? No deberías estar aquí ahora mismo.


―¿Por qué?


―Porque estar a mi alrededor ahora significa que estoy bien cerca de cambiar o de destruir algo.


Se acercó y colocó una mano sobre el pecho de Chanyeol. Su piel quemaba y su corazón latía rápidamente contra su caja torácica. Chanyeol gruñó, pero no lo empujó para alejarlo. Sus músculos estaban tensos y estaba al borde de perder el control. Baekhyun apretó los labios en la garganta

del otro hombre y lamió en línea recta hasta su mandíbula rastrillando la lengua con la incipiente barba.

―No hagas eso.


―Hazme parar.


Chanyeol se aferró a sus hombros, pero no lo obligó a alejarse. En su lugar, Baekhyun aspiró en su manzana de Adán y lo sintió relajarse un poco.


Los dedos del dragón se hundieron en sus hombros, pero él se sumergió por debajo de los brazos del cambiaforma y luego acarició con sus manos su espalda. Baekhyun comenzó a masajear los músculos tensos. Un pequeño

gemido trabajó desde la boca de Chanyeol.


―Deberías sentarte. Puedo hacer esto mejor. Confía en mí.


El cambiaforma dragón suspiró y luego aceptó. Se sentó en una silla de respaldo bajo. Baekhyun le frotó el cuello, sintiendo los músculos enrollados y anudados. Presionó los pulgares a lo largo de la cresta de los omóplatos y trabajó en la piel hasta que pudo sentir los músculos flojos debajo de sus dedos. Empujó y trabajó en ellos unos minutos, moviendo la cabeza de Chanyeol a un lado por lo que obtuvo un mejor ángulo para masajear las zonas tensas del hombre.


―Eso se siente bien.


Baekhyun arrastró las uñas por la espalda de Chanyeol y se concentró en otras áreas que estaban tensionadas. Cuanto más tocaba al otro hombre, su polla más se ponía rígida con la idea de estar a su lado. Chanyeol podría sentirse atraído por él sin ninguna razón, pero Baekhyun veía al hombre

dominante que podía satisfacer sus deseos.


Entonces se acordó de cómo el día antes este respetado hombre había estado de rodillas dándole una mamada. Es cierto que los habían interrumpido, pero aun así se había

sentido maravillosamente. Se estremeció al pensar en ello y se preguntó si ese acontecimiento se repetiría. Se trasladó hacia abajo en la parte inferior de la espalda y comenzó a levantar la camisa cuando Chanyeol se apartó.


―No.


―No estaba pensando en hacer algo extraño, sólo iba a frotar tu espalda. Dime que no lo disfrutaste. Dime si quieres que me detenga. —Baekhyun besó la columna de su cuello y golpeó con su lengua sobre la oreja de Chanyeol. El sabor a sal y a humo se posó en su lengua. Él continuó besándole el cuello, disfrutando del sabor de su nuevo empleador.

―Yo no quiero que pares, pero deberías. Los criados podrían entrar en cualquier momento.


Pasó los dedos por el cabello del otro hombre, y empujó su cabeza hacia un lado, pero siguió besándolo, marcando la carne con los dientes. Le mordió más fuerte hasta que Chanyeol se estremeció bajo su tacto. Baekhyun pasó

las manos por el pecho del cambiaforma y luego por la entrepierna. Como sospechaba, la polla del hombre ya estaba dura, mostrándole que el dragón estaba excitado. Su deseo asumió el control. Mordió la oreja de Chanyeol y

pasó los dedos sobre el eje del hombre. Trabajó a través del material de los pantalones del hombre hasta que Chanyeol se apoderó de su mano, apretando su muñeca, pero no lo detuvo.


―¿Quieres más? —susurró.


―Sí.


―Dime lo que quieres.


―Chupa mi pene. Hazlo ahora antes de que cambie de opinión.


Baekhyun sonrió para sus adentros. «No lo he perdido. Eso es una buena cosa. Al menos sé que puedo darle placer».


Caminó alrededor de la silla y cayó de rodillas. Chanyeol soltó los botones que mantenían sus pantalones cerrados y luego retiró su longitud de la tela. Baekhyun se humedeció los labios y miró a Chanyeol. Su piel había vuelto a la normalidad, pero sus ojos aun parecían ranuras. Recorrió con sus afiladas uñas el cuero cabelludo de Baekhyun.


Baekhyun acogió con satisfacción el dolor. Sostuvo la

erección de Chanyeol y arrastró sus dedos sobre la vena llena de sangre en la parte inferior de su polla. El hombre se estremeció. La piel suave y caliente, calentó las manos de Baekhyun. Era grande, pero no importaba. Baekhyun había chupado más grandes, pero quería calmar la ira de Chanyeol y hacer lo que él sabía que tenía que hacerle para que se corriera.


Agarró las caderas del hombre y trazó la parte superior de la polla de Chanyeol entre los labios, golpeando con la lengua la gorda cabeza. Tomó lentamente la longitud en su boca, arrastrando sus labios sobre ella. Baekhyun la llevó nuevamente hacia afuera. Chanyeol empujó sus caderas hacia delante y sostuvo la cabeza de Baekhyun para que no se pudiera mover. Baekhyun apretó las caderas y comenzó a tomar su polla más profundamente hasta que golpeó la parte posterior de la garganta.

―Sí. Tómalo todo. Chúpame.


Baekhyun arrastró sus dientes en la sedosa carne hasta que el hombre se movió en la silla y hundió su polla más en él. El cambiaforma gimió y empujó las uñas en su cabeza. Baekhyun ignoró el dolor y liberó la polla del hombre hasta que apenas se apoyaba en sus labios. Miró hacia arriba y vio a Chanyeol recostado en la silla con los ojos cerrados. Con un rápido movimiento de su lengua, rodeó el agujero de su polla y probó el salado líquido pre-eyaculatorio que brillaba en la punta. Sólo unas pocas chupadas más y su benefactor se correría. Después de trazar su pene una vez más, se concentró en conseguir hacerlo venirse. Quería llevarlo a tal placer de modo que él no quisiera que Baekhyun se fuera después de darle sus servicios sólo una vez.

A medida que se deslizaba en la longitud de Chanyeol, envolvió su lengua alrededor de la gruesa polla. Su cabeza se balanceaba arriba y abajo.

Mantuvo sus manos en las caderas bloqueando a Chanyeol, bombeando su polla en la garganta de Baekhyun. La respiración del dragón se había intensificado, llegando en pequeños jadeos. Un gemido escapó de sus labios. Los músculos de sus piernas temblaban y fue sólo cuestión de

segundos antes de que se perdiera. Baekhyun arrastró sus labios a lo largo del eje y luego un chorro de calor fluyó sobre su lengua. Tragó la semilla de Chanyeol y siguió hasta que los pequeños empujones terminaron y el otro

hombre se había desplomado en su silla.


Arrastró sus dedos sobre la cara de Baekhyun e hizo que lo mirara. Los ojos de Chanyeol habían vuelto a la normalidad y por lo tanto solo tenía las uñas.


―Sabes cómo chupar una buena polla.


Él sonrió. ―Ese es mi trabajo. Años de práctica me hacen algo más que un experto. Te ves mejor.


Chanyeol respiró y luego pasó sus manos por la cara. Sus ojos se abrieron. ―Imposible.


Baekhyun se puso de pie y miró a Chanyeol reorganizar sus ropas y meterse a sí mismo de nuevo en los pantalones. Se acercó a un espejo que colgaba encima de la chimenea. Clavó la mirada en el cristal. Baekhyun se paró junto a él.


―¿Qué es imposible? —preguntó.

―Hiciste retroceder mi transformación. Nadie había hecho eso antes. Hay rumores de que sólo puede hacerlo una persona conectada a un cambiaformas.


―¿Y quién sería? —preguntó Baekhyun al hombre.


Se alegró de que le hubiera dado cierto alivio a Chanyeol y sintió que se había ganado su sustento, una parte, al menos por ahora. Todo dependía de lo que el dragón deseara de él. No parecía del tipo que quisiera golpear a sus subordinados.

Era evidente que tenía temperamento, como todo el mundo lo tenía. El dragón se volvió y lo estudió. Él no rompió la mirada y esperó a que Chanyeol mirara hacia otro lado. En lugar de eso, sujetó suavemente su cara entre sus manos y luego rozó sus labios a través de los de Baekhyun. Le dio un ligero beso y luego se apartó. Chanyeol sacudió la cabeza y luego volvió a sentarse.


―No tienes idea de lo raro que eres. No lo puedo creer. Tú no puedes ser.


―¿Que no puedo ser?


―Tú eres mi compañero. Mi verdadero compañero.


Baekhyun se burló. ―En serio. Lo dudo.


Chanyeol negó con la cabeza. ―No. Tú no lo entiendes. Los

cambiaformas se casan entre sí sobre todo por conveniencia. Claro, que algunos de ellos se aman, pero cuando encuentran a su verdadero compañero, ellos pueden ayudar a los cambiaformas a parar la transformación. Nadie más puede hacerlo. Sabía que tenía que haber algo entre nosotros. Esa tiene que ser la razón por la cual sentí esta instantánea atracción por ti. Tú eres mi compañero.


―¿Y si no creo eso? Solo supón que eso es cierto. Podrías haber revertido la transformación porque estabas demasiado ocupado conmigo chupándote la polla, relajándote lo suficiente como para volver de nuevo a tu forma humana.


―No. Eso no es todo. Eres precioso.


Baekhyun no podía creer lo que estaba oyendo. Nunca había oído nada acerca de eso entre los cambiaformas con los que había estado. Por otra parte, sus clientes rara vez divulgaban información personal. Solo con algunos compartió conversaciones de almohada. La mayoría de ellos lo jodían, dormían, y entonces cuando se despertaban se marchaban.


