Transición

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Transición: Paso o cambio de un estado, modo de ser, etc., a otro. Oneshot

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1
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16+

Capitulo único


— ¡No es posible que me haya perdido!.


Pensaba Jimin incrédulo mientras intentaba encontrar su automóvil de nuevo en medio de la noche en una carretera desierta demasiado aterradora sin nadie a su alrededor más que bosque y vegetación.


Había tenido un accidente donde se había salido del camino, su auto estaba averiado y su celular muerto.


Creyó que si caminaba sobre la carretera kilómetros adelante encontraría a alguien que lo ayudaría o alguna gasolinera donde conseguir un teléfono y pedir una grúa o que algún amigo viniera por él.

Después de haber caminado como por 30 minutos sin éxito, visualizó una desviación a su derecha donde hacia el fondo creía ver las luces de algún pequeño pueblo, tomando como opción lógica dirigirse allá.

Después de caminar otro par de kilómetros más por un camino de terraceria aún más aterrador y no encontrar señales de vida, decidió regresar al automóvil.

Lo mejor sería pasar la noche allí y ya mañana con la luz del sol todo sería más fácil y menos terrorífico; además moría de frío.

De regreso el camino de terracería se le hizo más lejos que al inicio, sentía que había caminado el doble y la carretera aún no se veía.


En la oscuridad con el silencio sepulcral y los diversos sonidos del bosque de fondo, su miedo empezó a aumentar.

Abrazando su cuerpo con ambos brazos intentando darse calor ante el frío repentino que sintió, aceleró el paso mientras escuchaba ruidos por su lado izquierdo, las ramas de los árboles rompiéndose le indicaban que algo grande se movía acercándose a él con velocidad, podía escucharlo con claridad.

Congelandose momentáneamente dudó si lo mejor era quedarse quieto en medio de la oscuridad y esperar a ver quién… o qué, era lo que le l acechaba, o correr despavorido de una maldita vez.

Escuchando el ruido casi sobre su costado, despegó sus pies para la segunda opción que era correr despavorido.


Un metro adelante fue impactado y tumbado de lado por otro cuerpo.


— Ah …¿Qué?... ¿Quién eres? — maldita sea me has dado un susto de muerte — decía Jimin en el suelo frotando su codo mientras miraba a un chico frente a él en su misma situación.


Asustado, desorientado, y tirado en el piso aturdido como él después de haberle caído encima.


— Lo siento, lo siento mucho, mierda casi me cago del susto — dijo el chico — estoy perdido y busco ayuda.

— Yo también — respondió Jimin levantándose — creí ver un pueblo por allá — señaló hacia atrás de él — pero creo que me equivoqué, voy de regreso a la carretera aunque siento que el camino es más largo o tomé otro atajo.

— Lo mismo me pasó a mí — dijo el chico poniéndose de pie y sacudiendo sus ropas — mi auto se averió en la curva de la muerte.

— El mío igual — respondió Jimin — que terrorífica coincidencia ¿No?, Por cierto me llamo Jimin, Park Jimin — dijo extendiendo la mano.

— Jeon Jungkook — regresó el saludo el otro chico.



Con la luz de la luna y sus ojos adaptados a la oscuridad Jimin podía apreciarlo mejor.


Cabello negro, ojos grandes y expresivos, labios delgados y delineados.


Sus pantalones de mezclilla razgados asomaban un par de fuertes muslos, su camisa pegada mostraba un torso fuerte, con un pecho amplio y un par de brazos trabajados.


Era muy guapo y todo su tipo, y ahora se sentía un poco más seguro con su compañía.


— La verdad me alegra haberte encontrado — le dijo el chico — llevo mucho rato dando vueltas solo y estaba un poco asustado.


— Pues a mí me has dado un susto de muerte — respondió Jimin riendo — pero ahora me siento más tranquilo con tu compañía — por un momento pensé que algún hombre lobo iba a atacarme — dijo riendo.


