La ofrenda
Sentado en su trono elevado, miraba a la gran multitud de gente reunida en el salón principal del castillo para el festejo de su cumpleaños número 219
Siendo el príncipe de su aquelarre de vampiros, había vivido muchas guerras, eliminado innumerables enemigos, y forjado una alianza con los humanos para mantener la paz entre sus pueblos, paz de la cual gozaban en este momento.
Los humanos agradecidos con el príncipe de los vampiros acostumbraban hacerle regalos para mantenerlo tranquilo y feliz.
Los criminales, violadores y asesinos eran traídos al castillo de los vampiros como banquete para disfrutar, así mantenían contento al clan y de paso se deshacían de la escoria en sus pueblos.
Pero esta noche era especial.
Esta noche era el cumpleaños del príncipe, así que mercería un regalo a la altura de la ocasión, y justo eso tenían…. un hermoso Doncel.
Park Jimin era un precioso chico del pueblo cercano al aquelarre, hijo único de un par de campesinos que en su etapa madura fueron sorprendidos con la concepción de Jimin.
Criado con amor y buenos principios una noche tragica su vida cambió cuando alguien se metió a robar los caballos de su padre, que no solo eran su herramienta de trabajo principal si no la fuente de su sustento.
Él y su anciano padre habían encarado al criminal, pero este se había lanzado sobre el anciano Park para asesinarlo, cuando Jimin en defensa de su progenitor le asestó un golpe en la sien con una roca matando al ladrón.
Siendo procesado ahora como un criminal .
Las leyes eran claras, no importaba la situación en las que se habían desarrollado los hechos.
Él era un asesino.
Así que el tribunal de su pueblo aprovechando la oportunidad decidieron llevarlo como ofrenda al poderoso vampiro.
Un joven virgen y hermoso como regalo al príncipe les aseguraría paz y protección por parte del aquelarre con sus enemigos.
Así era como Jimin había llegado al castillo vestido en las mejores ropas de gala pero guiado como cordero al matadero.
Mucho antes de que la comitiva llegara ante su presencia, el príncipe pudo olerlo.
El aroma de su sangre era el olor más exquisito que había olfateado en años.
Una mezcla de vainilla y rosas que hicieron punzar sus colmillos con antelación.
Cuando la comitiva llegó ante su presencia escoltando a un esbelto y hermoso muchacho, toda su atención se concentro en él.
El chico mantenía la vista clavada al piso en un acto de sumisión, mientras el tipo a su derecha que el príncipe conocía como el cónsul habló:
— Su majestad— dijo haciendo una pequeña inclinación de cabeza en señal de reverencia—Nos honra esta noche estar presentes en su cumpleaños, y como muestra de nuestro agradecimiento por su benevolencia y protección para con nuestro pueblo le hemos traído este regalo — dijo extendiendo su brazo para señalar a jimin — no solo tiene a su disposición su sangre, si no también su pureza... el chico es un doncel para su entera disposición — dijo el hombre.
El príncipe de los vampiros quería saber que había hecho este hermoso y angelical chico para haber sido traído como cena a un vampiro, así que lo averiguaría pronto.
—Gracias — habló con voz profunda — es realmente hermoso — ¿Cómo te llamas ángel?... Mírame — dijo dirigiéndose al chico.
— Jimin — dijo el precioso chico levantando la cabeza para encontrarse con la mirada penetrante del hermoso hombre sentado en el trono, poniendo a palpitar su corazón con prisa y llamando la atención del vampiro al pulso de su arteria carótida en el cuello, haciendo que su boca se hiciera agua por probarlo.
— Llevenlo a mis aposentos — habló el príncipe a los hombres parados detrás de él —gracias caballeros, en este momento me dispongo a saborear de mi hermoso regalo — dijo poniéndose de pie y despidiendo a la comitiva de su presencia; dirigiéndose su habitación detrás del chico y los guardias que lo escoltaban.
