2. Obsesión: Alfa Sucio - [KaiSoo]

Summary

Creo que mis mejillas se mantendrán rosadas para siempre.  Porque este cambiaforma de oso grizzly sigue haciéndome sonrojar con las cosas sucias que está diciendo.  Jongin no es tímido para hacerme saber lo que quiere.  Y lo que quiere soy yo.  Es obsceno, vulgar, lascivo, grosero y simplemente sucio cada vez que abre la boca.  No puedo creer que este hombre sea mi compañero predestinado.  Oh, bueno ... limpio está sobrevalorado de todos modos.  Me empieza a gustar su boca sucia.  Y todas las cosas celestiales que puede hacer con ella... 

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12
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18+

1

Jongin

Estoy mirando a Luhan mientras sostiene a su nueva bebé Soojin, y deseando tener la misma suerte que mi hermano Sehun.

Una vez fue como yo—solitario, deprimido, y muriéndose por conocer a su alma gemela—y luego, como por arte de magia, entró en su vida y ahora él lo tiene todo. Su pareja, un bebé, y un amor sin fin.

No he tenido tanta suerte. Mi alma gemela no está en ninguna parte.

Luhan mueve a la bebé en su regazo y de repente, sin previo aviso, se sube la camisa y se saca una chichi.

Estoy tan sorprendido desde donde estoy mirando al otro lado del rancho que no aparto la vista lo suficientemente rápido y mi mala suerte aumenta.

—¡¿Qué carajo?! —Sehun grita.

Me doy la vuelta y jadeo cuando veo a mi hermano ponerse rojo brillante mientras su cara se contrae de rabia. Sus ojos furiosos son suficientes para detener mi corazón mientras aprieta sus manos en puños y comienza a cargar hacia aquí, pareciendo que está a punto de golpearme hasta convertirme en papilla.

—¡No!— Grito en pánico. —Sólo estaba... admirándo.— ¡Mierda! ¡Mal dicho!

Admiraba el amor de nueva madre por su preciosa bebé mientras la acunaba en su pecho, pero salió todo mal. Sehun está locamente obsesionado con su nuevo compañero y no le gusta que nadie lo mire boquiabierto. Especialmente cuando está tratando de amamantar.

—¡No quería decir eso!— Corrijo rápidamente cuando se acerca peligrosamente. —Yo estaba... amando su... pecho...—

Mierda. Esto sigue empeorando.

¡Hora de correr!

Me giro y corro mientras Sehun avanza furioso.

Mi pulso se acelera y mis pulmones están ardiendo mientras corro tan rápido como puedo a través del campo de hierba hacia el bosque en el borde de nuestro enorme rancho.

—¿Mi compañero? — Ruge detrás de mí, demasiado cerca para mi comodidad. —¡¿Estabas contemplando a mi compañero?!—

—¡No estaba contemplandolo!— Grito de vuelta mientras suplico a mis piernas que se muevan más rápido. —¡Sólo estaba mirando!—

Su rugido truena a través de mí y mi corazón comienza a latir con fuerza mientras corro. Parece que no puedo decir nada bien hoy, pero es difícil pronunciar las palabras correctas cuando tienes una bestia viciosa de hermano como Sehun acercándose a ti.

Un fuerte desgarre atraviesa el campo y cuando miro por encima del hombro, veo ahora un gran oso pardo furioso persiguiéndome.

¡Mierda! ¡Esto sigue yendo de mal en peor!

Me dirijo directamente al bosque.

Normalmente, me mantengo alejado de esta área. Mi otro hermano Chanyeol ha reclamado este territorio y no lo pensará dos veces antes de hundir sus dientes de oso salvaje en el cuello de cualquiera que se atreva a pisarlo.

Pero ahora mismo, realmente no tengo muchas opciones.

El oso de Sehun se está acercando a mí y no parece que esté jugando.

Está a sólo un metro de distancia de arrancarme un trozo de mi culo cuando llegó al borde del bosque. Me agacho bajo una gruesa rama y escapó por ella, esquivando los árboles y saltando sobre las raíces mientras el enfurecido grizzli me sigue.

