EL NUEVO SEÑOR
Pone los pies en el suelo y dirige la mirada hacias sus botas sucias,ha cabalgado durante días por caminos angostos y polvorientos.
Sacude la porqueria de sus ropajes y tomando las bridas de su corcel,llama al viejo portón principal con los nudillos.
Se oye un rumor detrás de la puerta,pasos...Alguien descorre el cerrojo...
El portón se abre lentamente, chirriando casi dolorosamente.
—¿Señor...?—un hombre mayor de estatura media y cabellos grises con uniforme de mayordomo, mantiene la puerta entreabierta.
El caballero de la capa polvorienta, saca una cartera de piel repleta de documentos amarillentos de su bolsillo y se los entrega al sirviente sin decir una palabra.
Después de leer el documento, el mayordomo abre totalmente el portón para dejarle pasar al interior de la mansión.
Quitandose la ajada capa y el viejo sombrero, se los entrega al criado el cual con una inclinación de cabeza,saluda a su nuevo señor.
—Quemalos y hazte cargo de mi caballo— ordena,mientras entrando en la casa ,se dirige al gran salón.
Abriendo una pesada puerta corredera,se acerca a la gran chimenea encendida y como si toda su vida hubiera habitado en la casa,se acomoda en el mejor sillón.
—¿Señor?—el mayordomo, se presenta más tarde en la sala,acompañado de todos los sirvientes.
Silencio...
—El servicio,desea presentar sus respetos y obediencia.—anuncia.
Silencio...
El caballero, permanece de espaldas,en su rostro impasible baila el reflejo del fuego en la chimenea.
—¿Señor?.
El caballero, levanta una mano para hacerlos marchar.
—No me importa,quién lleve la casa.Traedme una copa del mejor licor que tengáis en la bodega,y preparad mis aposentos,deseo acostarme.—ordena con frialdad.
El servicio,abandona la sala sin apenas hacer ruido,cada uno se retira a sus tareas.
El mayordomo, regresa dejando una botella del más añejo y valioso coñac.
—¿Desea algo más...Señor?—pregunta,después de colocar la botella y una copa de cristal,sobre una pequeña mesa de caoba a la derecha del sillón.
Silencio...
El caballero sin mediar palabra ,levanta de nuevo su mano y con un gesto indica al sirviente que puede marcharse.
Se queda solo...
En el gran salón,solo se percibe el tictac del carrillón de pared y el crepitar de la madera ardiendo.
Suspira...
En la silenciosa cámara, sólo percibe su propia respiración,escucha el silencio,en los pisos inferiores el servicio se dispone a acostarse.
El caballero, degusta lentamente un sorbo del licor,no es uno de los mejores que ha tomado,pero no importa.
Tampoco importaría si lo fuera.
Ha probado todo...Ha vivido todo...
Y ahora a regresado...
A su casa.
Continuará...









Hola , yá estoy de vuelta,por problemas de tiempo me aleje un poquito pero aquí estoy empezando está historia.
Me parece interesante así que yá veremos.