Jimin había escuchado historias.
Historia de quienes venían al castillo a traer a la escoria como banquete para los vampiros, y como contaban que aún no terminaban de salir del territorio vampiro cuando los gritos desgarradores de las víctimas eran escuchados mientras su sangre les era drenada del cuerpo y luego los cadáveres eran arrojados al bosque donde las bestias los devoraban, incluso mientras unos pocos aún continuaban con vida.
Jimin no podía imaginar cómo ese hermoso hombre que acababa de ver estaba a punto de hacer lo mismo con él, estaba aterrado y lo que más le dolía era el hecho de dejar a sus ancianos padres pobres y desprotegidos.
Estaba tan sumido en sus pensamientos que no noto la presencia del príncipe hasta que este hablo.
—¿Qué hiciste para que fueras traído aquí como sacrificio?— preguntó el vampiro parado en la puerta de la enorme habitación.
Tratando de evitar la mirada del vampiro, Jimin escaneó la habitación a dónde lo habían llevado.
Una enorme cama ocupaba gran parte de la habitación, con doseles en los cuatro extremos y cortinas de gasa roja colgando, dándole un aire de intimidad y erotismo, con un diván de terciopelo al pie de la cama a juego con las cortinas.
Una puerta a lo que el suponía conducía al baño y una pequeña ventana, consideró, para el gran tamaño de la habitación, pero bueno, los vampiros no se llevan bien con la luz, pensó, así que es normal no gusten de ventanas grandes.
— Te hice una pregunta —dijo el vampiro reclamando su atención.
— Maté a un ladrón — respondió el chico elevando su barbilla en señal de orgullo — y lo volvería a hacer si la vida de mis padres estuviera en peligro de nuevo. Asumo las consecuencias de mis actos y acepto mi destino — dijo sosteniendo la mirada del vampiro.
El príncipe de los vampiros sabía que tenía una conexión especial con el chico; tal vez hacía mucho no tenía una pareja, pero un siglo atrás sí, había vivido feliz con él por medio siglo hasta que el aquelarre enemigo habría matado a Yunyeom y desatado una guerra que duró 10 años. Y con base a esa experiencia él sabía que quería a este chico para algo más que un banquete de una noche.
La inocencia y valentía con la que estaba parado frente a él lo hizo desearlo más que al sabor de su sangre.
Acercándose lentamente al doncel habló con voz profunda.
— Tu destino aún no lo tengo decidido... pero lo que haré está noche contigo sí — y tomándolo del cuello lo acercó para besarlo.
Jimin se abrió fácil y sin resistencia ante el vampiro, saboreando esos labios seductores y habilidosos.
Su cuerpo fue apresado contra el contrario cuando el vampiro colocó la otra mano en su cintura y lo atrajo a él mientras continuaba besándolo y sosteniendolo por el cuello, mientras él aferraba sus manos al pecho del vampiro.
— Serás mío — dijo el vampiro mientras lamía sus labios y mordisqueaba su barbilla —no se que deseo más, si tú cuerpo o tu sangre, pero tomaré ambas… tal vez más de una vez — habló antes de separarse un poco del chico, tomar su ropa por el frente y rasgarla con ambas manos.
Jimin aún no asimilaba la acción cuando la fría y exquisita boca del vampiro ya iba recorriendo un camino de besos y succiones de su cuello a sus pezones.
Los lamió con ahínco mientras aún lo sostenía por la cintura con ambas manos.
Descubriendo un poco sus colmillo rastrilló alrededor de ellos abriendo pequeñas líneas en la piel por dónde gotas de sangre comenzaron a asomarse, lamiendolas con voracidad con su lengua, logrando sacar gemidos intensos del hermoso chico en sus brazos.
Jimin flotaba en una nube borrosa de lujuria y excitación sintiendo todas las sensaciones con intensidad y por primera vez queriendo más del hermoso vampiro.
