THE HIDDEN HOUSE [KOOKMIN]

Summary

Jungkook es un chico de buena posición económica, educado y muy atractivo, el hombre perfecto ante los ojos de sus padres y la sociedad que lo rodeaba o al menos eso es lo que creen, lo que no saben es que Jeon guarda un pequeño secreto que podria hacer que cambie totalmente esa imagen de él. Jimin un bailarín erótico y sexoservidor sin paciencia tendrá una gran visita que sacudirá su mundo completamente y comenzará a participar en la vida de alguien más. *M-preg TODO ES FICCIÓN

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1


Jungkook salió de su departamento y se dirigió a la dirección que había anotado anteriormente, ese lugar que había visto por pura casualidad antes mientras iba a buscar a su hermano a casa de uno de sus compañeros.


Cuando llegó al sitio observó el lugar con cierto nerviosismo, era tarde y el letrero con letras no tan visibles estaba encendido con luces led alrededor, en este se podía leer "THE HIDDEN HOUSE", al entrar la música inmediatamente inundó sus oídos, era curioso que una vez que la persona salía no se escuchaba ningún ruido pero adentro parecía una discoteca y la música estaba en su máximo esplendor.


Enfocó su vista en el escenario en donde se encontraba bailando un chico, desvió la vista y un sonrojo apreció en su rostro, no estaba para nada acostumbrado ese tipo de exhibición, como pudo se escabulló entre el montón de personas que se encontraban bailando y otras observando al hombre bailando, dirigió sus pasos hacia la barra de bebidas.


Un chico alto con cabello castaño y bastante atractivo estaba detrás de la estructura concentrado anotando algo en una libreta, se acercó con cautela y aclaró su garganta.


–Hola.–Saludó Jungkook llamando la atención del chico inmediatamente.


–Hola, guapo. –respondió el castaño con una enorme sonrisa en el rostro.–¿necesitas algo?.


Jungkook sintió sus manos sudar mientras sentía como la mirada del chico lo barría de arriba a abajo, debió de ponerse algo mas informal y no algo que comúnmente usa para salir con sus amigos, bueno aunque en el lugar que se encontraba probablemente lo que menos importaba era la ropa ya que esta tarde o temprano desaparecía.


–Bueno...–aclaró su garganta de nuevo, realmente no sabia como decir lo que buscaba y los nervios lo estaban matando.


–Oh.... entiendo.–exclamó el contrario y Jungkook frunció el ceño incrédulo, ¿realmente entendía lo que buscaba?.– buscas a Jimin.


Jungkook negó con la cabeza frenéticamente pero para su mala suerte el chico estaba buscando a su alrededor a alguien y no lo vió.


–Recuerda que debes pagar antes cariño, es la regla. –el castaño estiró su mano para que Jungkook depositara el dinero ahí. –vamos, Jimin no tiene todo el tiempo del mundo.


Jungodió ser tan nervioso y tan penoso, con las manos temblando sacó dinero, ni siquiera sabia cuanto se pagaba, levantó la mirada y el contrario pareció entenderlo.


–Servicio completo ciento ochenta mil wons.


Jeon sacó unos billetes mas y los dejó sobre la palma del castaño con la mano temblorosa, el contrario sonrió observando el dinero.


–Perfecto, ve por este pasillo y entra a la habitación de la puerta roja.


Jungkook asintió y al entrar al pasillo fue como si estuviera frente a millones de personas, tenia la misma sensación que sintió las veces que pasó a leer sus escritos frente a todos los de su clase, ni siquiera sabia quien era Jimin, si, había ido con la finalidad de perder su virginidad en ese lugar pero creyó que todo sería de otra forma, creyó que le darían a elegir a quien mas le gustara, mínimo.


Se preguntarán ¿por qué no perder su virginidad con una de las tantas chicas que se le ofrecían en la escuela? y la respuesta era fácil, lo había intentado varias veces pero simplemente no podía, terminaba asqueado y siempre les pedía a las chicas que se retiraran sin poder continuar.


