HEART • [ Yoonmin ]

Summary

•Min Yoongi, pierde a Jungkook, su hijo de 17 años en un accidente automovilístico y decide donar sus órganos. Devastado y al paso de un año, y después de pasar su divorcio debido a la depresión de su perdida, recibe un paquete que le cambia la vida por completo. Entonces, ¿Qué haces cuando parte de tu corazón vuelve a ti, en otro cuerpo?. 》 YoonMin. 》 AU, Drama, Romance. 》 Boys Love/ Gay Story/ Yaoi/ BoyxBoy. Prohibida cualquier copia y/ó adaptación. Historia totalmente mia.

Genre
Romance/Drama
Author
Sora
Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
16+

one beat





Min Yoongi era un hombre pleno en todo el sentido de la palabra.

Fue un buen niño de pequeño, inteligente, serio y reservado (por no decir introvertido) durante su lapso de estudiante y fue un gran hombre al momento de escoger a la mujer con quien formaría su propia familia y ello lo llevaría a ser, "el mejor papa" o al menos eso era lo que decía su hijo, Jungkook, un chico de una mirada brillante e inocente, pero con una sonrisa coqueta y traviesa, dejando a relucir su inquietante y aventurera personalidad.

Jungkook desde pequeño fue todo eso que Yoongi siempre deseó y que debido a su tímida autoestima no pudo.

Yoongi se sentía el padre más orgulloso de todos por tener a Jungkook, un verdadero chico ejemplar, excelente ser humano con personas, animales y plantas. Un chico sano y deportista, un hijo obediente y responsable y, claro que era el mejor amigo y el popular de la escuela. Incluso, dentro de su cabeza e incapaz de pavonearse por ahí, podría decir que su Jungkook, era perfecto.

Era.

Porque la vida siempre se empeña en ser cómo una montaña rusa, llena de emociones y sentimientos en espiral, pero con momentos buenos y malos cómo subidas demasiado altas y picadas abruptas que te dejan sin aliento.

Así que, la vida de Min Yoongi que ando llena de giros y sorpresas, le mostro cómo fue, caer de la curva más alta de montaña.

Cómo kamikaze aterrizó de lleno contra el suelo destrozando todo lo perfecto que fue su vida, en cómo en una sola noche, toda esa felicidad y plenitud se convirtió en vacío y desconsuelo, en incredulidad y una profunda depresión que le costó su matrimonio.

El día que cualquier padre nunca desea, llegó a Yoongi una noche fría y ventosa.

Jungkook había salido con un par de compañeros de la escuela para hacer el trabajo del proyecto escolar de química y cuando venía de regreso, lo peor ocurrió.

Un accidente automovilístico le arrebató la vida a Jungkook en un segundo.

Fue un conductor ebrio, se quedó dormido y dio de lleno con el vehículo donde su hijo venía. Los otros chicos salieron heridos, pero fue Jungkook el único que perdió la vida, al menos la cerebral, cuando le avisaron a Yoongi que su hijo estaba internado en algún hospital de Seúl.

Al igual que el vaso que sostenía cuando recibió la terrible noticia, su corazón se rompió en mil pedazos y lo único que atinó a hacer fue llegar de inmediato al hospital, con su esposa alterada y llorosa.

Era como estar en una especie de sueño, que más bien vendría a ser una pesadilla, la peor de todas.

La mirada acuosa de Yoongi miraba pero no enfocaba algo en realidad.

Solo podía ver pasillos blancos y borrones grises que eran doctores en sus batas caminando de un lado a otro, atendiendo las labores de su turno y el sonido a su alrededor era lejano e intangible, como si estuviese sumergido en el agua y todo fuera difícil de enfocar auditiva y visualmente.

-¿Señor Min? ¿Señor?.

Yoongi parpadeó un par de veces y pudo visualizar a un doctor frente a él.

¿Cuánto tiempo le habían estado hablando?

Solo recuerda llegar a recepción y preguntar por el accidente que hubo, con la enfermera dándole indicaciones que su chico estaba en quirófano siendo examinado y curando algunas de sus heridas.

-¿Si?

