El reencuentro
Hoy daba fin la primera semana del último año de preparatoria, lo habíamos esperado con muchas ansias ya que los alumnos de este grado contaban con materias on-line y teníamos mucho más tiempo libre y con mucho tiempo era para pasar un buen rato en la cafetería, llevar o no uniforme. Mi mejor amigo aun no llegaba y eso me estaba desesperando, sumándole que había un revuelo entre los estudiantes por los chicos nuevos.
—¡Minnie!— Gritaba Yoongi desde la entrada de la cafetería.
—Por dios, Yoon no grites que aun tu escucho perfecto— cubrí mis oídos
—Escucha bien amigo lo que tengo que decirte— respiraba con dificultad. —allá afuera están, cuatro chicos nuevos y entre ellos está... Está tu amado amigo de la infancia— tomo mis mejillas para enfatizar
—imposible, además no sabes cómo es él— quite sus manos de mis mejillas y mi corazón se aceleró de solo imaginar que era él.
—Tú me habías dicho que su nombre es Jungkook ¿no?— su voz aumentaba mis latidos.
—Si, pero él se fue hace mucho tiempo y nunca intentó contactar imposible que sea él—
Cuando la puerta fue abierta ahí estaba con su uniforme que ajustaba su cuerpo maduro, pero, sobre todo, no podría olvidar sus ojos y sus facciones que lo hacían ver sexy y atractivo.
Habían pasado trece años desde la última vez que lo vi, éramos los mejores amigos desde que tengo uso de conciencia, a veces pensaba que él iba a estar conmigo siempre, podría decir que mi corazón se aceleraba con su sola presencia y ahora lo conformaba.
Mi corazón latía fuertemente por él.
Nuestras miradas conectaron, mis piernas me impulsaron para levantarme y mi corazón parecía que iba a salir corriendo de mi pecho para llegar a su lado, mi respiración era agitada como si hubiera corrido un maratón, tenía algo diferente en él, algo así como una gracia de inmortalidad, algo imposible a decir verdad al igual que los otros chicos que iban a su lado. Los chicos y chicas quedaban embelesados de solo verlos y cuchicheaban entre ellos, algunas chicas les decían cosas y ellos simplemente las ignoraban. Sentía que me iba a morir de solo verlo, ¿qué le iba a decir? ¿Me recordará? Cada vez más preguntas estaban en mi mente y ninguna era clara, cuando paso frente a mi le di una sonrisa, claro que estaba emocionado de verlo, pero la única respuesta que obtuve fue su indiferencia, pasó justo frente a mi mesa con cuatro chicos, pero sobre todo abrazando a un chico de sonrisa cuadrada, observé cómo tomaban asiento a unas tres mesas de distancia donde se veía todo a la perfección.
Mi mundo que había comenzado ahora llegaba a su fin.
Sentía al igual sobre mí las miradas y era lógico haber hecho el mayor oso de mi vida al sonreírle de esa forma, así que con la poca dignidad que me quedaba tomé mi bolso.
—Vámonos Yoon— mis primeros pasos eran débiles sentía mis piernas temblar
—Pero Minnie…— ignore la voz de Yoon al salir a paso firme, cuando el aire toco mi rostro no pude evitar derramar lágrimas.
Era un completo idiota.