CRAZIER - KTH&&MYG

Summary

“¿Quieres que hyung te ayude?” Kim Taehyung es un pobre alfa de clase baja que no ha tenido dinero para sus supresores el mes anterior a su celo y cuando éste llega, es una tortura para el joven alfa de diecisiete años. Y su mejor amigo omega, Min Yooni, es incapaz de verlo sufrir BTS omegaverse/werewolves Taegi one shot/spin off de la historia ENCHANTED KTH&&JJK alfa tae omega yoongi

Genre
Romance/Erotica
Author
Vir
Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 11 reviews
Age Rating
18+

Crazier

Había algo distinto en el aire, Yoongi lo sentía.

Era principios de julio y el calor hacía estragos en él, no sólo porque transpirar era una tortura, sino porque su piel era demasiado susceptible a quemaduras y tenía que vestir de negro y cubrirse toda parte de piel posible si no quería quemaduras.

Ah.

Aunque no era eso lo que lo inquietaba.

Era de tarde, casi anocheciendo y tenía su turno hasta tarde en el restaurante de la abuela de Taehyung, por lo que le tocaba hacer las compras y no estuvo de regreso con unas bolsas en las manos, apenas unos metros lejos del restaurante cuando lo olió.

No. No.

Casi corrió al lugar y se alivió al ver las puertas de entrada cerradas. Fue a la puerta trasera, dejando la mercadería en la encimera y fue al salón, donde la abuela de Taehyung estaba, con una pequeña Eunhee inquieta en brazos.

“¿Dónde está?” preguntó preocupado y la beta se encogió, apretando los labios.

“Arriba. Sabía que estaba extraño, pero...se supone que sea la otra semana. No podemos llevarlo a ninguna parte así. No sé si ya entró en celo, pero-”

Yoongi no la obligó a seguir cuando ella calló y se dirigió por su cuenta arriba, el olor del alfa golpeándolo en cuanto puso pie en el primer piso.

Se mareó un poco, pero se acercó al baño antes de buscar a Taehyung, buscando por los supresores de su amigo en los estantes, parpadeando cuando no los encontró.

Pero…

Se dirigió a la habitación, chocando con Taehyung en cuanto abrió la puerta y se agachó junto a él por puro impulso para ayudarlo a ponerse de pie, la esencia del celo de inmediato afectándolo.

Yoongi se congeló.

No, se dijo a sí mismo, no te atrevas.

“Tae” le llamó y su amigo lo miró, al borde del llanto, luciendo totalmente desesperado. “Hey, tranquilo. Respira”

Pero el alfa cayó cuando intentó ponerse de pie, la fuerza de un celo no controlado debilitándolo, su lobo siendo más de lo que su mediocre cuerpo humano podía aguantar.

“Tus supresores, Tae”

El alfa negó con la cabeza, sus ojos aguados, observando el suelo sobre el que estaba arrodillado.

“N-no me alcanzó para los del mes” susurró, su voz ronca empequeñecida por el pánico que lo estaba consumiendo.

Yoongi apretó los labios, no sabiendo qué más hacer, acariciándole el cabello, atrayéndolo a su pecho y el pequeño alfa se acurrucó en él, de inmediato buscando su cuello para olfatear, un poco de lágrimas y moco humedeciendo la piel descubierta del omega, quien le frotó la espalda, conteniendo la respiración, no queriendo aspirar su aroma, grueso por un celo que estaba apunto de golpear.

“Es el mes de tu celo, Taehyung tenías que haberlos comprado sin importar qué” le regañó, quedándose sin aliento y tuvo que aspirar, mareándose al hacerlo.

Un alfa joven en celo era todo un tema, aún más sólo con una hermana pequeña cerca, sin unirse, sin supresores para controlarlo.

Debió haberle pedido dinero, Yoongi se lo prestaría, pero no podía estar sin supresores. Estos no suprimirían el celo, pero lo mantendría a raya.

Dejar de tomarlos por un mes, y justo el mes anterior a su celo era…

“Duele” Taehyung le dijo y su delgado cuerpo aún en desarrollo tembló en los brazos de Yoongi, su voz rota mientras se sostenía el abdomen con un brazo y la entrepierna con la mano del otro. “Duele mucho, hyung-”

“Mierda, Tae” el omega susurró, sintiendo el calor en la sangre, su cuerpo reaccionando al celo del alfa y se apartó un poco, a lo que Taehyung sollozó, sus manos aferrándose a Yoongi, mirándolo con ojos oscuros aguados, llenos de lágrimas que no tardaron en caer.