-¿Es usted el padre de...- el doctor checo en su carpeta los datos de su paciente y suspiro abatido porque sabía que lo que le diría al hombre pálido que tenía frente a si, no sería para nada agradable. Esta era la parte fea de su trabajo, esto era lo que precisamente como médico deseaba evitar, ¿pero también era parte de su profesión- ... Min Jungkook?

-¡SI!, ¡SI, SOMOS SUS PADRES!- la esposa de Yoongi se levantó en un santiamén de su lugar donde estaba rogando a Dios por la vida de su hermoso Jungkook, que esto solo fuera un susto de los horribles y que esperaba el doctor le dijera que su hijo estaba bien.

-Señores Min, como padre comprendo lo abatidos y preocupados que deben estar por su hijo...

Mordiéndose el labio inferior retuvo la respiración y aun rogó con toda la esperanza del mundo porque no le dieran una fatídica noticia.

-Hicimos cuanto estuvo a nuestro alcance; el impacto del otro vehículo dio de lleno al frente, aun cuando llegó aquí con signos vitales débiles, su cerebro ya no respondía; hicimos las pruebas correspondientes y aunque está conectado a un respirador artificial...su muchacho fue todo un guerrero, pero...

Los ojos de Yoongi se llenaron de tristeza líquida en un segundo y supo que lo peor se venía cuando escuchó al hombre decir: "pero".

-Un derrame cerebral es contundente.

Yoongi solo pudo ser consciente de dejar caer lágrimas largas y pesadas, en una cascada silenciosa mientras podía escuchar el grito desgarrador de su esposa a su lado, abrazándose a él porque las piernas le fallaron y él también necesitaba sostenerse de algo porque su mundo perfecto parecía estarse derrumbando en cámara lenta.

Su cabeza negaba incrédulo de tales palabras, incluso parecían una mentira, una farsa pero sentir su mirada nublada, su rostro mojado y sus labios temblando de miedo y frustración le recalcaban que todo era verdad.

-Lamento de todo corazón su terrible pérdida, Señores Min.- El doctor de verdad se veía decaído, eran gajes del oficio y siempre pedía no ejecutarlos en su turno, hoy no había podido ser así.

-¿Podemos verlo? ¿Podemos ver a nuestro Jungkook?- Hablo la madre con el rostro surcado de tristeza, empuñando la bata del doctor en un ruego desesperado

Era difícil asimilarlo, pero la señora Min tenia que ver y tocar a su hijo por ultima vez, incluso, ella creía que si se acercaba a su pequeño y le hablaba, ocurriría un milagro cómo en los libros que le gustaba leer a Jungkook.

Con un suspiro y un ligero asentimiento de cabeza, el medico los dirigió a la habitación donde el chico se encontraba.

Yoongi no tenia las palabras exactas para expresar lo que sintió al ver a su pequeño hijo tendido en esa cama, lleno de cables y maquinas, incluso cuando toco su mano lastimada, pudo sentir calor en su piel y podía ver como su pecho subía y bajaba.

¿Cómo podían decirle que su Jungkook ya no vivía mas cuando lo veía como si solo estuviera durmiendo?

-¿Señor Min? ¿podría acompañarme un momento fuera?.

El pálido asintió y dio un apretón y un beso sobre el dorso de la mano de su hijo y se levanto de su lado, dejando a su esposa ocupando su lugar, acariciando y besando a su pequeño.

-Señor Min, el tema que quiero tratar con usted es de suma importancia. Se que todo dentro de su interior le grita que su hijo podría vivir, pero hemos sido muy meticulosos en aplicar las pruebas correspondientes...

-Como padre, es muy difícil poder dejar ir la vida de mi hijo, él podría despertar y...

-Señor Min, -lo corto el medico con un gesto serio- Jungkook esta clínicamente muerto, un derrame cerebral es muy distinto a un estado de coma. No hay posibilidad de que él "despierte".- El medico sabia que había sonado muy crudo en sus palabras, pero no podía darles falsas esperanzas- No hay actividad cerebral alguna y eso imposibilita rotundamente que su cuerpo funcione por si solo...

¿Entonces quería decir que Jungkook estaría conectado de por vida? ¿Esa sería su manera de permanecer en este mundo?

-Pagaremos lo que sea necesario para que no lo desconc...

-No me está entendiendo, Señor Min, Jungkook falleció a los minutos que sucedió el accidente...

