Capítulo primero
Un timbre suena en la oscuridad.El sonido insistente,penetra como un cuchillo en la bruma de sus sueños.
Rinnnng,ring,rinnng.
¿De dónde proviene ese sonido?.
Adormilado,con la cabeza espesa y la boca seca,se sienta en la cama.
Rinnnng,ring,rinnnng.
¿És que no dejará nunca de sonar?,¿De quién es ese maldito teléfono?
Incorporándose lentamente y apenas consciente de donde se encuentra,avanza en la oscuridad por un interminable pasillo,siguiendo el incesante sonido .
De repente el insistente ruido cesa.
—Maldíto teléfono...
Volviendo sobre sus pasos y a tientas regresa a su dormitorio.
—¡Buenos días, mi lindo bebé!— exclama Jimin a los pies de su cama.
Segundos después, se lanza sobre Jungkook para comérselo a besos.
—Ummm— protesta este en tono de broma, cubriéndose la cara con las manos.
—¡Venga,espabila!,¡hoy tenemos mucho que hacer!
Después de besarlo y de revolverle el cabello,Jimin se separa.
—¡Voy a darme una ducha!— anuncia entrando en el baño— por cierto,¿a dónde fuiste esta madrugada?.
—¿Qué? — pregunta Jungkook aún adormilado y sin comprender.
—Si,te levantaste de repente y saliste del dormitorio... — afirma Jimin a través del ruido del agua.
—No recuerdo haber hecho eso— responde Jungkook desde la cama, con la mirada fija en el techo esforzándose por rememorar.
Jimin , se inclina por el hueco de la puerta con medio torso desnudo y su cepillo de dientes en la boca.
—Pues lo hiciste,y tardaste una eternidad en volver...¡me tenías preocupado!.
El rostro de Jimin con su cabello corto y alborotado,su aspecto delgado y fibrado,evocan en Jungkook la impresión de un suave animalillo indefenso.
Nada más lejos de la realidad.
—Debí levantarme dormido... — murmura.
—Si...debe de haber sido eso...¿Te has pensado, lo de venir conmigo al pueblo?— pregunta Jimin otra vez desde el baño.
—¿Vas a ir al pueblo?
Jungkook sigue tumbado en la cama cuan largo és.
—Si, tengo trabajo en la tienda de antigüedades,te lo dije ayer— Jimin sale del baño ya completamente vestido,dejando tras él una densa nube de vapor y perfume.— Alguien tiene que traer comida a casa,mientras tú te recuperas... — susurra sentándose a su lado, mientras acaricia el rostro de su amado que permanece tumbado.
—Pues yo, me quedaré desempacando cajas y ordenando cachivaches,esta casa, necesita el toque del maestro— bromea.
—¡No te burles pequeño,este caserón precisa de la mano de un genio!,¡Y yo soy el adecuado!— responde Jimin alegre— ¡Regresaré por la tarde!
Se acerca para darle un suave beso en los labios.
—Pasalo bien...y no trabajes mucho.
Responde Jungkook devolviéndole el beso.
****************
Recuperarse... Cómo si fuera tan sencillo...
Jungkook ama a Jimin ,pero él no puede comprender por todo lo que ha pasado,durante estos últimos meses.No lo ha sentido en sus carnes.
La angustia,la ansiedad,el pánico escénico,el terror,la paranoia...Y en ese mismo orden...Lo peor,que le puede ocurrir a cualquiera y más si eres un fotógrafo famoso.
Y ahora,este caserón viejo y carcomido.
Jimin,lo vio anunciado en un periódico.Una gran casa de finales del siglo XIX,con un montón de habitaciones,de baños,de salas,con una cocina enorme.Un poco destartalada.Pero con encanto...Mucho encanto.
Situada ,en la cima de un acantilado y rodeada de árboles,la construyeron suspendida sobre las rocas y solo una pequeña escalinata de madera la conecta hasta la suave arena de la playa.
Un lugar alejado,para relajarse y desconectar.
Desperezándose,Jungkook se levanta por fin.Descalzo, se dirige a la cocina con cuidado de no pisar los restos de la pintura que se ha desprendido.
—Tendré que ocuparme de esto... — murmura observando el techo, mientras se prepara un café.
—Pero creo, que lo primero será desempacar nuestras cosas.
Después de tomar su dosis diaria de cafeína,y acompañada de un par de piezas de fruta,el joven se dirige al último piso de la casa,una enorme sala donde se encuentran amontonadas y en completo desorden, un sin fin de cajas.
Con un suspiro de sumision se sienta entre ellas,dispuesto a pasar el dia.
Continuará...