— Jajajaja — comenzó a reír el chico haciendo al corazón de Jimin palpitar complacido ante el sonido, relajandolo después del susto — no hay lobos por aquí, pero si fantasmas — dijo Jungkook haciéndole una señal con la cabeza para comenzar a caminar.


— ¿Fantasmas? — preguntó Jimin entre divertido y asustado.


— Sí, he escuchado a las personas hablar de un chico que murió en esa curva de la muerte — dijo Jungkook — dicen que no se va del lugar y que sigue vagando por ahí y es el causante de muchos accidentes, cuando la gente lo ve se asusta y sale del camino.


— ¿Tú lo viste, eso te hizo accidentarte? — preguntó Jimin con temor.


— No — dijo Jungkook haciendo memoria — iba hablando por teléfono y la verdad no puse atención por eso ¿Y tú? — dijo mirándolo — ¿lo viste?.


— No y sinceramente no recuerdo muy bien qué pasó — dijo tocando su sien y notando la sangre en ella.


— Estás herido — señaló Jungkook tocando la zona haciendo sentir a Jimin escalofríos por el roce de sus dedos.


Sacando un pañuelo de su bolsillo Jungkook lo presionó en su sien limpiando un poco la sangre, quedandose quieto por un instante contemplando a Jimin tan cerca.


Era muy hermoso y delicado, con un rostro angelical y unos labios muy sensuales, y olía bien…

A waffles con miel, pensaba Jungkook sonriendo de que oliera como su desayuno favorito.


— Gracias — respondió Jimin con timidez y un sonrojó que Jungkook no notó en la oscuridad — me alegra mucho habernos encontrado.


— A mí también — respondió Jungkook con una bella sonrisa y continuaron caminado.


— ¿A que te dedicas? — preguntó Jimin para llenar el silencio en medio de la noche.


— Soy maestro de Taekwondo en una escuela primaria.


— Oh que bien, me tranquiliza saber que en caso de que algún psicópata o fantasma salga puedas defendernos — dijo riendo.


— Bueno si nos aparece Jasón con una motosierra no creo ser de mucha ayuda — dijo haciendo reír a Jimin a carcajadas, llenando su pecho de calidez — y en cuanto a los fantasmas tampoco funciona el taekwondo — dijo riendo.


— Tienes razón pero por lo menos me hiciste reír y olvidar el miedo — dijo Jimin.


— ¿Y tú qué haces? — preguntó Jungkook.


— Trabajo en una cafetería a la orilla de la carretera, acabo de terminar mi turno de la tarde.


— ¡Aaah! Por eso hueles a waffles con miel — dijo Jungkook divertido.


— Supongo — respondió Jimin apenado.


— Me encantan los waffles con miel — dijo mirándolo y guiñandole un ojo.


Sin notarlo habían llegado a la carretera y caminaron por la orilla otro rato más, acercándose a la zona llamada la curva de la muerte.


Parados en la zona del accidente echaron un vistazo, el auto de Jimin estaba allí unos tres metros abajo, la barra de contención estaba rota por el lugar donde había salido disparado.


— ¡No inventes! Es un buen golpe ¿Cómo pudiste salir de allí? — preguntó Jungkook asombrado.


— Sinceramente no lo sé — respondió Jimin. ¿Y tú auto?.


— Creo que se averió un poco antes — dijo Jungkook intentando ver entre la densa neblina que había surgido.


— Voy a bajar a buscar mis cosas para que podamos salir de aquí en ir a buscar tu auto a ver si está en mejores condiciones que el mío — dijo Jimin comenzando a desender con cuidado sosteniendose por las roca que sobresalía de la zona mientras Jungkook buscaba a su alrededor alguna señal de otros automovilistas o de su propio automóvil, cuando algo llamó su atención un par de metros adelante a la orilla de la valla de contención.


