Misma sangre

Summary

Ser hermanos siempre fue lo mejor. Él y ella nunca hubieran podido tener tanta cercanía sin serlo. Sin embargo, con el tiempo esto será un enorme impedimento. Su hermandad se verá como un obstáculo el cual quisieran no haber tenido. Jungkook y Yon afrontan este complejo sentimiento, nada parece justificar su...

Genre
Romance
Author
Xiomara
Status
Ongoing
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
16+

Chapter 1Jungkook

Siempre he pensado mucho en lo complicado que son los sentimientos, sobre todo cuando mamá llega cansada de trabajar y papá solo se digna a pedir obediencia de su parte. Sinceramente, papá es un hombre muy callado pero al mismo tiempo emana una autoridad sin imponerla, además de su poderosa mirada ausente de algún sentimiento. Papá es profesor de una secundaria muy prestigiosa, en cambio, mamá se dedica a limpiar los ambientes de un edificio en el cual gente rica se aloja. Es difícil entender a mamá, a veces ella se ve deprimida, quizá debido a la oportunidad que dejó ir cuando era joven. Ella perdió eso y su juventud cuando rechazó estudiar medicina, todo debido a su embarazo, aunque también influyó el que papá se lo prohibiera, amenazando con privarla de mí si no era capaz de ser una buena madre que se dedique a su futuro hijo.

Ahora verla en la cocina haciendo el desayuno me parte el corazón, una mujer tan bella e inteligente con tanto por dar, está preparando arroz con un delantal naranja, una camisa blanca y unos pantalones azules. Papá yace sentado en la silla y apoya ambos codos en la mesa mientras lee el periódico. Frente a mí, el nisiquiera me da una mirada. Mamá me sonríe de vez en cuando, pero rápidamente vuelve a lo suyo, y eso me hace preguntarme cómo se sentirá. ¿Me odia? ¿Cree que arruiné su vida?


Pronto, escuchó la voz de mi hermana, ella baja las angostas escaleras rápidamente, entonces es cuando papá baja el periódico y empieza a hablar con ella.

— Buenos días hija, dime ¿por qué no ayudas a tu madre con el desayuno? Ella siempre te justifica diciendo que estudias hasta tarde, pero la verdad, tus notas no lo demuestran. Al menos deberías servir a la familia para alivianar las tareas —Yon permanece de pie y en silencio al lado mío. Mamá mira a papá con mucha seriedad, sin embargo él vuelve a su habitual silencio y se sumerge en su lectura.

A decir verdad, mi hermana es muy lista, considerada, atenta, pero muy callada. Es la quinta mejor estudiante de nuestro inmenso colegio. Por desgracia, eso no es suficiente para papá. Otra razón para papá de atormentarla, es que yo soy el segundo mejor estudiante. Debo admitir que me esfuerzo, pero ella lo hace el doble. Todo es debido a su personalidad, y es que es tan distanciada, se sumerge en su propio mundo, se aleja de actividades que implican mucha gente. Yon es muy lista, pero la juzgan demasiado debido a su forma de ser. Siempre hablo con ella por las noches, en el colegio no mucho, solo si es necesario. Me he dado cuenta que nunca busca herirme con palabras como otros hermanos que he conocido, además siempre busca reconfortarme cuando estoy triste o furioso.

Ante las palabras recién dichas por mi padre, ella solo asiente con la cabeza y se acerca a mamá para ofrecerle su ayuda. A pesar de su intento, mi madre es tan dulce, que solo se limita a acariciar su mejilla y sonreírle, luego veo que dice algo pero no se logra escuchar. Mi hermana, Yon, se sienta junto a mí, y curvea suavemente sus labios en indicio de una sonrisa. Esta señal es nuestro pequeño saludo, y yo procedo a hacer lo mismo. En la mesa no solemos hablar, solo papá cuando quiere mencionar algo después de su extendido silencio.

—Jungkook, deberías ayudar a tu hermana, al menos para que en lugar de que el tercer lugar sea ese chico hijo de un abogado presumido, lo sea ella. —Inmediatamente después de eso, mira a mi hermana con mucha seriedad y regresa a su lectura.


