Money’🕊. Hopega os”

Summary

"-Sabes que necesitamos el dinero, Yoongi... -Sí, tía. Lo sé." #'🕊 #' contenido sensible. #' gran diferencia de edades. #' contenido boypussy. #' contenido explícito¡ #' hopega os. #' hoseok top' 'yoongi bottom' #'🕊: Historia completamente original. ❝ кℯϻᥡþ ❞、

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Money

、advertencias.

、sexo con un menor.

、aunque esto sea completamente ficción y fantasía, NO normalices, romantices o etcétera, estas conductas, acciones o pensamientos.





(.💸.)





—Sabes que necesitamos el dinero, YoonGi. Por eso...


—Si, tía. Lo sé, lo entiendo.


Habló tomando su toalla y prendas para bañarse.


—Bien, arreglate entonces, esto es lo que él mandó para ti.


Colocó la bolsa en la recámara para después salir y dejar a su sobrino.


No quiso ver que había dentro, así qué, simplemente se metió a la regadera e hizo toda su limpieza, esta vez más profunda.




(...)



—Llegamos.


Frente a una gran mansión, cómo se lo imaginó.


Un abrazo y un hasta luego bastaron como despedida.


Se encaminó dentro de aquella gran casa, siendo guiado por los sirvientes llegó hasta una habitación de tonos rojos y negros oscuros.


De muy buen gusto a decir verdad.


La primera indicación era que debía tomar un baño y colocarse las prendas que se le habían otorgado.


Y él lo hizo, se encontraba colocando una transparente bata roja de seda en su niveo y esbelto cuerpo.


Debajo no llevaba nada más que unas simples bragas de encaje rojo a juego con su sostén.


La última indicación era esperar a aquel hombre sentado en cuclillas en esa alfombra, le advirtieron que no sostuviera miradas a menos que sean pedidas.


Y a decir verdad, estaba nervioso y asustado.


Los latidos de su corazón se aceleraron al escuchar la puerta frente a él abrirse.


Sólo miró los impecables zapatos negros caminar hacía él.


—Te miras muy lindo así.


Una profunda voz que lo cautivó y le puso de nervios.


Sus mechones de cabello fueron tomados y su mirada conectó con la del hombre frente suyo.


—Seguiste bien mis ordenes, me gusta que sean así de obedientes.


Una vez dejó de tomar sus hebras castañas volvió a bajar la mirada.


Sólo oía las pisadas en la habitación, también el sonido de un saco ser quitado. Era una sensación abrumadora, quería saber que hacia, pero por temor sólo mantuvo su vista en ese mismo punto.


—Por obediente serás premiado. Levántate.


Le ordenó, YoonGi lo hizo.


—Te queda como pensé, y a la medida.


Su cintura fue tomada por las manos ajenas. No hizo nada más que dejarse.


—Linda muñequita, siéntate.


Se sentó en el pequeño banco acolchonado tras suyo. Tragó duro al ver al otro quitando su cinturón.


Sabía lo que quería, y efectivamente, le ordenaba que chupara su pene.


Suspiró antes de meter el grueso falo en su calidez bucal. Sus manos tomaban la base, la cuál masturbaba.


Salivó todo el falo para después volverlo a meter en su boca, cuidando sus dientes. Tomó aire antes de volverlo a meter pero, esta vez más profundo hasta sentir el glande tocar más allá.


—Mhm~, eso es, lo haces muy bien.


Acariciaba su cabello.

Sacó el falo de su boca para chupar y delinear las venas palpitantes alrededor.


Del glande comenzaba a brotar líquido pre-seminal, el cuál se encargaba de limpiar con su lengua y tragar también.


Para lo que él era una simple felación para el hombre frente suyo era magnífico, fantástico.


Lo hacia tan bien, el no esperaba mucho del chico, sólo quería aprovecharlo y darle un poco de ayuda financiera.


Pero viéndolo bien, parecía que sabía lo que hacía y que estaba bien entrenado. Así que no le importó el echo de que ahora le follaba con dureza la garganta.


