Capítulo 1
Louis trabajaba para Harry, un empresario, era solo uno más de sus trabajadores. Harry por supuesto era un Alfa y Louis un Omega, muy trabajador que junto a otros Omegas luchaban día por día, por dejar de ser tratados como si fueron algo sin valor, tratados como objetos.
Recién entro Louis a trabajar, nunca había tenido que estar cercas de gran alfa Harry Styles porque realmente no era necesario, Louis trabajaba como uno de los recepcionistas del piso tres y Harry estaba hasta el piso veinte. Por eso nunca se había cruzado con ese hombre.
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Hasta hace no más de un mes atrás, que había tenido que subir a ese piso, había tenido que estar ahí, la recepcionista de Harry, había entrado en parto y en lo que el Señor. Styles, encontraba a una joven que ocupara el puesto, en lo que su recepcionista volvía.
Lo había visto llegar y había sentido la primera vez su fuerte aroma, tan demandante, tan Alfa. Se había percatado que su aroma, estaba mezclado con un aroma, un poco más suave, un poco más floral.
Está marcado por su Omega.
Había sido lo primero que pensó al percibir su aroma mezclado con otro.
La siguiente semana se estuvo sintiendo mal, muy mal, se había tomado unas pastillas, pero el dolor era un poco insoportable. Había tenido que hacer todo el esfuerzo para no caerse, se sentía mareado y el olor a flores que la esposa del Señor Styles desprendía, le habían ocasionado asco y tenía unas enormes ganas de vomitar.
La siguiente semana fue peor, ya no toleraba el aroma floral que marca al Señor Styles, Louis había tenido ganas de salir huyendo de ahí, en cuanto el Alfa había entrado dejando ese leve aroma de la mezcla suya y de su pareja.
Síp, Louis se sentía enfermo y su Omega no ayudaba para nada, se ponía inquieto cuando Harry estaba ahí, empezaba aullar por aquel alfa, emparejado.
—Louis tu celo. —Su amigo le había dicho, mientras esperaban a que el elevador llegara al piso tres.
—Será por eso, que me he estado sintiendo raro, espera, pero mi celo aún no debería de llegar. —Frunció un poco el ceño, haciendo cuentas de que síp, efectivamente, su celo sería para el próximo mes.
—Qué raro, entonces han de ser tus hormonas, algún aroma que tu omega detecto, ha provocado que tu celo llegue entes. —Lo miro, con esos ojos azules tan chispeantes.
—Podría ser, creó que iré a pedirle al señor Styles, irme antes necesito pasar con el médico. —Suspiro y su amigo, solo de despido, dejándolo ir hasta el piso veinte.
Llego hasta su piso, soltó un poco el aire, al notar que Harry aún no había llegado todavía de comer.
Tomo su lugar y tomo los recados que su secretaria de Styles le había dejado, eran recados sin mucha importancia, también unos del señor Irwin.
Tomo los demás recados y empezó a leerlos, mirando cuáles podrían ser urgentes.
Los soltó en cuanto un calor ataco su cuerpo, pudo sentir su cello, llegar, necesitaba inyectarse el medicamento, necesitaba hacerlo pronto.
Tomo sus cosas como pudo, se sentía caliente y su entrada empezaba a mojarse. Escribió como pudo un rápido recado.
Camino hasta el elevador, los dolores empezaron y Louis tenía ganas de despojarse de todo lo que traía puesto.
—MGH...
Gimió al sentir como el pantalón empezaba apretarle, su omega aullaba por sentir a su alfa, un alfa que él desconocía, pero su omega parecía sentirlo cerca.
Alfa
Alfa
Alfa...
El elevador seguía demorando, pero por la puerta de emergencia pudo percibir un aroma delicioso y muy fuerte, se trataba de un alfa; Su alfa, que su omega había llamado.
Omega
Omega
Mi omega...
Fue lo que sintió Harry al estar casi a una cuadra de su empresa, sentía que su Omega lo necesitaba, era la primera vez que sentía algo así.
Este llamado de omega se sentía extraño y correcto, por eso sin pensarlo corrió hasta el lugar. El elevador estaba demorando mucho, se sentía que podía romper todo solo por llegar hasta su omega. Tomo las escaleras de emergencia y subió, corriendo, importándole poco que empezará a desalinearse el traje. Llego hasta su piso y ahí frente a elevador se encontraba su omega, el omega que lo estaba llamando y sobre todo Louis el recepcionista.