Está oscuro aquí con el grueso dosel de hojas que bloquean el sol. Me dan escalofríos y mi piel resbaladiza explota en piel de gallina sabiendo que probablemente estamos siendo observados por el oso salvaje de Chanyeol.

No vigilados, cazados.

Normalmente, el oso de Sehun se habría detenido en el borde del bosque, sin atreverse a meter su pata en este territorio, pero sólo se ha centrado en hacerme pagar por ver la chichi de su compañero. Puedo decir que los pensamientos de matarme son los únicos que corren por su cabeza irracional ahora mismo.

Me gruñe cuando me alejo un poco de la distancia entre nosotros. Me agacho bajo las ramas y salto sobre los troncos caídos. Él simplemente los atraviesa, haciéndolos estallar en astillas mientras trata de alcanzarme.

Está haciendo demasiado ruido.

Chanyeol va a escuchar.

¡Oh, mierda!

Si pensaba que el oso de Sehun daba miedo, estaba equivocado. No tiene comparación con el gigantesco oso del hermano mayor de los Park.

El gigantesco oso pardo de Chanyeol viene atacándonos como un monstruo sediento de sangre. Puedo sentir las vibraciones de sus enormes patas tronando mientras se precipita hacia nosotros en una furia salvaje.

Es completamente indómito, salvaje y brutalmente desagradable.

El cruel oso de Chanyeol lo ha dominado durante años. No puede o no quiere vivir en sociedad, así que vive una vida primitiva solo en estos bosques. Y los defiende despiadadamente, incluso de sus propios hermanos.

Gruñe mientras corre directamente hacia mí. Largos y mortales dientes fuera. Garras negras listas para cortar piel y huesos. Ojos sedientos de sangre y llenos de violencia.

—¡YO NO, A MI NO!— Grito mientras la rama de un árbol me azota en la cara mientras corro. —¡A ÉL!—

El gigantesco oso enfurecido ve al oso pardo de Sehun detrás de mí y gira en el lugar.

¡Oh, gracias a Dios!

Él carga contra mi atacante y mis dos hermanos chocan en un horrible crujido de rugidos y gruñidos. Los miro rápidamente por encima del hombro mientras huyó y los dos enormes osos luchan ferozmente mientras sus rugidos sacuden los árboles.

No me voy a quedar a mirar para poder enfrentarme al ganador.

Solo sigo corriendo, y corriendo, y corriendo.

Finalmente, salgo del bosque en el lado este de nuestro rancho mientras los rugidos viciosos de mis hermanos luchadores aún resuenan entre los árboles.

Veo a Jongdae con el ganado a lo lejos y me acerco corriendo.

Jongdae es nuestro cuarto hermano. Es adoptado, pero no menos que un Park en mi opinión. Mis padres lo acogieron cuando su padre murió en un accidente de tractor hace años. Ha estado con nosotros desde entonces.

—¡Jongdae!— Grito cuando me acerco. Está sentado en su enorme semental negro llamado Zeus.

Me mira por debajo de su sombrero de vaquero negro y enarca una ceja. —Si estás aquí, ¿quién diablos está luchando?—

Me estremezco cuando lo miro con un encogimiento de hombros.

—¿Son Sehun y Chanyeol?—

—Sí,— digo mientras me froto la nuca. —Eso creo.—

—¿Qué demonios ha pasado?—

Se lo cuento todo y me escucha con incredulidad.

—Así que, básicamente, tus dos hermanos quieren matarte.—

—Básicamente, sí.—

Silba mientras mira el ganado que nos rodea, unos quinientos. —Bueno, hermano. Suena como si estuvieras jodido.—

—¿Debería mudarme a Canadá?—

—No lo suficientemente lejos. He oído que Madagascar es bonito.—

Dejó caer la cabeza y suspiro. —¿Qué voy a hacer? Sehun me va a romper el cuello.—

—¿Por qué estabas mirando a Luhan de todas formas?—

—No lo sé,— digo con otro suspiro. —Yo sólo estaba...—

—¿Anhelando a tu alma gemela?—

—Sí.—

—Lo sé. Yo también.—

—No puedo dejar de pensar en ella o él,— digo, y el dolor del anhelo regresa arrastrándose dentro de mí, haciendo todo más difícil, haciendo todo insoportable.