“No, no” le pidió, totalmente fuera de sí, aferrándose a la ropa del omega y Yoongi lo hizo soltarlo, apretando los labios, aspirando una vez antes de contener el aliento, incapaz de poder respirar la esencia de Taehyung.

“Volveré enseguida, lo prometo. Toma un baño. Te calmará” le dijo, alejándose de él y Taehyung lo miró desamparado, abrazándose a sí mismo, con la ropa empapada en sudor y el rostro arrugado en dolor.

“Hyung, duele” le suplicó, casi arrastrándose al omega y le partió en dos el corazón ver que Yoongi se alejaba. “Duele- ¡ngh!”

“Quédate aquí. No bajes, Taehyung, por favor”

Yoongi se apuró fuera de la habitación del menor, corriendo abajo, al restaurante el cual estaba cerrado, observando a la abuela de Taehyung cargar a Eunhee, quien dormía en su hombro, mas la beta se veía preocupada.

“¿Qué pasa?” le preguntó ansiosa y Yoongi tragó.

“Entrará en celo en una hora, más o menos” le dijo en voz baja, cubriéndose la boca y nariz con la mano al sentir el olor de Taehyung llegarle incluso hasta ahí. “No ha tomado supresores el último mes. Dice que no tenía dinero”

La mujer no dijo algo, con los ojos abiertos de par en par, aferrándose a Eunhee y Yoongi lo pensó un segundo, sólo un segundo antes de tomar un decisión.

“Vaya a mi casa” le dijo, y la mujer no pudo replicar cuando Yoongi estaba subiendo de nuevo al primer piso, apurándose a la habitación de la abuela de Taehyung, conteniendo el aliento e ignorando los gemidos de dolor del alfa, buscando ropa, el biberón de Eunhee, pañales y demás que necesitara, corriendo de nuevo a la planta baja para pasarle el bolso a la beta.

Ella lo miró confundida.

“Vaya” le dijo en voz baja. “Quédese a dormir ahí. Yo cuidaré de Tae”

“Yoongi” ella susurró y él sacudió la cabeza.

“Si lo puedo hacer con alfas que no conozco, puedo hacerlo con él” el omega masculló y ella apretó los labios, mirándolo con pena.

“Si no ha tomado supresores en un mes, te lastimará” ella le dijo. “Será agresivo. Y si no te ve una marca-”

“Es Tae, no me lastimará. Vaya. Yo me encargo de él”

Yoongi tuvo un nudo en la garganta todo el tiempo que le tomó subir y dirigirse a la habitación de Taehyung, quien estaba en el lugar en el que lo dejó, con los brazos en el suelo, la cabeza entre ellos y su cuerpo sacudiéndose, mas alzó el rostro cuando sintió la presencia del omega y Yoongi se congeló ahí.

Tranquilo, se dijo a sí mismo, es Taehyung.

Es Taehyung.

“Taehyungie” le dijo y el alfa se enderezó un poco, su labio regordete inferior temblando mientras el omega más se acercaba y tragó, el olor dulce de Yoongi llenándole los sentidos.

Sus dedos se retorcieron buscando tocar y sus ojos se oscurecieron.

Yoongi lo vio entrar en celo.

Taehyung hundió el rostro en el vientre de Yoongi en cuanto lo tuvo cerca y aspiró profundo, sus manos sujetándose de las caderas angostas del omega y lo atrajo más a sí, gimiendo satisfecho cuando Yoongi le acarició el pelo, asegurándose de quitárselo de la cara.

“Tae” le llamó y el alfa alzó la vista, sus ojos oscuros tragando cada duda que Yoongi tenía de hacer esto, las lágrimas que le caían por las mejillas siendo lo que lo hizo inclinarse a Taehyung, tomándole los brazos para ayudarlo a pararse. “Hey, mírame” le dijo y aunque Taehyung era dos años menor que él, le pasaba en altura, casi por una cabeza.

Estúpidos alfas, estúpida genética.

“¿Quieres que hyung te ayude?” le preguntó en voz baja, tomándole las mejillas para limpiárselas, viéndolo con pena.

El alfa tragó duro.