Tantos años que llevo viviendo con ella y nunca entenderé su fuerza de voluntad para aguantar tanto y nunca quejarse. Ahora solo la veo afirmar con la cabeza. Ante la tensión, pronto mamá empieza a poner platos en la mesa y las pequeñas guarniciones al centro. Mientras lo hace, veo cómo coloca un momento su mano en el hombro de mi hermana. Un pequeño apretón que mamá le da para animarla.


Al terminar de desayunar, me levanto junto a Yon y nos dirigimos al colegio. Nos despedimos de papá con una reverencia, ya que él siempre nos dice que el respeto es parte de la madurez.


—Jungkook, por favor, ayuda a tu hermana. Sabes que es diferente a los demás.

Mientras escucho de pie en la puerta a punto de salir y Yon ya se encuentra afuera, afirmo a su pedido. Empiezo a caminar junto a mi hermana, sus ojos son tan parecidos a los de mamá, tan indecifrables. Sus piel en tan pálida como la de papá y su cabello es lacio y delgado como el de mamá. Mi hermana nunca menciona qué la pone triste, nunca he oído una queja directa, quizá solo un pequeño sonido, pero más allá de eso, nunca escuché su voz irritada. Todo parece ser tan complicado, nunca quisiera verla acorralada. Pero tengo un recuerdo, de hace unos dos años, cuando ella tenía catorce años, esa tarde cuando la felicité por su cumpleaños, sin razón alguna, empezó a llorar desconsoladamente, como una pequeña niña, con la boca enormemente abierta y su voz gritona. Era como si fuera su manera de desahogarse. Empiezo a sentir que debo decir algo.


— Yon, ¿estás bien? No has dicho nada.

—No te preocupes, no es tu culpa que papá piense lo que piensa.

Sin nada más, ella me mira con sus hermosos ojos, eso significa lo sincera que es al decirlo. Su mano da una palmadita en mi espalda, aunque sigue mirando al frente, sé que es su manera de decirme que papá es papá, y revelarse o protestar, no cambiará ese hecho. Tengo la impresión de que mi hermana es voluntaria, si algún día decide dejarlo, se alejará en silencio y tomará su camino. Ella es así, ella es mi única razón de no revelarme contra papá.


Al llegar al colegio, la veo alejarse, rumbo a su aula. Incluso su ropa es conservada, su falda es más larga, su camisa es holgada y la hace ver más pequeña de lo que es, sus Converse negras y sus medias negras resaltan lo poco que se ve de su pálida pierna. De repente, en su caminar, voltea y me dirige otra de sus muecas mientras curvea sus labios en indicio de esa casi sonrisa tan particular suya. Comienzo a darme cuenta de que quiero mucho a mi hermana, a mi Yon, a la única que me escucha de verdad, y sobre todo, la única hermana que tengo.


De repente siento un leve empujón, y es mi amigo Jimin, quien me saluda enérgicamente. Sobre eso.. él alguna vez me dijo que mi hermana le parecía atractiva. En aquel entonces, eso me preocupó, ya que nunca antes sentí que podría perder a Yon. Afortunadamente, todo eso despareció cuando Jimin empezó a salir con una compañera, la cual no dejaba de mandarle declaraciones de amor y demás. Pero a veces él bromea y me dice cuñado. Cuando me doy cuenta, estoy tan serio, que él solo olvida que lo dijo y cambia de conversación.


No es normal que yo permanezca tan atento a ese tema, pero me heriría si algún día ella sostuviera la mano de otro chico, bese a otro chico e incluso llegue a tener sexo. Pero luego pienso que son celos de hermano, y trato de calmarme a mí mismo. Pero qué me da el derecho, si yo llegué a tener una novia a los dieciséis, sin embargo, terminamos a los dos meses. Solo hubo un par de besos, los mismos que no tuvieron nada de especial, no la amaba. Es cuando pienso que solo necesito sentir algo auténtico, no físico. Y la verdad, Jimin es mi amigo, pero Yon, es mi única mejor amiga.