Capítulo 1
Louis Tomlinson, siempre había mostrado gusto por la cultura asiática y sobre todo por la Coreana; pero más la del sur. Le gustaba todo de aquel país, desde sus tradiciones, hasta su comida.
Louis había empezado por el gusto de lo asiático, una vez que visito en Nueva York el barrio Chino, le había atraído todo eso. Después de eso el empezó a investigar sobre aquel continente y termino mirando todo lo relacionado con Corea del sur.
Y no solo maravillo con toda su cultura, también por la música y sobre todo por los hombres Coreanos. Louis se había propuesto no solo viajar a Corea y vivir ahí, sino que también quería conseguir un novio coreano o mejor dicho casarse con un hombre coreano.
Aprender el idioma y ahorrar mucho, para poder vivir allá, le había costado, pero al final de cuentas lo había logrado. Por eso investigo e hizo llamadas, para poder pagar o mejor dicho conseguir un piso para poder vivir. Sin si quiera dudarlo dos veces, salió muy contento, porque presentía que su vida en corea iba atraerle muchas sorpresas y sobre todo, que él sabía que no iba volver o por lo menos no lo iba hacer solo.
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Louis había llegado y se habías instalado, la primera semana si le fue difícil y empezó a extrañar un poco a su familia, pero era consciente, le iba a ser un poco difícil adaptarse al ritmo de vida, una cosa era verlo tras la pantalla de su laptop y otra vivirlo.
Había sido duro, un poco, su pronunciación a veces parecía que estaba hablando con su idioma natal. Pero no to era malo, su vecino de enfrente también era de Londres y a veces ambos se ponían hablar en su idioma y salían.
Aquel chico Harry Styles había sido obligado por sus padres a irse a vivir en aquel país, según sus padres; era todo un cretino y lo habían hecho hacerse cargo de uno de sus hoteles. Los padres de Harry son dueños de una cadena de hoteles en todos los países y a su hijo Harry le habían dado aquel hotel en corea del sur; Seúl corea. Harry le había dicho que al principio había pensado en venderlo, pero empezó a darse cuenta que aquello no era tan malo, solo a veces, cuando se encontraba solo y tenía ganas de platicar con alguien en su misma lengua. Le era divertido hablar con los coreanos, pero a veces el solo quería hablar su idioma natal.
A Louis le agradaba Harry, sabía que aquel chico era absurdamente atractivo, pero no quería fijarse en él; no él solo quería conseguir un novio coreano y con suerte hasta marido. Sip, Louis no iba a caer ante los encantos y lo demasiado atractivo que es Harry, no, aquello no estaba en sus planes.
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Louis en todos sus intentos de forjar una relación estable, parecía que solo salía a conseguir ligues de una noche.
Sabía que para muchas personas el ser un extranjero era algo novedoso y sumamente llamaba la atención, pero no para tener una relación con él. Había salido con muchos chicos, pero todos buscaban lo mismo de él, una noche de sexo, era para lo único que lo buscaban.
Louis era consciente de que su color de ojos, las curvas que se le formaban y su acento eran su mayor atractivo, pero solo para tenerlo una sola noche.
“Es horrible H, parece que tengo algo pegado en mi frente que dice ‘solo sirvo para tus fantasías de tener sexo con un extranjero’.” Louis y Harry como acostumbraban, habían salido a caminar.
“Bueno pues se lo pierden, eres una persona muy interesante y creo que ellos solo quieren agregarlo a su lista de ‘me acosté con un extranjero, muy atractivo’, créeme me paso los primeros meses que empecé a vivir aquí, hasta las chicas me hacían proposiciones muy indecentes.”
Louis se atraganto con su propia saliva, empezó a toser y Harry sin dudarlo lo ayudo pasándole su botella de agua.
“Jamás imagine que hasta las chicas hicieran eso.” Louis pudo decir una vez se compuso y le devolvió su agua a Harry.
“Increíble, pero cierto. Me pareció gracioso porque cuando me lo propusieron las chicas se sonrojaron de tal manera que pensé que se iban a desmayar” Se rio. “Aunque parecían muy decididas a lo que dijeron, aunque sus rostros empezaban a sonrojarse más y más.”
Harry se rio y ambos siguieron caminado y Louis pudo darse cuenta que las personas los miraban, unas con caras raras y otras chicas en su mayoría les sonreían. Louis nunca se había tomado tanto la molestia en ver a las demás personas, en como los miraban. Sabía que llamaban la atención y sobre todo Harry ya que era difícil no voltearlo a ver, como siempre pensaba sobre el alto; es absurdamente atractivo.
