El pequeño Jeongin | MinSung [OS]✓

Summary

¿Qué podría salir mal en la vida de Minho y Jisung? Si ya tenían todo lo que había soñado alguna vez y hasta más. ✓ 1153 palabras ✓ Minho x Jisung ✓ Jeongin un bebé ✓ Romance / Fluff / Poco drama ©

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
16+

۝ Uno: Jeongin

—Tengo una queja.


Jisung levantó la mirada de su libro, para enfocarse en su esposo, el cual estaba bastante molesto o quizás solo estaba siendo berrinchudo.


—¿Cuál?— pregunto no tan seguro de saber la respuesta.


Minho conocía bien a su esposo, lo conocía tanto que llegó a saber cuando interrumpía su lectura y sí, aquella mirada aún le recordaba los constantes librazos en la cabeza cuando aún eran novios.


—Jeongin no quiere que lo cambie, ve y habla con nuestro hijo, está poniéndose terco y ya lloro.— abultó su labio inferior en un puchero, causando que Jisung rodará los ojos con una pequeña sonrisa.


Cerró su libro para después dejarlo a un lado de su cuerpo, se quitó los lentes y luego parpadeó varias veces para quitar lo borroso. Una vez acabó todo eso, se levantó del sofá, Minho entendía que su bebé necesitaba ayuda pero era imposible cuando lloraba y a él claramente no le gustaba cuando lo hacía.


Jisung no dijo nada y sólo camino, alcanzó a su esposo para depositar un pequeño besito en su mejilla, la cual que tantas veces mordió cuando aún eran novios.


Minho sonrió por él besito, luego lo siguió como si fuera un perrito, hasta la habitación de su único hijo.


Jisung sabía que Minho tenía el corazón de un pollito, sonrió al recordar cuando Jeongin nació, Minho fue el primero en llorar y ponerse todo sentimental. Cuando pisaron la habitación de su único hijo Jisung solo sonrió totalmente enternecido sintiendo los brazos de Minho envolverse en su cuerpo para solo abrazarlo.


Su pequeño Jeongin era un bebé bastante adorable, se parecía mucho a Minho, solo que tenía las mejillas rechonchas de Jisung. Él los miró con toda la inocencia del mundo y si estaba medio desnudo pues había retado a Minho, cosa que a Jisung no le gusto pues aún tenía rastros de lágrimas.


—A ver, papi Minho me contó que alguien no quería cambiarse y que lloró.— su pequeño aún los miraba, Jisung esperaba una pequeña reacción pero solo sonrió y les balbuceó.


Jisung se separó del cuerpo de su esposo y caminó la poca distancia que los separaba para ir a cargar a su bebé, cuando lo obtuvo ya en brazos su bebé solo se escondió en su cuello.


Minho al verlos solo sonrió sintiendo todo el amor que claramente tenía por ellos, sabía que su bebé tenía una leve inclinación de amor hacia su esposo y no lo negaba él apoyaba ese amor, pues eran su todo, eran sus tesoritos y los iba a cuidar como eso.


—Minho trae la ropa de Jeongin por favor.— el mencionado asintió y se movió al pequeño ropero donde habían metido cuidadosamente toda la ropa de su bebé, escogió un pequeño pantalón de algodón color gris y una camisa color negro con unas calcetitas del mismo color.


—Aquí.— Minho puso la ropa cuidadosamente en el mueble donde lo cambiaban y se hizo a un lado cuando Jisung acostó a Jeongin.


Cuando Jisung empezó a ponerle la ropa, Jeongin se agitó y sus ojitos se empezaron a llenar de lágrimas, Minho aspiro fuerte al verlo y mejor se fue a sentar en la mecedora en la cual Jisung se sentaba y le cantaba a su bebé para que durmiera.


—Jeongin, no.— entonces Minho escuchó el primer sollozo de su bebé y no supo qué hacer, si se levantaba a abrazar a su bebé Jisung lo regañaría y no solo eso si impedía que le pusiera la ropa se iba a enojar con él... estaba entre la espada y la pared así que mejor se tapó los oídos.


Jisung no era de piedra y si le afectaba la carita de su pequeño Jeongin pero tenía que ponerle la ropa o si no iba a pescar un resfriado y eso era mucho peor, Jeongin era su bebé de tan solo siete meses, pero en realidad parecía mucho más pequeño por su carita y pequeño cuerpecito.


—Jeongin, mi amor no puedes andar medio desnudo por ahí, puedes enfermar.— Jeongin miró a su papá con un puchero y sus puñitos cerrados esperando a que Jisung lo terminara de cambiar.


Jisung le puso las calcetitas y por último le puso el pantalón de algodón, una vez acabó lo cargo y le dio muchos besitos en sus mejillas gorditas, Jeongin solo frotó su carita en la mejilla de Jisung haciendo que sonriera.


—Vamos con papi.— Jeongin recostó su cabecita en el hombro de Jisung mientras esté buscó con la mirada a Minho, cuando lo divisó este estaba sentado, parecía ido pues sus manos estaban tapando sus oídos, eso le causó gracia así que se sentó sobre las piernas ajenas.


Minho al sentir el peso sobre sí mismo, dejó de taparse los oídos y mejor abrazó a su esposo cuidando de no aplastar a su hijo.


—¿Lloro?— Jisung río mientras acomodaba su mejilla sobre la de Minho. —Mi bebé es todo un sentimental...


—No es así.— Jisung acarició la pequeña espalda de Jeongin, el cual al sentirse calientito levantó su cabecita para mirar a sus papás. —Él solo quería estar desnudo, pescar un resfriado y luego llorarle a su papi Minho para que lo cuidara y le diera muchos mimos— Jeongin se quejó haciendo que Minho riera..


—Ay, mi bebé...— Minho sonrió.


Aprovecho para besar la carita de Jeongin, el cual le balbuceó y tocó la cara de Minho con sus pequeñas manitas.


—Pensé que estaría llorando en un rincón por no poder con un hijo...— Minho se puso algo tenso, así que solo escondió su cara en el pequeño cuellito de Jeongin. —Pero no es así, y amo cada segundo que pasó con ustedes, no pensé que todo esto fuera a llenarme tanto y de esta manera— Jisung suspiro hondo tocando con su dedo el puñito de Jeongin. —Amo cada segundo qué pasa y si, voy a llorar cuando Jeongin crezca y nos diga "papis conseguí una novia y voy a casarme"....


—Ahh no eso no, para nada, no pasará, sácalo de tu mente, asco, no.— Jisung rio al ver la cara de Minho, era todo un poema pues parecía que le era muy desagradable esa idea, Jeongin balbuceó y se acomodó en el pecho de Minho cerrando sus ojitos, Jisung alcanzó su chupón, el cual estaba en la mesita de noche al lado de donde estaban sentados, se lo puso frente a los labios de Jeongin, el cual abrió su boca aceptando el chupón. —Mi bebé, ¿está cansado?— Minho pasó su dedo por la mejilla gordita de Jeongin para después suspirar.


Abrazar a su pequeña familia era lo mejor del mundo y de verdad que Minho ya no quería nada más.


Así era desde que Jeongin nació, e incluso se podría decir que desde antes. Minho estaba feliz con su vida, los recuerdos de su noviazgo eran los mejores porque jamás los cambiaría, y si le dieran a elegir el poder revivir todo aquello, lo aceptaría con mucho gusto.


Ambos decidieron pasar el resto de su vida juntos y así lo harían hasta la eternidad.