Acercándose con cuidado se agachó haciendo a un lado la maleza para descubrir una cruz clavada a la orilla con un nombre escrito en ella que lo hizo abrir los ojos en shock mientras se levantaba para ir detrás de Jimin.


Al bajar encontró al chico petrificado a un lado del auto mientras miraba con asombro al chófer del auto muerto sobre el volante.



Era él…



Park Jimin se encontraba mirándose a si mismo muerto y sangrando por un costado de su cabeza sobre el volante de su automóvil.


Jungkook llegó parándose a su lado viendo aterrado el cuerpo de Jimin dentro del auto, y al chico en shock mirándose también.


— ¿Jimin? — dijo mirando entre el cuerpo en el auto y el ¿Fantasma? Frente a él — allá arriba hay una cruz, de alguien que murió allí, tiene… tiene un nombre escrito con la fecha de su muerte — dijo con los ojos llenos de lágrimas haciendo que Jimin lo mirase expectante.


— ¿Mi… Nombre? — preguntó Jimin con las lágrimas desbordando por sus ojos.


— No — dijo el pelinegro moviendo la cabeza en negativa con lentitud y aún en shock.


— No… Es el mío, dice…


Dice Jeon Jungkook.








Seúl 3 años antes…


— Te digo que aquí sirven los mejores waffles de Seúl por el chico más hermoso que he visto — dijo Taehyung a Jungkook mientras entraban por la puerta de la cafetería.

— Es un largo camino de la ciudad para acá — se quejó Jungkook — espero que alguno de los dos esté realmente bueno para que valga la pena, los waffles o el chico — dijo sentandose en uno de los bancos de la barra del lugar.


— Buenos días ¿Qué voy a servirles? — preguntó el chico pelinegro de ojos color miel y labios sensuales del otro lado de la barra haciendo a Jungkook tartamudear con su pedido.

Taehyung tenía razón, era el chico más hermoso que hubiese visto alguna vez, con una sonrisa encantadora y un rostro angelical.

Y Jungkook había quedado enamorado de él a primera vista, volviendo cada día por el mismo pedido, waffles con miel, sin importar si el turno de Jimin era en la mañana o por la tarde; logrando después de sólo dos meses conquistar al hermoso chico y comenzar un hermoso y bello romance; estando completamente seguro solo un año después de su noviazgo y después de haber cumplido sus 25 años, en pedirle matrimonio.

Solo que no alcanzó a hacerlo.

— Ey Kook ¿Dónde estás? Vine a tu casa para ir a tomar unas cervezas — decía Taehyung al teléfono.

— Amigo, hoy no puedo, voy alcanzar a Jimin al trabajo, le tengo una sorpresa… Hoy hace un año que nos hicimos novios y voy a pedirle matrimonio.

— ¡Mierda, te volviste loco! — dijo su amigo al otro lado de la línea — pero me alegro por ustedes, si hay una pareja que me a hecho creer en el amor son ustedes… ¿Oye vas conduciendo?

— Sí, y hay una neblina de mierda.

— Maldita sea Kook, cuelga el puto teléfono, de por sí esa carretera es peligrosa, es de noche y la neblina no ayuda, mañana te hablo para que me cuentes como te fue campeón, suerte y con cuidado.

Pero todo paso en los siguientes dos segundos después de colgar.

Al querer poner el celular en su base este se había caído, por inercia Jungkook había querido atraparlo antes que cayera al piso del automóvil, distrayendolo una fracción de segundo justo en la curva de la muerte, haciéndole invadir el carril contrario un par de metros en el momento que un camión de carga venía de frente, impactandolo y sacándolo de la carretera para hacerlo caer varios metros abajo encontrando su muerte al instante.

Dos años después y Jimin no había podido salir de la depresión en la cual había caído después de la pérdida de su novio y gran amor.