“¿Quieres tocar a hyung?” inquirió, pero ya le estaba tomando las manos y las llevó bajo su camisa, haciendo que le tocara la piel desnuda de la cintura. Le soltó, viéndolo aún a los ojos y Taehyung se apoyó a él, inclinándose a olerlo, gruñendo al sentir al omega estremecerse. “H-hyung cuidará de ti” le prometió. “Hyung te cuida”

Era completamente distinto cuando Taehyung lo tocó, Yoongi admitió. No se sentía como el tacto de alfas desconocidos, era más que obvio.

Que un alfa cercano a él como Taehyung era, lo tocara, así, como lo estaba haciendo, era simplemente…

Enternecedor.

Algo en Yoongi se encendió de repente, al mismo tiempo en el que algo más se apagaba.

Yoongi lo empujó rápidamente a la cama y Taehyung cayó sentado, observando al omega frente a él con hambre, con los ojos humedecidos, el rostro arrugado en dolor, pero no se atrevió a ponerle una mano encima sin saber que tenía permitido hacerlo.

Por eso tuvo que aferrar los puños a la sábana en la cama, su boca aguándose cuando vio a Yoongi tomar la cintura de sus pantalones y luego de desprender el frente, los bajó lentamente, sus delgadas y pálidas piernas descubriéndose al instante, la prenda terminando en el suelo.

Taehyung miró y gruñó, para sí mismo por prohibirse tocar al omega y a Yoongi por no darle permiso de hacerlo.

“Hyung” susurró entre dientes, observando a Yoongi a los ojos, con una súplica en la mirada, sus labios temblando en desesperación. “O-omega”

“Estoy aquí” Yoongi le dijo, subiéndose sobre él y lo ayudó a recostarse en la cama, a lo que Taehyung contestó con arrastrándose un poco más en el colchón, con las manos fuertemente sujetas a sus sábanas y Yoongi llevó las manos a sus shorts, haciendo jadear al alfa. “Sh, sh” le dijo suavemente, bajando la prenda, teniendo cuidado con no tocarlo.

Por el momento.

“Tranquilo” susurró ansioso, tomando la polla del alfa con la mano y Taehyung jadeó, llevando las manos a la de su hyung, sujetándolo con las dos y miró al omega a los ojos, quien tragó un poco, con las piernas temblando un poco. “Tranquilo, Tae. Hyung lo hará por ti”

“Hyung” el alfa gruñó y Yoongi alzó las caderas, con la camisa que llevaba cubriendo sus muslos un poco más arriba, y se estremeció cuando Taehyung le puso las manos en las caderas, temblando en anticipación y Yoongi se frotó a sí mismo con la punta del pene del otro, buscando humedecerse un poco a sí mismo.

Los ojos se le aguaron apenas cuando bajó y Taehyung dejó de respirar, alzando las caderas y penetrando al omega de golpe, el calor del celo golpeándolo de lleno.

“¡Ah!”

Yoongi se sostuvo de la ropa de Taehyung, apretando los dedos en la misma, con el ceño fruncido, la boca abierta para respirar por ahí, temblando un poco. El alfa lo atrajo a él, con un gruñido creciendo en su pecho y Yoongi apoyó las manos en el colchón, a los costados de Taehyung.

Se tomó un momento, pero sabía que el alfa no esperaría. No podría esperar. Ningún alfa esperaba.

Se congeló cuando Taehyung mismo le tomó las caderas, alzando las suyas para luego salir y regresar dentro, quizá demasiado fuerte, pero pronto el celo lo consumió.

No supo quién era él, quién era el omega encima.

Estaba un celo, y encima de él había un omega, con el cuerpo temblando, con su pene enterrado en él, húmedo y caliente, respirando despacio sobre su rostro.

Le gruñó, y el omega rápidamente se enderezó, torciendo la espalda de modo que su culo encaraba su entrepierna y él mismo se embestía, gimiendo, jadeando, buscando complacerlo y cuando lo miró a los ojos, Taehyung no pudo contenerse a sí mismo.

Omega, su lobo gruñó y él se vio incapaz de decir palabra.

Era el primer omega que tocaba así, en celo y en la vida, y quizá Taehyung era un romántico y pretendía que cuando hiciera aquello, fuera por amor, pero era mitad animal, necesitaba engendrar, el único propósito del celo era engendrar y marcar.

El omega sobre él se veía dispuesto a tomar su nudo, su marca.

Hizo que Taehyung rechinara los dientes, su lobo exponiéndose.

Su instinto consumiéndolo.