Sintió como un aroma muy exquisito, un aroma que embriagaba, un aroma que lo hizo marearse, lo hizo querer sentirlo aún más cerca, quiso ir por Louis, y tomarlo entre sus brazos y tomarlo ahí mismo y marcarlo.
¿Macarlo?
Harry detuvo cualquier tipo de pensamientos, al recordar que es lo que estaba haciendo, estaba perdiendo la cabeza por culpa de ese omega, que se encontraba ahora en el suelo, luciendo vulnerable.
Tomo su celular del bolsillo de su pantalón y pidió una ambulancia y se encerró en su oficina, no podía seguir ahí con Louis, no con ese aroma, no, no, él tenía ya a su omega, un lindo y precioso omega, con el que llevaba casado tres años.
No podía permitir, que ese omega viniera a querer alterar su mundo, es por eso que no lo iba a despedir, porque el chico no tenía la culpa y mucho menos él, solo los estúpidos lazos que los unen. Por eso le dio una semana de reposo y que lunes se presentara en su piso que le correspondía.
Harry no estaba dispuesto a perder a un trabajador, pero tampoco a perder su matrimonio.
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Se había mantenido Harry lejos de Louis o eso él quería hacer, pero le era imposible, había pasado un mes desde que Louis volvió a su labor como recepcionista del tercer piso. Pero a Harry le quemaban las ansias por ver a Louis. Se había hecho la promesa de no dejar que el lazo lo afectara, pero había estado pasando lo contrario, no podía y su instinto animal al final ganaba. Creó una estúpida excusa, trataba de que cada semana estaría en diferente piso, porque quería ver como estaban las cosas, cosa que en parte era cierto y en parte solo era mera excusa.
Louis por su parte había entendido por qué de la reacción de Harry, él ya tenía una pareja y Louis, jamás, jamás haría algo para afectar una relación, así su omega aullará, él no haría caso y así fue, se concentró en su trabajo, nada más. Y también en alejar a ese estúpido alfa, que lo acosaba noche y día, y por más que Louis hiciera el tipo era un verdadero necio.
También se había sorprendido de ver lo que muchos rumoreaban, esa semana estaría el señor Styles, en su piso. Todo mundo andaba eufórico, hasta los de la limpieza, se había esmerado mucho –no es que no lo hicieran siempre—, Pero habían dejado como nuevo todo.
El hombre se había estado paseando por una semana, una semana que Louis la sintió eterna, una semana donde aquel esquisito aroma estuvo impregnado hasta en los baños y Louis no podía creer que aguanto mucho, nop, no lo podía creer.
Así estuvo dentro del edificio controlando a su omega y fuera del edificio caminando a paso rápido, para que el alfa que lo acosaba desde hace mucho no lo viera.
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Esa mañana había amanecido lloviendo y Louis no se sentía muy bien, pero no hizo caso, por lo regular cuando llovía se deprimía y tal vez era por eso, que no se sentía muy bien.
Siguió su camino a pies hasta la empresa, esa mañana no paso por un poco de té.
Tal vez si se hubiera detenido como todas las mañanas, todo pudiera haber sido diferente.
Camino con el paraguas cubriendo su cabeza y tratando que su traje no se mojara, sabía que iba a llegar con algunas gotas en el pantalón y los zapatos un poco mojados.
Louis no se había comprado un auto, porque prefería seguir ahorrando para comprarse su propia casa, también porque los medicamentos que lo ayudaban a esconder su aroma eran algo caros, pero eran muy buenos y más, cuando su celo estaba a punto de llegar.
—¡Omega! –Esa voz, esa voz que Louis detestaba y reconocía fácilmente, era de su maldito acosador.
Siguió caminado un poco más rápido, pudo ver la empresa más cerca, pero aún no se podía sentir aliviado, pudo sentir la peste del alfa detrás de él, tenía miedo.
Louis soltó el paraguas y empezó a correr, el miedo invadió todo su cuerpo, sentía mucho calor. Llego y entro todo empapado, pero él aún se sentía mal, como pudo, empezó caminar hasta el elevador, pero no pudo.
Cayó al piso de rodillas, su celo; un celo que no debería de haber llegado tan pronto.