Después de la muerte de Jungkook, sus padres le habían entregado el anillo de compromiso que llevaba ese fatal día, y Taehyung le había confirmado los planes de Jungkook sobre pedirle matrimonio, diciéndole que había hablado con él sobre lo feliz que estaba por sorprenderlo sólo unos minutos antes de su muerte sintiéndose con mucho remordimiento por ello, y aunque Jimin le aseguró que no tenía por qué sentirse culpable por el accidente era algo con lo que viviría el resto de su vida.

Al igual que Jimin con el vacío en su corazón.


Pasar a diario por el lugar donde había perdido al amor de su vida no ayudaba en nada, y el anillo en su dedo el cual no se había quitado desde que los padres de Jungkook se lo habían dado era un recordatorio de su amor y su pena.

Sumado a las diversas personas que contaban las apariciones del chico enamorado que había muerto allí y que algunas veces se aparecía en la orilla de la carretera, deambulando perdido y sin rumbo sin poder trascender a otro plano debido al amor por su amado que lo retenía aquí.

Jimin había recorrido ese camino cada día con la esperanza de verlo.

Aunque fuese un fantasma.

Cansado de ese vacío en su alma y ese dolor constante en su pecho decidió que ya que no podía verlo iría a reunirse con él.

Y con una breve nota escrita en el asiento del copiloto, y el anillo de Jungkook en el dedo de su mano izquierda infundiendo valor, ese día aceleró a fondo.

Y con los ojos cerrados y la sonrisa de Jungkook en su mente cayó al vacío sin miedos, sólo con la esperanza de encontrar a su amado de nuevo en la eternidad.


Lo siento pero lo intenté,

Intenté seguir adelante,

Por él y por mí, pero simplemente no puedo soportar este vacío en mi vida y en mi corazón, me voy con la esperanza de encontrarme con Jungkook.

Perdón a todos.

Atte.

Jimin


La carta y el anillo en el cuerpo de Jimin lo hicieron recordar todo.


Su noviazgo, la felicidad que sentía el día que lo sorprendería con el anillo y la petición …


Y el accidente.


Habían pasado dos años ya y Jungkook no era consciente de su estado.


Ahora recordaba con claridad que su único propósito al vagar diario por el rumbo era con la intención de llegar a Jimin y concluir la propuesta de matrimonio que no había hecho.


— Mi amor — dijo abrazandolo después de haber leído la carta de Jimin en voz alta y que tuvieran clara su situación al fin — ¿Por qué lo hiciste Jimin?... ¿Por qué?


— Porque no quería vivir ni un día más sin ti Kookie, me alegra haberte encontrado al fin, a pesar de estar muerto ahora, me siento feliz y completo.


— Yo también bebé, yo también me siento en paz al fin — dijo besandolo con amor.


Podrían estar muertos, ser almas en pena o fantasmas por toda la eternidad, no tenían muy claro lo que eran, pero se sentían felices de estar juntos, podían verse y tocarse y sentirse inmensamente felices al fin, el dolor se había ido.


La neblina se disipó despejando la visión del lugar.


Todo se volvió más claro e Intenso, los colores, los olores y sonidos.


A su alrededor surgieron flores de colores brillantes desprendiendo fragancias exquisitas y formando un camino en línea recta hacia el frente de ellos, el cielo se veía azul y claro y los pájaros cantaban con alegría, y ahí, unos metros más adelante estaba…


La Luz.


No podían ver más allá de ella, pero la paz y tranquilidad que los llamaba hacia el otro lado los hizo sonreír mientras caminaban hacia ella.



— ¿Crees que sea el cielo o el paraíso? — preguntó Jimin tomando su mano mientras sonreía viéndose más joven y bello que nunca.


— No lo sé cariño, pero vamos a estar juntos allá y eso es lo importante — dijo Jungkook antes de darle un beso en los labios y guiarlos hacia ella.



Y hacia su transición …











Este oneshot en un principio quería darle tintes de terror, pero terminó en esto.

Es de mis 2 únicos oneshot tristes que escribí. Pero a pesar de todo ellos quedan juntos y amándose por siempre 🥹💞