—Eso es, muñequita, trágala toda.


Gruñó y gimió, tomaba el cabello del chico y embestía a su gusto su boca.


YoonGi simplemente aguantó lo más que pudo, hasta que en un momento si fue necesario parar. Toció como nunca y su garganta se sintió arder, dolía, joder.


—Me excedí, muñeca. Ahora quiero que te acuestes en la cama, anda.


Subió sus bóxers y abrochó mal su pantalón.


Mientras YoonGi se subía a la cama, quedando en dirección a el otro. Cerró sus piernas y esperó por una indicación.


—Llegamos a la mejor parte, muñeca.


La profunda risa lo estremeció. Sintió el peso del hombre frente suyo.


Se encontraba a la par de sus piernas, las cuales tomaba en sus manos para dejarlas a los costados.


—No me había fijado en tus piernas, son tan lindas y bellas, parecen a las de una auténtica mujer.


El cosquilleo se hizo presente, un dígito delineaba sus muslos, después le siguieron algunos besos.


Besos húmedos. También mordidas y chupetes, las cuáles le hicieron jadear entre una mezcla de dolor y placer.


—Son muy lindas, ¿qué más de ti es lindo y cómo el de una mujer?, tal vez aquí.


Bromeaba con subir el extremo de la bata. YoonGi veía todo con nerviosismo.


La fría mano comenzó a acariciar sus muslos interiores. Jadeó leve, mientras sus piernas temblaban.


—Esto nos estorba, cariño.


Se sorprendió cuando el otro rasgó sus prendas dejándolo expuesto, sólo se dejaban ver sus bragas y sostén.


—Mhm, eres realmente hermoso.


Su cintura era masajeada por las frías manos, su piel se erizaba al toque.


De repente fue levantado y sentado en el regazo del otro. Sus manos se posaban en el firme pecho cubierto y temió por ello.


—Quítame la camiseta, muñeca.


Captó al instante, sus temblorosas manos se dirigían a los botones.


Uno por uno hasta que la camiseta dejó al revelo los tonificados pectorales y abdomen.


Calló un pequeño gemido, él siempre, de alguna manera, había tenido cierto fetiche con los hombres de cuerpo trabajado y fuerte.


El que se encontraba frente a él era su tipo, debía admitirlo, era realmente atractivo y sexy.


—Ahora quitale el pantalón a tu Hyung.


Tragó saliva, sólo asintió con frenesí. Rápidamente quitó el botón y después bajó un tanto el pantalón y los bóxers.


Mojó sus bragas, juraba que lo estaba haciendo.


La imagen era realmente muy caliente, sólo sintió su pequeño coño palpitar y secretar con necesidad.


Si bien, ya lo había tenido antes en su boca, ahora era diferente, por su mente solo pasaban imágenes de esa gruesa polla profanando en su virgen coño.


—Te gusta mucho, ¿no es así?


Asintió tímidamente. Jugó con sus manitas.


—Tocalo, precioso. Mételo en tu boquita de nuevo.


La ronca voz, un deleite para YoonGi.


Sus temblorosas manos se encontraban masturbando la erecta polla, subía y bajaba, sus dedos mojándose del pre-semen.


Pero esto no era suficiente.


Para ninguno de los dos.


YoonGi debía admitir que quería sentir a esa dura y gruesa polla profanarlo.


Mientras que el otro quería ser quién profanara la vagina del pálido.


Sólo una mirada bastó para darse a entender.


YoonGi bajó y quitó sus bragas con rapidez. Sentir la penetrante mirada del otro era excitante.


Éste último le indicó que subiera de nuevo a su regazo, el pálido al instante lo hizo.


E intentó, sin éxito, meter la erección en su virgen vagina.


—Espera, nene. Estás muy apretado, así no entrará jamás.


Y tenía razón, estaba casi llorando por la dolorosa intromisión, ni siquiera era una porción del glande la que entraba y ya estaba chillando.


—¿Q-Qué tengo que hacer, señor?


Sus cristalinos ojos conectaron con los ajenos.