―Así que, si soy tan precioso, ¿qué significa eso para nosotros?


Chanyeol suspiró. ―No espero que proclames tu amor por mí. La oferta sigue igual entre nosotros. Tienes la libertad de ir y venir en cualquier momento que desees. Ya he creado la cuenta de gastos para ti. Les he dicho a mis criados que tomen también las órdenes de ti. Mi secretario ha sido instruido para que te deje en paz, pero si necesitas cualquier cosa él puede conseguírtela. Mañana he hecho planes para

llevarte con mi sastre.


Baekhyun asintió con la cabeza. Todo parecía maravilloso. Chanyeol lo iba a proveer de todo. No era que creyera en la declaración acerca de ser su compañero. El cambiaforma ya estaba apareado y tenía dos hijas. Por otro lado, él estaba allí para complacer al dragón y conseguir lo que pudiera

salir de ello. Chanyeol podría ser un infierno de hombre atractivo, pero al final no era más que un cliente.


―Bien, eso es bueno saberlo. Podría usar algo de ropa nueva. Vamos a averiguar todo acerca de esa cosa de ser compañeros. Pero en este momento, voy a tomar un baño. —El arrastró el dedo por el pecho del hombre―. Puedes unirte a mí siempre que lo desees.


Chanyeol negó con la cabeza. ―Tengo demasiado trabajo que hacer. Gracias por la oferta. Tal vez más tarde.


Baekhyun asintió con la cabeza y se dirigió a su habitación, un poco decepcionado de que el cambiaforma no iba a unírsele. Sin embargo, comprendía y deseaba poder mantener la creciente atracción que sentía por Chanyeol fuera de su mente. El hombre era una sincronizada fina pieza de puro músculo. La lujuria que estaba creciendo dentro de él no era algo a lo que estaba acostumbrado a la hora de prestar sus servicios a sus clientes.


«Tengo que seguir pensando en él como un cliente. No puedo dejar que mis emociones asuman el control. Esto es sólo físico y yo sólo lo voy a ordeñar. Que piense lo que quiera. Nada me va a impedir lograr lo que quiero y

luego salir de aquí cuando haya tenido suficiente».


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Chanyeol se quedó mirando la luna creciente. Había pasado una semana desde que Baekhyun entró en su casa y se había dado cuenta de que el otro hombre era su compañero.


Había tomado todo en él, para no bajar a su habitación y proclamar sus crecientes sentimientos por el hombre. Ahora

que sabía que el joven era su otra mitad, todo lo que quería hacer era bañarlo en regalos y demostrar que podía ser el compañero que Baekhyun deseaba.


Sin embargo, Chanyeol tenía que recordar que Baekhyun se estaba aclimatando a la nueva posición en la que se encontraba. Ellos habían ido al sastre de Chanyeol y adquirieron toda la ropa que Baekhyun necesitaba. Y

llegaron a un arreglo sobre algunos otros trajes.


De cualquier manera, su compañero se quedaba en la misma casa y se obligaba a sí mismo a mantenerse alejado. Asuntos urgentes pesaban sobre su conciencia los cuales esperaba hacer a un lado hasta después del banquete, pero se estaba volviendo cada vez más evidente que no los podía ignorar. Uno de ellos era el asunto del regreso de su compañera a casa. Se suponía que debía llegar en cualquier momento con sus dos hijas, Inkyung y Beowoon.


Theora era muy consciente de su atracción por los hombres. Ella vivía su vida. Ellos copularon para que ella pudiera tener hijos y su arreglo siguiera funcionando. Chanyeol no estaba seguro de qué le iba a decir ahora que había encontrado a su compañero. Era raro entre los cambiaformas, y aún más raro entre los dragones, porque su especie estaba disminuyendo.


Claro, había unos pocos cientos diseminados por las tierras, pero las tasas de natalidad se estaban reduciendo, razón por la cual ellos trataban de tener dos o más hijos, si era posible.


«¿A quién estoy engañando? Probablemente ella no va a querer otro hijo a pesar de que nos pusimos de acuerdo sobre ello. ¿Cómo afectará eso a Baekhyun?» Negó con la cabeza. ¿Qué importaría? Él era libre de irse cuando quisiera. «¿Quién soy yo para pensar que se quedaría

conmigo, cuando hay otras oportunidades en el mundo para él? Fue un error de mi parte traerlo a la casa. No importa si es mi compañero o no. Está claro que él no me ama. Él está aquí para complacerme».


El sonido de un carruaje rápidamente se acercaba a la casa, los cascos de los caballos en los adoquines señalaban su llegada y con ellos el cambio en su mundo.


Muchas veces él apenas saludaba a su familia y dejaba el resto a sus criados, pero esta noche tenía que estar allí cuando ellas entraran.


Bajó por las escaleras y se metió en el aire fresco de la noche. El aroma de jazmín y cítricos flotaba en la brisa. Humedad colgaba en la atmósfera. Las nubes se reunieron alrededor de la luna. Iba a llover pronto y rompería la racha cálida que habían estado teniendo. Pronto el verano se

convertiría en otoño y la nieve caería. Cuando eso sucedía, él se desplazaba hacia el sur a un clima más cálido. Sumergiéndose en las piscinas de lava y relajándose en los géiseres calientes, los chorros por encima de sus escamas

siempre era un alivio bienvenido. Allí podía ser él mismo.

Hizo rodar los hombros, sintiendo la necesidad de romper con su forma humana, tomar los cielos y extender sus alas.


El coche se detuvo delante de la casa, cargado con equipaje. Otro ya había llegado ese mismo día con las pertenencias de sus hijas y él asumió que en el siguiente vendría Theora. Se quedó ahí de pie con las manos detrás de la espalda y esperó pacientemente.


Chanyeol notó a Haejoo de pie en el vestíbulo. El lacayo abrió la puerta y tendió la mano. Primero bajó Inkyung,

su hija mayor, ella había crecido. Sus ojos opalescentes se trabaron en él y una sonrisa se extendió en sus labios. Estaba a punto de correr hacia él, pero hizo una reverencia en su lugar.


―Hola, padre.


Chanyeol hizo una reverencia, escondiendo su sonrisa. Se estaba convirtiendo en una mujer y el dragón que se supone debía ser. ―Hola, Inkyung. Veo que trajiste un carro lleno de ropa nueva.


Ella levantó la vista y la pequeña niña a la que estaba acostumbrado resurgió. Se precipitó en sus brazos y lo abrazó. Él le devolvió el gesto. Antes de que ella pudiera hacer cualquier pregunta, Beowoon irrumpió desde el coche en un torbellino de encaje y satén rosa y se lanzó a sus brazos.


―¡Papá! Es tan bueno verte. Mamá nos llevó de compras y hemos hecho tantas cosas maravillosas. El abuelo también estaba allí y…

Se rio y puso a su hija menor en el suelo. ―Estoy seguro de que pasaste un tiempo maravilloso durante tu visita. ¿Aprendiste algo nuevo?


Beowoon asintió con la cabeza. ―Tantas cosas. Inkyung tuvo su primera muda.


―Beowoon, eso es suficiente. Ve adentro con tu hermana y empiecen a desempacar sus cosas —le ordenó Theora.


Su hija la miró y suspiró. ―Sí, mamá.


Chanyeol la besó en la frente y luego ahuecó la mejilla de Inkyung. ―¿Estás bien? —él sabía por experiencia que la primera muda era dolorosa y complicada.


―Estoy bien. Sucedió justo antes de que nos marcháramos. Mi madre me habló de ello. Ella dice que llegó el momento para que aprenda de ti. Que me vas a preparar para el matrimonio.


―Inkyung, entra con tu hermana. Puedes hablar más tarde. —Su compañera le sonrió.


Él le acarició la mano. ―Está bien. Ve adentro. Más tarde iré a arroparte.


Una vez que sus hijas habían entrado en la casa, su compañera se acercó y rozó con sus labios la mejilla.


―Compañero, es bueno verte.


Ella comenzó a alejarse y cuando le agarró la mano, Theroa le lanzó una mirada deslumbrante.


―Tenemos que hablar, compañera.


―¿Sobre qué?


―¿Podrías reunirte conmigo en el estudio una vez que estés establecida? Y por favor, pasa por alto ver a Haejoo en primer lugar.


Theora hizo una pequeña reverencia, con irritada sonrisa en los labios. ―Como desees. —Ella caminó por delante de él y entró en la casa.


Chanyeol dejó escapar un suspiro y luego se dirigió de nuevo al estudio. La energía en la casa ya había cambiado. Era más burbujeante. La risa de Beowoon hacía eco a través de las habitaciones y se dio cuenta de lo mucho que la había extrañado.


¿Cómo iba a compartir esta vida con Baekhyun? «No, no puedo inmiscuirlo en esto. No, a menos que él quiera. No, a menos que se enamore de mí».


Se quedó mirando los libros y papeles de su escritorio.

Tantas responsabilidades. Tantas decisiones que tenía que

pensar y votar. El Consejo quería que él viniera a sus cámaras para que pudieran hablar de una nueva regulación acerca del matrimonio entre especies. Los medianos eran apenas tolerados en la sociedad, pero ahora estaba en desacuerdo. En su momento había firmado el proyecto de ley, pero ahora que él era más viejo, quería asegurarse de que los demás tuvieran una oportunidad en el amor.


―Ordenaste verme, Chanyeol. —Theora se paseaba en el estudio. Suspiró. ―No era una orden. —Cerró las puertas para que nadie los escuchara.


Desde ahí bebió un trago de coñac de naranja y le sirvió a su compañera una copa de vino de ciruela, su favorito. También fue a su escritorio y sacó una pequeña caja. Le entregó ambos a Theora. Ella levantó una ceja y bebió el vino.


―¿Tratando de adularme con regalos? —Ella dejó su copa sobre la mesa.