—¡Llamen a una ambulancia! —Escucho la voz de la Beta de la recepción del edificio—. No dejen que los Alfas se acerquen.
Una mujer trató de ayudarlo, pero era imposible Louis, se sentía terriblemente mal.
—¿Qué pasa aquí?—La voz de un alfa, una alfa pura sangre, resonó y Louis tembló, pero gimió cuando su omega reconoció a alfa de Harry, como suyo.
—Tenemos aún omega asustado y parece que eso ocasiono que entrado en celo—El beta le explico—. Hemos llamado a una ambulancia y— ¿Señor Styles?
Louis pudo sentir ese aroma que caracterizaba a Harry, pero esta vez más fuerte y gimió, porque necesitaba que su Alfa lo protegiera y se hiciera cargo de él. Aunque una parte de él sabía que es, no estaba bien, nop, para nada.
Harry se había hincado a su altura y lo estudio, Louis se abrazaba a sí mismo, mientras intentaba no moverse para que la tela del pantalón no hiciera un roce en él.
Harry con cuidado se quitó su propio saco y se lo puso, cubriendo el pecho de Louis.
Louis gimió al tener en aroma de Harry tan cercas de él, hundió su nariz en el abrigo, embriagándose del olor de Harry.
—Ohm- Louis, cálmate, que el ambiente aún apesta y mucho, hazlo para que ningún alfa se descontrole— Harry lo miro, hablando con calma—. Pronto vendrá la ambulancia.
Pero no todo puede terminar bien, nop, para un omega.
Un Alfa enfurecido entró empujando y golpeando a los que trataban de controlar a los demás que había sacado.
—¡¡ESE ES MI OMEGA!!— Un Alfa entro gritando y empujo al beta que también trato de detenerlo.
Harry se había parado frente a Louis, tratando de tapar a Louis, como su peste a miedo.
—Le pediré de la manera más amable, que se salga y deje de asustar a mis empleados, Señor. —Harry hablo calmadamente, tratando de que tanto el Alfa se calmará y no pusiera más nervios a Louis.
El Alfa camino cerca de él sin ningún tipo de vacilaciones y se paró frente a Harry, Louis tembló en su lugar y se intentó esconder bajo la prenda de Harry.
—Usted no debería meterse, si yo digo que es mi omega; es porque es MI OMEGA— Apretó los dientes y Harry arrugo la nariz—. Usted no debería de meterse, yo solo he venido a reclamar a mi omega.
Harry gruño no le estaba gustando la actitud de ese imbécil y tampoco le agradaba la idea de que el tipo, se refiriera a Louis, como su omega.
—Le repito retírese, está en mi lugar de trabajo, está en mi empresa y si usted no quiere que levante cargos contra usted, mejor acate lo que le pido.
El alfa gruño, pero ninguno de los dos pudo seguir.
Los médicos entraron con una camilla y Harry pudo respirar un poco aliviado, aliviado de que se llevaran a Louis y ese tipo frente a él dejara de molestar.
Harry se relajó y tal vez fue error de todos creer, que ya todo estaba tranquilo con los médicos.
El Alfa empujó a Harry y empujo al enfermero beta que ayudaba a Louis.
Tomo a Louis de forma que quedara con su espalda pegada a su pecho y el lugar empezó apestar más.
—Cuando dije que este es mi omega, es porque no me importa lo que hagan EL SERA MÍO –Sonrío y Louis gimió, lágrimas empaparon sus ojos.
—señor le vamos a pedir que se calme y suelte al chico, es notablemente que el chico no se siente cómodo y lo está asustando más. —El enfermero que había empujado con anterioridad, le hablo con calma tratando de recordar donde está un medicamento para tranquilizar a ese alfa.
—No, él ahora es mío.
Louis solo negaba con la cabeza y seguía llorando, no soportaba la peste de ese alfa.
—Señor cálmese.
El alfa solo gruño más y quería demostrar sí o sí, que ese omega sería suyo y que mejor oportunidad que esa. Había estado siguiendo a ese lindo omega y después de todo había conseguido.
Mordió frente a todos a Louis y Louis grito se desgarró la garganta.
Ese día destrozaron a Louis de la peor forma, un Alfa que no le gustaba y le había estado dando miedo, lo había marcado.
Louis se desmayó y Harry vomito.
Ambos pudieron sentir que su destino se había roto, con aquella mordida.
FIN.