“Vamos apúrate “Harry lo saco de sus pensamientos y se pudo percatar de que se había quedado parado, observándolo. “Vamos Lou o acaso debo de ir por ti de la mano.”
Louis enrojeció cuando una chica son muy lejos de él, gritaron que eran una pareja muy linda. Louis empezó a caminar de nuevo, pero ahora con el rostro rojo a causa de la mirada que Harry mantenía sobre él, empezó a darse cuenta que Harry siempre que estaban juntos lo miraban con aquella mirada tan penetrante, que hasta ahora pudo sentir como sus piernas daban pequeños temblores.
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Louis repentinamente había dejado de buscar a chicos Coreano y ahora se la pasaban arreglándose para sus salidas casuales con Harry, se había empezado a dar cuenta que sí, él había caído ante los encantos de Styles y eso a la vez lo aterrorizaba, porque Harry sabía que él era Gay, pero Harry nunca hablaba de chicas o chicos y eso para nada ayudaba a Louis.
Aquella ves caminaban cerca de una empresa de idols muy famosa; La SM Entertaiment.
“Entremos.” Harry fue quien propuso y para Louis aquello lo tomo por sorpresa, porque sabía que a Harry esos grupos no le gustaban y mucho menos le llamaba la atención.
Los siguió, porque de verdad tenía ganas de enterar, pero no solo, esta vez entraría acompañado; no exactamente con alguien que le gustara, pero esta vez no se sentiría tan solo.
La tarde paso rápido, recorrieron todo lo que pudieron, por supuesto que comieron ahí. Harry se había mostrado muy alivianado cuando Louis empezó hablar y hablar sin parar de lo mucho que admiraba a cierto cantante y cuál era su grupo favorito.
Las expresiones de Harry iban desde sonrisas, hasta caras graciosas al intentar descifrar quien era quien, pero las que más le sorprendieron al oji-azul fueron las que Harry mostro cuando Louis hablo demasiado de sus Bias, había hecho pucheros y los miraba con el ceño fruncido.
Louis y Harry siguieron caminando, llegaron a sentarse aún lugar que parecía plaza y solo se sentaron ahí a contemplar como poco a poco la ciudad se llenaba de luces.
Harry saco algo de su mochila que llevaba consigo y lo destapo. Louis no le tomo mucha importancia y siguió mirando a las personas pasar. Se mantuvo imaginándose a él y a Harry caminado por las calles de Seúl, pero tomados de la mano, empezó a volar su imaginación, tanto que cuando Harry poso su mano en su hombro se sobre salto.
Al mirar a Harry encontró a Harry con una tipo, mascara de cartón, pero con la cara de uno de sus bias. Louis no entendía muy bien ¿Por qué Harry de repente se había puesto eso? Iba a preguntarle, pero tal parece que Harry vio su intensión y le puso su dedo en sus labios.
“Sé que jamás estaré cerca de ser un coreano y es muy difícil a menos que me someta a una cirugía, pero eso saldrá muy caro.” Harry se aclaró la garganta. “Pero aun así yo, quiero intentar ser tu Coreano, tal vez no tenga los ojos rasgados y mi lengua natal no sea el coreano, pero te juro que-”
Louis no lo dejo terminar, no, no podía dejarlo terminar. No cuando se sentía tan avergonzado y tampoco, porque Harry no tenían que cambiar, ni intentar ser alguien más.
“No Harry, tu estas bien así como eres, siendo un inglés, el inglés más atractivo, más guapo y todo lo perfecto en este mundo” Louis acerco sus manos a la máscara de cartón que tenía el otro puesta y con cuidado la quito “Puede ser que cuando yo me vine para acá pensaba tener un novio coreano, pero eso fue antes de conocerte.
>> Tú me gustas por quien eres, me gustan tus ojos, tus rasgos. Tú me gustas tal y como eres.”
Louis se percató después de terminar lo último, que también se le confeso, miro a Harry quien lo miraba con una enorme sonrisa en el rostros y no podía más, pudo sentir sus mejillas calentarse, junto con sus orejas.
“Deja de mirar-me así, m-me pones nervioso.”
Harry siguió sonriendo mientras acortaba la distancia entre ambos y estampo sus labios con los contarios.
Tal vez Louis no consiguió un novio o un marido coreano, pero sí un marido dueño de un hotel muy famoso en corea del sur y sobre todo un hombre que lo valoro por quién es y no por su físico.
FIN.