―Adularte. No. Lo vi en una tienda y me recordó cuando el sol golpea tus escamas. Ábrelo.


Ella abrió la caja y sacó el collar. Chanyeol lo había encontrado mientras miraba los escaparates antes de ir a reunirse con Baekhyun. Le había llamado la atención y sabía que a su compañera le encantaría, porque ella

siempre disfrutó de las baratijas.


Theora lo sostuvo a la luz. Sus labios se extendieron en una sonrisa. ―Es precioso. ¿Te importaría ponérmelo?


Chanyeol se acercó y tomó el collar de sus manos. Movió su cabello verde azulado y luego arrastró su dedo a lo largo de la extensión de su garganta. Trajo el collar por encima de su cabeza y luego alrededor de su cuello. Rozó con sus labios la mejilla y la oyó gemir. Él le mordió la oreja. El dragón agarró la cadena y luego deslizó sus manos sobre sus pechos. Un gruñido bajo de excitación se escapó de los labios de ella.


―¿Vienes sobre mí? Pensé que me ibas asar a la parrilla por elevar mi cuenta de gastos.

Él se rio entre dientes. Ella sabía a vainilla y humo. ―Nuestras inversiones han sido buenas en esta temporada. No me importa el gasto excesivo. Sin embargo, hay cosas sobre las que tenemos que dialogar.


Ella se volvió y lo encaró. Sus ojos ardían de deseo. Sus labios se curvaron en una seductora sonrisa. Theora le tocó la cara. ―¿Qué es lo que hay que discutir? —Ella le dio un ligero beso.


―Creo que es hora de que tengamos otro hijo como se indica en nuestro contrato de apareamiento.


Sus ojos se abrieron. ―Es curioso. He estado pensando en lo mismo. ¿Qué recibiré? Cumplí con mi deber de tener dos hermosas crías.


Chanyeol negó con la cabeza. Esta era la mujer que conocía, la que negociaba todo. Esa fue una de las razones por las que se había emparejado con ella, porque eran tan parecidos. Siempre estaban negociando. Siempre

pensando en lo que podrían ganar con una transacción.


―¿Qué quieres? —le quitó un mechón de cabello de la cara.


―Haejoo, todo para mí.


Su mandíbula se tensó. ―¿Por qué él? No podemos disolver nuestro matrimonio y todavía tendrías que asistir a las funciones conmigo y al Consejo.


―No tengo ninguna duda de eso. No rompería nuestra alianza, pero no esperaría que estuviéramos juntos de nuevo. Tenemos nuestras vidas por separado. Sólo quiero divertirme mientras lo hago. Además, yo lo amo. — Sus ojos se encontraron, ella estaba diciendo la verdad―. Creo que…….es mi verdadero compañero. Sé cómo suena eso siendo él una pequeña salamandra, pero me hace sentir cosas que nunca antes había sentido. Me mata estar lejos de él. Si tengo un tercero, nos dejas en paz y me escrituras la villa a mí.


Él asintió con la cabeza. Ella siempre había disfrutado de los climas más fríos de las regiones septentrionales de donde provenía. ―Está bien. Te escrituraré la villa luego, pero no dirás nada acerca de lo que te voy a decir ahora.


―Por qué tanto secreto. ¿Tomaste un amante en mi ausencia?


―No. No es un amante. Invité a un hombre a venir y quedarse aquí.

―¡Oh! Así que tomaste un sirviente. —Ella pasó sus dedos por el pecho y acunó su polla. Su toque agitaba su deseo un poco, pero escuchó la diversión en su voz―. Era hora de que tomaras un poco de placer para ti mismo.


―¿Estás bien con eso? —preguntó Chanyeol. No pudo evitar la sorpresa. Asumió que tendría una disputa con Theora por haber invitado a un hombre a vivir con él o interactuar con las niñas.


―Chan, hemos estado casados durante 150 años. Siempre has sido bueno conmigo, incluso al principio cuando lancé ataques sobre tu estilo de vida. Nunca me has hecho una escena porque tenga un amante y has tratado a nuestras niñas con justicia. Yo no podría pedir un mejor Compañero. Si has encontrado a alguien que te hace feliz, que así sea. Todavía tengo muchos años para concebir por delante y nunca esperaría el nacimiento de otro niño a menos que fuera contigo. ¿Cuándo podré conocer a ese nuevo sirviente tuyo?


―¿Lo dices en serio?


Ella lo besó nuevamente, esta vez deslizando un poco la lengua.

―Por supuesto. Dame unos días para instalarme y meterme en la rutina de ser tu compañera. Entonces, después de la fiesta, podemos trabajar en conseguir mi embarazo. Antes tenemos que hablar con Inkyung. Su muda ha ido bien,

pero ella tenía miedo.


―Lo haré. Gracias por tu comprensión. Voy a tener a los abogados elaborando la documentación sobre la villa y ver cómo están nuestras finanzas. Tal vez te daría un nido de huevos, pero negociaría eso sólo después de que des a luz.


Theora pasó los dedos por el collar. ―Endúlzame con un trato como ese y voy a considerar la posibilidad de tener gemelos.


Chanyeol se echó a reír. ―Los gemelos serían un buen augurio. Veré qué puedo hacer. —Ella se puso de puntillas y le besó la mejilla.


En ese momento, las puertas se abrieron y Baekhyun entró para verla a ella separándose de él. Chanyeol miró a los ojos al otro hombre y vio una mezcla de emociones caminando a través de su rostro. Theora se apartó y miró a Baekhyun.

―Vaya, vaya... ¿éste es él? —Ella se apresuró hasta Baekhyun y caminó alrededor de él.


Chanyeol apretó los dientes. ―Sí. Theora, este es Baekhyun.


Baekhyun le sonrió a su compañera. ―Es un placer conocerte. Debes ser la compañera de Chanyeol. Me ha mencionado que estarías regresando a casa.


Theora pasó el dedo a lo largo del brazo de Baekhyun y luego apretó su bíceps. ―Oh, es delicioso. ¿Estás dispuesto a compartir?


―Lo siento, tan bella como eres, no tienes nada que me interese —comentó Baekhyun.


Ella se echó a reír. ―Chanyeol, creo que has encontrado al compañero perfecto. Voy a dejarlos a ustedes dos solos. Hablaremos más acerca de los detalles mañana por la noche. ―Ella se despidió con la mano y salió del

estudio.


―¿Le dijiste de mí? —preguntó Baekhyun.


Chanyeol asintió con la cabeza, sintiendo que se le secaba la garganta.

Al ver al otro hombre, de pie delante de él, sin camisa, con nada más que unos holgados pantalones, lo excitaba. Apretó los dientes y trató de concentrarse en el hecho de que Theora le había dado su bendición. El dragón estaba esperando que el hombre dijera algo, que la otra garra

cayera. Sus manos comenzaron a temblar. El sudor adornaba su frente y fue a buscar una bebida cuando Baekhyun agarró su mano y luego vertió la bebida

para él.


―Parece que vas a perder el conocimiento. Bebe.


―Gracias. Te lo agradezco. No era mi intención que te reunieras con ella de esa manera. Y…


Baekhyun puso su mano sobre la boca de Chanyeol. ―Está bien. Oí cuando el carruaje venía y la risa de tus hijas. Eso me hizo preguntarme dónde estabas. La semana ha sido larga y apenas te he visto. He tenido tiempo para pensar y tenía la esperanza de que pudiéramos hacer algo. Además, necesitas relajarte. Yo podría darte otro masaje. —Arqueó una ceja.


El dragón sentía su polla engrosarse por el tacto y la mirada

ardiente. ―Un masaje me haría muy bien, pero realmente quiero tomar un baño caliente. Me lo ofreciste la semana pasada. ¿Qué te parece ahora? —


Chanyeol se tomó su bebida y pareció calmar algo sus nervios. El encuentro entre su compañera y el hombre con el que quería compartir su vida había ido muy bien. No estaba seguro de lo que les depararía el futuro, pero ahora

quería escapar a los brazos del hombre que amaba, aunque Baekhyun no sintiera lo mismo por él todavía.


Baekhyun pasó las manos sobre el pecho de Chanyeol. ―Puedo hacer eso y mostrarte lo mucho que te perdiste. —Él presionó sus labios en Chanyeol. Se mordió el labio y luego se apartó.


―Eso sería maravilloso.

Baekhyun había pasado la última semana acostumbrándose a su nuevo entorno. Formaba parte de la familia y, sin embargo, había sido separado de esta. Los criados lo trataban con respeto, pero estaba claro que era solamente tolerado por los miembros del personal, ya que su amo lo había dispuesto así.


Sin embargo, había sido una semana solitaria. Había

reflexionado sobre lo que había exclamado Chanyeol acerca de que él era su verdadero compañero y había detenido su transformación. Si ese fuera el caso, entonces decidió que iba a explotarlo por todo lo que valía la pena.


Incluso pretender estar enamorado del hombre mayor si eso era lo que hacía falta. No importaba la atracción que sentía hacia Chanyeol, era sólo física y Baekhyun podía controlar eso.


No fue sino hasta que había entrado y vio a Chanyeol besando a una hermosa mujer que unos inesperados celos se habían abalanzado sobre él y le picaron el corazón como si fuera un nido de avispas. Entonces se dio cuenta que realmente había perdido las atenciones del hombre. El verlo con una mujer había tomado todo su control para no arremeter contra ellos dos, sobre todo contra Chanyeol.


Cuando le presentó a la mujer, una cierta comprensión se introdujo a través de su dolor. Los dragones se veían

obligados a producir al menos dos herederos. Su unión podría haber sido una de conveniencia, pero eso no le importaba.


Cuando el cambiaforma dragón se había puesto nervioso, sabía que Chanyeol estaba verdaderamente preocupado acerca de cómo reaccionaría Baekhyun al verlo con Theora. El pobre hombre casi cae desmayado cuando admitió que ella era su compañera. Eso había roto parte de la resistencia en torno a su corazón.