Cuando llegó al final del pasillo en donde la puerta roja se encontraba ni siquiera tuvo que tocar, una voz del otro lado le dijo que pasara, con las manos temblorosas y sudadas abrió la puerta, entonces vio a un chico, era bajito, delgado, su cabello de un tono gris, labios rellenitos, ojos pequeños y de color café, su frente descubierta por el peinado que tenia, traía una bata de seda y debajo tal vez no había nada pues su torso y sus piernas hasta las rodillas estaban descubiertos.


–Acércate... ¿O Me tienes miedo?. –el peligris tenia una sonrisa divertida, para Jungkook fue tierna pues se percató de que cuando sonreía sus ojos se hacían aun mas pequeños, aunque no debía pensar aquello. –déjame adivinar.–se cruzó de brazos y entrecerró los ojos. –es la primera vez que vienes aquí y por lo que me das a entender por tus expresiones, eres virgen.-Dijo como si lograra leerlo solo con la mirada.


Jeon se quedó anonadado, ¿tan obvio era?.


–Si.-aclaró su garganta. –un amigo me recomendó este lugar.


–Ya veo.- dijo Jimin no muy convencido.- iré a hablar con Tae para que te regrese tu dinero y vayas con alguien mas.–caminó hacia la salida.


Jeon lo observó caminar e inmediatamente lo detuvo tomándolo del brazo, algo le decía que quería que fuera él, su cerebro le pedía que no lo dejara ir, por alguna razón se había sentido tranquilo con él y no quería a nadie más.


–¿Por qué tu no?.–cuestionó mientras Jimin se soltaba de su agarre suavemente.


–Enserio asesinaré a Tae. –Tocó el puente de su nariz, fastidiado acomodó su bata y se cruzó de brazos. –veo que él no te explicó nada.–Jungkook negó suavemente. –esta habitación es solo para clientes con gustos un tanto... peculiares, sin ofender pero no tengo paciencia para mostrarte que hacer y que no hacer y se nota claramente que no tienes nada de experiencia, tus manos tiemblan y no has dejado de morder tu labio desde que entraste por esta puerta. -señaló la puerta por la cual había entrado.


Jungkook relajó su rostro dejando de morder su labio, ni siquiera se había dado cuenta de ello y trató de pensar en como convencerlo de que se quedara.


–Puedo hacerlo, no necesito que me guíes.– dijo con tanta seguridad que ni el mismo supo de donde había salido. –por favor quédate.


–¿Cuántos años tienes?.-cuestionó Jimin con curiosidad y sin dejarlo hablar antes soltó una risa. –déjame adivinar, mmm... –fingió estarlo pensando mientras lo escaneaba con la mirada. –¿quince? no, eres muy alto para tener esa edad y tu rostro es maduro.–mordisqueó su labio mientras lo analizaba con la mirada. –¿veinte?.


–Tengo 19 años. –aclaró rápidamente dejando al contrario pensativo.


–Al menos eres mayor de edad.–trató de relajar su expresión y lo pensó un momento en silencio.


Diez minutos después Jungkook estaba sentado en la cama como niño regañado mientras Jimin se comía las uñas e iba caminando de un lado a otro en la habitación, había un silencio sepulcral, Jimin estaba pensando en si no terminaría en la cárcel por aquello, joder, era un crío aún, a parte de que le parecía extraño que solo lo quisiera a él, por fin habló después de meditarlo.


–De acuerdo, te ayudaré. –llevó su cabello hacia atrás. –solo por que has pagado bien y me das cierta lástima, no imagino la urgencia que tienes por follar.


A Jungkook le brillaron los ojitos y se levantó rápidamente de la cama.


–He visto videos y se como hacerlo, no te preocupes, no te haré daño.


Jimin puso una expresión de entre miedo y desconfianza, no era lo mismo ver videos (en los que probablemente participaban actores y que la mayor parte de acciones eran fingidas ) a que tener experiencia por haber practicado ya tales actos, sin embargo asintió sin más.


–Quítate la bata. –ordenó Jungkook al peligris haciendo que este ultimo abriera mas los ojos sorprendido, ¿en que se había metido?


El chico nervioso de hace unos segundos se había transformado en alguien completamente diferente.



.,...


Cualquier error y falta de ortografía se arreglará después de finalizar la historia.


Gracias por leer.