—Yo me encargo. Date vuelta, deja tu coñito contra mi cara.


Y YoonGi lo hizo, sus piernas le temblaron al sentir la respiración ajena contra su mojadito coño.


Y se sintió en la cúspide del éxtasis al recibir varios langüetazos alrededor de su vulva.


—¡A-ah~


Cerró sus ojos, disfrutando del delicioso placer.


—Mhm~, tan deliciosa. Anda muñeca, mete mi polla en tu boquita.


—S-sí, señor.


Tomaba el grueso falo entre sus dos manos y con su lengüita de fuera lamía, cómo si fuera una deliciosa paleta.


Ambos gemían y jadeaban a la par. Un paraíso para ambos.


YoonGi estaba tan sumido en el éxtasis y su labor que no se percató del largo y frío dedo entrando en su estrechez vaginal.


Gimió en dolor cuando lo sintió moverse, realmente le estaba doliendo, ardía.


Miró hacía atrás, los, ahora, dos dedos de aquel hombre se perdían entre su coño.


—¡Angh!~ ¡mhg~


Jamás en sus cortos diesciseis había metido algo en ese lugar, siempre pensó en que si metía un solo dedo se perforaría algo dentro pero, era todo lo contrario.


Estaba delirando del placer, la saliva escurría por sus comisuras, sus ojitos se bañaron en lágrimas, y varios gemidos involuntarios se escaparon de su garganta.


—¿Te gusta, muñequita?


Tembló al sentir el caliente aliento chocar contra su mojadito coño.


—¡S-Si~ m-me encanta, ¡ngh!~


Él mismo empujaba su sexo contra la viscosa lengua, aquellos labios que chupaban sus fluidos y también buscaba más contacto de aquellos dígitos.


Lloró del placer, estaba siendo estimulado tan bien, sus piernas le temblaban y soltaba fuertes gemidos aferrando sus puños en las sábanas.


—Que zorra. Con solo esto y ya estás echo un desastre.


Estrelló su palma contra el glúteo del pálido, admiró como se tornaba color rojizo.


YoonGi sollozó, eso había rebalsado su éxtasis, su cuerpo tembló completamente y se corrió en gran cantidad.


Suspiró ante eso, jamás en su vida se había sentido tan bien.


—Ah, me acabas de empapar todo, pequeña sucia.


Lo tomó del cabello y lo levantó pegándolo a su pecho desnudo, YoonGi sintió un escalofrío.


—Ahora si, abre más tus piernas.


Le susurró al oído, YoonGi solo hizo caso, abriéndose aún más, sentado en el regazo del hombre y temblando, sus sollozos aún no cesaban del todo.


—Eso es, nene, muy obediente, ahora toma mi polla y métela en tu coño.


—S-Si, señor.


—Dime HoSeok.


YoonGi por fin tomó aquel gordo y palpitante pedazo de carne, lo llevó hasta su agujero, dónde antes había estado la lengua y dedos de HoSeok, sintió un escalofrío de sólo recordarlo.


Se levantó un poco de donde estaba, colocando el glande en la abertura de su vagina, suspiró antes de dejarse caer suavemente sobre aquel falo.


—Se-HoSeok~, ¡a-ah!


Las lágrimas brotaron de sus gatunos ojos, su interior se sentía ardiente y estirado.


Los lloriqueos volvieron cuando sintió como HoSeok lo movía, empalándolo en su pene.


—Joder, pequeña zorra, tu agujero sigue apretado, casi como el de un virgen.


Le gruñó al oído y después mordió y dejó chupones en su cuello.


—¡Hyung~, HoSeok!


—Mhm~, deja de apretar, lindo, tu interior es muy avaricioso, ¿eh?


El pálido puchereó, se sentía bien, a decir verdad, pero permanecía un ligero ardor y dolor aún.


—Bien, paremos un momento, dime, ¿es tu primera vez?


Y aunque YoonGi no veía a HoSeok de frente le daba pena admitirlo. Un ligero sonrojo se instaló en su rostro.


—S-Sí, señor.