Ahora estaba ahí de pie en el suntuoso baño de Chanyeol, donde una piscina de agua caliente se extendía ante él. Diferentes tipos de sales aromáticas y brebajes espumantes fueron alineados alrededor en una esquina de la piscina. Otro rincón tenía toallas en un estante de piedra. No había techo en la sala de baño, sólo columnas de mármol que apuntaban hacia el cielo.


Todo el lugar estaba rodeado por un jardín de plantas enormes por lo que estaba oculto del mundo exterior. El agua era clara y la piscina lo suficientemente grande como para que él pudiera nadar en ella.


―¿Qué piensas? —preguntó Chanyeol.


Baekhyun lo miró. ―Es increíble. Nunca he visto nada igual, excepto en los baños públicos.


―Mis antepasados lo construyeron mucho antes que la ciudad fuera tan grande. Es una de las partes más antiguas de la casa. Es lo suficientemente grande como para albergar a un dragón adulto cambiado. Entonces, las aguas termales subterráneas fueron descubiertas y fue bombeada en ella ¿Quieres entrar conmigo? ―preguntó Chanyeol. Se quitó la

camisa y comenzó con los pantalones, pero Baekhyun lo detuvo.


―Por supuesto, entraré contigo. No tienes que estar tan nervioso. No voy a ir ninguna parte.


La tensión en los músculos de Chanyeol se disolvió. Los surcos de su frente se suavizaron e inclinó la cabeza. ―Lo siento. Es sólo que Theora y…


―Entiendo que tienes un deber con tu raza. Claramente me dijiste que era una unión de conveniencia y nada más. Cualquiera puede ver que te preocupas por ella, pero parece que ella está feliz de que me trajeras aquí. Supongo que ella tiene interés en alguien más. ―Pasó los dedos por

la amplia extensión del pecho de Chanyeol y sintió el profundo gemido de satisfacción venir de él.


Los pezones del hombre se tensaron. Baekhyun no pudo resistirse en llevar uno dentro de su boca y chuparlo por un momento. El sabor a cedro ahumado de su carne endureció su polla. Baekhyun recordó su primer encuentro, cuando Chanyeol había llevado su longitud a su boca y el hombre

quería terminar lo que había empezado. Los músculos duros acariciados con sus dedos estaban relajándose cuanto más lo besaba. Chanyeol deslizó las manos por la espalda de Baekhyun y sobre sus hombros con un ligero toque que agitaba la pasión de Baekhyun aún más. Quería estar seguro de que el otro hombre se complacía y que el dolor en su corazón estaba satisfecho.


«Dioses, ¿qué estoy pensando? Me estoy enamorando de él y ni siquiera lo conozco. Ni siquiera sé lo que estoy haciendo aquí. Pero él sabe tan condenadamente bien. Él agita el fuego dentro de mí como nadie más puede hacerlo».


Baekhyun besó su camino a través del pecho de Chanyeol y luego tomó el otro pezón entre los dientes y mordió. El dragón gritó y empujó sus caderas hacia él. Baekhyun sintió la palpitante y caliente polla del cambiaforma en la pierna, pidiendo ser puesta en libertad y jugar con ella.


Chanyeol deslizó sus manos por su nuca y luego a través de su cabello hasta que sacó a Baekhyun de su pecho y lo llevó hasta sus labios.


Baekhyun metió la lengua en la boca de Chanyeol, hasta que éstas lucharon, se tocaron y luego acariciaron y la saliva compartida se mezclaba en sus lenguas. Sus bocas se encontraron en un beso duro, pero Baekhyun apenas si podía mantenerse en el hambriento beso. Pasó los dedos por entre el cabello del cambiaforma y lo llevó cerca, envolviendo una pierna alrededor de él para que Chanyeol pudiera sentir la fuerza de su erección. Por último, ellos rompieron el beso. La respiración de Chanyeol era trabajosa.


Baekhyun pudo ver que el control se había ido. El poderoso dragón que se enfrentaba con todo el mundo, incluyendo a su propia compañera, había caído.

Además, el cambiaforma estaba quitando las barreras que muy cuidadosamente había puesto alrededor de su corazón para que no le hicieran daño.


―Tengo una confesión que hacer —dijo Baekhyun.


―¿Cuál es?


―Estaba un poco celoso de verte con tu mujer.


―Lo siento.


―Deja de pedir perdón. Esa no es tu manera de proceder y yo todavía no te conozco muy bien.


Chanyeol tocó la cara de Baekhyun. Podía ver las emociones en conflicto dentro de esos ojos verdes y al mismo tiempo, lo hacía enamorarse más profundamente. Baekhyun trató de romper la mirada, pero fue capturado por el cambiaforma, por este hombre que reclamó a Baekhyun como su compañero.


―No puedo evitarlo. No quiero que encuentres faltas en mí y te vayas. Se me rompería el corazón si lo hicieras. Trata de darte cuenta de que encontrar a un compañero es como encontrar una garra de hombre lobo entre un montón de escamas de dragón. Eso casi nunca sucede. No quiero

que pienses que eres mi posesión o algún premio que estoy luciendo por los alrededores. Quiero que seas parte de mi vida.


Baekhyun sonrió, tratando de sacudirse las palabras del hombre. Se apartó y se bajó los pantalones para estar completamente desnudo. El calor de la piscina voló contra su piel. El agua se veía tentadora. Entró en el agua y esperó a que su cuerpo se acostumbrara al calor. Mientras bajaba las escaleras, le hizo señas a Chanyeol para que se uniera a él. El hombre mayor se desabrochó los pantalones y entró en el agua. Ambos se metieron en el centro de la piscina donde estaba lo más profundo del agua.


Baekhyun encontró intoxicante estar rodeado por el ligero olor a azufre y el calor que le infundía a su cuerpo. Chanyeol se metió bajo el agua y salió a la superficie escupiendo y limpiando el agua de su cara. Su piel había adquirido una

textura más oscura. Cuando Baekhyun pasó la mano por el pecho de Chanyeol, las escamas rasparon la palma de su mano. Si él estuviera en su verdadera forma de dragón, le habría cortado la palma de su mano. Cuando miró a los

ojos verdes que lo mantenían cautivo, tenían un tinte amarillento y las pupilas parecían hendiduras.


―¿A dónde vas?


―Te estás transformando. No puedo estar aquí cuando lo hagas. —


Baekhyun se devolvió sobre sus propios pasos, pero Chanyeol tomó una de sus manos con uñas afiladas.

―Dame un beso. Tengo que estar seguro que lo que pasó la última vez que estuvimos juntos no fue una casualidad.


Baekhyun vio los dientes afilados escondidos detrás de la seductora sonrisa. Un momento de temor pasó a través de él. Podría sanar rápido y las mordidas del cambiaforma no le afectarían, pero esto era lo más cerca que había estado alguna vez de un cambiaforma cuando estaba cambiando.

Chanyeol tenía un control increíble sobre su transformación. Tal vez fuera una cosa de dragón. Forzó una sonrisa y trató de superar el terror que se retorcía a través de él. Pasó la mano por los pequeños cuernos negros que ahora

sobresalían de la frente de Chanyeol.


El otro hombre rodó los ojos y gimió.


―¿Te duele? —preguntó Baekhyun.


―No. Todo lo contrario. No te detengas.

Él continuó acariciando los pequeños cuernos hasta que las caderas de Chanyeol se impulsaron contra él una vez más. Baekhyun movió sus dedos por su mejilla, sintiendo la piel un poco más suave de lo que había estado antes.


Su corazón hizo eco en sus oídos, pero rechazó el pánico y besó al dragón. Lanzó la lengua a lo largo de los colmillos. Ellos retrocedieron cuando su lengua se envolvió alrededor de ellos. Pronto se despuntaron y volvieron a la normalidad. Chanyeol raspó con sus dedos la espalda de Baekhyun y en vez de las garras que había visto antes, sintió los dedos normales. La caricia era suave y sin embargo insistente al mismo tiempo. Pasó los dedos por encima de la curva del culo de Baekhyun y luego abrazó al hombre llevándolo más

cerca de él. Baekhyun lo sintió temblar mientras se inclinaba sobre él. Su piel era flexible y había regresado su suavidad.


Un suspiro salió de los labios de Chanyeol cuando se alejó del beso.


―Es cierto. Tú eres mi compañero. Hiciste retroceder una completa transformación. Nadie puede domar el lado de la bestia de un cambiaforma a menos que sea su compañero. No tiene que ser otro cambiaforma, sino que también puede ser un humano. ¿No sabes lo especial que eres?


Baekhyun sintió la sangre correr a su cara y calor en sus mejillas. Los elogios no eran algo a lo que estaba acostumbrado. ―Soy lo que soy. Nunca conocí a mis padres. Fui encontrado por una señora y me crio en el

comercio. Cuando ella me pegaba y se dio cuenta que me curaba rápido, me vendió al mejor postor y a los que les gustaba causar dolor. Después de que fui mordido por un cambiaforma por primera vez, y la fiebre nunca vino sobre mí, vio que tenía una mercancía más y me ofreció de esa

manera. Finalmente robé el dinero suficiente para ganar mi libertad ¿Qué otra cosa podía hacer? No conocía otra forma de vida, así que hice una para mí, sin que nadie me controlara o me dijera qué hacer. Pronto, voy a tener

suficiente para vivir cómodamente y jubilarme.


―No quiero que alguna vez regreses a esa vida de nuevo. Te mantendré si eso es lo que quieres. Es tu elección. No voy a ser el señor sobre ti, Baekhyun. Sólo quiero que sepas cuánto me preocupo por ti.


Asintió con la cabeza y le dedicó una sonrisa. En lugar de

responder, metió la mano bajo el agua y acarició el firme pene de Chanyeol.