- ¡¿ENTONCES PORQUE SUS PULMONES RESPIRAN?!, ¡¿POR QUE AUN PUEDO SENTIR EL CALOR DE SU PIEL?!

El reclamo de Yoongi se escuchó por todo el pasillo y podía sentir sus ojos arder más allá de solo lágrimas, dentro de su pecho quemaba la rabia y sus puños se apretaban en contenerse para no golpear al hombre que tenía frente así.

-Eso es precisamente de lo que quiero hablarle, por favor, tranquilícese un poco...

-Me pide que me calme, cuando me está diciendo que no hay esperanza para Jungkook cuando él está en ese cuarto postrado y...

-Solo hay una manera para que su hijo permanezca en este mundo y, estar atado en esa cama con aparatos por todo su cuerpo no es la manera, Señor Min, los padres siempre somos egoístas cuando se trata de nuestros hijos en situaciones cómo estas, pero piense bien que la vida de Jungkook no es, ni será para estar sobre una cama...

Los labios de Yoongi temblaron y el nudo en su garganta se apretó aún más, agacho la mirada y esas lágrimas, que no sabía que había estado reteniendo, cayeron explotando contra las baldosas blancas del piso del hospital.

-Hay un formulario de donación de órganos...- Los ojos tristes de Yoongi se conectaron con los del médico, ambos se quedaron viendo por un momento, como si se estuvieran hablando solo con la mirada. -Dejare estos papeles en recepción, piénselo Señor Min, hay muchas vidas que su muchacho puede salvar...

El hombre de blanco le dio una ligera venia y se fue con la cabeza gacha.

Derrotado y cansado, Yoongi se recargo contra la pared y fue cayendo de a poco hasta quedar sentado en el suelo, con sus manos ocultando su rostro, procesando entre lágrimas y su corazón destrozado, la cruda realidad que se había negado a creer.

Su bebé que amaron desde el primer día, su niño que los enseñó a ser padres, su muchachito que los llenó de risas y orgullo, se había ido.

Después de llorar un momento allí afuera, entró a la habitación de Jungkook y entre lágrimas habló con su esposa, quien nuevamente se tiró a llorar desconsolada, siendo esta ocasión más fuerte que requirió de un par de calmantes. Yoongi; con los ojos hinchados, la nariz roja y el alma destrozada camino hacía la cama de su Jungkook y se hizo espacio entre el y la pequeña cama de hospital.

Los dedos suaves y largos de Yoongi, se entrelazaron con los calientitos de Jungkook y beso su mano una vez más cuando la tuvo a la altura de su boca, para después pegarla en su mejilla.

Las pestañas húmedas del mayor brillaron mirando el rostro juvenil y dañado de Jungkook y cayó en cuenta de lo que el hombre con bata blanca le había dicho allí afuera.

Esta no era la "vida" que Jungkook merecía, esta no era la manera en la que su hijo debía vivir.

Sollozando con el alma hecha pedazos recostó su cabeza sobre el pecho de su hijo y empapando su bata de hospital con sus lágrimas saladas, pudo escuchar por última vez, los latidos del corazón de su hermoso, Jungkook.


>>>><<<<


Las lágrimas volvieron a escapar de sus ojos al leer el historial médico de su hijo.

Sus pequeños ojos felinos y llorosos pudieron leer entre líneas algunas características de su JungGuk: "17 años", "cabello castaño", "1.70mts", "Delgado", "A".

Yoongi volvió a quebrarse por un momento y se llevó una mano a su frente ocultando su tristeza de la recepcionista que aunque le había dado su espacio, podía sentir miradas fugaces a su persona.

No necesitaba más la lástima de otra persona, la suya era pesada y oscura y eso le bastaba para sentirse lo suficientemente vulnerable.

Si en el reporte clínico viniera un apartado de personalidad, habrían puesto: "Aventurero", "Sonriente", "Extrovertido", "Inteligente", "Talentoso"... entre todas las buenas cualidades.

Con la entereza que aun le quedaba, dio un suspiro largo y sorbió ruidoso la nariz mientras se limpiaba las lagrimas de manera ruda con sus manos de dedos largos para continuar leyendo y firmando las hojas.

"Si desea donar los órganos, llene las casillas correspondientes".

¿Donar? ¿El podría donar los órganos de su hijo?.





Sora💛✨