Comienzo
Lo vi por primera vez cuando cumplí mis 18 años. Él ingreso como un nuevo guardaespaldas de mí padre. Lo mío fue amor a primera vista. Esto se lo conté a mí padre y al tiempo me case con él. Ese día fue como un sueño para mí. Él vestía un traje azul el cual le quedaba entallado al cuerpo y yo un traje rojo. Ambos éramos la combinación perfecta y todos nuestros invitados lo decían. Cuando el juez nos caso sentí una felicidad absoluta y en mis ojos se podía ver esa alegría.
La fiesta estaba llegando a su fin y nosotros debíamos irnos para pasar nuestra noche de bodas la cual yo creí que sería soñada. En mí casa pasaban miles de ideas de cómo seria esa noche, mí primera noche con el amor de mí vida. Pero nada de lo que imágene fue así. Solo fue sexo de una noche pero cuando acabo con el acto me dejó en claro que el no me amaba y que jamás lo haría. Al oír eso mundo se vino abajo. Yo estaba enamorado de él y él de mí no. Eso fue un golpe bajo en mí corazón y sobre todo a mí orgullo.
Una semana después regresamos del viaje y nos fuimos a vivir juntos a la casa que mí padre nos regaló.
Se supone que los matrimonios duermen juntos pero no fue mí caso. Él se encargó de que las cosas no fueran así. Cada uno dormiría en su habitación. Esa primera noche me la pasé llorando porque no podía creer lo que estaba sucediendo. Pero esto no sería nada con lo que vendría después...