―En este momento tenemos que dejar de hablar. —Se inclinó y besó la línea de la garganta del dragón, mordiéndolo aquí y allá hasta que lo mordió en la oreja


―. Dime lo que quieres.


―Quiero que me jodas. — Chanyeol se deslizó hasta sus rodillas listo para complacer al hombre, pero él le tocó el hombro. ―No. Montame. Necesito que te vengas dentro de mí —


Baekhyun trató de ocultar su excitación y conmoción. También le hizo comprender que realmente Chanyeol quiso decir lo que dijo. Él quería hacerlo feliz.


―Pensé que nunca lo pedirías.


Baekhyun caminó hasta el borde de la piscina y se sostuvo del borde, mostrándole a Chanyeol su firme y redondo culo. Chanyeol no necesitó más estímulo y ver el culo invitándolo entre los redondos montículos sólo lo hizo ponerse más duro. Metió las manos debajo del agua caliente y acarició

aquellos globos. El otro hombre se estremeció con su contacto. Chanyeol probó el agujero mediante la inserción de dos dedos en el interior de Baekhyun.


Él los empujó dentro y esperó.


―Más —dijo él.


Chanyeol sonrió y extendió las piernas del chico separándolas aún más. Acarició su polla por un segundo, endureciéndola, y luego la empujó, avanzando lentamente dentro de su culo. Quería tomarlo con calma con el otro hombre, pero el calor del agua y la intensidad de la

confesión, y cuánto Chanyeol lo quería, anularon sus sentidos.


El hombre estaba a su merced y le gustaba el poder.


Embriagado con ese control, se empujó de un solo golpe completamente en el culo de Baekhyun, asegurándose

de que su pene estuviera dentro de él.


―Sí. Jódeme duro —gimió Baekhyun.


Sin necesitar de ningún otro estimulo, se apoderó de las caderas y se empujó dentro de él. Una vez enterrado en él, deslizó su mano alrededor y tocó la polla de Baekhyun. El hombre se estremeció con la caricia. Gimió otra vez y Baekhyun no pudo contenerse. Trató de darle placer a

Chanyeol al mismo tiempo, pero ya estaba a punto de correrse. Trató de aferrarse a su precioso control, pero al ver los músculos de Chanyeol contraerse y escuchar sus gemidos, no pudo contenerse. Baekhyun se hundió en el

placer del otro hombre una vez más y luego sintió el calor de su liberación. Gritó y luego se desplomó en la parte posterior del piso.


Chanyeol besó su espalda y luego trasladó sus manos por debajo el agua y agarró la polla del otro hombre. Todavía estaba duro. Jaló la longitud del chico un par de veces. A continuación, las caderas del dragón se empujaron hacia

adelante y se corrió.


―Sí. Eso es todo. Lo hiciste. —Se dio vuelta, tomó la mano de Baekhyun, y lo llevó hasta el otro extremo de la piscina donde había asientos naturales. Se sentó y jaló a Baekhyun con él.


Chanyeol apoyó la cabeza sobre el hombro de Baekhyun y lanzó un suspiro de satisfacción. El dragón sacó su mano del agua y besó la parte posterior de la misma. Baekhyun no podía expresar con sus palabras lo que sentía en ese momento. La satisfacción corría a través de él y la ansiedad

también. Este sería el momento en que normalmente concluía todo.


Aquí estaba un hombre que realmente se preocupaba por él. Que daría todo por él. Que lo amaría si Baekhyun se lo permitía. La primera regla se había roto. Había besado al hombre. La segunda regla de nunca dejar que un cliente entrara en su corazón, ahora estaba en su cabeza, porque las paredes alrededor de su corazón estaban cayendo.


Baekhyun no estaba seguro de lo que iba a hacer cuando todo llegara a su fin, pero su situación había ido más allá de querer sacarle dinero a Chanyeol o que le proporcionara un

suntuoso estilo de vida. Baekhyun había empezado a sentir algo por el cambiaforma que lo había invitado a su casa.


Encendió un fuego en su alma que nunca pensó que quemaría. Las alas en las que podía escapar cuando

era más joven en su mente, comenzaron a arder. Parecía que podía sentir su peso sobre su espalda. Y quiso volar y llevar a Chanyeol con él. El fuego ardía a través de él y no quería que se detuviera.

Chanyeol vio a Baekhyun salpicar a su hija menor en su cuarto de baño. Él les presentó a sus hijas su sirviente. «No. Él no es mi sirviente. Tengo que dejar de pensar eso. Él es mi compañero y está consiguiendo llevarse muy bien con mi familia. Nunca pensé que esto iba a suceder».


Theora descansaba junto a la piscina y se rio. Había pasado otra semana y todos fueron familiarizándose unos con otros. Estaba contento de que se hubieran integrado para darle la bienvenida a Baekhyun en la familia. Su compañera había

acordado que trataría de tener gemelos. Una vez que ella diera a luz, entonces tendría la villa, una cuenta bancaria se establecería para ella, y tendría a su amante a su lado. A Baekhyun no parecía importarle que fuera a tener otro hijo y estar con su compañera.


Desde su encuentro, el otro hombre había sido afectuoso, pero aún seguía siendo reservado. No habían hecho el amor. Con los preparativos para la fiesta que iba a llevarse a cabo en tan sólo unos días, estaba preocupado. Una vez que hubiera pasado era seguro que podría pasar más tiempo con Baekhyun. Esperaba eso.


―Padre, ¿tu hombre estará con nosotros para la celebración del consejo? —preguntó Inkyung.


Miró a su hija y vio el disgusto en sus ojos cuando miró a Baekhyun.


Ella fue la única que desaprobaba su estilo de vida.


―Él va a estar allí. Ya lo sabes.


―Pero él es un chico de la calle, un prostituto. ¿Cómo pudiste invitarlo a nuestra casa? —preguntó Inkyung.


―Lo invité a nuestra casa porque es mi verdadero compañero. Haejoo es el verdadero compañero de tu madre. —Chanyeol notó que su compañera estaba escuchando la conversación―. Aunque, creo que Baekhyun no puede creerlo todavía.


―¿Cómo puede ser tu verdadero compañero si estás unido con mi madre? ¿Por qué te uniste con ella en primer lugar, si no la amas? Todo el mundo sabe que prefieres a los hombres. —Ella cruzó los brazos sobre su pecho en la forma en que solía hacerlo cuando era una niña y tenía una

rabieta.


Tanto como él lo hacía cuando era un jovencito. Chanyeol se echó a reír y jaló de ella sentándola en sus rodillas. Siempre fue su posición favorita, incluso cuando él la llevaba a la cama y le leía.


―Me casé con tu madre porque es el deber de un dragón el casarse y producir al menos dos herederos. Sin importar si son niños o niñas. Amo a tu madre. Nuestro matrimonio fue arreglado.


―¿Será el mío igual?


Él asintió con la cabeza. ―Cuando llegue el momento, entonces sí, te casarás. Lo más probable es que tengamos que arreglarlo. Pero habrá muchas oportunidades para que conozcas a otros dragones de tu edad de todas las tierras. Con suerte, encontrarás a un hombre que te ame y podremos trabajar en los detalles. Hasta entonces, ya veremos.


―¿Qué hace que prefieras a los hombres por encima de las

mujeres? No lo entiendo.


Chanyeol suspiró. Era momento de contestar todas las preguntas difíciles. Había estado esperando por ellas y esperaba que su hija entendiera que había más en ser un dragón que sólo tener escamas brillantes y cambiar de forma una vez que la muda había sucedido. Eran parte de uno de los linajes más antiguos de dragones en las tierras del norte y la riqueza que había hecho y las explotaciones en las que había invertido a largo plazo mantendrían a su familia cómoda hasta que sus bisnietos tuvieran a sus hijos.


―Algunos seres, cambiaformas o no, a veces nacen con cierta inclinación. En lugar de preferir al sexo opuesto, yo nací atraído por los hombres. Tu madre y yo tenemos una comprensión que estoy seguro has captado durante estos últimos años.


Inkyung miró Baekhyun. ―¿Él te hace feliz?


Chanyeol la besó en la mejilla y miró al otro hombre. Captó la atención de Baekhyun y éste le devolvió una sonrisa también. ―Lo hace. Espero que encuentres a alguien que te haga muy feliz.


Ella lo abrazó, se levantó de su regazo, y luego Baekhyun dio un paseo por la piscina y se ató una toalla a la cintura. Se inclinó y rozó sus labios con los de Chanyeol. Hundió su lengua en la caverna de su boca. Las flechas de placer se dispararon a lo largo de sus nervios y se dirigieron a su polla.


―¿Lo estás pasando bien? ―preguntó Baekhyun. ―Disfruto observándote. Esos apretados abdominales tuyos y ondulados músculos me ponen caliente. —Una risa profunda se derramó de los labios de Baekhyun. ―Parece que tienes planes para esta noche. ¿A menos que tu querida compañera tenga algo que decir acerca de eso?


Theora les sonrió. Ella levantó su copa. ―Si te hace feliz, puedo ocuparme de mí misma durante la noche.


Baekhyun rozó los labios en la mejilla de Chanyeol y le mordisqueó la oreja. ―Tengo planes para nosotros si lo deseas. ―Frotó la polla de Chanyeol.


Gemía y no podía pensar en otra cosa, salvo los placenteros dedos caminando a través de él. ―Cualquier cosa.


―Bueno. Nos vemos más tarde entonces. ―Salió de la sala de baño.


Chanyeol volvió a caer en su silla y trató de recobrar el aliento. Todo sobre Baekhyun lo encendía. La forma en que se movía y el timbre de su voz era tan embriagador. El corte de sus caderas y la llanura de su pecho era todo lo que quería en un hombre, todo lo que deseaba en un compañero.