Yoongi tardó en acostumbrarse a su tamaño, las embestidas sin delicadeza lo hizo más rápido y quizá estaba lastimándose, pero no podía pensar en algo más que calmar el dolor del celo de Taehyung, quien no parecía consciente de sus uñas en las piernas del omega, sus manos pronto tomando la camisa de Yoongi arrancándola de su torso, quizá lastimándolo un poco más y Yoongi se la sacó por su cuenta.

Jadeó cuando el alfa lo tocó sin pudor, con las uñas rasgando piel delicada, pintando líneas rosa en la palidez de la tez del omega y Yoongi, se sujetó de Taehyung, sus piernas cediendo y tomó lo que el alga ofreció, dejándose a él, a su placer, a su control.

Se dejó cuando Taehyung lo alzó y tiró sobre la cama, saliendo de él un momento y Yoongi abrió las piernas para el otro, sosteniéndolo de los hombros cuando el alfa se acostó sobre él, acomodando su pene en su agujero y empujando de golpe una vez más, con los labios en el cuello del omega, las piernas a su alrededor, las manos sosteniendo su peso.

Yoongi miró al techo y entrecerró los ojos, el pene de Taehyung arrastrándose en él con tal rapidez y desesperación, y cuando el alfa golpeó en él en un lugar específico, jadeó fuerte, su espalda arqueándose y Taehyung golpeó ahí, una y otra vez, buscando su propio orgasmo en el disfrute del omega, calmar el celo, apagar el fuego que le quemaba las entrañas.

“Taehyung” Yoongi le dijo en voz baja y el mismo le miró, no dejándose de moverse, su cabello meneándose al ritmo de sus embistes, con los dientes fuertemente apretados. Yoongi se encogió bajo él, pequeño e indefenso. “H-hyung tomará tu nudo, ¡ah-! Puedes- puedes venirte, anuda”

Taehyung gimió, ronco y gutural, embistiendo en el omega hasta que Yoongi se retorció adolorido, viniéndose con una jadeo ahogado, los ojos aguándosele al sentir el nudo del alfa llenándolo.

Pasó segundos y Taehyung arrastró los dientes en su cuello, pesando las caderas en las de Yoongi buscando tocar más allá, en su útero, para asegurar una concepción, empujando más hasta que su nudo terminó de crecer.

Yoongi sólo pudo suspirar cuando acabó, dejando que Taehyung se recostara sobre él, acariciándole el cabello castaño, tratando de recuperar el aliento y algo en él dolió cuando Taehyung alzó la vista para verlo a la cara, gruesas lágrimas cayendo de sus ojos.

“Hyung” dijo despacio, con la voz ronca y Yoongi le limpió las mejillas. “Hyung, perdón”

“Tae-”

“Perdón, yo no-” divagó desesperado, queriendo quitarse de Yoongi, y el omega se congeló al sentirlo apartarse, queriendo forzar su pene fuera de su cuerpo.

“No, Tae, ¡Ah!” jadeó, tomándole las caderas para mantenerlo quieto, aspirando profundo, sus ojos humedeciéndose un poco más. “No te muevas”

“Yoongi hyung” Taehyung susurró, apoyándose en él y buscando refugio en su cuello. “Lo siento mucho. No quise hacerte esto, yo no quería-”

El omega lo consoló con caricias en el cabello.

“Dolía mucho” Taehyung murmuró, desesperado. “Perdón”

“Hyung está para ti” el omega susurró, alzándole el rostro para verle a la cara. “De cualquier manera, Tae. Sé que los celos son dolorosos y no tomaste supresores, iba a ser una tortura para ti. Si puedo ayudarte, está bien. Hyung te cuida”

El labio del alfa tembló y Yoongi lo atrajo para besarle la frente, limpiándole las pestañas húmedas.

“Gracias” susurró, acurrucándose en el omega, en su calor, en su olor. El sólo hecho le hizo sentir el celo cosquillearle el estómago, aunque aún estaba eyaculando en el mayor. Sus labios temblaron, con la cabeza dándole vueltas y el vientre ardiéndole. “No creo que termine pronto, hyung”

“Lo sé. Estoy contigo, ¿mh?”

“Gracias” el alfa susurró, besando su cuello, inhalando su aroma y Yoongi sintió lágrimas en los ojos, el tacto de un alfa ajeno a él haciendo que el pecho se le apretara. “Gracias, hyungie”

“Es lo menos que puedo hacer por ti” Yoongi le contestó, acariciándole el cabello, con la voz llorosa. “Es todo lo que puedo hacer por ti”