Capitulo único
Taehyung entró a la habitación. Jimin estaba parado frente al espejo de cuerpo completo, lucía precioso en su traje de bodas; pantalón blanco y camisa de encaje ceñida a su torso, con su cabello rosa resaltando entre toda la pulcritud de su vestimenta.
Jimin giró a verlo, el brillo en sus ojos y una alegre sonrisa que deslumbró a Taehyung. Jimin estaba feliz de verlo allí.
— ¡Viniste! — dijo Jimin acercándose a abrazarlo. Colocando su barbilla sobre el hombro del mas alto mientras este inhalaba su aroma y se memorizaba su escencia.
Retrocediendo, Jimin se percató de la maleta en el piso que Taehyung había tirado para abrazarlo.
— ¿Es tu ropa, vas a cambiarte aquí? — preguntó temeroso de la respuesta.
Taehyung no solo era su amigo, también era su vecino desde los 12 años que llego de E.E.U.U. a vivir a la casa de al lado , así que no había razón para que viniera a cambiarse a su casa el día de su boda, pero no quería ser pesimista, sobre todo después de que todo se había tornado extraño, e incómodo entre ellos desde que Jungkook entró en su vida, y distante desde que se había comprometido con él.
Jimin sabía la razón pero nunca tuvo dudas de que tendría a Taehyung siempre cerca, cómo su mejor amigo.
— No Mimi — dijo Taehyung mirando hacia el piso — me voy.
Jimin dió un paso atrás, alejándose de él y sacudiendose cómo si le hubiese dado una bofetada.
— ¿Estás de joda verdad? — dijo Jimin dándole la espalda. La rabia en ebullición, opacando a la tristeza — ¿decides irte el día de mi maldita boda?... No quisiste ser nuestro padrino y ahora esto — dijo girandose y dándole la espalda.
Pero Taehyung podía verlo por el espejo de cuerpo completo al fondo. Las lágrimas de Jimin derramándose por sus mejillas.
— Arruinaras tu maquillaje Mimi — dijo con voz plana acercandose y sujetandolo por los hombros para hacerlo girar, pero Jimin se safó de su agarre, demasiado molesto, demasiado herido.— Sabes que no podía Jimin, yo... Ya hemos hablado de esto y yo no puedo verte con él, no lo soporto — dijo pasando una mano por su cansado rostro.
— Jungkook es un buen hombre Tae.
— ¡Y ESO ES LO QUE ME IRRITA MIMI... MALDITA SEA!... si él... Si tan solo fuera despreciable, yo — su voz comenzando a quebrarse — yo no habría parado hasta arrancarte de su lado y hacerte ver qué nadie puede amarte como yo... Pero te ama — dijo en un susurro — tanto como yo, pero tú lo amas a él... No a mí.
— Tae, sabes que te amo... Pero no como tú quieres.
— Lo sé Mimi, lo sé pero eso no me hace dejar de amarte, eso no hace que deje de doler. ¿Cómo diablos iba a mirarte caminar hacia el altar, pero no para estar a mi lado?... No puedo.
— ¿Y decides venir... Y decírmelo el día de mi boda?... ¡Eres un gran hijo de puta! — dijo Jimin lanzandose a golpear su pecho — un hijo de puta ¡Oíste!
Taehyung sabía que lo era. El podía haberse ido un día antes, o asistir a la boda de Jimin y marcharse al día siguiente, pero una parte de él, una pequeña y egoista parte de él quería que Jimin sintiera un poco del dolor que él sentía en ese instante, ya después se le pasaría al lado de Jungkook festejando su unión. Mientras él como un animal herido lameria sus heridas, sólo y moribundo.
¡Sí, era egoísta pero tenía el corazón destrozado.
— Nunca te mentí Taehyung, siempre te dije de que forma de amaba — dijo Jimin con las lágrimas saliendo sin control.
Taehyung asintió, porque era verdad.
Pero él había sido la primera vez de Jimin ¡Maldita sea!