Había oído historias de otros cambiaformas que habían encontrado a sus compañeros y con ellos el apareamiento era increíble. Era una atracción inmediata y ambos actuaban sobre esta. Sin embargo, como Baekhyun era en su mayoría humano, no estaba seguro de cómo estaba reaccionando hacia él. Había notado un cambio. Su compañero parecía más relajado con él y deseaba permanecer con él, con más que una promesa de conseguir una fuente de ingresos de ello. Cuando miró a los ojos al hombre, le pareció ver

cierto afecto por él. Esto lo estaba matando ya que Baekhyun podría decidir un día empacar sus cosas e irse. Se le rompería el corazón si lo hacía.


―Tú le importas, querido. —Theora pasó las manos sobre sus hombros.

Miró a su compañera. ―¿Tú crees?


―Hemos tenido un par de conversaciones en estas últimas noches. Quería llegar a conocerlo.


―¿Qué le dijiste? —gruñó.


Ella se echó a reír. ―Nada por lo cual se te ricen las escamas. Simplemente le dije a tu chico-juguete que era mejor que realmente se preocupara por ti, porque estabas locamente enamorado. Si pensaba en chantajearte o llevarte de paseo y luego botarte, le recordé que no era

bueno meterse con un dragón. Especialmente con uno que tiene que velar por su familia y sus crías.


―¿Qué te dijo?


―Creo que necesitas hablar con él sobre eso.


La agarró por las muñecas y tiró de ella hacia abajo de manera que su nariz estuviera a sólo unos centímetros de la suya. ―Mujer, si le advertiste que se distanciara, te juro que…


Theora le lamio la nariz. ―Nada de eso. Voy a llevar a nuestras hijas a la ciudad para conseguir algunos accesorios para sus vestidos. Creo que Inkyung dijo algo acerca de querer visitar a uno de los chicos dragón que

conoció allí. Personalmente, creo que ella está enamorada de él. Ahora que mudó, cree que gobierna la casa. Has hecho bien con ella hoy. Ella no entiende por qué no estamos felizmente casados y escabulléndonos a cada

oportunidad que tuviéramos. Voy a echarla de menos cuando me vaya.


Él libero sus muñecas y vio la tristeza brillar en sus ojos cuando pensaba en la pérdida de su primogénita. Theora se sentó en el brazo de la silla y apoyó la pierna en la suya. Ellos hacían un buen equipo. Chanyeol respetaba a su compañera. ―Estaba esperando a que quedaras embarazada y entonces no tendríamos que preocuparnos acerca de que te tuvieras que irte.


―¿Incluso si espero a gemelos, realmente me quieres rondando por aquí y teniendo a tu secretario en mi cama delante de tus narices? Me gusta tener a Baekhyun alrededor y a las niñas igual, pero ¿cómo sería estar con otro hombre servil sobre mí?

―¿Te lastimó el que le haya presentado a Baekhyun a las niñas y haberlo incluido en nuestras vidas?


Su mujer negó con la cabeza. ―No. Pero ¿podrías ser así de tolerante cuando se trata de Haejoo?


Chanyeol suspiró. ―No había pensado en ello. Pero podríamos intentarlo. Quiero que todos seamos una gran familia feliz. Pronto Inkyung se unirá con alguien y la casa va a estar en silencio. Sé que hablamos acerca de darte la villa y no me importa eso, pero tenía la esperanza de que

quisieras quedarte después de que las crías nacieran. Podemos ser una familia. Todos nosotros. Haejoo incluido. Yo no odio al hombre, es sólo…


―¿No aprecias el hecho de que él esté jodiendo con tu compañera? — Theora se levantó de la silla y le dedicó una cálida sonrisa.


―Algo así.


Ella se echó a reír. ―Buen viejo orgullo masculino. Eso no cambia incluso si eres un dragón o que no puedas tolerar cualquier criatura con una vagina.


―Nunca he dicho eso.


Ella se encogió de hombros y caminó hacia la puerta. ―No tenías que hacerlo. Me doy cuenta en cómo miras a las mujeres que se te lanzan, Chanyeol. Disfruta de la noche. —Las puertas se cerraron detrás de ella con un suave clic en la cerradura.


Dejó caer la cabeza en la silla y suspiró. «¿Acerca de qué demonios tenía que hablar ella con Baekhyun? ¿Qué tendría él preparado para esta noche?» Su estómago se retorció en nudos a causa de la anticipación y su pene cambió por el deseo que se agitaba dentro de él. «Voy a tener que esperar y ver».


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Esa noche, después de pasar varias horas tratando de trabajar, Chanyeol finalmente se rindió.


Haejoo se sentó ante su escritorio al lado opuesto de la habitación, garabateando a lo lejos con una pluma sobre un pergamino.


Observó al otro hombre trabajando. Era un trabajador dedicado y nunca eludió sus deberes. Las salamandras se caracterizaban por ser confiables y trabajadoras. El hombre apenas si le había dicho una sola palabra desde su estallido de ira, cuando su familia regresó a su casa. Una punzada de culpa lo atravesó.


―Haejoo.


La cabeza del secretario se levantó. ―¿Sí, señor?


―¿Por qué no paras por este día? Ven aquí y comparte una copa conmigo. Creo que es hora de que tengamos una charla.


El rostro del hombre palideció al ser convocado. Haejoo se tomó un momento y puso sus papeles en orden y luego se acercó lentamente a Chanyeol. Chanyeol sirvió brandy de naranja para ambos y le dio uno a Haejoo, quien lo tomó con una mano temblorosa.


Chanyeol se sentó e hizo un gesto al amante de su compañera invitándolo a hacer lo mismo. Cuando lo hizo, apenas lo miraba.


―¿Acerca de qué desea hablar? —preguntó Haejoo, tratando de ocultar el temblor en su voz.


Chanyeol forzó una sonrisa. Su compañera estaba en lo cierto. A pesar de que no tenía una relación física con ella, se encontró con que estaba celoso de que otro hombre la tuviera. «Tal vez sea porque es una especie más baja

que los dragones y pienso que ella podría tener algo mejor. No, tampoco es eso. Ella tiene razón. Yo sólo estoy envidioso».


―¿Has hablado con Theora sobre nuestro acuerdo?


La frente de Haejoo se surcó. ―No estoy seguro, señor.


Chanyeol levantó la mano. ―Haejoo, olvida que soy tu jefe por un momento. Estoy seguro de que sabes perfectamente bien sobre Theora y mi acuerdo. Acerca de que ella y yo decidimos tener otro hijo.


―Ella me dijo, S-Chanyeol. No estaba muy contento con eso, pero no puedo hacer que ella deje de procrear contigo. Ella es tu compañera de crianza.


―Sí. Ella es mi compañera y hemos estado unidos durante muchos años. Tú y ella han estado juntos durante la mitad de ese tiempo. Ambos han sido muy discretos y te lo agradezco. Sin embargo, me preguntaba lo que pensabas acerca de ese arreglo.


―¿Por qué me preguntas eso? ―Haejoo tomó un sorbo de brandy.


―Te lo estoy preguntando, porque si queda embarazada, no quiero que Theora se vaya con las crías como lo hizo antes, cuando tuvieron la edad suficiente para viajar. Quiero saber cómo te sentirías si fueras a ser incluido en la familia.


―¿Me estás dando permiso para tener una relación abierta?


Chanyeol apretó los dientes. ―Lo reconozco. Quiero mantener a mi compañera feliz y ella quiere hacerme feliz. Así que te estoy preguntando si te gustaría ser contado como un miembro más de la familia. Esperaría que

mantuvieras el decoro cuando estemos en una función pública, sin importar tus impulsos. Theora dice que son verdaderos compañeros. ¿Es así?


Él asintió con la cabeza. ―Sí. Los dos hemos detenido la

transformación uno del otro. No lo hubiera creído, teniendo en cuenta que ella es de otra especie de cambiaformas poderosos.


―Es cierto, pero las salamandras son pequeños parientes lejanos de los dragones. No espero que un niño pudiera resultar de la relación. Eso sería todo lo que necesitamos. Tú sabes acerca de la proclamación del Consejo de querer pasar de los matrimonios y los hijos entre especies. Hay muchos que no lo toleran.


―¿Tú lo haces? ―preguntó Haejoo.


Él negó con la cabeza. ―Antes, cuando era más joven, pero ya no. No tiene nada que ver con que haya encontrado a Baekhyun. Él es mi compañero. Piensa en lo que te dije. Habla de ello con Theora. Espero que a pesar de ello funcione para mí. Tú eres el mejor secretario que he tenido y no quiero perderte. Si no te lo he dicho antes, valoro nuestra amistad. Me has mantenido alejado de los problemas más de una vez cuando se trata de mis asuntos y te has salido del camino por mí muchas veces.


―Sólo estaba haciendo mi trabajo. ―Haejoo bebió el resto de su brandy y se puso de pie―. Aprecio la libertad que me has dado y voy a pensar en tu oferta. Buenas noches, señor. ―Haejoo dejó el estudio, dejando a Chanyeol solo.


―Espero que no estuvieran hablando de mí.


Chanyeol se dio la vuelta para encontrar detrás de él a Baekhyun en una túnica escarlata. Una faja de oro sostenía la tela cerrada, pero podía ver desde el flojo lazo que no llevaba nada debajo y el flash de piel de su muslo endureció su polla. Una sonrisa se deslizó hasta su rostro al ver al otro hombre delante de él.


―Un poco. Le estaba preguntando a Haejoo si quería ser parte de esta familia.


―Por un momento, pensé que ibas a decir algo acerca de incluirlo con nosotros.


―No. No estaba pensando en eso. A menos que quieras tener un tercero en la cama con nosotros.