— ¡Oh Principe! — gimió el chico en sus labios.
— Mi nombre es Jungkook — susurró el vampiro en su boca antes de besarlo, y lo condujo al diván a los pies de la cama recostandolo en él.
Le quitó los pantalones y la ropa interior, y tomándolo por la cara interna de los muslos lo abrió y se hundió de cara a saborear su agujero.
— Aaaaah Jungkook — gritó jimin siendo tomando por sorpresa ante la lengua húmeda que se retorcía en su pequeño y cerrado agujero.
El vampiro sabía que los humanos eran frágiles y delicados por naturaleza, quería ser gentil con él y prepararlo al máximo para poder disfrutarlo a la perfección.
Jungkook podía ser rudo y salvaje con sus parejas sexuales en la antigüedad, siendo todo consensuado y ambos de la misma naturaleza, pero jimin no era un vampiro para soportar la intensidad de una follada ruda.
Además el chico era virgen y debía darle el trato que merecía.
Así que se tomó su tiempo para saborear el pequeño y rosado agujero, lamerlo, estirarlo y penetrarlo con la lengua el tiempo suficiente para que se relajara, luego introdujo un dedo poco a poco mientras se concentraba el chupar las bolas aterciopeladas del chico que se retorcía entre gemidos intentando sostenerse de lo que pudiera.
Entonces introdujo el segundo dedo en su apretada cavidad justo cuando trazó un camino húmedo con su lengua desde los testículos hasta la punta húmeda y rojiza de la polla de Jimin, tragándosela por completo a la par que lograba introducir un tercer dedo en su agujero.
— Ah ah ah por…por .favor….por favor ummmm.
—¿Por favor qué? — dijo el vampiro bombeando con sus dedos dentro y fuera del ano del chico mientras lamía la punta de su polla y lo miraba retorcerse.
—Por fa…vor…. Toméme — dijo mirando al vampiro a los ojos rojizos que ahora mostraba.
Sacando los dedos de su interior lo levanto con facilidad, llevandolo al centro de la cama mientras le comía la boca y lo hacía probar su propio sabor.
Cuando lo acostó aprovechó a quitarse la ropa de gala con la que iba vestido, contemplando al hermoso chico que lo esperaba con la mirada vidriosa, la boca hinchada, rojiza y húmeda, y un hermoso sonrojo en sus mejillas.
—¿Listo para mí angel?— dijo posicionandose sobre él y en medio de sus piernas.
Jimin solo logro asentir con la cabeza mientras miraba hipnotizado el músculoso y perfecto cuerpo del vampiro colocandose sobre él y la enorme polla que pronto tendría dentro.
Colocando la punta de su miembro en la entrada, el vampiro bombeo varía veces encontrando un poco de resistencia para abrirse pero logrando hundirse suave y poco a poco dentro de él.
— Eres perfecto — dijo el vampiro besándolo de nuevo porque esa boca lo exigía sin hablar.
Las manos de Jimin pasaron por detrás de su cuello y sostuvo en un puño parte de la larga y negra cabellera del príncipe tomándolo este como iniciativa a intensificar más la acción.
Moviéndose con urgencia dentro y fuera de la apretada cavidad del chico, disfrutando la estrechez que lo envolvía y los sonidos que salían del hermoso ángel.
Contemplandolo mientras lo poseia con urgencia, el príncipe de los vampiros decidió que lo quería para la eternidad.
— Sé mío — dijo el vampiro mientras bombeaba sus caderas con frenesí clavando profundamente al muchacho, haciendo que todo su cuerpo se moviera con intensidad de arriba abajo con cada embestida que el principe le daba — sé mío por la eternidad —volvió a repetir mientras lo sostenía fuertemente por la cintura arremetiendo más fuerte aún.
— Sí…sí — susurró el chico con los ojos cerrados gimiendo sin control, moviendo su cabeza de un lado al otro intentando asimilar la avalancha de sensaciones que estaba sintiendo.
