PREFACIO
El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Lo escuché una vez en algún sitio y se me quedó grabado en la mente, persiguiéndome, desde entonces. A menudo he jugado con su interpretación y, ahora, tengo la respuesta.
El dolor está ahí. Nunca se va. A veces es soportable, pero está siempre ahí. Ha picoteado mi alma toda mi vida y, finalmente, ha ganado.
Me rindo.
Se ha llevado todo. No soy más que una cáscara hueca. Ya no quedan piezas para intentar recomponerlas. No tengo nada más con lo que luchar.
Estoy agotado.
El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.
Hoy, opto por acabar con el sufrimiento. Hoy, le doy la bienvenida al dolor mientras me corta la muñeca, sabiendo que será la última vez. Mientras veo cómo mi atormentada vida se desprende de mi cuerpo en gruesas espirales rojas, una pequeña sonrisa se dibuja en mis labios.
«Se acabó. Soy libre»
Mi cuerpo empieza a temblar y me recuesto en la bañera, cerrando los ojos. Una ráfaga de paz, de satisfacción, baña mi cuerpo moribundo, limpiando mi alma mientras me sumerjo en la serena oscuridad, abrazando la sombra por primera vez en mi vida.
«Perdóname»









Ufff!! comienza fuerte 🥺💔