Baekhyun tiró de la faja de su túnica y la hizo girar en torno a él para atraer a Chanyeol. Cruzó la habitación y luego cubrió con sus brazos el rededor del cuello de Chanyeol. Apretó su longitud contra el muslo del dragón. Chanyeol

empujó su cuerpo contra el del otro hombre y alcanzó entre sus piernas y le acarició su polla. Él rodó los ojos hacia atrás y empujó sus caderas hacia delante.


―Ningún tercero. Sólo te quiero a ti. Siempre.


―Siempre es mucho tiempo, especialmente para los dragones, porque podemos vivir durante tantos años.


El joven llevó el cabello de Chanyeol desde su cara hacia atrás. ―Lo sé. Y estoy de acuerdo con eso. He estado pensando mucho acerca de lo que me has dicho y he hablado con tu compañera. Me ha dado su consentimiento para ser tu consorte oficial, ya que parece que has hablado

con ella acerca de su…consorte oficial.


Una sensación de temor pasó por Chanyeol. ―¿Qué más te dijo?


―Ella me advirtió acerca de ir en tu contra y tratar de utilizarte por el dinero. No iba a hacer eso de todas formas, pero ella me pidió que pensara en lo que me dijiste, acerca de que era tu compañero. Lo hice.


―¿Y has tomado una decisión? ―preguntó Chanyeol.


Baekhyun se empujó más cerca de él. ―Sé que has mantenido tu distancia, porque querías que lo pensara por mí mismo. Me sentí atraído desde la primera vez que te vi. Incluso dejé que me besaras y nunca había hecho eso con los clientes. Es una de mis reglas. Al principio, iba a tomar

tu dinero y usarlo para escapar. Pero estaba mal. Nunca pensé que pudiera encontrar el amor. Y contigo lo tengo. Los muros que levanté alrededor de mi corazón eran tan gruesos que no pensé que pudiera amar a nadie. En mi

vida, he sido usado y abusado. Después de un tiempo te vuelves insensible y sólo piensas en sobrevivir. Incluso con mi especial capacidad de curación y mi inmunidad a las mordidas de los cambiaformas. Podría haber sido una

mercancía más en mi línea de trabajo, pero sólo hizo que los demás me usaran más rudo. Las cicatrices pueden no estar en el exterior, pero sí en el interior. Cuando era niño, siempre escapaba a un lugar dentro de mi mente donde yo podía volar. Tenía alas de fuego y me llevaban muy lejos.

Contigo, aquel fuego se ha encendido dentro de mí. Te doy las gracias por ello. —


Chanyeol vio la humedad en sus ojos y escuchó la soledad en su voz.

Nunca lo había visto tan vulnerable. El dragón sujetó la cara de Baekhyun y pasó el dedo sobre los labios de su amante. El que había pensado como su sirviente se había convertido en el hombre que amaba y por el que haría cualquier cosa.


―Nunca tendrás que preocuparte por esas cicatrices

estando conmigo. Te ayudaré a sanarlas. Haré todo lo que quieras que haga. Tienes mi corazón. Te amo, Baekhyun. No me importa tu pasado. Sólo quiero que estés conmigo.


Baekhyun colocó sus brazos alrededor de él abrazándolo con fuerza.

―Quiero estar contigo también. Y esta noche te tengo una sorpresa. Tu compañera posee una riqueza de conocimientos acerca de ti. —Baekhyun mordió la oreja de Chanyeol.


―Ella debería. Es posible que no compartamos nuestros cuerpos, pero sí compartí mis experiencias con ella. Estoy esperando la sorpresa.


―Cierra los ojos ―ordenó Baekhyun.


Chanyeol suspiró, pero quería complacer a su compañero.


Baekhyun envolvió sus dedos a través de él y tiró. La necesidad de abrir los ojos jalaba en su interior. Este era un ejercicio de confianza por lo que mantuvo los ojos cerrados y luego siguió a su amante por toda la casa. Mientras caminaba, podía imaginar las habitaciones de la casa.


Pronto estuvieron en la habitación de Baekhyun. Oyó la puerta cerrarse detrás de él y entonces el aire se agitó, permitiendo que los aromas de cera fresca, vainilla y jazmín le rodearan.


—¿Puedo abrir los ojos ahora? —preguntó.

―Sólo un segundo, mi amor —ronroneó Baekhyun al lado de su oreja.


Él lo besó rápidamente y luego sintió la caricia del aire fresco en su rostro.


La polla de Chanyeol cambió con el pensamiento de lo que iba a suceder. ¿Qué tenía su compañero preparado para él? ¿Era algo exótico que provenía del vasto conocimiento de su pasado? ¿Era algo nuevo? ¿Qué habría compartido su

compañera con Baekhyun?


―Ábrelos —dijo Baekhyun.


Abrió los ojos y vio que la habitación estaba inundada con luz de las velas. El humo del incienso flotaba alrededor de la habitación. Las cortinas estaban cerradas para que nadie pudiera mirarlos desde el jardín.


La cama estaba salpicada de pétalos de lirios y el olor impregnaba el ambiente y se mezclaba con el incienso. Una flecha de amor atravesó su corazón al ver la vista. Nadie había hecho algo como esto para él. Ni siquiera Theora en su noche de union y eso que prefería no recordarla.

Chanyeol había llegado borracho y había consumado el acto. Toda la habitación quedó quemada.


No había sido una mala noche, pero pensó que ésta podría ser mucho mejor.

Baekhyun esperó la reacción de Chanyeol y confiaba en que disfrutaría del efecto de la habitación. Después de hablar con Theora, se enteró de que Chanyeol disfrutaba de una atmósfera caliente con humo y la suave luz de las velas, porque en medio de eso creció. Quería hacer que Chanyeol se sintiera cómodo porque estaba empezando a creer que él era su compañero de vida. Su compañera de cría le había contado cómo le gustaba que lo tocaran y lo que lo hacía ponerse duro.


Baekhyun le había preguntado a la compañera por qué sabía eso ya que no habían estado juntos mucho tiempo. Ella le contó algunos secretos acerca de Chanyeol, que aunque él prefería a los hombres, si ella lo emborrachaba con licor de naranja era suficiente para volverlo masilla en sus manos. Lo había hecho en los primeros años de su matrimonio hasta que descubrieron que la mejor manera para que ella concibiera era estar en forma de dragón, pero había aprendido algunas cosas acerca de su marido durante esos años que estuvo encantada de compartir con Baekhyun.


Si él era genuino, ella le deseaba lo mejor. Si no lo era, entonces ella le arrancaría las pelotas y se las comería

como bocadillos. No se había tomado la amenaza a la ligera, pero se había dado cuenta de que ella se preocupaba por Chanyeol. Y hablando con ella había descubierto otra cosa que podría ser verdad acerca de él. Todavía no estaba

seguro de que quisiera creerlo. Theora le había asegurado que después de hablar con ella que era cierto y que ella se dio cuenta desde el momento en que lo había tocado. Sin embargo, no estaba tan seguro.


―¿Te gusta?


Chanyeol lo miró. Sus ojos estaban llenos de amor. Sintió que su corazón se hinchaba. Por primera vez, fue capaz de decir que amaba a alguien. Los muros que había erigido para mantenerlo al margen y pasar por la vida se estaban derrumbando. Nunca se había sentido tan bienvenido como se sentía con Chanyeol y su familia. Incluso sus hijas fueron cálidas con él. Baekhyun disfrutó de la pequeña y Inkyung era reservada, pero había hablado con él, también. Esta noche era su noche para demostrarle al cambiaforma

dragón que le importaba y que quería estar en su vida.


―Es increíble. Huele de maravilla. Y las velas le dan la suficiente luz. ¿Cómo supiste que los lirios son mis flores favoritas?


―Theora.


Chanyeol asintió con la cabeza. ―Por supuesto, pero no estamos aquí para hablar de ella toda la noche, ¿verdad?


―Nop. Esta noche es acerca de ti y que te demuestre cuánto me preocupo por ti.


Chanyeol puso sus manos sobre los hombros de Baekhyun. El agarre firme del otro hombre y la mirada ardiente de sus ojos mostraba cuánto le importaba Baekhyun. Estudió el hombre mayor y sabía que iban a tener muchas noches como ésta. Su físico e incluso el dragón debajo de él

latiendo, pero no tenía motivos para temerle al dragón, porque ellos eran uno.


―Ya me lo demostraste quedándote aquí. Al ver el amor en tus ojos, sé que el vínculo entre nosotros no va a morir.


―Hay otra cosa que quiero mostrarte antes de que te arrase.


Esos labios sensuales le mostraron una maravillosa sonrisa y la profunda risa agitó el corazón de Baekhyun desbordándolo ―¿Arrasarme? Me gusta cómo sonó eso. ¿Cuál es la otra sorpresa?


―Es algo que descubrí mientras hablaba con tu compañera. Esto ayuda a explicar mis habilidades. No estoy seguro de que lo crea, sin embargo, podría ser cierto. ¿Quién sabe?


Chanyeol arqueó una ceja. ―Sea lo que sea, yo estaría encantado de verlo.


Baekhyun dejó caer la bata de su cuerpo y la arrojó sobre la cama.


Todavía no podía creer lo que estaba a punto de hacer. No tenía ningún sentido para él, pero siempre se había preguntado por qué tenía estas habilidades especiales. Cuando habló con Theora ella le había contado historias de la tradición de los cambiaformas. Sus habilidades encajaron en una de las historias que ella le había compartido. Si era verdad, todo lo que tenía que hacer era dejarse ir.

Si él realmente encontró el amor, entonces debería funcionar.


Amaba verdaderamente a Chanyeol y sabía que el dragón lo amaba.


Se encontró con los ojos de su compañero y sonrió. Su estómago atado en nudos por la hazaña que estaba a punto de realizar.