Es como vivir con un demonio dentro de ti que no te deja pensar en nada más que en lo que no tienes, más que en lo que te pierdes.

—Está ahí fuera,— dice Jongdae con una sonrisa amable.

—Eso es lo que más me mata,— digo mientras mi corazón se retuerce como si alguien lo estuviera estrujando como una toalla mojada. —Está ahí fuera en este mundo aterrador y yo no estoy ahí para proteger. ¿Y si le pasa algo? ¿No piensas eso de tu alma gemela?—

—Por supuesto,— dice Jongdae con un suspiro. —Cada segundo de cada día.—

—Es una tortura. Sólo necesito…en mis brazos. Oler su olor. Besar sus labios—.

Jongdae se quita el sombrero de vaquero, se pasa una mano por el pelo y luego se lo vuelve a poner. —Es duro e injusto, pero no depende de nosotros hacerlo. Depende del destino. Y el destino puede ser cruel. Tiene un arma para torturarnos, el tiempo.—

—Ver a Sehun con Luhan y ahora que tienen a Soojin... me mata. Quiero eso. Necesito eso. Siento que no podré respirar hasta que tenga a mi chica o chico y pueda llenarlo de bebés.—

—Lo sé,— susurra Jongdae. Lo sabe. Es un oso grizzly cambiaforma, como yo, sólo que más viejo, por lo que ha estado esperando más tiempo. Yo tengo 30 años y él 32 Ha estado lidiando con esta mierda por cinco años. No sé cómo voy a aguantar otros cinco años de esto...

Espero desesperadamente no tener que hacerlo.

Los horribles rugidos y gruñidos que resuenan en el rancho finalmente se detienen.

—Parece que nuestros hermanos han terminado—, digo mientras miro hacia atrás en el bosque en la distancia.

—Esperemos que se separen antes de que uno de ellos se muera, pero morirse de verdad— dice Jongdae con un movimiento de cabeza.

—Sí, un funeral es suficiente. No aguantaré la noche. Si Sehun no me mata, Chanyeol lo hará.—

—Es mejor que desaparezcas por unos días,— dice. —Sehun no estará muy emocionado de verte volver al rancho fresco e ileso cuando probablemente esté cubierto de cortes y marcas de mordeduras totalmente lleno de sangre—

—¿A dónde chingados se supone que voy a ir?—

—Dirígete al sendero de la triple M,— dice. —Deja a tu oso vagar por unos días. Sería bueno para él. Podría ayudar a frenar un poco su necesidad obsesiva.—

No creo que nada pueda ayudar con eso.

—No estoy seguro...—

Un desagradable y violento rugido retumba en los árboles y me hace reconsiderar rápidamente.

—¡Sí, está bien!— Yo digo. —Me voy—

El sendero de la triple M es el famoso sendero de la Montaña Monstruosa Mortifera. Es un hermoso pero muy duro sendero de 1.500 millas a través de las montañas, al que se puede acceder a pocos kilómetros de nuestro rancho. Cuando éramos adolescentes, Jongdae, Sehun y yo nos convertíamos en nuestros osos y asustábamos a los excursionistas que pasaban por allí.

—Trataré de convencer a tu hermano mientras no estás,— dice Jongdae. —Explicaré lo que pasó.—

—Buena suerte. Está bastante emputado.—

—Bueno, te quedaste boquiabierto ante el pecho desnudo de su compañero.—

Dejo caer la cabeza y suspiro. —Estoy tan muerto.—

—Se calmará en un par de días.—

—Tal vez en un par de meses.—

—Solo llega a casa antes de Navidad,— dice Jongdae con una risa cuando empiezo a caminar.

Con los rugidos atrradores aún resonando en mi cabeza, no sé si alguna vez volveré.