Quiso cerrar sus piernas, pero el otro no lo dejó.


Sintió un escalofrío al escuchar la ronca risa.


—Maldición, me lo hubieras dicho antes, precioso, hubiera sido más considerado, después de todo, no eres una zorrita sucia.


«Haré que recuerdes siempre quien fue el primero en follar y criar tu coño, pequeño, tu virgen vagina tomará una buena polla como se merece»


YoonGi sintió su interior ser arremetido con fuerza, llegando a tocar ese punto de placer.


—¡Mgh~, ¡H-HoSeok-ah!~


Su cuerpo tembló violentamente, gemido tras gemido, y joder, HoSeok lo estaba follando tan bien.


Solo podía sujetarse de las fuertes piernas del hombre, chilló sintiendo como lo tomaba del pelo.


—Mi lindo niño, cómo se siente esto, ¿eh?, ¿Hyung te está follando bien tu coño?


YoonGi lloró ante eso, le gustaba, le estaba encantando esto, aunque fuera tan denigrante, básicamente estaba vendiéndose a aquel hombre y le estaba gustando.


—¡Hyung~, me gust-¡ah!


Se desplomó en el pecho del contrario.


HoSeok se detuvo por unos instantes al sentir los espasmos recorrer su cuerpo, se llevó sus cabellos hacia atrás.


Tomó el pequeño cuerpo de YoonGi y lo recostó sobre la cama, el menor solo aferró sus puños en las colchas y permaneció ahí.


—Eso es, mantén tus caderas alzadas, tu Hyung se encargará de ti.


El hombre aprisionó sus manos en las perfectas y curvilineas caderas, con su mano alineó su polla en aquel sonrosado y palpitante agujero.


—Joder, estás perfecto.


Se había deslizado por completo en aquel calido interior, el pequeño bajo suyo lloriqueó y gimoteó.


—Voy a llenarte de mi, pequeño, voy a impregnar cada parte de tu interior con mi esencia.


Gruñó al sentir el anillo de YoonGi apretarlo, rió.


—Al parecer eso quieres, ¿mhm?, mi pequeño crío.


YoonGi sollozó gimiendo al recibir la palmada en su glúteo.


Estaba sintiéndose tan sofocado, tan solo quería acabar, su vagina comenzaba a doler, pero a la vez amaba la sensación que quiso nunca parar.


—Señor, pare~


—¿Y justo en el mejor momento?, bonito, tan solo déjate llevar.


Apretó su agarre en las caderas de Yoon, suspiró al sentir más espasmos, se correría pronto, joder, hace tanto no tomaba un coño tan bueno, eso era.


—Te haré tener un buen orgasmo, pequeño, me lo agradecerás.


YoonGi tan solo veía borroso, su mente se encontraba cegada de placer, placer que intensificó cuando HoSeok tocó su clítoris.


Tocaba su pequeña bolita sin cuidado alguno, eso le arrancó un gemido fuerte y seguido de más.


Se retorció entre las colchas, su cuerpo temblaba, HoSeok lo embestía fuerte y certadamente mientras le brindaba caricias a su clítoris.


Maldición.


Eso fue todo lo que necesitó para tener aquello que HoSeok le aseguró que le agradecería.


Estaba teniendo un buen segundo orgasmo, ¡mejor que el primero podría decirse!, lo había dejado temblando y chorreando tiras de sus jugos.


Gimió ahogado al obtener el esperma de HoSeok inundando su interior, uh, era tan cálido y espeso.


Todo aquel líquido se escurrió cuando el hombre salió de su interior.


Jadeó recostándose por completo en la cama, su tierno cuerpecito no daba para más, exigía reposo y cuidado.


—Duerme por ahora, cuando despiertes puedes darte un baño.


Le revolvió el cabello al chico y éste solo asintió, sus párpados le pesaban y cayó rendido en los brazos del Morfeo.




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My pussy tastes like pepsi cola

My eyes are wide like cherry pies

I got a taste for men who are older~


Ai- Lo digo siempre, amo este cap, funenme si quieren pero no cambio de opinion👻😻