Baekhyun cerró los ojos y se inclinó hacia el calor que siempre había llevado en su interior. Hacia el lugar al que había escapado cuando era golpeado o maltratado y en donde había encontrado sus alas. En sus sueños, él siempre podía volar. Hubo muchas veces que deseó poder hacerlo. Pero siempre decía que no era nada. Baekhyun tenía que creer en su amor y en sí mismo.


Dejó que el calor lavara sobre él y sostuviera el amor que sentía por Chanyeol. Eso se disparó a través de sus venas y lo calentó desde el interior. Luego empezó el dolor.


Un grito salió de sus labios, pero el fuego al rojo vivo que se disparó a través de él sólo duró un minuto. Su forma se encogió y retorció sus miembros. El infierno ardió a todo lo largo y hasta la punta de los dedos de sus manos y hasta la punta de los dedos de sus pies. Devoró su espalda y

cuando pensó que el dolor era demasiado, lanzó un pequeño grito. Luego todo cesó. Abrió los ojos y vio que la habitación había adquirido un tinte amarillo.


Chanyeol había caído de rodillas ante él. El asombro en sus ojos casi abrumaba a Baekhyun. Extendió el brazo. Baekhyun levantó sus alas y las batió hacia arriba por sobre su antebrazo.


―Hermoso……―respiró Chanyeol.


―¿Me encuentras agradable? —Baekhyun preguntó mentalmente.


―Eres increíble. Eres un fénix. Mis dioses. ¿Puedo tocarte?


Baekhyun extendió sus alas. El resplandor del fuego emanaba de las plumas. No podía sentir el calor, pero se preguntó si Chanyeol lo hacía. No estaba seguro de cómo Chanyeol tomaría el cambio y parecía que estaba entusiasmado con ello.


El dragón pasó el dedo por la curva de sus alas. El placer que corrió a través de él por el toque fue tan excitante que apenas podía contener la felicidad que llenaba su ser. Baekhyun todavía no estaba seguro de que estuviera soñando, pero era real. Había cambiado. Acarició con la cabeza a lo largo de la curva del cuello de Chanyeol y luego lo miró a los ojos.


―¿Cómo averiguaste esto?


—Ocurrió que Theora mencionó que el fénix tenía el mismo tipo de habilidades que yo poseía. Pensó que tal vez podría ser uno, pero los fénix tenían que encontrar a su compañero, a su verdadero amor antes de que fueran capaces de transformarse por primera vez. Y entonces, hicimos esto. —


Baekhyun batió las alas alejándose del brazo de Chanyeol. El calor estaba construyéndose dentro de él. Esta vez no tenía miedo. Estar suspendido en el aire era natural en él. Estaba completamente cómodo con su nueva forma y no le temía. Batió sus alas y vio el fuego al rojo vivo rodeándolo. Parecía sustituir la sangre en sus venas. Lo alcanzó y dejó que lo infundiera totalmente. Una resplandeciente explosión azul vino desde su alma y no sintió nada, excepto que estaba cayendo.


La sensación volvió a Baekhyun lentamente. Primero fue capaz de mover los dedos de los pies. Sentía el calor de su piel. Su corazón latía lentamente. Tomó un largo suspiro, saboreando el humo en la lengua.


Baekhyun esperó un momento y luego abrió los ojos. Chanyeol sostenía su cuerpo desnudo. Se incorporó lentamente y miró a su alrededor. Él estaba en el suelo y no se acordaba de cómo llegó allí. Ni siquiera estaba seguro de

cómo se transformó a su forma de ave y ahora él era humano.


―¿Qué pasó? —preguntó.


―Volaste de mi brazo y batiste las alas un par de veces en el aire. A continuación, te pusiste tan brillante que apenas pude verte en el fuego. Estallaste en pequeños destellos de luz, lloviendo cenizas en un montón. A continuación, la ceniza comenzó a reformarse en ti. Nunca había visto nada

igual.


―No recuerdo mucho al respecto. ¿Estás bien con que yo sea un cambiaforma? Sé que no era lo que esperabas cuando me conociste. —Baekhyun se mordió el labio, no estaba seguro de lo que pensaba Chanyeol.


―Eres glorioso. Eres tan hermoso y sorprendente. —Presionó sus labios en los de Baekhyun. La aceptación que sintió por parte del otro hombre derrumbó las paredes que quedaban alrededor de su corazón. Éste era el hombre con el que iba a pasar el resto de su vida.


―Gracias. —Sentía la sangre quemar en sus mejillas y luego la sintió precipitarse hacia su polla.


Su cuerpo latía con la energía que aún vibraba en su interior. El ver a Chanyeol vestido era frustrante porque quería compartir todo con el maravilloso hombre que tenía delante de él.

―No hay nada que agradecer, pero puedo decir que fue una

maravillosa sorpresa.


Baekhyun arrastró sus dedos por el pecho de Chanyeol. Sus pezones se apretaron con la suave caricia. Se inclinó y movió la lengua por uno de ellos. Chanyeol gimió y luego se estremeció. ―Esa no era la única sorpresa que tenía en mente.


―¿En serio? ¿Qué más tienes planeado? —preguntó Chanyeol.


Se movió de la calidez de los brazos de su compañero y se puso de pie. Le ofreció la mano a Chanyeol. Chanyeol la tomó y se levantó. Baekhyun lo llevó a la cama. El dragón se agachó y deslizó su dedo a lo largo de la cabeza de

la polla de Baekhyun. Agitándolo con el ligero toque. Pensamientos acerca de lo que iba a pasar corrieron por su mente.


―Pensé que esta noche era acerca de tus sorpresas.


Chanyeol se encogió de hombros. ―He tenido suficientes sorpresas por esta noche. Creo que dejé algo pendiente entre nosotros. —Cayó de rodillas y extendió ampliamente las piernas de Baekhyun.


Se estremeció a la expectativa de lo que su compañero iba a hacer con él. El dragón lo miró a los ojos y Baekhyun lo miró bordear su polla entre sus labios. La primera sensación de la suave boca deslizándose sobre su eje fue la sensación más intensa que había sentido nunca. Las pequeñas hendiduras de los labios de Chanyeol raspaban sobre la sensible carne. A continuación fueron las

impresiones de sus dientes perfectos, mientras los arrastraba sobre su eje y atrajo más de su polla a su garganta. Chanyeol envolvió su lengua alrededor de la longitud de Baekhyun. Un gemido escapó de sus labios antes de que pudiera detenerlo.


―¿Te gusta esto? —Chanyeol preguntó.


Baekhyun no podía creer la intimidad de compartir sus pensamientos con el otro hombre. Antes de que él hubiera cambiado su forma, nunca había imaginado que tuviera la capacidad de hacer nada extraordinario.


Siempre le habían dicho que no era nada. Ahora era algo y tenía a un hombre que lo amaba. Todo había cambiado. Chanyeol lo chupó hasta que sus labios tocaron la piel de su ingle.


—Dioses, sí. Sigue.

El placer se empezó a construir dentro de él. Ya estaba encendido por la anticipación de estar a solas con Chanyeol y sabiendo lo bien que reaccionó a su primer cambio sólo lo puso más duro. Los trazos de la lengua eran lentos y deliberados. Las manos de Chanyeol se arrastraban sobre

sus piernas y luego hundía las uñas en la carne. La repentina punzada de dolor lo obligó a empujar sus caderas hacia delante.


La cabeza de Chanyeol se balanceaba arriba y abajo mientras trabajaba en su polla más rápido. Sus labios trabajaron alrededor de la circunferencia de su pene y se deslizaba arriba y abajo usando el vacío de la boca para sacar fuera la dicha de su unión. Pasó la lengua por la parte inferior de su polla y un estremecimiento de éxtasis comenzó a construirse. Chanyeol arrastró las uñas a lo largo de la cara interna de su muslo hasta que ahuecó las bolas de Baekhyun.


Baekhyun se movió en la cama y hundió su polla profundamente en la boca de su compañero. No había manera de que pudiera aferrarse a su control. Todo su ser estaba en llamas. Podía sentir que el fuego en su interior se extendía a sus otros miembros, subiendo por la columna y luego extendiéndose por sus brazos. Pasó los dedos por entre el cabello de Chanyeol. Cuando vio la llama blanca alrededor de sus extremidades moverse sobre Chanyeol, no estaba seguro si le hacía daño.


—Siento la llama, pero las escamas de dragón, incluso bajo la piel humana, puedo tomar una gran cantidad de calor. Dioses, se siente bien. Siento tu placer. Sigue adelante. Córrete para mí.


Chanyeol trazó su polla y Baekhyun no pudo contenerse por más tiempo. Sus bolas se apretaron. Con un último empujón, las llamas lo dejaron y se sumergieron en su compañero. Gritó y sintió su liberación siendo tragada por el dragón delante de él. Cayó de espaldas contra la cama y escuchó las flores chamuscarse al lado de sus oídos. Chanyeol lo chupó un par de veces más antes de que se uniera a él en la cama. El dragón puso la cabeza sobre

el pecho de Baekhyun y una muy fuerte sensación de satisfacción se apoderó de él sabiendo que todo iba a estar bien a partir de este momento.


―Te amo, Chanyeol. Nunca he amado a nadie antes, hasta ahora.


Su amor lo miró fijamente con sus encantadores ojos verdes y le acarició la cara. ―Te amo, también. Tú eres mi compañero, fénix y todo, y nunca te dejaré.


Baekhyun envolvió sus brazos alrededor de su pareja y disfrutó el peso descansando sobre su pecho mientras respiraba. Sintió que su temperatura corporal se normalizaba y sabía que había mucho que tenía que aprender acerca de quién era realmente. Sin importar qué, su compañero estaría con él y eso elevó su alma. Esta noche era la noche en la que se iniciaría el resto de su vida y Chanyeol le mostraría el camino y le traería el amor y el

placer hasta el último de sus días.


Fin 🐲+🦅 (imaginen que es un Fénix por favor)