Cuando Jimin había venido a los 16 diciéndole que deseaba perder su virginidad con él, porque le tenía confianza, porque no quería que fuera una experiencia traumática y rara, Taehyung había estado saltando de felicidad debido a ello, había preparado todo con sumo cuidado un par de semanas después cuando sus padres se habían ido dejándolo solo en casa. Jimin había ido a dormir con él y todo había surgido de maravilla.
Jimin se había entregado con absoluta confianza, el dolor había sido mínimo y el placer había compensado todo.
Debajo de Taehyung se había aferrado a sus bíceps mientras lo miraba con los ojos soprendindos y la boca semiabierta, roja y magullada por los besos recibidos.
Era la cosa más hermosa.
Tanto como la luna llena que asomaba por la ventana iluminado la habitación.
Oh mi luna
Las historias de sus ceranias no fueron pocas.
El sexo fue esporádico mientras Jimin tomaba confianza y experiencia, pero el amor de Taehyung por su amigo creció cada día más.
Las parejas de ambos fueron variadas, iban y venian, pero su amistad permanecía, siempre y a pesar de todo.
Él limpió las lágrimas de Jimin en varias rupturas, y Jimin le dió consejos sobre algunas cosas en sus relaciones.
Pero todo cambiaría cuando el hermano 3 años mayor de Taehyung regresara 10 años después del extranjero luego de graduarse.
Jungkook tenia 25 años, era un abogado recién graduado de una prestigiosa universidad; alto, con un cuerpo increíble, unos ojos expresivos y una sonrisa angelical, había conquistado a un Jimin de 23 años.
El Click fue instantáneo, la química sexual maravillosa, y el amor floreció rápidamente.
Solo un año después de haber comenzado su noviazgo, Jungkook le propuso matrimonio, y Taehyung con dolor pudo confirmar que ellos eran el uno para el otro y que unirían sus vidas por Siempre.
— Conseguí un trabajo Jimin... En Georgia, debo presentarme pasado mañana.
— Que conveniente que tengas que viajar justo el día de nuestra boda — dijo Jimin sin poder dejar de llorar y volviendo a darle la espalda — ya no lo hagas por mí, quédate por tu hermano.
— Por él es por lo que no me puedo quedar Mimi, no puedo ser un desgraciado y mantener mi envidia sobre él en su día especial, lo amo, creeme, es mejor que me vaya... Te amo, siempre lo haré. Algún día que no duela tanto, volveremos a vernos — dijo tomando su maleta y saliendo por la puerta.
Antes de que bajara la escalera, Jimin salió corriendo de la habitación por el pasillo. Las lágrimas en su rostro, y los brazos abiertos hacia él.
Cómo muchas veces antes cuando había necesitado su consuelo.
Taehyung lo recibió como siempre... Y por última vez.
Absorbiendo su aroma, su calor, y su presencia.
Su corazón partiendose en pedacitos y clavándose en su alma como cristales fragmentados.
Era la última vez para ambos.
— Perdóname Tae — lloró Jimin sobre su pecho, perdóname por no poder amarte como mereces. Pero te quiero tanto.
El alma de Taehyung se contrajo, lo estaba haciendo sufrir demasiado, Mimi no se lo merecía, no era su culpa amar a Jungkook y no a él. Debía marcharse ya.
Tomando el hermoso rostro entre sus manos y aprovechando su última oportunidad, le dió un casto beso en los labios y se despidió.
— Me voy. Recuerdame en tu oraciones... Oh mi luna. Mi amor.
Y sin mirar atrás, se marchó.
Arijit Singh es un cantante y compositor indio. Recibió varios galardones, incluido un Premio Nacional de Cine y seis Premios Filmfare, ha grabado canciones en varios idiomas indios y se ha establecido como uno de los principales cantantes de reproducción de Bollywood.
Pueden buscar el vídeo de su canción Channa Mereya, que es de mis favoritas, y que fue en el que me basé para hacer este oneshot, y que en mi cabeza dije: ese sería Taehyung 😞
No es feliz, e igual y no les gusta jajajaj pero es algo que me nació y quise escribir.
Disfruten su fin de semana.
Les mando todo mi love 😘 y nos leemos pronto 🤟