— Mírame — ordenó el principe.
Y Jimin abrió los ojos para ver cómo el vampiro abría su boca y extendía los comillos justo antes de bajar y clavarlos en su cuello.
La sensación de ser mordido por el vampiro lo catapultó al éxtasis trayendo un intenso orgasmo que duró todo el tiempo que jungkook succionó su sangre y luego simplemente se desvaneció para desconectarse de este mundo.
El canto de una lechuza lo alertó, como si pudiera escucharla cerca de su oído; aún no abría los ojos cuando una cantidad enorme de ruidos del bosque llegaban claro y fuerte a él.
Abrió los ojos y se encontró desnudo y sólo en medio de la cama del principe de los vampiros. Cuando enfocó su vista se dio cuenta que el poderoso vampiro estaba desnudo y de espaldas a él contemplando la noche por la pequeña ventana.
—¿Estoy muerto?— preguntó captando su atención y haciendo que se girará a verlo.
— Se podría decir que sí — respondió el vampiro con seriedad.
Casi lo había matado; fue el pensamiento de Jungkook cuando dejó de succionar su garganta.
Para convertir a alguien debías beber de su sangre sin drenarlo, solo hasta que su corazón se detuviera, entonces te retirabas para dar paso a la transformación.
Pero el dulce sabor de la sangre de Jimin no solo había llevado al príncipe al mejor orgasmo de su último siglo, casi lo lleva al límite de la vida del chico, pero él lo deseaba más que como un banquete o un simple rato así que se detuvo a tiempo.
— No estás totalmente muerto, pero tampoco estás vivo para los de tu especie, ahora eres uno de nosotros y me perteneces como pareja por la eternidad, estuviste de acuerdo.
Jimin asintió, mientras comenzó a sentir su garganta secarse y su estómago rugió de hambre.
— Te enseñaré todo de nuestra especie, como alimentarte y calmar la sed, pero por el momento yo cubriré esas necesidades — dijo sentándose en la cama y colocando a jimin a horcajadas sobre él, ambos totalmente desnudos — muerde y bebe angel.
Lo tomó de la nuca y lo guió a uno de sus pezones donde el chico mordió y comenzó a succionar como un bebé que amamanta, mientras gemia y se retorcía sobre el regazo del vampiro logrando que pronto sus pollas comenzarán a llenarse.
Jungkook guió la suya a la entrada más que dilatada de Jimin y la clavó hasta la empuñadura, haciendo que el contrario comenzará a saltar en ella de forma desesperada.
Recordando que el chico ya no era un fragil humano se levantó con él aún clavado en su polla y su boca aún pegada al pezón, para dirigirlo a la pared y follarlo con aspereza. Jimin se sujetaba con ambas piernas apretadas alrededor de la cintura del principe, clavándole los talones en las nalgas. Liberando su pezón para retorcerse y obtener presionar más su polla entre ambos cuerpos.
Quería treparse en jungkook y fundirse en él.
Sus uñas se clavaban en los hombros del vampiro mientras ambos se frotaban de arriba abajo y movían sus cuerpos en sincronía, llegando al clímax de nuevo.
Satisfecho y alimentado, Jimin entró en un sopor y con delicadeza fue introducido en la cama acurrucandose en el cuerpo del vampiro dispuesto a dormir por un buen rato entre esos brazos.
— Descansa mi hermoso ángel — dijo el vampiro acariciando su bello rostro.
Que tenemos toda la eternidad para amarnos…
Doncel: Hombre joven, especialmente el que es virgen.
Esa es la definición de doncel según la RAE, y es la que yo le dí, no es MPreg, solo me refiero a que Jimin es virgen 😉 ok?
Este era el oneshot original antes de convertirse en historia que estaba en proceso cuando la aplicación 🍊 me tumbó mi primera cuenta.
Y no es por darselas a desear, pero quedó una historia CHINGONSISIMA!!! 😗